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El Ordenamiento Territorial y los estatutos comunales: el caso de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca

Salvador Anta Fonseca y Fernando Mondragón Galicia

 

Introducción

 

El Ordenamiento Territorial Comunitario (OTC) se está convirtiendo en un instrumento de planeación del uso del suelo y de regulación del manejo de los recursos naturales de gran importancia y utilidad para los núcleos agrarios del país. Las comunidades y los ejidos de Oaxaca llevan el liderato en este campo, pues han realizado cerca de cien estudios de ordenamiento que abarcan más de 600,000 ha (Anta 2004), gracias al interés de múltiples poblaciones por desarrollar una gestión adecuada de su riqueza natural; a la existencia de organizaciones de la sociedad civil que aportan asesoría, acompañamiento, experiencias y recursos, y a la emergencia de programas gubernamentales que han dedicado fondos a la promoción de los OTC, principalmente el Proyecto para la Conservación y Manejo Sustentable de Recursos Forestales en México (PROCYMAF), el Proyecto de Conservación de la Biodiversidad por Comunidades e Indígenas de los estados de Oaxaca, México y Guerrero (COINBIO) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Sin embargo, aún falta avanzar en los procesos de aplicación y de reglamentación de los OTC, de tal manera que estos ejercicios de planeación del uso del suelo se conviertan en verdaderos programas comunitarios de manejo sustentable de recursos naturales.

El presente artículo trata de la experiencia de la comunidad chinanteca de Santa Cruz Tepetotutla, que después de haber elaborado su OTC decidió incorporar los lineamientos resultantes en sus Estatutos Comunales para darle validez y certidumbre jurídica al ordenamiento y normar el acceso y uso de las tierras, los bosques y las aguas de su territorio.

Este proceso de reglamentación comenzó en un ejercicio participativo efectuado con miembros y autoridades de la comunidad y coordinado por Geoconservación, AC; continuó con la discusión en la Asamblea General de Comuneros, y culminó en la inscripción de los estatutos en el Registro Agrario Nacional.

Así, en varios capítulos de los Estatutos Comunales se asientan las políticas de uso del suelo recomendadas en el OTC y se precisan los derechos y las obligaciones de la población en torno al aprovechamiento de su patrimonio natural.

 

Antecedentes

 

Santa Cruz Tepetotutla está ubicada en la porción sur del municipio de Usila, en la zona alta de la región conocida como la Chinantla, dentro de la cuenca del río Papaloapan, en el estado de Oaxaca (figura 1). Tiene antecedentes prehispánicos pues hay evidencias de asentamientos desde 1400 d. C. Actualmente posee la categoría de agencia municipal, y el régimen de tenencia de la tierra es de bienes comunales, con una extensión legal de 12,372 ha aunque debido a procesos de conciliación agraria es de 11,241 ha.

El territorio de Tepetotutla se encuentra asimismo en las estribaciones de la Sierra Juárez, en una unidad ecogeográfica clasificada como Sierra Alta Compleja, la que se caracteriza por la alta disección del terreno, laderas fuertes y crestas agudas. El material geológico está conformado por esquistos y limolitas (López-Paniagua y Urbán 1992).

Se registran dos tipos de clima: templado húmedo C(m) y semicálido templado húmedo (A)C(m), con precipitaciones pluviales medias anuales de 2,500 a 4,500 mm. El territorio, cuyo gradiente altitudinal va de 800 a 2,900 msnm (Geoconservación 2003), en su mayor parte se halla dentro de la cuenca del río Perfume, tributario del Usila, que a su vez drena a la presa Cerro de Oro, de donde las aguas continúan por el río Papaloapan hacia el golfo de México.

Esta gran heterogeneidad climática y fisiográfica ha favorecido el desarrollo de una flora y una fauna de notable diversidad. Por ello se pueden observar en Tepetotutla hasta diez tipos de vegetación: bosque de pino, bosque de pino-encino, matorral de ericáceas, bosque tétrico, elfin forest, encinar húmedo, bosque mesófilo de lauráceas, bosque mesófilo de montaña, bosque de Oreomunea y selva alta perennifolia de montaña (ERA 2000 y Gallardo 2003).

