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PARTE I

 

MANEJO INTEGRAL DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS

 

  1. Definición de manejo integral
  2. El manejo integral y sustentable de los residuos sólidos combina flujos de residuos, métodos de recolección y procesamiento, de lo cual derivan beneficios ambientales, optimización económica y aceptación social en un sistema de manejo práctico para cualquier región. Esto se puede lograr combinando opciones de manejo que incluyen esfuerzos de reuso y reciclaje, tratamientos que involucran compostaje, biogasificación, incineración con recuperación de energía, así como la disposición final en rellenos sanitarios (figura 1). El punto clave no es cuántas opciones de tratamiento se utilicen, o si se aplican todas al mismo tiempo, sino que sean parte de una estrategia que responda a las necesidades y contextos locales o regionales, así como a los principios básicos de las políticas ambientales en la materia.

    Figura 1. Manejo integral y sustentable de los residuos sólidos

     

    Así, por ejemplo, un sistema en una municipalidad que incorpore reciclado, incineración con recuperación de energía y relleno sanitario puede ser muy diferente al sistema prevaleciente en otra municipalidad que incluya reciclado, composta y relleno sanitario. Lo cual no tiene importancia, en tanto se alcance el objetivo principal del manejo integral de residuos sólidos, que es encontrar los medios económicos y ambientales más apropiados para desviar una cantidad óptima de residuos del relleno sanitario.

    El modelo descrito en la figura 1 hace hincapié en la interrelación de las partes del sistema y no intenta predecir cual es el mejor sistema.

     

  3. La jerarquía de los residuos sólidos

El manejo integral de los residuos sólidos le da una nueva dimensión al enfoque comúnmente conocido como la jerarquía del manejo de residuos sólidos referido en el cuadro 1, el cual prioriza las opciones de manejo de residuos en un orden de preferencia que parte de la prevención de la generación, del reuso, reciclaje o compostaje, de la incineración con recuperación de energía, de la incineración sin recuperación de energía, y del confinamiento en rellenos sanitarios como última opción. Este enfoque ha influido significativamente en las decisiones y estrategias de manejo de residuos a nivel local, nacional e internacional durante los últimos 25 años.

Cuadro 1. Jerarquía de los elementos de los sistemas de gestión integral de residuos sólidos

 

  • Reducción de origen (reducción en la fuente).
  • Reutilización (retornabilidad/rellenamiento).
  • Compostaje y Biodegradación.
  • Reciclaje.
  • Incineración con recuperación de energía.
  • Relleno sanitario.

 

Modificado de: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

Sin embargo, la interpretación del enfoque citado debe ser flexible y ajustarse a las realidades locales, así como tomar en consideración diversos elementos como los que se citan a continuación:

 

  • No siempre el reciclado de residuos es la mejor opción desde la perspectiva ambiental y económica, como lo muestra la aplicación del análisis de ciclo de vida comparativo, en el que se pone en perspectiva esta opción respecto de la generación de los materiales primarios correspondientes.
  • La selección de las combinaciones de formas de manejo de los residuos y de las prioridades que deben asignárseles, requiere hacerse con base en diagnósticos que permitan conocer las situaciones que privan en cada localidad respecto del tipo y volúmenes de residuos que se generan, la infraestructura disponible o accesible para su manejo, los mercados de los materiales secundarios, entre otros.
  • La factibilidad económica de las distintas modalidades de manejo de los residuos sólidos.

Por lo anterior, la jerarquía debe ser vista más como un menú de posibles opciones de tratamiento de residuos, que como un esquema rígido.

 

  1. Elementos del manejo integral de residuos sólidos
  2. En el contexto del desarrollo sustentable, el objetivo fundamental de cualquier estrategia de manejo de residuos sólidos debe ser la maximización del aprovechamiento de los recursos y la prevención o reducción de los impactos adversos al ambiente, que pudieran derivar de dicho manejo.

    Es claro que es difícil minimizar costos e impactos ambientales simultáneamente. Por lo tanto, siempre habrá que hacer juicios de valor para reducir los impactos ambientales globales del sistema de manejo de residuos, tanto como sea posible, a un costo aceptable; encontrar este punto de balance siempre generará debates. Por tal razón, se podrán tomar mejores decisiones en la medida que se cuente con datos para estimar los costos y determinar los impactos ambientales, lo cual puede generar nuevas ideas en el marco de los procesos de mejora continua.

    Un sistema de manejo de residuos sólidos, económica y ambientalmente sustentable debe ser integral, orientado al mercado, flexible y capaz de manejar todos los tipos de residuos sólidos. La alternativa de centrarse en materiales específicos, ya sea porque son fácilmente reciclables, o por la percepción pública, puede ser menos efectiva que una estrategia que simultáneamente considere el aprovechamiento de múltiples materiales presentes en los residuos. Tampoco se descarta la posibilidad de que, si se pone demasiado énfasis en materiales específicos, esto pueda llevar a fabricantes a diseñar productos que sean reciclables, a costa de disminuir los esfuerzos de reducción de la generación de los residuos en la fuente.

    Por lo anterior, se considera que el sistema integral debe ser capaz de manejar residuos de múltiples orígenes como pudieran ser domésticos, comerciales, industriales, de la construcción y agrícolas. Cabe señalar que, enfocarse en el origen de un material (por ej. residuo doméstico o comercial), pudiera ser menos productivo que enfocarse en la naturaleza del material, sin importar su fuente.

     

    1. Reducción en la fuente
    2. Las iniciativas para prevenir la generación de residuos son una contribución muy importante a la estrategia de manejo integral de residuos sólidos, esto se debe a que reducen la cantidad de materiales desechados que requieren tratamiento. Más aún, el concepto de reducción ayuda a elevar la conciencia del público en el manejo de los residuos sólidos, aunque dicha reducción debe ser evaluada cuidadosamente para asegurar que tenga bases científicas, ya que decisiones arbitrarias basadas en información sin fundamento pueden resultar en la disminución de una parte del flujo de residuos a costa de un mayor uso de recursos.

      En los países en donde ya existe una conciencia ambiental los fabricantes tienen incentivos económicos y ambientales para darle al consumidor productos de la manera más eficiente posible. La reducción debe hacerse caso por caso tomando en cuenta el ciclo de vida del producto en cuestión. De esta manera, se previene que los problemas sólo cambien de lugar, ya que una mejora aparente en una parte del ciclo de vida puede simplemente llevar a otros problemas posteriores.

      Por ejemplo, la reducción en empaques de alimentos puede resultar en una mayor cantidad de comida desperdiciada ó en que se requiera una mayor cantidad de empaque para su transportación. El concepto "más a cambio de menos" ha sido adoptado por la industria dando lugar a productos concentrados, empaques más ligeros y rellenables, reducción de empaques de transportación y otras innovaciones. Como parte de los esquemas de minimización de residuos sólidos, se han introducido cambios en los procesos de producción, en donde muchas compañías han adoptado esquemas internos de reciclado ó de recuperación de energía.

