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Parque Nacional Bosencheve


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Se encuentra localizado dentro de los Municipios de Villa de Allende, ocupa una superficie del 39 % y Villa Victoria, con un 46 %, en el Estado de México y dentro de Michoacán en el Municipio de Zitácuaro, con un área del 15%.

SUPERFICIE

14,008.25 Hectáreas. El 85% de la superficie se encuentra en el Estado de México. Es conveniente mencionar que durante muchos años se consideraron 15,000 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Se localiza geográficamente entre los meridianos de coordenadas 100°05' y 100°14'13'' de longitud Oeste y entre los paralelos de 19°22'30'' y 19°28'16'' de latitud Norte (Vargas, 1984: 196). La carta topográfica a escala 1:50,000; denominada Villa de Allende E14-A36, editada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

TENENCIA DE LA TIERRA

Los terrenos donde se localiza el parque, son en su mayor parte de propiedad ejidal, correspondiendo a una área de 99.5 %, representando 13,937.96 hectáreas y de propiedad particular ocupando un 0.5 % (70.04 hectáreas) (Ibid: 229).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

1 de agosto de 1940.

Objetivos

Que es necesario conservar de manera permanente los bosques que cubren los terrenos accidentados de la región de Bosencheve, que se encuentran en los límites de los Estados de Michoacán y México, dado su importante papel como reguladores del régimen hidráulico de esa zona; conservación que al lograrse igualmente mantendrá la existencia de una cubierta vegetal necesaria para asegurar la estabilidad de los terrenos en pendiente (SAG, 1970: 979).

Que estos bosques al ser atravezados en su totalidad por la carretera México-Guadalajara, son un importante atractivo para el turismo que transita constantemente por dicho camino para visitar las distintas poblaciones de importancia que se encuentran a lo largo del mismo.

Que esta región es de gran belleza y es muy admirada por el turismo en general..

Decreto

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional con el nombre de "Bosencheve" la zona comprendida entre los límites de los Estados de México y Michoacán, cuyos límites son los siguientes: Partiendo del lugar denominado El Salitre, próximo a la carretera México-Guadalajara, el lindero sigue con dirección Norte franco hasta llegar a éste y se continúa con la misma dirección en una distancia de ocho kilómetros, de este punto el lindero continúa con dirección Oeste, midiéndose una distancia de 17,200 metros; de aquí se continúa con rumbo Sur hasta llegar al lugar denominado Macho de Agua; de este lugar se sigue con rumbo Sureste hasta llegar al lugar conocido con el nombre de Santa Cruz; de aquí se continúa con rumbo Sureste para llegar al paraje denominado Santiago; de este lugar el lindero sigue con dirección Noreste hasta llegar al paraje denominado San José Malacatepec, y finalmente se continúa con dirección Noreste hasta llegar al Salitre, que sirvió como punto de partida (SAG: 980).

Artículo Tercero: Los propietarios de los terrenos comprendidos dentro de los límites fijados en el artículo primero del presente decreto, quedarán en posesión de ellos hasta en tanto cumplan con las disposiciones de Ley (Ibid: 981).

INSTITUCIONES QUE LO ADMINISTRA

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Dos vigilantes. Existe una coordinación para la realización de actividades dentro del Parque, que se lleva a cabo con la participación de PROBOSQUE, El Ejército Mexicano y grupos voluntarios que participan en los programas de reforestación, inspección, vigilancia y educación ambiental (DANP).

INFRAESTRUCTURA

Existen dos casas-administración, en mal estado; tres baños, en mal estado; servicios rústicos para acampar y día de campo, una bodega y cinco caminos de terracería (Ibid).

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

No se tiene conocimiento de que existan permisos y concesiones en el parque, sin embargo llegan transportes, y existe una administración.

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, campamento, excursionismo, observación de paisajes y de vida silvestre, pesca deportiva.

PROBLEMÁTICA

Los recursos humanos y materiales son insuficientes, existen problemas de tenencia de la tierra. Tala de árboles, sobrepastoreo, extracción de tierra de monte, incendios forestales, plagas (de gusano barrenador, descortezador y muérdago) y cacería furtiva. Carece de señalamientos.

Los bosques ejidales de oyamel y pino comprendidos en la parte de Michoacán, fueron destruidos en su mayor parte para sembrar maíz, encontrándose los terrenos en franco proceso de degradación. Desmonte en el predio de Bosencheve, con 11 hectáreas (tres sembradas de cebada y avena).