 

Figura 1. Ubicación de Usila, municipio al que pertenece la comunidad de Santa Cruz Tepetotutla

 

Los avances de los estudios florísticos indican que la flora es muy rica, con un número importante de especies de distribución restringida e incluso de algunas nuevas para la ciencia. Hasta el momento se han registrado 560 especies de plantas superiores, entre las que sobresalen por su representación las orquídeas epífitas, las lauráceas en el estrato alto, las rubiáceas en el sotobosque y el estrato medio, y las compuestas en el estrato bajo. Las especies arbóreas de distribución restringida y que llegan a dominar en algunas comunidades vegetales son Oreomunea mexicana, Alfaroa mexicana, Ticodendron incognitum y Cyrilla racemiflora. Recientemente se describieron para la región alrededor de quince especies; algunas parecen ser nuevas (Gallardo 2003).

Con respecto a la fauna, aún no se ha levantado un inventario en el territorio comunal, pero hay registros de vertebrados mayores que tienen su hábitat en los bosques de la región y han sido catalogados como especies en estatus de protección: jaguar (Felis onca), puma (Felis concolor), tigrillo (Felis wiedii), venado colablanca (Odeocoileus virginianus), mazate (Mazama americana), hocofaisán (Crax rubra), tucaneta verde (Aulacorhyncus prasinus) y mono araña (Ateles geoffroyi), entre otros.

En cuanto a la situación social, Santa Cruz Tepetotutla tiene una población de 644 habitantes; 96% habla la lengua chinanteca y 85% es bilingüe. A causa de la fuerte emigración que se ha dado en los últimos años por la crisis del precio del café, alcanza una tasa media de crecimiento anual de -0.9%. Es considerada una localidad de muy alta marginación (Geoconservación 2003).

Están censados 172 comuneros; se dedican a la actividad agrícola, la que complementan con la extracción de productos forestales no maderables. El cultivo de la milpa mediante el sistema de roza-tumba y quema (RTQ) les permite cosechar maíz, frijol, chile, calabaza, jitomate y yuca principalmente, así como recolectar múltiples arvenses que complementan su dieta. Los chinantecos llegan a manejar 229 especies del acahual cuando practican la RTQ, lo que manifiesta el profundo conocimiento que tienen de su entorno para la utilización de sus recursos naturales (Van der Wal 1998).

Los ingresos económicos provenían sobre todo del café; a partir de la crisis del aromático, lo hacen en particular del empleo de los migrantes en la ciudad de Oaxaca, el Distrito Federal y los Estados Unidos. Únicamente quienes obtienen café orgánico y lo venden en el mercado del Comercio Justo logran mejores entradas de la cafeticultura; en esta modalidad participa sólo la cuarta parte de los productores de Tepetotutla. Una ocupación complementaria es la comercialización de la inflorescencia del tepejilote (Chamaedorea tepejilote), extraída de poblaciones silvestres en los bosques y, hoy en día, de poblaciones cultivadas en sistemas agroforestales, en los que también se está propagando vainilla (Vanilla planifolia).

Recientemente, la comunidad ha realizado algunas actividades de aprovechamiento forestal maderable de Pinus chiapensis con fines comerciales; las ganancias se han invertido en la adquisición de equipo y en complementar el costo de pequeñas obras para la localidad.

Como muchas comunidades de Oaxaca, Santa Cruz Tepetotutla se gobierna mediante el sistema de usos y costumbres. El máximo órgano de decisión es la Asamblea General, en la que se elige al Comisariado de Bienes Comunales, al Agente Municipal y a los responsables de las comisiones y cargos desempeñados por los comuneros.

Su comunalidad (Martínez 2003), es decir, la forma de organización comunitaria que adquiere esta población, le ha permitido aunarse en torno a objetivos de bienestar colectivo y el logro de satisfactores básicos para su desarrollo. Entonces, con su organización comunitaria, el trabajo de todos sus integrantes (hombres, mujeres, ancianos, jóvenes y niños), la gestión permanente de sus autoridades y la lucha continua, en los últimos veinte años Tepetotutla ha conseguido servicios que de otra manera no se hubieran introducido: electricidad, agua potable, escuelas, carretera, clínica...

Adicionalmente, con el respaldo de distintas organizaciones civiles, la comunidad ha desplegado procesos de manejo sostenible de su riqueza natural que le han permitido conservarla y aprovecharla, pues se fundamentan en actividades productivas compatibles con las condiciones ambientales de su territorio.

