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CULTIVO


 

Aunque en nuestro país existen pocas evidencias prácticas del cultivo del mezquite, principalmente por la ausencia de plantaciones comerciales de especie, se han realizado diversos estudios acerca de la propagación inducida de mezquite y su manejo agronómico. En otros países, en cambio, el mezquite se ha convertido en un cultivo de uso múltiple para las zonas áridas y semiáridas.

Al respecto, cabe destacar la experiencia exitosa del Brasil al introducir el mezquite para aprovechamiento forrajero. Su propagación data de 1947, cuando se introdujo una especie domesticada por completo, con paquetes tecnológicos para su cultivo e investigación de mejoramiento genético en marcha.

De igual manera, Prosopis juliflora fue introducido en Hawaii y otras islas cercanas en 1828, habiéndose difundido rápidamente, de tal manera que se les ha considerado como el árbol económicamente más valioso de todos los introducidos en estas islas, debido a sus múltiples usos.

Los estudios que se han realizado en México para la domesticación del mezquite garantizan la factibilidad de su propagación, ya sea como cultivo comercial de áreas marginales, en sistemas agroforestales o para incrementar la densidad de los mezquites silvestres; en este último aspecto, varias instituciones han realizado pruebas exitosas a partir de la propagación en viveros y reforestación.

Actualmente, la CONAZA ha realizado el establecimiento experimental de plantas de mezquite en combinación con la vegetación nativa y opera dos viveros ara la producción de plántulas de mezquite en el sur del estado de Nuevo León.

 

 

MÉTODOS DE REPRODUCCIÓN.


 

Reproducción sexual o por semilla. La reproducción del mezquite en condiciones naturales es únicamente por medio de semilla. La semilla es la parte más vulnerable en el ciclo de vida de Prosopis, debido a la cantidad de agua tan limitada que proviene del ambiente desértico.

La dispersión de la semilla es endozóica, a través del tracto digestivo de de animales como los ovicaprinos, lo cual sirve como función dual ya que la semilla es alejada del árbol progenitor y los parásitos internos de la semilla son muertos por los fluidos digestivos, además, proporciona un benéfico trabajo de escarificación que hace que la germinación se lleve a cabo en un menor tiempo.

Reproducción asexual vegetativa. De especies de Prosopis que se distribuyen en México, sólo P. reptans var. cinerascens presenta una propagación vegetativa a través de sus orgános subterráneos. Aunque se han realizado estudios sobre la reproducción del mezquite por medio del enraizamiento de estacas, ésta no ha resultado del todo satisfactoria; además el mezquite presenta una abundante producción de semillas, que en gran parte es viable, por lo que la reproducción por semilla se considera la más recomendable.

 

Recolección, tratamiento y almacenaje de semillas.

 

Para obtener la semilla de mezquite es necesario efectuar directamente su recolección y tratamiento, puesto que en nuestro país, no es posible conseguirla en el mercado de semillas comerciales, La colecta de semillas deberá llevarse a cabo cuidando que sea de la región para asegurar su adaptación.

El número de semillas de mezquite que contiene un kilo es de aproximadamente 8,000-11,000 dependiendo de la especie y del sitio donde crece.

La semilla se recolecta en los meses de julio-septiembre se limpia y si no va a ser utilizada inmediatamente se envasa para su almacenamiento.

En la recolección de vainas de mezquite, se seleccionan los árboles más desarrollados, de más alta productividad y con menos espinas. Los frutos escogidos de estas plantas deben ser de buen tamaño, libres de la frutos escogidos de estas plantas deben ser de buen tamaño, libres de la presencia de plagas y enfermedades y de preferencia dulces, maduras. Las vainas se colectan directamente de las ramas de los árboles, evitando las que están dispersas en el suelo.

La semilla se extiende a solear durante 5-8 días para que complete su maduración y se seque bien. Ya seca, se limpia para separar las semillas del pericarpio.

La preparación de la semilla puede ser:

- Las vainas completamente maduras se dejan remojando en agua para ablandar la cáscara, posteriormente se machacan ligeramente y se extienden en capas delgadas a secar al sol, por último se pasa por un cribado o se frota contra una superficie áspera, para separar la semilla de los restos de la cáscara y pulpa.

- Las vainas maduras se extienden en capas delgadas para que se sequen al sol, una vez deshidratada se maceran por medio de un molino manual y posteriormente se pasa por un cribado para separar la semilla de la basura. Por último, un proceso de venteado es recomendable para obtener semillas más limpias.

- Aprovechar las semillas que los bovinos eliminan en las heces, este método tiene la ventaja de que las semillas no requieren ningún tratamiento previo a la germinación, pero no se conocerá el origen de la semilla.

Una vez que la semilla está limpia, se deja nuevamente para escarificarla y se le aplica Tirazán ( fungicida en polvo) en una porción de 4g por cada kg de semilla y se envasa para su almacenamiento. Las condiciones de almacenaje serán en un lugar fresco, seco y que reciba oca iluminación. Se deben evitar los envases de material de plástico.