Explotaciones intensivas que realizó la compañía "Suchi Timber" Co. de 1920 a 1930 en 48 predios dentro del parque. Un personal del parque cesado por complicidad con los explotadores fraudulentos.

Existe el deslinde y el amojonamiento del parque, elaborado por la Secretaría de la Reforma Agraría, con el agravante de que entre los límites de México y Michoacán existe una zona de disputa entre los pueblos de Cresencio Morales, Mich. y San Felipe, Estado de México (Expediente).

ASPECTOS FÍSICOS

Esta área natural pertenece a la provincia fisiográfica del Sistema Neovolcanico Transversal.

Tiene un rango altitudinal que va de los 2,480 a los 3,240 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 196).

La hidrología de la región, pertenece a la R H No.- 18 denominada Cuenca del Medio y Bajo Balsas, existen dos lagunas formadas por la acumulación del agua de lluvia; una de ellas llamada Laguna Seca, casi desaparece en época de estiaje, y la otra, la Laguna Verde, que fluctúa su nivel según el volumen de precipitación y un bordo pequeño donde se acumula el agua, llamado San Diego.

También dentro del parque se encuentran varios Arroyos, denominados de la siguiente manera: El Jaral, Ojo de Agua, Pundereje, El Cardaro, Grande, Guadalupe, Lengua de Vaca, Las Peñitas, La Palma (FVM con base en INEGI).

Presenta un clima Templado húmedo, con T media anual de 12.3°C, la temperatura media anual del mes más frío es diciembre con 9.4°C y el mes más cálido es 14.6°C; la precipitación anual es de 971.4 mm, la menor precipitación se presenta en febrero con 5.7 mm., y la mayor cantidad en julio con 221.4 mm., las lluvias se presentan en el verano.

ASPECTOS BIOLÓGICOS

Bellos bosques de pino de excepcional crecimiento, que formaron parte de una zona de importante actividad maderera hasta los años 30, las principales asociaciones de vegetación, son: el Bosque de Oyamel, representada por la especie Abies religiosa; Bosque de Pinos, asociado a madroños (Arbutus spp.), ailes (Alnus spp.) y encinos, las especies dominantes, Pinus leiophylla, P. montezumae, P. rudis y P. hartwegii (SARH, 1993).

En cuanto a la fauna silvestre existen diversas especies de aves acuáticas migratorias, halcones, carpinteros, ardillas, conejos y armadillos (Ibid).

DEMOGRAFÍA

Se encuentran dentro del parque 14 localidades, con

8,581 habitantes: Cuesta del Carmen 488, El Tigre 491, Mocho de Agua 1,198, Lengua de Vaca 52, Cresencio Morales 2,588, Mesa del Ciorán, Las Dalias (San Miguel) 292, Loma de Juárez 957, Potrero de San Diego 43, El Catorce 449, San Juan Buenavista 536, Buenavista Venintitres 601, Bosencheve 486, San Francisco 400. Son nueve poblaciones aledañas con 8,491 habitantes: Palizada 850, Villa de Allende 856, San Felipe Santiago, El Salitre del Cerro 554, Francisco Serrato 776, Casas Coloradas 703, El Espinal 1 198, Cabecera de Indígenas 776, San Felipe de la Rosa 596 (DANP con base en INEGI).

PROPUESTAS

A pesar de lo deteriorado del área, todavía reviste cierta importancia ecológica. Existen dos lagunas formadas por la acumulación del agua de lluvia, las cuales albergan a las aves acuáticas migratorias. Aunque los bosques están muy deteriorados, los que existen representan una importancia ecológica para la región.

COMENTARIOS

Se determinó que el decreto de santuario de la mariposa monarca incluye en una de las poligonales, aquella denominada Cerro Pelón, a una fracción del Parque Nacional Bosencheve, en aproximadamente 400 hectáreas. Esto le marca especial importancia al parque ya que deberá ser tratado con especial cuidado por contener poblaciones aún no estimadas de la mariposa monarca.

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- Dirección de Areas Naturales Protegidas. 1996. Archivos oficiales de los parques nacionales. SEMARNAP. INE. UCANP. Subdirección de Protección y Desarrollo. Departamento de Parques Nacionales.

- SAG. 1936-1968. Expedientes del archivo económico de los parques nacionales.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Bosencheve, Estado de México. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultores en Ecología y Medio Ambiente. 30 páginas, más anexos.

 

 

Parque Nacional Desierto del Carmen


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Se encuentra en el Estado de México y pertenece al Municipio de Tenancingo.