      La industria también ayuda a reducir los residuos extendiendo la vida de sus productos, de manera tal que se posterga el punto en el que los productos se convierten en residuos. Esto se lleva a cabo, por ejemplo, haciendo productos fáciles de reparar o de mejorar.

      Un manejo integral de residuos sólidos exitoso, requiere que los miembros de la sociedad que contribuyen a integrar el flujo de residuos asuman sus responsabilidades. Productores de materias primas, fabricantes, distribuidores, comerciantes, consumidores y autoridades deben responsabilizarse por los residuos que generan. Una manera efectiva de promover la minimización de residuos experimentada en otros países, ha sido cobrar al generador de éstos conforme a la cantidad producida; ésta es una aplicación del principio "el que contamina paga" y forma parte de una estrategia de responsabilidad compartida.

      En los Estados Unidos hay evidencia de que los sistemas de tasa variable aplicados a los consumidores pueden resultar en: reducciones significativas de la cantidad de residuos generados, incrementos en las tasas de reciclado y disminuciones de los costos totales del sistema de manejo de residuos. Este sistema de tasa variable también promueve el reuso cuando es conveniente y apropiado para los consumidores. Este tipo de esquemas deben ser simples para su aplicación, es decir, pagar por bolsa o contenedor y deben existir sistemas alternativos para el reciclado o compostaje, de manera que los consumidores puedan reducir sus pagos mediante acciones responsables.

      La minimización o reducción en la fuente, en realidad precede al manejo efectivo de los residuos y no es parte de él, ya que afectará el volumen generado y, hasta cierto punto, la naturaleza de los residuos, pero aun así habrá residuos que serán generados y requerirán de sistemas de manejo integral. Por lo tanto, además de la minimización o reducción en la fuente, es necesario un sistema efectivo para manejar estos residuos.

       

    3. Reciclaje

Aunque el reciclaje es muy favorecido por la sociedad, en ciertos casos puede tener algunos aspectos negativos. Como parte de una estrategia de manejo integral de residuos sólidos el reciclaje de materiales puede ayudar a conservar recursos, evitar que materiales valorizables contenidos en los residuos vayan a disposición final y hacer participar al público en general en el tema. Sin embargo, en muchos casos se han creado expectativas irreales acerca de la contribución que el reciclaje puede hacer en un sistema de manejo integral de residuos. El reciclaje es un proceso complejo que en sí consume recursos durante el transporte, selección, limpieza y reprocesado de los materiales reciclables. Además, en este proceso también se producen residuos.

Por lo antes expuesto, el reciclaje debe ser considerado como parte de una estrategia integral para manejar los residuos, no como un fin en sí mismo, y promoverse únicamente cuando ofrece beneficios ambientales globales. Un manejo sustentable de residuos que proporcione mejoras ambientales reales de una manera económica y socialmente aceptable, sólo puede ser alcanzado a través de metas que sean parte de objetivos ambientales más amplios, tales como: reducción de gases invernadero, disminución de tasas de residuos que llegan a rellenos sanitarios y maximización del aprovechamiento de los recursos.

Las metas que se establecen únicamente en función de tasas de reciclado, no necesariamente se concentran en el beneficio final y es poco probable que contribuyan al desarrollo de un manejo de residuos sustentable. El beneficio ambiental de reciclar varía entre los materiales y también conforme a las tasas de reciclaje, de manera que altas tasas de reciclaje no son necesariamente iguales a mejoras ambientales globales. Por ejemplo, se ha encontrado que bolsas de plástico no reciclables son mejores que botellas reciclables en términos de consumo de energía, emisiones al aire y al agua y generación de residuos sólidos, ya que desde un inicio usaron mucho menos material.

Los beneficios obtenidos del reciclaje son mayores donde existen materiales de residuos limpios y disponibles en grandes cantidades; por ejemplo, de fuentes comerciales e industriales, de manera que el mayor esfuerzo debe de ir dirigido hacia estas fuentes. También, se considera que la selección obligatoria de materiales reciclables a nivel domiciliario e institucional, constituye una acción esencial para el éxito de cualquier programa de reciclaje.

Los residuos domiciliarios contienen pequeñas cantidades de muchos materiales mezclados y frecuentemente contaminados, no todos los cuales pueden ser reciclados. La segregación de residuos domiciliarios para separar los potencialmente reciclables, tiene otros beneficios como pudieran ser que los consumidores estén conscientes de los residuos que generan. La clave es integrar el reciclado de los residuos domiciliarios con los residuos comerciales, como parte de una estrategia integral de residuos. Esto puede hacerse teniendo metas combinadas en lugar de separadas para la recuperación de residuos comerciales y domiciliarios, y teniendo en cuenta que cualquier sistema debe ser tanto ambiental como económicamente efectivo.

Se necesita una estrategia regional para que los sistemas se beneficien de las economías de escala, mediante la colaboración entre autoridades de comunidades vecinas, en lugar de que cada población tenga instalaciones para recuperar materiales sin considerar su viabilidad económica.

El reciclaje dentro de un sistema de manejo integral de residuos sólidos puede ser promovido mediante el uso de indicadores de desempeño, en lugar de metas obligatorias. El progreso de un indicador de desempeño se calcula a partir de la suma de toneladas recuperadas en esquemas regionales. Esta estrategia refleja la realidad operacional en las diferentes localidades y no trata de forzar la recuperación fijando metas obligatorias nacionales que localmente pueden no ser benéficas desde los puntos de vista ambiental ó económico. Esta estrategia permitiría al país en su conjunto construir a partir de los éxitos de esquemas locales.

En algunos países, se ha promovido el reciclaje a través de la aplicación estricta de la ley, lo cual parece no ser consistente con los aspectos económicos de manejo sustentable de los residuos. En Alemania, por ejemplo, el reciclado forzoso de empaques de plástico ha resultado en costos aproximados de 500 dólares por tonelada de plástico reciclado. Esto representa 200 dólares más que el costo del material virgen, de manera que pudiera ser una asignación equivocada de recursos y de costos de oportunidad. Asimismo, no existe evidencia que este costo de oportunidad sea compensado por beneficios ambientales, en tanto que haciendo ese gasto directamente en proyectos ambientales como tratamiento de agua ó de emisiones a la atmósfera, muy probablemente se tendrían beneficios ambientales significativos y tangibles.

Incrementar la demanda y, por lo tanto, el precio de materiales secundarios a través del desarrollo de nuevos usos de materiales reciclados, puede resultar en incrementos de tasas de reciclaje derivadas del mercado. Hasta que esto ocurra, la recuperación debe llevarse a cabo por otros medios que sean más viables económicamente, dentro de una estrategia de manejo integral de residuos sólidos, como pudiera ser la recuperación de energía. De esta manera, el mercado y una estrategia de manejo integral de residuos sólidos trabajarán juntos para alcanzar tasas de reciclaje económica y ambientalmente sustentables.