Como ejemplo, están los socios de la Cooperativa Luz de la Chinantla, quienes actualmente distribuyen su café orgánico por medio de la Coordinadora Estatal de Productores de Café de Oaxaca (CEPCO) en los mercados orgánicos y de Comercio Justo de varios países. El resto de los campesinos labora sus cafetales sin agroquímicos y cosecha grano natural, aún no certificado.

En 2000 los habitantes de Santa Cruz Tepetotutla decidieron llevar a cabo dos ejercicios de planeación para contar con instrumentos técnicos que les ayuden a tomar decisiones en torno al uso adecuado de sus recursos naturales: un Ordenamiento Territorial de su comunidad y un Programa de Manejo Forestal para el aprovechamiento de Pinus chiapensis. Ambos se realizaron con la asistencia de Estudios Rurales y Asesoría Campesina, AC (ERA) y fondos del PROCYMAF.

En 2001 la comunidad inició un proyecto de cultivo de tepejilote en cafetales y acahuales, con la asesoría del Grupo Mesófilo, AC, y el aporte económico del PROCYMAF.

De 2001 a 2003 Tepetotutla fue partícipe en un proyecto de Servicios Ambientales de Oaxaca, AC (SAO), en el cual obtuvo un pago por la captura de carbono financiado por la Federación Internacional de Automovilismo y canalizado por el Fondo Bioclimático de Chiapas. Este ingreso le permitió reforestar cerca de ocho hectáreas con Pinus chiapensis.

Desde principios de la década de 1990 y hasta la fecha, el pueblo ha contado con el auxilio del Centro de Apoyo al Movimiento Campesino y Popular Oaxaqueño, AC (CAMPO). Actualmente participa en un Programa de Desarrollo Regional Sustentable que ha incluido la gestión para la construcción de caminos, el mejoramiento de viviendas, el establecimiento de letrinas secas y hortalizas, la asesoría legal, etcétera.

En los primeros años de dicha década, el Programa de Aprovechamiento Integral de los Recursos Naturales (PAIR) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) efectuó algunos estudios sobre la vegetación y el manejo tradicional de la milpa, y promovió el cultivo de la vainilla como componente de un proceso de diversificación de los cafetales en la localidad.

Resulta claro que Tepetotutla tiene una amplia experiencia comunitaria en favor de su desarrollo; en el uso adecuado de sus bosques, aguas y tierras, y en la vinculación con organizaciones civiles de apoyo.

 

Hacia la aplicación del ordenamiento comunitario del territorio

 

El OTC coordinado por ERA se emprendió con la colaboración de un equipo local nombrado por la Asamblea General. De acuerdo con los estudios que se hicieron en el ejercicio, el uso del suelo presentaba las siguientes características:

 

Tabla 1. Uso del suelo y tipos de vegetación en Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca

Uso

Superficie en hectáreas

Porcentaje

Bosque mesófilo

6,995.98

62.2

Bosque de encino

951.10

8.5

Bosque de Pinus chiapensis

544.89

4.8

Selva mediana perennifolia

209.59

1.9

Bosque secundario

263.16

2.3

Acahual

743.83

6.6

Cafetal

410.16

3.6

Potrero

232.95

2.1

Concertación agraria

840.20

7.5

Área urbana

57.10

0.5

Total

11,248.96

100.0

Fuente: ERA, 2000.

 

De los datos resalta el hecho de que 90% del territorio de Tepetotutla se encuentra cubierto por vegetación, de la cual 77% es primaria; el bosque mesófilo sobresale con cerca de siete mil hectáreas, casi dos terceras partes del total. Los predios agrícolas están contenidos en los acahuales y los bosques secundarios, que en conjunto abarcan 1,007 ha, equivalentes a 8.9% de la tierras.

Los acuerdos entre ERA y el equipo comunitario llevaron a definir las siguientes categorías de manejo (véase también la figura 7 en el anexo a color):

 

Tabla 2. Propuesta de Ordenamiento Territorial para Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca

Uso

Superficie en
hectáreas

Áreas agropecuarias

1,628

Agricultura de RTQ

985

Cafetales

410

Potreros

233

Áreas forestales permanentes

8,726

Protección hidrológica

147

Reforestación

81

Producción maderable

546

Reserva forestal

954

Vida silvestre

6,998

Solares y área urbana

59

Total

10,413

Fuente: ERA, 2000.

 

El Ordenamiento Territorial Comunitario no tuvo la continuidad esperada debido a que se suscitaron algunos conflictos internos durante el cambio de Comisariado de Bienes Comunales. Cabe recordar que la comunidad cuenta también con un Programa de Manejo Forestal que especifica los sistemas de tratamiento silvícola de las áreas forestales permanentes.