El tratamiento pre-germinación consiste en mejorar las semillas en agua caliente y dejarlas reposar durante 24 horas, o bien 30 minutos en inmersión en ácido sulfúrico en concentraciones del 5 al 15 %. El ácido sulfúrico puede sustituirse por ácido clorhídrico concentrado al 35 %.

 

Siembra

 

La siembra de mezquite puede hacerse de manera directa o en vivero para su posterior transplante.

Siembra directa. Consiste en la dispersión de la semilla en un terreno debidamente preparado para el caso. La siembra se hace depositando de 2-4 semillas por mata, con distanciamiento de 5 m entre hileras y 4 m entre plantas; sin embargo, estos distanciamientos varían si la especie a establecer es arbustiva o arbórea.

La siembra directa permite reducir el costo de establecimiento de esta especie, pero las semillas al germinar son susceptibles a ser consumidas por roedores, además de que se tiene muchas fallas en este tipo de siembra, mientras que las plántulas de vivero presentan un mayor vigor y el número de fallas es menor que en la siembra directa.

Siembra en vivero y transplantas. Presenta ventajas sobre la siembra directa, tales como:

- Se generan plantas más vigorosas, dependiendo del tiempo que esté en el vivero; incluso, puede plantarse ejemplares que ya han empezado a formar las espinas, esto le permite defenderse un poco más de sus depredadores.
- Puesto que las plántulas a establecer salen con follaje y sistema radicular, se aprovecha más y mejor el ciclo de lluvias cuando se hace la plantación.
- Se puede optimizar tiempo.
- Se cuenta con plántulas para reposición de las fallas ocurridas en la plantación.

Preparación de la mezcla de suelo. La mezcla de suelo a utilizar como sustrato en la siembra del mezquite deberá tener los siguientes componentes.

70% de tierra ( de monte o de mezquitera )

15% de arena fina de arroyo

15 % de estiércol seco ( de caprino, ovino o bovino )

Los componentes se criban y se mezclan para obtener una mezcla uniforme. La mezcla debe ser fumigada para prevenir la presencia de larvas de plagas, hongos o bacterias.

La fumigación se hace con bromuro de metilo, para lo cual se forma camellones de tierra de 20 m3 y se les aplica 1.5 lt. de bromuro por camellón, se cubre con plástico y pasando 72 horas se destapa.

La aplicación de del bromuro puede ser peligrosa si no se atiende las instrucciones del fabricante, además, es necesario evitar fugas del producto por lo que los bordes del plástico se sellan con tierra. El bromuro de metilo puede sustituirse por Vapam en una proporción de un litro por cada 10-15 lt. de agua y atendiendo las instrucciones para su aplicación.

Llenado de bolsas. La mezcla del suelo previamente fumigada se deposita en bolsas de polietieleno negro, el tamaño de la bolsa dependerá del tiempo que el mezquite permanecerá en vivero: si la plántula va a ser establecida en campo en el término de cuatro meses, el envase a utilizar es de 30 cm de longitud por 10 cm de diámetro, en cambio, si la planta va permanecer en vivero por más de cuatro meses, es más conveniente usar un envase mayor que permita el desarrollo radicular.

A las bolsas se les hace un pequeño corte en las esquinas de la base a fin de facilitar la salida del exceso de agua. Las bolsas ya con tierra se van colocando en platabandas, o bien en bloques de 1 m de ancho por 10 m de largo, a los cuales se les puede hacer un bordo con tierra o un marco con alambre para mantener las bolsas derechas.

Siembra. La siembra de la semilla del mezquite se hace directamente en las bolsas, colocando 2-3 semillas en cada una. La profundidad de la siembra es de 1.5 a 2 cm. La germinación ocurre en un periodo de 2 a 3 semanas. La época de siembra es a partir de marzo; puede realizarse en otoño-invierno, si se cuenta con protección para evitar daños por temperaturas frías a las plántulas.

La siembra se puede hacer también en almácigos, o bien en charolas semilleras para llevar a cabo el transplante a la bolsa cuando la plántula alcance de 6 a 8 cm de altura y haya emitido sus dos primeras hojas verdaderas. Este método requiere de un mayor cuidado en el manejo de la plántula de los semilleros, en especial en el cuidado de la raíz.

Mantenimiento de la plántula. En vivero, los cuidados que requieren las macetas comprenden:

- Riego se efectúa cada tercer día, tomando como indicador el contenido de humedad del suelo, mismo que debe estar húmedo pero no encharcado.

- Deshierbe: el deshierbe se hará manual, eliminando aquellas malezas presentes en los semilleros y en las bolsas.

- Media sombra: se debe proporcionar sombreado a las plántulas.

- Movilización: las plantas deben ser cambiadas de lugar continuamente para evitar que se enraicen en el suelo.

- Aplicación de insecticidas, fungicidas y fertilizantes foliar.