Existen opiniones en el sentido de que, incrementar las tasas de reciclaje a través de instrumentos regulatorios como normas de contenido de material reciclado, esquemas de cargos y subsidios e impuestos a materias primas, puede crear contradicciones con las fuerzas del mercado. A la vez, se considera que es poco probable que esto lleve a beneficios ambientales tangibles (como ha sucedido en Alemania), y que por el contrario, represente una asignación equivocada de recursos y costos de oportunidad, no consistente con la estrategia de manejo integral de residuos sólidos.

Por lo anterior, se recomienda que se establezca un fondo para la investigación aplicada, así como la inversión por parte de la pequeña y mediana industria en actividades de reciclaje de residuos, sugiriéndose las categorías descritas en el cuadro 2 para el otorgamiento de subvenciones al respecto.

Cuadro 2. Categorías que deberían considerarse al otorgar financiamiento a proyectos relacionadas con el reciclaje de residuos sólidos

 

  • Planeación sobre gestión integral de los residuos sólidos.
  • Equipamiento para plantas de recuperación de recursos, reciclaje y compostaje.
  • Desarrollo de mercados de subproductos reciclables de los residuos sólidos.
  • Concientización pública, capacitación y enseñanza relacionadas con los residuos sólidos.
  • Centros de acopio poblacionales y estaciones de transferencia en las que se seleccionen materiales reciclables.

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

Algunos de los elementos a considerar en un programa municipal de reciclaje se presentan en el cuadro 3.

 

 

 

Cuadro 3. Elementos a considerar en los Programas Municipales de Reciclaje

 

  • Selección. Para que se lleve a cabo la separación domiciliar de los residuos sólidos, se requiere otorgar facilidades a los habitantes y establecer programas educativos al respecto.
  • Recolección. La recolección selectiva directa en los hogares requiere altas tasas de participación, así como la inversión en camiones especiales en los que se separen los residuos.
  • Centros de acopio poblacionales. Dichos centros pueden ser operados por las asociaciones de vecinos, los cuales recibirían un pago por los residuos seleccionados.
  • Centros regionales de procesamiento. En los cuales se seleccionan y preparan los materiales reciclables para su embarque hacia centros regionales de comercialización. Estos centros estarían alimentados por los centros de acopio poblacionales y ubicados en sitios estratégicos.
  • Centros regionales de comercialización. Cuya función es vender los residuos recibidos de los centros regionales de procesamiento, a los compradores de la región.
  • Departamento de promoción de mercados. Estos departamentos deben de conformarse en los municipios, para la búsqueda y establecimiento de mercados estables a largo plazo para los subproductos reciclables, así como el acopio y difusión de información respecto de los residuos reciclables y directorios de empresas recicladoras o consumidoras de los productos reciclados.
  • Mercados industriales. Su fortalecimiento requiere que las industrias y empresas de servicios se conviertan al uso de insumos provenientes de los residuos reciclables.
  • Consumidores. Los gobiernos deben mostrar el ejemplo para alentar a otros consumidores a consumir productos provenientes del reciclado de residuos.

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4. 1993.

      1. Problemática de la industrialización y comercialización de los residuos reciclables.

A continuación se analizan los problemas que enfrentan las diferentes fases que comprenden las cadenas de segregación, clasificación, acopio, transporte, reciclaje y comercialización de subproductos del reciclado.

a) Consideraciones generales

Entre los considerandos para un programa de reciclaje, así como para la industrialización y comercialización de los productos reciclables recuperados de los residuos sólidos municipales se encuentran los siguientes:

  • El material recuperado en un programa de reciclaje es un residuo, hasta que no se le encuentre un mercado para que sea transformado en un producto útil.
  • La comercialización de los materiales reciclables es un factor importante en la toma de decisiones para el establecimiento de un programa municipal de separación en la fuente y reciclaje de residuos. La determinación de qué materiales reciclar, cómo separarlos y recolectarlos, cuánta preparación requieren y cómo lograr todo lo anterior, dependerá de las opciones de comercialización disponibles. Frecuentemente, el aspecto más problemático de un programa de reciclaje es encontrar mercados estables para los materiales recuperados.
  • La comercialización ineficiente puede traducirse en pérdida de ingresos, problemas administrativos y desinterés del público en participar en las etapas de selección y acopio de los materiales reciclables. Por lo anterior, al implantar un programa de reciclaje, es fundamental dar prioridad a la comercialización de los subproductos reciclados.
  • La comercialización de los materiales secundarios involucra la necesidad de contactar a una empresa (micro, pequeña o grande) y llegar a un acuerdo de compra-venta con ella, de manera que tome el material "tal cual" o con un mínimo de acondicionamiento, para usarlo en la manufactura de un nuevo producto.
  • Otra alternativa, consiste en localizar a un comprador que limpie el material o lo procese en forma sencilla, para convertirlo en una materia prima aceptable por una tercera empresa industrial.

b) Composición de la industria del reciclaje

La industria del reciclaje consiste en una gran variedad de negocios que incluyen desde individuos que trabajan por su cuenta, hasta grandes empresas multinacionales y se agrupan en cinco tipos:

Recolectores: Cuya función primaria es identificar materiales reciclables y transportarlos desde la fuente hasta el local de los compradores. En este caso se encuentran los pepenadores y los ropavejeros, así como los pequeños empresarios que adquieren residuos y recortes industriales.

Acopiadores - Acondicionadores: Los cuales compran materiales reciclables, les aplican un proceso simple (como selección, densificación y flejado) y los revenden a una empresa manufacturera. Algunos se especializan en materiales reciclables específicos y llevan a cabo operaciones más amplias tales como lavado, triturado, aplastado o compactación de los mismos, antes de venderlos.

Corredores independientes: Que compran o aceptan materiales reciclables, los venden a más de un usuario final y organizan la transferencia de los materiales; todo ello por una tarifa o un porcentaje de la operación.

Recicladores: Empresas que someten al material recolectado a un proceso de limpieza y acondicionamiento industrial, para poder ser usado nuevamente en un proceso industrial como materia prima.

Usuarios finales: Quienes adquieren y procesan grandes cantidades de subproductos reciclados, para uso en sus operaciones de manufactura.

c) Aspectos que afectan la comercialización de materiales reciclados

Ciclos de mercado: Los mercados de todos los materiales secundarios son cíclicos, aunque para algunos en mayor grado que para otros. De ahí que los precios también fluctúen, siendo más grandes las diferencias de precios en el nivel de producción, que en el nivel de compra por el usuario final del subproducto.

Demanda: La economía del mercado de los materiales secundarios depende directamente de los montos totales recuperados, de las tasas de recuperación de cada tipo de material y del abastecimiento potencial de materiales reciclables, provenientes de las actividades industriales y de los residuos sólidos municipales. Como el mercado de muchos de los materiales reciclados depende de la demanda, una mayor recuperación de los mismos no necesariamente dará lugar a un mayor aprovechamiento si no hay quien los compre.

Economía industrial: Los aspectos económicos de la industria de los materiales secundarios son los mismos que para cualquier otra actividad industrial. Por lo tanto, los subproductos obtenidos del reciclado de residuos, pueden no venderse, constituir una carga financiera para quienes los generan y terminar almacenados hasta que se recupere el mercado o ir a parar a los rellenos sanitarios.