En 2003 Geoconservación llegó a la región para elaborar un diagnóstico socioambiental de las comunidades de Santa Cruz Tepetotutla, San Antonio de El Barrio y Santiago Tlatepusco, por encargo del proyecto Manejo Integrado de Ecosistemas (MIE), el que es conducido por la CONANP y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y tiene entre sus objetivos promover esquemas de conservación de los recursos naturales regionales mediante prácticas de aprovechamiento sostenible.

El diagnóstico implicó varios ejercicios de planeación participativa. En uno de los celebrados en Tepetotutla surgió el interés de la población en retomar su OTC e incorporarlo en el proceso de formulación de sus Estatutos Comunales, el que se daba en ese momento con apoyo de la Procuraduría Agraria y de CAMPO. En consecuencia, Geoconservación gestionó el aporte del PROCYMAF para efectuar un Taller de Análisis e Instrumentación del OTC en el cual tomara lugar tal inclusión. Una vez autorizados los fondos, las autoridades de Tepetotutla decidieron que representantes de los diferentes grupos que operan en la localidad participaran en él, así como ellas mismas y las autoridades municipales.

En el taller de instrumentación se recordó el proceso seguido por ERA y la comunidad para arribar al ordenamiento. También se llevó a cabo un ejercicio de análisis de la normatividad oficial ambiental y agraria relacionada con el OTC y los estatutos, con la finalidad de establecer las coincidencias y los ajustes necesarios entre la reglamentación federal y la comunitaria.

Entre los puntos más relevantes en la discusión estuvieron:

■     La necesidad de regular el acceso individual y colectivo de los comuneros a los recursos naturales del territorio comunal.
■     La necesidad de fortalecer el proceso de conservación de su riqueza natural y la de buscar proyectos y financiamientos para manejarla adecuadamente.

Dos de los acuerdos principales alcanzados por las autoridades y los representantes de los grupos fueron comunicar los resultados del taller al resto de los comuneros y ciudadanos, y promover la inserción del OTC en los Estatutos Comunales en la siguiente Asamblea General. Geoconservación, por su lado, se comprometió a sugerir un formato para introducir los elementos convenientes del ordenamiento en los estatutos y presentarlos a la Procuraduría Agraria para su análisis y revisión.

Efectivamente, en una asamblea se abordó el punto de la vinculación del OTC a los Estatutos Comunales. Luego de una intensa discusión, se decidió incluir el proyecto de apartado ambiental derivado del ordenamiento en los estatutos, a fin de contar con herramientas legales en la protección, la regulación y el manejo sustentable de los recursos naturales locales. Adicionalmente se acordó poner a prueba estas normas por un periodo, a cuyo término se evaluarán sus logros e insuficiencias de manera que la población tendrá oportunidad de hacerles las adecuaciones necesarias y pertinentes.

La resolución de la Asamblea General fue sancionada por la Procuraduría Agraria; consecuentemente los contenidos ambientales y de ordenamiento territorial hicieron parte de los Estatutos Comunales de Santa Cruz Tepetotutla, los que fueron inscritos en el Registro Agrario Nacional.

A decir de las autoridades de Tepetotutla promotoras de esta iniciativa, el Comisariado de Bienes Comunales cuenta ahora con una normatividad interna que contribuye a respaldar y reglamentar la organización comunitaria y el uso de su patrimonio natural.

 

El ordenamiento territorial y el manejo sostenible en los estatutos comunales de Santa Cruz Tepetotutla

 

Los Estatutos Comunales de Tepetotutla están conformados por seis títulos, 18 capítulos y 109 artículos. El título primero se refiere a las disposiciones generales (ubicación del poblado y objetivos de los estatutos); el segundo a los derechos y las obligaciones de comuneros y avecindados; el tercero a las instancias colectivas de participación y decisión, y el cuarto a la elección de los órganos de representación y vigilancia. En el quinto título se agrupan los capítulos relacionados con la tierra y su uso, así como con las zonas del territorio comunal, y en el sexto se describe la utilización y la conservación de los recursos naturales de la comunidad (véase el anexo).

Con el propósito de facilitar la aplicación de los Estatutos Comunales, en ellos se recoge una versión simplificada de la zonificación resultante del OTC y se enuncian políticas de uso claramente definidas para cada zona.