- Acondicionamiento: reducir media sombra y riegos antes de que las plantas salgan a su establecimiento.

 

Plantación.

 

Preparación de terrenos. Si el mezquite se va establecer como cultivo, se requiere realizar la preparación de la tierra, incluyendo barbecho y rastras, cuidando de que el suelo quede bien suelto a una profundidad de 30 cm o más. La preparación debe hacerse un mes antes del transplante. En cambio, si el mezquite va a ser establecido como una reforestación, en la reparación del terreno sólo se considerará un desmonte selectivo de acuerdo al trazo de plantación, la construcción de microcuencas de captación de agua y la apertura de cepas.

Transplante en el campo. El transplante se realiza cuando las plántulas tengan 20 cm de altura, realizándose esta labor al inicio de las lluvias, en cepas de 20 x 20 x 30 cm. El espaciamiento puede ser:

- De 5x 5 m ( 400 plantas por hectárea ), si el área va ser pastoreada directamente. Las plantas establecidas a esta distancia deben ser podadas a una altura de 1.80 m para permitir una mejor formación de ramas laterales al alcance de los animales.

- De 10 x 10 m ( 100 plantas por hectárea ) para formación de plantas arbóreas y producción de vainas.

 

Mantenimiento de la plantación.

 

Dado que el mezquite es una planta acostumbrada a desarrollarse en suelos pobres y secos, además de ser fijadora de nitrógeno, no requiere estrictamente de fertilización; sin embargo, su desarrollo será más rápido si se incorpora algún abono orgánico. En la época de transplante se deben aplicar, por lo menos, 5 kg de estiércol de origen animal bien descompuestos en cada cepa.

Una plantación de mezquite está sujeta al ataque de plagas y enfermedades cuando es explotada bajo régimen intensivo. Por eso, es de capital importancia mantener un equilibrio ecológico mediante la diversificación de los cultivos. En la reforestación con mezquite debe cuidarse que haya una asociación natural con las especies nativas o exóticas.

En lo tocante a plagas y enfermedades, encontramos que la principal plaga de importancia económica en el mezquite es conocida como conchuela ( Chlorochroligata say ), que reduce en gran cantidad la producción de semillas. En las poblaciones silvestres de mezquite de Tamaulias y Nuevo León han sido reportadas las siguientes plagas: Cydia menbranos, Ofatulena duodocemestriata, Algarobius bottimeri, A johnsoni, Mimoseste amicus, M. protractus afectando frutos.

Además sufre la incidencia de Agrobacterium tumefaciens ( bacteria ) y los hongos Ciercospora prosodis, leveillulla taurica, Phymatotricum omnivorum y Phoma sp.

En la época de cultivo puede asociarse con maíz, frijol, sorgo, etc. A partir del tercer año se recomienda asociarla con otras leguminosas, gramíneas y arbustivas forrajeras ( nativas e introducidas ), y con algunas especies de Opuntia.

Otro aspecto del mantenimiento del mezquite es el relativo a la poda de formación cuyo propósito es favorecer la formación de un tronco lo más grueso y derecho posible mediante la eliminación de las ramas que nacen en la base de la planta.

Entre las finalidades de la poda también se encuentra la formación de una estructura adecuada de ramas, para lo cual es necesario entresacar algunas de ellas, a la vez que se hace un aprovechamiento parcial de la leña.

 

Manejo de poblaciones silvestres de mezquite.

 

En algunos lugares del país se puede encontrar al mezquite en densidades considerables, ya sea en forma de mezquite puro o en asociación con otras especies. En estos sitios resulta muy conveniente realizar algunas prácticas de manejo que permitan un mejor rendimiento sin que las plantas sean destruidas.

Entre las prácticas para mezquite silvestre destacan las relacionadas a la captación o conducción de las lluvias hacia las plantas. En el caso de árboles individuales se puede construir microcuencas en forma de media luna o herradura, mientras que para los mezquites será necesario hacer bordos de conducción hacia hileras de árboles.

El aflojamiento de la tierra en la base de la planta, la reducción o aumento de la densidad y las podas son otras prácticas que favorecen el desarrollo y la producción de las poblaciones silvestres del mezquite

 

 

APROVECHAMIENTO.


 

Tomando como base las experiencias que existen en otros países, el mezquite empieza su producción a partir del cuarto año, estabilizándose en el décimo, esto depende tanto de las condiciones de humedad como de suelo que se presenten en el lugar donde se desarrolle la planta, además de la especie y el sistema de cultivo. Los rendimientos de producción de vaina por árbol oscilan entre los 15 y 20 kg. Y los de una hectárea entre 4,500-5,000 kg.

En tercer año de vida, un mezquite de formación arbórea puede producir 7.8 m3 de leña. En los territorios áridos de la India, el cultivo de mezquite ha demostrado producir 1 kg de miel de abeja por año a partir del néctar de cada planta de mezquite, para un total de 100 a 400 kg de miel por hectárea por año.

 

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, Ciudad de México
Última Actualización: 15/11/2007