Imposibilidad de reciclar algunos residuos: Algunos factores involucrados en la manufactura y el consumo de productos y envases, han hecho que algunos de ellos se estén volviendo más eficientes en cuanto al uso de materias primas, en detrimento a su potencial de ser reciclados.

Competencia con productos vírgenes: La mayoría de los subproductos del reciclado de residuos compite con un mercado bien establecido de materiales nuevos o vírgenes.

Temor a la necesidad de cambiar procesos si se emplean materiales reciclados: A menudo las empresas manufactureras no desean adquirir materiales reciclados por temor de que su utilización implique ajustes a sus procesos, cambios en la calidad de sus productos o incremento de los costos por su recolección, acopio y transporte.

Desconfianza de los consumidores: Los industriales frecuentemente citan la resistencia de los consumidores a adquirir productos con contenido de materiales reciclados por desconfianza acerca de su calidad, por lo que estos subproductos sufren la misma discriminación que los "productos genéricos" que por tener menor precio se sospecha tenga menor calidad.

Diferencia de precio: En muchos casos, los materiales nuevos pueden resultar más baratos que los reciclados.

d) Importancia de la participación comunitaria

En todo el mundo se ha constatado que la participación de las comunidades juega un papel importante y determinante para la realización de los programas de reciclaje, destacándose su influencia de los aspectos siguientes:

Costos de la disposición final: Cuando el costo de la disposición final en relleno sanitario es muy bajo y/o se cuenta con espacios suficientes para construirlos, esto actúa como un desincentivo para que las comunidades desarrollen los programas de reciclaje.

Infraestructura para acopio y procesamiento de materiales reciclables: Muchas comunidades no cuentan todavía con sistemas apropiados, a pesar de haber iniciado ya programas ambiciosos de reciclaje. Involucrar a miles (o millones) de ciudadanos en las comunidades y reestructurar las prácticas administrativas convencionales de manejo y disposición final de los residuos sólidos es un proceso que toma varios años y que requiere de inversiones sustanciales.

Los residuos sólidos comerciales, institucionales y de la industria ligera, deben ser incorporados a los programas de reciclaje comunitarios por mecanismos privados distintos de los usados para dar servicio a los hogares (como programas de recolección domiciliar, entrega en centros de acopio poblacionales y recepción en centros de acopio y procesamiento regionales).

Tamaño de la comunidad frente al tamaño del mercado: A menudo sucede que las comunidades que mayor urgencia muestran para implantar un programa intensivo de reciclaje no generan los volúmenes de residuos sólidos requeridos por los mercados locales de los subproductos. Puede suceder que los montos generados no resulten económicamente interesantes para las empresas recicladoras o que existan dificultades para encontrar mercados apropiados debido a la distribución geográfica de las industrias usuarias, a requisitos del transporte o a la necesidad de cumplir competitivamente con las especificaciones requeridas.

Desarrollo de mercados permanentes: Para que un programa comunitario de reciclaje de subproductos funcione adecuadamente, es necesario promover el desarrollo acelerado de mercados permanentes para comercializarlos. De lo anterior, deriva la necesidad de establecer sociedades cuyos principales integrantes incluyan a las industrias de manufacturas y de materiales secundarios, a las empresas privadas de recolección de los residuos y a los organismos públicos involucrados en el manejo y disposición de los residuos sólidos municipales.

Políticas para promover el reciclaje: Es conveniente que las autoridades federales, estatales y locales, a cuyo cargo esté la protección del ambiente, emitan políticas y normas técnicas que conduzcan al establecimiento de ordenamientos y programas municipales sobre el reciclaje de los residuos sólidos municipales, incluyendo la promoción y el fomento de mercados para los subproductos.

Los planteamientos antes expuestos, permiten definir factores que deben ser resueltos si se desea que los programas comunitarios de reciclaje alcancen una importancia significativa dentro del manejo integral de los residuos sólidos municipales; ninguno de ellos representa un obstáculo insalvable y, por el contrario, una vez identificados se vuelven áreas de oportunidad que pueden ser aprovechadas muy eficientemente.

e) Desarrollo de mercados

Como se ha visto sin un mercado estable para la comercialización de los materiales recuperados, los programas de reciclaje no tendrán éxito. Es por ello, que las municipalidades deben contar con un Departamento que se ocupe de la promoción de los mercados de subproductos obtenidos a partir de residuos sólidos, adscrito a la Dirección encargada de los servicios de limpia.

Los Departamentos de Promoción de Mercados de Subproductos de Residuos Sólidos, deben vincularse con los industriales, las organizaciones sociales y otros sectores y actores que se requiere involucrar en la creación de los mercados a materiales obtenidos del reciclado de residuos. Se recomienda, entre otros, que estos Departamentos asuman las responsabilidades siguientes:

  • Proponer recomendaciones sobre la promoción de sistemas regionales e interregionales de comercialización de materiales reciclables.
  • Establecer un inventario y publicar un directorio de centros de acopio privados e industrias que utilizan materiales reciclados.
  • Colaborar con la industria local para alentar el uso de materiales recuperados en procesos de manufactura.
  • Reclutar nuevas industrias para que utilicen materiales recuperados en procesos de manufactura.
  • Mantener y difundir información actualizada sobre precios y tendencias de los mercados.
  • Asesorar y asistir a funcionarios locales, estatales y federales en todas las áreas de la comercialización de los materiales reciclables.

Es necesario persuadir a los usuarios finales a que usen materiales reciclados en lugar o como complemento de materias primas vírgenes, así como a los corredores y acondicionadores a que incrementen sus operaciones con materiales reciclados; ello implica entre otros, desarrollar las acciones siguientes:

Búsqueda de compradores: Los coordinadores de programas de reciclaje requieren conocer quienes son los compradores de materiales secundarios en su región; cuáles son sus necesidades, costos y limitaciones como compradores, para comparar esta información con las metas y limitaciones de dichos programas, así como establecer un registro de ellos.

Fuentes de información sobre mercados: En ausencia de un departamento de servicio especializado en el gobierno municipal, estatal o nacional, se sugieren las siguientes vías para localizar y promover los mercados de materiales secundarios:

  • Consultar la sección amarilla del directorio telefónico (por ej. fábricas de aceite, baterías, cartón corrugado, empaques, llantas, entre otros).
  • Contactar a las asociaciones y cámaras industriales y comerciales, así como de empresas relacionadas con el reciclaje.
  • Consultar los anuncios en los periódicos, así como revistas especializadas.
  • Realizar una investigación de campo.

Encuesta de mercado: Esta implica la visita o el contacto telefónico con los clientes potenciales para determinar puntos de contacto y conocer qué materiales reciclados específicos acepta la empresa consultada.

Composición de los residuos sólidos municipales: Los resultados de la encuesta deben compararse con las estimaciones de los tipos y volúmenes de residuos sólidos municipales generados en cada comunidad. Una evaluación de las cantidades recuperables, contribuirá en estas condiciones a conocer cuáles son las posibles opciones.