Los títulos quinto y sexto tratan explícitamente del manejo de los bienes naturales de Tepetotutla. En el quinto hay cuatro capítulos que indican las formas de uso de la tierra: individual, correspondiente a los trabajaderos de los comuneros (los terrenos que cada uno ocupa para producir maíz, café y ganado); común, que abarca los bosques y selvas de la comunidad, y la zona urbana.

En el título sexto, compuesto por tres capítulos, se detallan las actividades forestales de conservación, aprovechamiento, protección y restauración. Se establece la prohibición de desmontar en las áreas de conservación, así como la de cazar o aprovechar especies enlistadas en alguna categoría de riesgo en la NOM-059-ECOL-2001. Igualmente se asientan las obligaciones de los comuneros de emplear el fuego de manera adecuada en las labores de preparación de las parcelas y de informar a la autoridad comunal antes de quemar.

En este título se especifica el papel de las autoridades comunales y municipales y el de la Asamblea General de Comuneros en cuanto al uso de los recursos naturales locales. También se expresa la disposición comunal de proteger las diversas fuentes de agua (ríos, arroyos, manantiales...) y los recursos asociados.

Al final del título se define el arreglo del territorio de Santa Cruz Tepetotutla en zonas urbana, agrícola, de conservación ecológica e hidrológica, de aprovechamiento forestal y de restauración, y se estipulan los usos y las restricciones en cada una de ellas.

Esta determinación permite segregar una Zona de Conservación Ecológica e Hidrológica, de cerca de siete mil hectáreas de bosques mesófilos, para fines exclusivamente de protección y de extracción regulada de algunos productos forestales no maderables. Esta zona incluye la cuenca alta del río Perfume, que provee de servicios ambientales de gran relevancia para la salvaguarda de la biodiversidad y la captación de agua en la región.

La Zona de Restauración, de más de ochenta hectáreas, tiene un gran potencial para la captura de carbono, actividad que la comunidad ha iniciado con relativo éxito al reforestar seis hectáreas con Pinus chiapensis y recibir algunos pagos por ello. En la Zona de Aprovechamiento Forestal, de 1,647 ha, se han delimitado 546 ha para la producción sostenible de madera. Finalmente, en la Zona Agrícola hay 410 ha con cafetales bajo sombra y cultivados sin ningún agroquímico; alrededor de noventa hectáreas están certificadas como orgánicas.

 

Retos y perspectivas

 

La comunidad de Santa Cruz Tepetotutla ha logrado un importante avance en su proceso organizativo, agrario y de manejo sostenible de sus recursos naturales al elaborar sus estatutos e integrar en ellos la zonificación y las políticas de aprovechamiento derivadas del ordenamiento.

Ahora cuenta con tres instrumentos legales y técnicos que le ayudarán a orientar la gestión de sus ecosistemas con una perspectiva de largo plazo y transgeneracional: el Ordenamiento Territorial Comunitario, los Estatutos Comunales y el Programa de Manejo Forestal. Posee además experiencias en sistemas productivos sostenibles como la cafeticultura orgánica, el cultivo agroforestal de tepejilote y vainilla y el pago por captura de carbono.

Sin embargo, subsisten los retos de aplicar las políticas ambientales locales de una manera más amplia, que permita involucrar a la mayoría de los comuneros, y de obtener financiamientos suficientes para respaldarlas. ¿Cómo lograr que el esfuerzo comunitario por destinar alrededor de siete mil hectáreas exclusivamente a la conservación sea reconocido y compensado?

Sin duda, una de las opciones es desarrollar esquemas de pago por servicios ambientales que retribuyan esta iniciativa de la comunidad y favorezcan el mantenimiento de sus muchos aportes, entre ellos la preservación de la biodiversidad y la captación de agua. Con respecto a ésta, el territorio de Tepetotutla resulta de gran importancia, pues sus amplias extensiones forestales contribuyen a que la cuenca del río Perfume proporcione agua de muy buena calidad y escasos sedimentos al río Usila y la presa Cerro de Oro, con lo que el embalse mantiene su utilidad.

Afortunadamente esta comunidad, Santiago Tlatepusco, San Antonio de El Barrio y San Pedro Tlatepusco han sido seleccionadas por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) para recibir fondos del Programa de Servicios Ambientales Hidrológicos (PSAH), con la idea de que al cabo de cinco años se establezca un mercado de servicios hidrológicos con los usuarios del agua de la parte baja de la cuenca.