Capacitación de personal: Centrada en quienes trabajarán en los centros de acopio, en la selección y/o acondicionamiento, tanto en las técnicas que operarán como en diversos aspectos del mercado, para que los materiales seleccionados cumplan con las especificaciones que requiere el comprador.

Los mercados de los materiales recuperados de los residuos sólidos municipales, varían según el tipo de material y la ubicación geográfica. El desarrollo de mercados para el reciclaje de materiales tiene éxito cuando se ubica dentro de la perspectiva adecuada: en este caso los residuos sólidos representan una oportunidad de negocio. Las utilidades de los mercados de los residuos llegan no sólo a la industria, sino también a las economías municipales y al público en general.

La clave para que alguien corra el riesgo de iniciar un negocio en el mercado de los materiales reciclables, es convencerlo del potencial real de lograr utilidades en el procesamiento de los residuos y en la manufactura de nuevos bienes o de bienes sustitutos, empleando materiales secundarios reciclables como insumo.

La industria establecerá plantas para procesar y utilizar los residuos, siempre y cuando esto represente una inversión rentable y no porque se trate de un imperativo moral para contribuir a mejorar el ambiente.

Los gobiernos municipales que deseen promover el mercado de subproductos recuperados de los residuos sólidos municipales, deben preparar documentos y otros materiales promocionales sobre la operación de los diversos programas que desarrollan, en los cuales se destaquen muy claramente los beneficios que pueden tener las industrias recicladoras que se desea promover.

Los gobiernos (federal, estatales y municipales), obtienen diversos beneficios con la existencia de industrias recicladoras, ya que éstas potencialmente representan la opción de reducir el costo de la disposición de los residuos sólidos.

La conversión de los materiales reciclables en nuevos productos le añade valor a los residuos en cada etapa del procesamiento y se puede traducir en una gran cantidad de fuentes de trabajo en los sectores industriales de manufactura, procesamiento y transporte.

El incremento de la actividad económica, basado en la utilización de la abundante materia prima barata que se encuentra en los residuos puede crear nuevas fuentes de ingreso para los gobiernos.

Continuar con el desarrollo de los mercados de los materiales reciclables representa una oportunidad única para unir con éxito las preocupaciones ambientales generales, con los objetivos de la industria. La motivación a través de la utilidad, es un vehículo excelente para proteger al ambiente.

Por su característica regional, el desarrollo de los mercados de subproductos del reciclado de residuos sólidos municipales, debe abordarse con un enfoque regional / multiestatal.

f) Tendencias a largo plazo en los mercados de materiales reciclables

En la evolución de los mercados influyen dos cuestiones básicas:

Manejo del volumen. Los mercados actuales pudieran no tener la capacidad requerida para manejar los elevados volúmenes de materiales reciclables que empezarían a aparecer cuando se inicie la operación de los programas comunitarios de reciclaje, razón por la cual debe preverse el tiempo requerido para que se creen las capacidades requeridas y desarrollarse activamente iniciativas para incentivar las inversiones necesarias.

Estímulos de la demanda. Los gobiernos deben asumir el liderazgo y mostrar el camino al adquirir bienes y productos que contengan materiales reciclados, para incentivar la demanda de ellos por parte de otros consumidores.

La educación del público, especialmente de los niños y de las mujeres, es fundamental para cambiar los hábitos domésticos y de consumo, a fin de favorecer la selección de materiales reciclables y de involucrarlos en los programas de reciclaje.

A continuación se presenta el panorama comercial de varios residuos que tienen un valor económico tal que hace atractivo su reciclaje.

f.1) Mercado del papel

Históricamente, los mercados de residuos de papel han mostrado grandes fluctuaciones y los precios han variado en función de la situación económica general, no sólo nacional sino internacional, la cual impulsa la demanda de fibra secundaria.

El papel residual se comercializa principalmente a través de corredores y embaladores (flejadores de pacas de papel), habiéndose identificado más de 50 calidades diferentes de papel.

Por lo general, el papel residual se usa fundamentalmente en plantas que han sido construidas específicamente para este propósito, ya que no es fácil adaptar plantas que fueron diseñadas para operar con pasta mecánica de madera para que utilicen papel recuperado. Sin embargo, esto si es viable en el caso de plantas de cartón a base de fibra virgen, las cuales pueden utilizar papel recuperado hasta un rango que fluctúa entre 5% y 35% en sus requerimientos de fibra.

El tipo de papel recuperado es un factor que influye de manera importante en el precio de venta y en el uso que se le dará. Los papeles de alta calidad destintados (como los papeles de impresora de cómputo, de oficina y de fotocopiado), se están usando cada vez más para producir papel higiénico y facial, así como servilletas y son los que más alto precio alcanzan en el mercado.

La industria de la construcción de casas, extremadamente sensible a las tendencias de la economía, utiliza una parte significativa de los diversos tipos de papel recuperado.

Por lo general, el centro de acopio o reciclaje, el grupo cívico o el negocio que recolectó el papel, recibirá un pago conforme al precio del mercado de ese día; si el centro de acopio tiene capacidad para embalar el papel, recibirá un mayor precio por él.

Mientras mayor sea la cantidad de acondicionamiento que deba realizar el intermediario del papel recuperado, menor será el precio de compra que pagará a los centros de acopio.

Lo más común, es que los tres principales grados de papel de post-consumo, es decir, papel periódico viejo, cajas de cartón corrugado viejas y papeles mezclados, se vendan a precios bajos y se embarquen a distancias cortas.

 

 

 

Cuadro 4. Elementos para evaluar el impacto ambiental de los materiales que componen los envases y embalajes

 

PAPEL

Para producir 1 ton de papel, se requiere consumir las siguientes cantidades de materias primas y energía:

  • 1 845.10 kg de madera.
  • 108.06 kg de cal (CaO).
  • 180.11 kg de sulfato de sodio.
  • 38.02 kg de carbonato de sodio anhidro.
  • Variables: aditivos, como almidón, resinas, alumbre, dióxido de titanio, bentonita, caseína, cera, talco, entre otros.
  • 100 114.76 l agua.
  • 30.86 millones de BTU de energía.

Se requiere también dar tratamiento o eliminar lo siguiente:

  • 42.02 kg de contaminantes del aire.
  • 18.01 kg de contaminantes del agua.
  • 88.05 kg de desechos sólidos.

La cantidad de recursos que se ahorran al reciclar 1 ton de papel equivale a:

  • Dejar de talar aproximadamente 17 árboles medianos.
  • Ahorrar aproximadamente 1.5 a 2 m3 de espacio en un relleno sanitario (equivalente a un caja de 2 m de largo por 1 m de ancho y 1 m de alto).

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

f.2) Mercado de los metales ferrosos

Las principales fuentes de estos metales son las plantas industriales que comercializan sus residuos (chatarra), a través de los intermediarios y los procesadores tradicionales de estos residuos. Los productores de acero primario generalmente no compran chatarra ferrosa directamente de las fuentes de residuos sólidos municipales, puesto que ésta debe ser acondicionada por las empresas intermediarias, que son las que les proveen dicha chatarra.

El reciclado de los metales ferrosos contenidos en los envases requiere del desestañado de los mismos, lo cual implica contar con plantas para ello; también se requiere contar con instalaciones para su trituración y compactación.

Al igual que ocurre con otros materiales reciclables, el mercado de metales ferrosos reciclados suele fluctuar.

La existencia de cantidades importantes de metales ferrosos sin recuperar, los pequeños volúmenes y la baja especificación de los metales recuperados en los residuos sólidos municipales, así como el número de industrias del acero y fundidoras que existan en una región, representan obstáculos a la recuperación y el desarrollo de actividades de reciclado de metales ferrosos a partir de esta fuente.

f.3) Mercado del aluminio

La chatarra de aluminio (en particular las latas para bebida), tiene el más alto valor por tonelada del mercado de los materiales secundarios y se trata de un mercado accesible.

Es común que las compañías que producen latas o lámina para latas de aluminio aseguren la compra total de todas las latas que puedan ser recuperadas e incluso provean a las comunidades de equipos para comprimirlas y transporte hacia las plantas recicladoras.

A pesar de que las latas representan un bajo porcentaje de peso, significan un elevado porcentaje de ingreso en los programas de colecta selectiva y centros de acopio de residuos reciclables.

Puede decirse que los productos extruidos y fundidos de aluminio, se hacen a partir de aleaciones distintas a las usadas para latas de bebidas, por lo que generan menores precios de recuperación; esta chatarra proviene generalmente de fuentes industriales y se vende por conducto de corredores independientes.

Cuadro 5. Elementos para evaluar el impacto ambiental de los materiales que componen los envases y embalajes

 

ALUMINIO

Para producir 1 ton de aluminio, se requieren las siguientes cantidades de materias primas y energía:

  • 4 385.63 kg de bauxita (óxido de aluminio hidratado).
  • 510.31 kg de coque (carbón de piedra o bituminoso coquizados).
  • 483.29 kg de carbonato de sodio anhidro.
  • 119.07 kg de cal.
  • Variables: metales de aleación según se use como bote rígido o como lámina o "papel de aluminio" (de 15 a 4% de manganeso, trazas de hierro, silicio, zinc, cromo, cobre y/o titanio).
  • 217.11 millones de BTU de energía

Se requiere también dar tratamiento o eliminar lo siguiente:

  • 1 646.00 kg de lodos rojos.
  • 1.450.86 kg de dióxido de carbono.
  • 40.52 kg de contaminantes del aire.
  • 394.74 kg de desechos sólidos.

Reciclar el aluminio conduce a los siguientes ahorros o reducción de emisiones:

  • 95% del consumo de agua.
  • 95% del consumo de energía.
  • 95% de contaminantes atmosféricos.

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

f.4) Mercado del vidrio

El vidrio tiene tres mercados potenciales importantes: como pedacería que se emplea para fabricar nuevos envases, o como materia prima para fabricar otros productos, tales como material de aislamiento a base de fibra de vidrio o vidrio-espuma para la industria de la construcción y en el acondicionamiento de los envases para su reutilización.

Además de las compras directas por parte de fabricantes de envases, los intermediarios también adquieren activamente vidrio en el mercado secundario, pero existen otros mercados para vidrio que no cumple con las especificaciones de la industria de las botellas. Un uso adicional de la pedacería de vidrio, es la fabricación de señalización reflejante y como aditivo para el asfalto.

El precio del vidrio en el mercado se fija para entrega en la planta manufacturera; pudiendo el transporte representar un costo significativo.

Los esquemas de depósito-reembolso aplicables a los envases de bebidas, favorecen su recuperación y reciclado.

Cuadro 6. Elementos para evaluar el impacto ambiental de los materiales que componen los envases y embalajes

 

VIDRIO

Para producir 1 ton de vidrio, se requieren las siguientes cantidades de materias primas y energía:

  • 665.40 kg de arena sílica (óxido de silicio).
  • 216.63 kg de piedra caliza (carbonato de calcio).
  • 75.75 kg de feldespato
  • 16.75 Millones de BTU de energía.

Se requiere también dar tratamiento o eliminar lo siguiente:

  • 192.12 kg de residuos de minería.
  • 4.01 kg de contaminantes del aire.

Al utilizar una mezcla de 50% de vidrio reciclable se consiguen los siguientes ahorros y reducción de emisiones:

  • 50% del consumo de agua.
  • 79% de residuos mineros.
  • 14% de los contaminantes del aire.

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

f.5) Mercado de plásticos

El reciclaje de estos materiales está creciendo rápidamente, en particular, la fuerza del mercado depende de la limpieza y forma de presentación del material recuperable, ya que los más limpios se destinan a elaborar envases de alimentos, en tanto que los que no reúnen los criterios de limpieza y calidad se utilizan para fabricar otro tipo de materiales. Los plásticos mezclados se usan para producir sustitutos de la madera y del concreto.

El PolietilenTereftalato (PET) se encuentra entre los plásticos que más se recuperan a partir de los residuos sólidos municipales para su reciclado y reutilización como fibra de relleno, cintas de embalaje, bases de alfombra, geotextiles y otros productos. Este plástico en particular ha seguido la tendencia mundial de optimizar el envase, con la utilización de menor cantidad de material para cumplir su función, ayudando de esta manera además a ahorrar energía y evitar contaminación al transportarse mayor cantidad de producto en menor cantidad de envase.

El Polietileno de Alta Densidad (PEAD), el Policloruro de Vinilo (PVC) flexible y el Polipropileno (PP) son también materiales solicitados en los mercados del reciclado.

Se considera que los mercados para los plásticos mejorarán, en la medida en que lo hagan las tecnologías de recuperación y procesamiento.

 

    1. Tratamiento biológico
    2. Dentro de un sistema de manejo integral de residuos sólidos, el tratamiento biológico se enfoca en los residuos orgánicos "húmedos", como los alimentos y los residuos de jardín. La fracción orgánica varía significativamente entre lugares y estaciones. En la mayoría de los países industrializados la fracción orgánica representa 20% de los residuos sólidos municipales. En países en vías de desarrollo la materia orgánica llega a exceder 50 % de éstos. El seleccionar los residuos orgánicos dentro de una estrategia integral tiene varios beneficios: convertir los residuos orgánicos en un producto útil (composta) ó recuperar energía. Separar la fracción húmeda de los residuos sólidos incrementa el valor de los otros residuos y reduce la cantidad de gas o lixiviado generado en los rellenos sanitarios.

      Los dos métodos básicos para tratar los residuos orgánicos son: aerobio (en presencia de oxígeno) y anaerobio (en ausencia de oxígeno). El compostaje se lleva a cabo en condiciones aerobias, ya sea a nivel hogar, ó en grandes plantas de composta. La digestión anaerobia es una tecnología relativamente compleja que se lleva cabo en contenedores sellados que permiten la recuperación y uso de biogas que se genera al descomponerse los residuos.