Otra forma de valorar los ecosistemas forestales de Santa Cruz Tepetotutla es el ecoturismo, especialmente el de carácter científico pues la localidad tiene un gran potencial para la investigación florística, faunística y ecológica, así como para la antropología, la sociología, la etnología. La observación de aves, orquídeas y paisajes también constituye una opción viable, toda vez que en la actualidad es posible llegar al pueblo por camino de terracería.

Las actividades forestales pueden verse fortalecidas con financiamientos de iniciativas gubernamentales como el Programa para el Desarrollo Forestal (PRODEFOR), el PROCYMAF, el Programa para el Desarrollo de Plantaciones Forestales (PRODEPLAN), etcétera, por lo que se mantendrían las zonas boscosas permanentes y se promovería el uso adecuado de recursos maderables como el pino y de no maderables como el tepejilote, las orquídeas, las bromelias...

En el mismo contexto, las áreas de restauración pueden convertirse en productoras de madera en el mediano plazo, y mediante la reforestación devendrían también en bosques susceptibles de incluirse en proyectos de pago por captura de carbono.

La cafeticultura requiere de ayudas adicionales para transformar en orgánicos los actuales cafetales en manejo natural, con lo que se beneficiaría la mayoría de los campesinos. En esta línea pueden ser de gran importancia los recursos emergentes del Consejo Mexicano del Café y de la Alianza para el Campo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). Tepetotutla, a partir de su vínculo con la CEPCO, podría ampliar la venta del aromático en los mercados de Comercio Justo. Asimismo, el manejo chinanteco de los cafetales, que involucra múltiples árboles de sombra y omite la utilización de agroquímicos, facilitaría la incursión en los nuevos mercados especializados del grano; en el del café sustentable ya están pagando sobreprecios por el mantenimiento del hábitat de aves, mariposas, etcétera.

En cuanto a la diversificación de cafetales, los comuneros han adquirido habilidades en la propagación de tepejilote, vainilla y palma camedor (Chamaedorea spp.) en sistemas agroforestales. También se precisan recursos económicos para expandir estas actividades productivas y de conservación del suelo, el agua y la biodiversidad de la región.

Una línea de trabajo que requiere de asesoría experta es la conversión de la milpa de RTQ en un sistema intensivo que excluya el fuego y el desmonte de la vegetación secundaria. Ya se cuenta con estudios agroecológicos del manejo de esta milpa, elaborados por Van der Wal (1998); ahora se necesita ensayar tecnologías que incorporen los abonos verdes, los cultivos en corredores, la rotación de cultivos, etcétera, para promover una agricultura sostenible. Los aprendizajes de la Unión de Pueblos Indígenas de la Sierra de Lalana (UPIS-Lalana) pueden constituir una referencia importante en este campo.

Los impactos y efectos de la experiencia de Santa Cruz Tepetotutla se han convertido en estímulo para las comunidades de la región: a raíz de su OTC y su reglamentación en el Estatuto Comunal, los pobladores de San Antonio de El Barrio, Santiago y San Pedro Tlatepusco solicitaron y concluyeron sus respectivos ordenamientos.

La alianza entre las cuatro comunidades ha comenzado a generarles otros resultados benéficos, pues han obtenido ingresos del PSAH y han establecido un área de conservación comunal de más de veinte mil hectáreas de bosques mesófilos continuos y en buen estado de conservación.

Tal macizo forestal forma parte de uno de los corredores biológicos más importantes del país, el cual se ubica en la Sierra Juárez y, de acuerdo con el Grupo Mesófilo (1997), se extiende por casi 125,000 ha. El MIE considera esta zona como prioritaria para la conservación de la biodiversidad.

Santa Cruz Tepetotutla ha forjado condiciones propicias para continuar avanzando en el buen manejo de su patrimonio natural. Evidentemente, también hay responsabilidades en las instancias gubernamentales federales y estatales, así como en las organizaciones civiles dedicadas a la protección de la naturaleza, para que el proceso iniciado por la comunidad persista y se consolide, además de que se extienda a los pueblos vecinos.

 

Bibliografía

 

Anta, S., 2004, “Estudios de Ordenamiento Territorial Comunitario en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán”. En Naturaleza y cultura en Tehuacán-Cuicatlán. Oaxaca, México, Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL) y Red para el Desarrollo Sostenible, AC.

ERA, 1999, Programa de Manejo Forestal persistente para los bosques de Pinus chiapensis de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oax. Oaxaca, México, ERA y PROCYMAF, manuscrito inédito.

ERA, 2000, Estudio para la elaboración de un Plan de Uso del Suelo en la comunidad de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oax. Oaxaca, México, ERA y PROCYMAF, manuscrito inédito.

Gallardo, C., 2003, Instituto de Ecología, AC, comunicación personal.

Geoconservación, 2003, Manejo Integrado de los Ecosistemas de la región Chinantla. Comunidades: Santa Cruz Tepetotutla, San Antonio de El Barrio y Santiago Tlatepusco. Oaxaca, México, Geoconservación, PNUD y CONANP, manuscrito inédito.

Grupo Mesófilo, 1997, Diagnóstico general de la Sierra Norte de Oaxaca. Oaxaca, México, Grupo Mesófilo y Fondo Mundial para la Naturaleza, Unión Europea y Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, manuscrito inédito.

López-Paniagua, J. y G. Urbán, 1992, “Ordenamiento Ecogeográfico de una zona cálido-húmeda: la región de Tuxtepec, Oaxaca”. En Salvador Anta (coordinador), Ecología y manejo integral de los recursos naturales en la región de la Chinantla. México, PAIR-UNAM y Fundación Friedrich Ebert.

Martínez, J., 2003, Comunalidad y desarrollo. México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y CAMPO.

Van der Wal, H., 1998, Chinantec shifting cultivation and secondary vegetation. Wagenigen, Holanda, BOS Foundation y Organization for International Forestry Cooperation.

 

Anexo

 

Anexo a los estatutos comunales de Santa Cruz Tepetotutla, Usila, Oaxaca. Registro Agrario Nacional. 2003

Las tierras comunales de Santa Cruz Tepetotutla de acuerdo con el Ordenamiento Ecológico del Territorio se dividen en:

a.    Tierras para el asentamiento humano (Zona Urbana).

b.    Tierras parceladas de labor agrícola (para la agricultura de básicos y para el cultivo de café y otros sistemas agroforestales; Zona Agrícola).

c.    Tierras de uso común y reservas ecológicas para la conservación de recursos naturales y la protección de manantiales (Zona de Conservación Ecológica y Protección Hidrológica).

d.    Tierras para el aprovechamiento forestal (Zona de Aprovechamiento Forestal).

e.    Tierras para la restauración y reforestación (Zona de Restauración).

 

I. Zona de conservación de recursos naturales

 

Esta zona se caracteriza por tener vegetación de bosque mesófilo de montaña y se ubica en la cabecera de la cuenca del río Perfume y a lo largo de los cauces de los arroyos.

En la Zona de Conservación queda prohibido realizar las siguientes actividades:

1.    Desmontar o dañar la vegetación con fines agrícolas o pecuarios, y otra actividad que dañe los bosques y la vida silvestre de esta zona (realizar rozos).

2.    Llevar a cabo actividades de cacería de animales de monte (fauna silvestre).

3.    Extracción de cualquier tipo de plantas, animales, frutos y semillas.

4.    Extracción de madera y leña.

 

II. Zona de agricultura de roza y acahuales

 

Las áreas destinadas a la agricultura de roza, tumba y quema, así como los acahuales necesarios para mantener la fertilidad de las milpas.

En estas áreas se podrán realizar las siguientes actividades:

1.    Los comuneros que realicen rozos y quemas están obligados a realizar guardarrayas y ser responsables del manejo adecuado del fuego.

2.    De preferencia se evitará emplear el uso del fuego, para lo cual los representantes del Comisariado de Bienes Comunales realizarán gestiones ante las instituciones de gobierno para promover una agricultura que proteja el suelo y conserve los recursos naturales.

3.    En las zonas de agricultura los comuneros tratarán de realizar acciones que ayuden a conservar el suelo e incrementen su fertilidad.

4.    Antes de realizar los rozos los comuneros darán aviso al Comisariado con dos días de anticipación como medida de prevención.

5.    Para evitar que el fuego se extienda a los acahuales, selvas o bosques los comuneros deberán tomar las precauciones de una quema controlada, destacando las siguientes acciones:


       a.  Realizar guardarrayas.

       b.  Pedir ayuda a otros comuneros para evitar que el fuego se propague.

       c.  Realizar la quema cuando no exista viento fuerte, de preferencia en las primeras horas del día.

       d.  Avisar a los comuneros con tierras colindantes.