      El modo más simple para introducir el tratamiento biológico a un sistema de manejo integral de residuos sólidos es promover la elaboración de composta en los domicilios. Esto evita costos de recolección y mantiene el material orgánico completamente separado de los otros residuos, lo que mejora de manera significativa su manejo.

      En dado caso que el compostaje casero no sea una opción viable, se pueden recolectar los residuos orgánicos por separado para ser llevados y tratados en plantas, ya sea de compostaje o para su digestión anaerobia.

      El éxito del compostaje dentro de un sistema de manejo integral de residuos sólidos se determina en gran medida por la calidad de la composta producida y la disponibilidad subsecuente de mercados para el producto. Generalmente compostas de alta calidad, hechas a partir de fracciones seleccionadas de los residuos, tienen asegurado un lugar en el mercado. En ciertas circunstancias, derivadas de un buen precio de la composta debido a su alta calidad, existen opciones que le dan valor agregado como pudiera ser la "pelletización" para mercados específicos, como por ejemplo, la horticultura. La composta de baja calidad hecha a partir de residuos mezclados tiene aplicaciones muy limitadas. Aun así, puede usarse como material de cobertura de rellenos sanitarios para cubrir los costos del esquema de manejo de residuos. Para estas aplicaciones, contaminantes visibles como pedazos de vidrio, metal o plástico no son un problema.

      Antes de introducir el compostaje aerobio dentro de un sistema de manejo integral de residuos sólidos, se debe garantizar que existan mercados para el producto, por ejemplo, contratos con municipalidades para usar la composta en áreas públicas. Los mercados para el biogas generado en instalaciones para digestión anaerobia también se pueden identificar, aunque la venta de la materia digerida puede tener los mismos problemas que la composta .

       

    3. Tratamiento térmico
    4. Incluir la opción de tratamiento térmico en un sistema de manejo integral de residuos sólidos es probable que genere más controversias que ningún otro de los métodos de tratamiento discutidos anteriormente. Existen tecnologías robustas que procesan grandes volúmenes de residuos mezclados a partir de los cuales se puede recuperar energía útil, extendiendo significativamente la vida útil de los rellenos sanitarios. A pesar de estos beneficios, el tratamiento térmico de los residuos frecuentemente genera resistencia pública.

      Existe la percepción de que el tratamiento térmico impide que sean reciclados materiales y que las emisiones son peligrosas para la salud y el ambiente. La conversión térmica puede llevarse a cabo de varias maneras: incineración (generalmente con recuperación de energía), pirólisis y gasificación.

      La incineración es un proceso exotérmico que involucra la descomposición de materia constituida a base de carbono, en gases y cenizas, en presencia de oxígeno.

      La pirólisis es un proceso endotérmico que involucra la descomposición / volatilización de materia orgánica en combustibles gaseosos o líquidos y un sólido carbonizado a altas temperaturas, en la ausencia de oxígeno.

      La gasificación es un proceso similar a la pirólisis en el que se adiciona oxígeno para producir combustibles gaseosos.

      La energía recuperada de los procesos de tratamiento térmico puede ser convertida en vapor de proceso para la industria ó en electricidad. El tratamiento térmico puede reducir el volumen de los residuos hasta en 90%, contribuyendo significativamente a disminuir el aporte a otras opciones de manejo dentro de un sistema integral, particularmente al relleno sanitario. En ciertos países de Europa existe legislación que limita el volumen de contenido orgánico de los residuos que van a los rellenos sanitarios. Estos requisitos solo se cumplirán si el tratamiento térmico es parte integral de un manejo de residuos sólidos.

      Existe mucha ansiedad pública con respecto a los potenciales efectos que las emisiones de plantas de tratamiento térmico pueden tener en la salud humana y en el medio ambiente. La emisión de dioxinas y compuestos relacionados es de particular preocupación. Por esta razón una parte muy significativa del costo de las plantas de tratamiento térmico se invierte en equipos de control de emisiones a la atmósfera.

      La crítica en el sentido de que el tratamiento térmico de los residuos desvía materiales que pudieran ser reciclados se debe a que las primeras plantas no fueron diseñadas tomando en consideración su papel en un sistema de manejo integral de residuos sólidos. Sin embargo, nuevas plantas que han sido diseñadas y construidas como parte de un sistema de manejo integral de residuos sólidos, son en sí un complemento al reciclado de materiales. En Estados Unidos hay muchas comunidades que tienen incineradores y altas tasas de reciclaje.

      La remoción de materiales no combustibles para ser reciclados como por ejemplo vidrio y metal, mejora la combustión, incrementando el valor calorífico del residuo a incinerar.

      Los procesos de tratamiento térmico generan residuos que requieren disposición adecuada. En el caso de la incineración estos residuos incluyen cenizas. Las cenizas más pesadas que se recolectan en la cámara de combustión pueden disponerse en rellenos sanitarios ó pueden ser usadas como agregados en la construcción de carreteras o en la industria de la construcción, dependiendo de su composición y de la normatividad aplicable. Las cenizas ligeras que se recolectan en los equipos de control de emisiones a la atmósfera típicamente contienen altos niveles de metales y sales, por lo que deben ser tratadas antes de ser dispuestas. Las opciones de tratamiento a considerar incluyen la vitrificación, la solidificación, la extracción química ó la disposición final en rellenos sanitarios especiales.

       

    5. Relleno sanitario

La cantidad y componentes de residuos que llegan a un relleno sanitario dependerá de las técnicas de manejo de residuos que han sido aplicadas como parte de un sistema de manejo integral. El hecho de que el relleno sanitario pueda manejar una gran variedad de residuos da una gran flexibilidad al sistema de manejo integral en su totalidad. Si existen cambios en la cantidad de materiales específicos causados por factores de mercado o estacionales, éstos pueden ser absorbidos por el relleno sanitario si las otras opciones de manejo de residuos están temporalmente sobrecargadas.

Los rellenos sanitarios han avanzado considerablemente en años recientes y continúan su desarrollo, pero aún los más sofisticados normalmente ofrecen los más bajos costos de tratamientos para residuos.

Se puede agregar valor a los residuos que entran a un relleno sanitario a través de la recolección y uso subsecuente del biogas del relleno sanitario. Este gas proviene de la descomposición anaerobia de materia orgánica. Se pueden instalar sistemas de extracción de gas para su recolección y posterior uso para producir electricidad ó para ser usado junto con gas natural como combustible.

La recolección del biogas no sólo proporciona una fuente alternativa de energía, sino que también reduce los riesgos de explosiones sin control asociadas con concentraciones de metano. Reducir las emisiones de metano a la atmósfera es también benéfico al ambiente ya que el efecto invernadero generado por este compuesto es 25 a 30 veces mayor que el del dióxido de carbono.

En muchos países es difícil ubicar los rellenos sanitarios porque, debido a experiencias pasadas desafortunadas, el público se resiste a tener un relleno sanitario cerca de su propiedad. Existe también la percepción de que los rellenos sanitarios no permiten el reciclado ni fomentan prácticas de reducción. Dentro de un sistema de manejo integral de residuos sólidos bien diseñado y operado éste no debería ser el caso, ya que todas las opciones de manejo serian estudiadas y consideradas.

Los rellenos sanitarios han sido y continuarán siendo en el futuro próximo, elementos esenciales de los sistemas de manejo integral de los residuos sólidos, siempre y cuando se ubiquen en lugares apropiados, se diseñen, construyan y operen de manera segura y ambientalmente adecuada. Ello significa considerar en su establecimiento, los factores referidos en el cuadro 7.

Cuadro 7. Elementos a considerar en relación con los rellenos sanitarios

 

  • Establecer y dar cumplimiento a las normas relativas a la ubicación, diseño, preparación del terreno, operación y control de rellenos sanitarios.
  • Continuar los programas de reubicación de pepenadores fuera de los tiraderos a cielo abierto y rellenos sanitarios.
  • Considerar el espacio que ocupan los rellenos sanitarios como un recurso valioso, a fin de evitar que se depositen, cuando sea viable su reciclado o tratamiento, materiales con un valor en el mercado, residuos industriales no-tóxicos, residuos de jardinería y de centrales de abasto, residuos voluminosos y cascajo, así como residuos peligrosos.
  • Establecer programas de capacitación y certificación de operadores de rellenos sanitarios.

 

Fuente: Careaga J. A., Manejo y Reciclaje de los Residuos de Envases y Embalajes. Sedesol. Instituto Nacional de Ecología. Serie Monografías No. 4.1993.

En lo que se refiere a la reubicación de pepenadores fuera de los rellenos sanitarios, deben aprovecharse las experiencias exitosas al respecto. Dichas experiencias muestran que se puede promover la organización de estos grupos, en empresas relacionadas con la operación de concesiones de selección, transporte, recuperación y procesamiento de residuos reciclables.

A la vez, al planear la ubicación de un relleno sanitario, debe tomarse en cuenta la vida media del mismo que se prevé en función de su capacidad proyectada (5 a 30 años), de manera a considerar los planes de desarrollo urbano y la posibilidad de convertirlos en zonas recreativas una vez que se agote su capacidad y se cierren.

Es recomendable, considerar su ubicación en zonas industriales o en lugares estratégicos para que brinden servicio a varios municipios.

 

  1. Estrategia total

Las operaciones dentro de cualquier sistema de manejo de residuos están claramente interconectadas. Por ejemplo, los métodos de recolección empleados pueden afectar la recuperación de materiales ó la producción de composta que tenga un mercado. De manera similar, la recuperación de materiales del flujo de residuos puede afectar la viabilidad de esquemas de recuperación de energía. Por lo tanto, es necesario considerar el sistema de manejo de residuos en su totalidad, de una manera integral.

Como ya se señaló previamente, un sistema que sea sustentable económica y ambientalmente, sólo puede ser alcanzado con objetivos que estén ligados a metas ambientales más amplias como pudieran ser la reducción de gases de invernadero, la disminución de las tasas de envío de residuos a relleno sanitario, así como la maximización en el uso eficiente de los recursos.

Sin embargo, es difícil considerar el sistema de manejo de residuos en su totalidad, ya que éste está dividido en muchos compartimientos diferentes. La recolección es normalmente una labor de las autoridades locales, aunque puede ser contratada con compañías privadas. La disposición final frecuentemente está bajo la jurisdicción de otra autoridad y quizá de otra compañía privada. Diferentes operadores pueden contribuir a actividades de reciclaje. De manera similar, las operaciones de compostaje pueden estar bajo el control de otras compañías. Cada compañía o autoridad únicamente tiene control del manejo de los residuos dentro de su operación. La pregunta entonces es: ¿cuáles son los beneficios de una estrategia integral, cuando nadie tiene control sobre el sistema en su totalidad ?.

La estrategia integral tiene varias ventajas:

  1. Da un panorama global del proceso del manejo de los residuos. Esta visión es esencial para una planeación estratégica. Manejar el flujo de los residuos por separado es ineficiente.
  2. Desde un punto de vista ambiental todos los sistemas de manejo de residuos son parte de un mismo ecosistema global. Analizar la carga global del sistema al medio ambiente es la única estrategia racional, de otra manera reducir impactos ambientales en una parte del sistema, podría resultar en mayores impactos ambientales en otra parte del mismo.
  3. Desde un punto de vista económico, cada unidad individual en la cadena de manejo de residuos debe tener ganancias o al menos alcanzar un punto de equilibrio. Sin embargo, evaluando los límites del sistema en su totalidad, es posible determinar si opera eficientemente, si alcanza un punto de equilibrio económico o, mejor aún, si existen ganancias. Es solamente entonces cuando todas las partes del sistema pueden ser viables, asumiendo que los recursos se dividen apropiadamente en relación con los costos. Para alcanzar un sistema integral de manejo de residuos se requieren cambios significativos de la realidad actual. Es claro que nunca se alcanzará el sistema ideal, ya que siempre será posible reducir los impactos ambientales a través de un proceso de mejora continua.

Para alcanzar un manejo de residuos sólidos, ambiental y económicamente sustentable, se requiere trabajar en un sistema diseñado para este propósito. Esto es clave ya que tratando de mejorar los sistemas actuales, agregando el reciclado ó compostaje como "extras" al sistema, es probable que no funcione. Cuando se diseñe o rediseñe un sistema de manejo de residuos la estrategia debe considerar el sistema en su totalidad.

Los diferentes componentes de un sistema están interconectados de tal manera que es necesario diseñar un sistema nuevo en su totalidad, en vez de arreglar el viejo. Por ejemplo, la adición del reciclado a un sistema de manejo de residuos agrega el costo del sistema de reciclado al costo del sistema original de manejo de residuos. Una estrategia sistemática aseguraría que el costo del reciclado se mantuviera al mínimo, operando menos recolecciones para materiales secos o no-orgánicos, pues habría menos de estos residuos en virtud de que el material reciclable ya habría sido removido.

Como ya se mencionó, en los últimos años se ha introducido la aplicación al campo de los residuos sólidos una herramienta ambiental conocida como Análisis de Ciclo de Vida. A través de un modelo de computadora, el Análisis del inventario de Ciclo de Vida simula diferentes combinaciones de manejo y tratamiento de residuos sólidos antes de llevarlos al campo para asegurar su éxito (ver anexos).

Al usar este modelo se predicen y, por lo tanto, se pueden reducir los impactos ambientales y los costos económicos del sistema propuesto, con los siguientes beneficios:

  • En el proceso de construcción del modelo, la atención se centra en la información faltante.
  • Una vez completo, el modelo definirá cual es el estado del sistema actual, calculando los costos económicos y ambientales.
  • El modelar permite ensayar con diferentes escenarios para determinar cuales son los puntos más sensibles del sistema. Esto servirá para determinar cuales cambios tendrán los mayores efectos para reducir los costos y los impactos ambientales.
  • Este modelo ayuda a prevenir que los problemas "cambien de lugar". Es decir, evita que una mejora aparente en una parte del sistema, lleve más adelante, o en otra parte del sistema, a otros problemas.

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 15/11/2007