6.    En estas zonas está permitida la caza de animales dañeros (tejón, mapache, jabalí, etc.).

 

III. Zona de aprovechamiento forestal

 

Esta zona incluye las áreas de pino (Pinus chiapensis y Pinus patula).

La Zona de Aprovechamiento Forestal está considerada para realizar actividades domésticas y comerciales y tiene como principal función llevar a cabo el manejo silvícola del bosque. Esta zona tiene una extensión de 1,500 ha.

1.    En la Zona de Aprovechamiento Forestal solamente se podrá realizar aprovechamiento de arbolado muerto cuando algún comunero necesite madera para uso doméstico.

2.    En el caso de requerir madera verde para la construcción o mejoramiento de vivienda se solicitará permiso al Comisariado de Bienes Comunales y al Consejo de Vigilancia.

3.    El aprovechamiento forestal comercial se podrá realizar siempre y cuando se cuente con la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

4.    También se encuentra restringido el aprovechamiento de recursos forestales no maderables en la Zona de Conservación.
      

IV. Zona de cafetales y huertos agroforestales

 

Estas áreas incluyen las áreas destinadas al cultivo de café y otras especies con manejo agroforestal como el tepejilote, la vainilla, la pita, etc.

Se caracterizan por requerir el uso de árboles de sombra para su cultivo.

1.    Se recomienda promover el cultivo orgánico del café ya que permite proteger y conservar los recursos naturales como el suelo, el agua y la biodiversidad.

2.    Es recomendable también contar para el cultivo del café, así como en los otros cultivos agroforestales, con diversas especies de árboles de sombra que permitan mantener el hábitat de diversas especies trepadoras y de aves principalmente.

 

V. Zona de restauración ambiental

 

Se refiere a aquellas áreas que han sido afectadas por incendios forestales o por procesos de pérdida de suelos. En estos sitios la comunidad realizará actividades de reforestación con especies nativas, así como obras de conservación del suelo.

1.    En esta zona queda prohibido el establecimiento de potreros, cultivos y actividades de pastoreo.

2.    Los comuneros deberán participar en las labores de restauración que programe anualmente el Comisariado de Bienes Comunales.

 

VI. Zona de potreros

 

Esta zona hace referencia a los sitios destinados para las actividades ganaderas.

1.    Los comuneros deberán procurar establecer áreas ganaderas en sitios que no provoquen pérdida del suelo.

2.    De ser posible promover el uso de especies arbóreas forrajeras y de técnicas de suplementación alimenticia con cultivo de zacates de corte.

3.    Se deberá evitar la formación de terracetas y la compactación del suelo en los potreros por el sobrepastoreo.

 

VII. Zona urbana

 

Esta zona se encuentra constituida por las casas y solares de los comuneros y se ha definido como de uso exclusivamente urbano.

1.    En la Zona Urbana las autoridades municipales y comunales deberán de llevar a cabo actividades que promuevan el uso adecuado de las calles y áreas comunes de convivencia social (escuelas, iglesia, canchas, etc.). Entre estas actividades se encuentran:

       a.  El abasto de agua en calidad suficiente para el consumo de sus habitantes.

       b.  La protección y cuidado de los manantiales que abastecen a la comunidad.

       c.  El cuidado y mantenimiento de la red de distribución de agua potable.

       d.  El buen uso y mantenimiento higiénico de las letrinas familiares.

       e.  El manejo adecuado de la basura a través de la promoción del reciclado y la disposición adecuada en rellenos controlados.

 

VIII. La caza de animales de monte (fauna)

 

Está prohibida la cacería en la Zona de Conservación y se considera a los siguientes animales de monte como sujetos a la protección de la comunidad:

a.    Temazate.

b.    Gallina de monte.

c.    Mono Araña.

d.    Tucanes (negro, verde y pico amarillo).

e.    Faisán real.

f.     Jaguar, ocelote y tigrillo.

g.    Puma o león.

Así como las especies protegidas que se encuentran en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001.

Se consideran animales dañeros que se pueden cazar exclusivamente dentro de las tierras de cultivo a los siguientes:

a.    Tlacuache.

b.    Comadreja.

c.    Tuza.

d.    Ardilla.

e.    Mapache.

f.     Jabalí.

g.    Conejo.

h.    Tejón.

 

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007