SUPERFICIE

529 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Se localiza geográficamente entre los meridianos de coordenadas 99°32'25'' y 99°33'48'' de longitud oeste y entre los paralelos de 18°53'20'' y 18°55'20'' de latitud norte (Vargas, 1984: 198).

Cartográficamente, el parque se sitúa en la carta topográfica a escala 1:50,000; denominada Tenancingo E14-A58, editadas por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

TENENCIA DE LA TIERRA

Los terrenos donde se localiza el parque, son de propiedad ejidal, correspondiendo a una área de 81.47 %, representando 431 hectáreas para el Ejido del Carmen y para la Ex-Hacienda de Tenería ocupando un 18.53 % (98 hectáreas) (SARH, 1993: 2).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO: 10 de octubre de 1942.

Objetivos. ..aquellos lugares que son frecuentados por numerosos turistas, como es el "Desierto del Carmen", en Tenancingo, Méx. Que la Serranía del Carmen constituye una región de gran belleza en cuya parte alta se encuentra una amplia meseta que sirve de asiento al Convento del Carmen, monumento colonial de gran valor histórico.

Que desde la meseta en donde se encuentra el citado convento se contempla el majestuoso Volcán del nevado de Toluca, en medio de los más hermosos panoramas, que son motivo de gran atracción turística.

Que la gran variedad y belleza de las vistas escénicas que se admiran desde este lugar forman un atractivo poderoso para el turismo en general que irá en aumento una vez que se acondicione este parque nacional con buenos caminos y senderos que den acceso a la parte de la montaña.

Que el establecimiento de este parque nacional, no solamente asegura la conservación de las bellezas naturales de este lugar y la del Convento del Carmen, sino que además, al ser un centro de atracción turístico, dejará beneficios a los vecinos, habitantes de la zona, quienes percatados de ello han manifestado su conformidad en la afectación de sus pequeñas heredades para la formación del parque nacional, para cuya creación el gobierno del Estado de México ha tomado interés (SAG, 1970: 982).

Decreto.

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional con el nombre de "Desierto del Carmen o de Nixongo", los terrenos que circundan al Convento del Carmen, los cuales tienen una superficie aproximada de 529 hectáreas, de las cuales, 431 pertenecen al Ejido del Carmen y 98 a la Exhacienda de Tenería, Estado de México.

Artículo Tercero: Los terrenos comprendidos dentro de este parque nacional, que serán señalados en el plano topográfico que se levante, quedarán en posesión material de sus dueños respectivos, sujetándose al Reglamento de Parques Nacionales en vigor (SAG: 983).

INSTITUCIONES QUE LO ADMINISTRA

El 29 de septiembre de 1995 se firmó y el 3 de noviembre de 1995 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo de Coordinación entre la SEMARNAP y el Gobierno del Estado de México, para establecer las bases, en que esta dependencia del ejecutivo transfirió su administración al Gobierno mencionado. Un vigilante.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

Cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el Gobierno del Estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

En la actualidad es Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (en lugar de SEMARNAP-INE).

INFRAESTRUCTURA

Este parque contiene el convento del Santo Desierto, construido por la orden de los Carmelitas Descalzos en el siglo XVIII. Existen además el Cristo de las Siete Suertes de tamaño natural y tallado en madera, así como las Cámara de los Secretos que es una estancia con bóveda de cañón con efectos acústicos (SARH, 1993: 8-9). Caseta de administración y vigilancia, seis mesabancos y sanitarios.

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

Transportes, alimentos, artesanías.

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, observación de paisajes, arquitectura colonial.

PROBLEMÁTICA

Cambio de uso del suelo, de forestal a agrícola; pastoreo, cacería furtiva, la generación de basura por los visitantes, incendios forestales, tala clandestina y carencia de servicios sanitarios cuando llega demasiada gente a la fiesta del convento.

Los recursos naturales se encuentran en un proceso de degradación paulatina: uso agrícola, el agua para el consumo doméstico, extracción clandestina de madera.

ASPECTOS FÍSICOS

Se localiza en la provincia fisiográfica del Sistema Neovolcanico Transversal. Abarca gran parte de la Sierra del Carmen cercana al poblado de Tenancingo, dentro de ésta, existen miradores naturales como el "Balcón del Diablo" y el "Balcón de San Miguel", desde los cuales se pueden observar los Valles de Tenancingo y Malinalco. Desde la meseta en donde se encuentra el convento se contempla el volcán "Nevado de Toluca (SARH: 5).

Tiene un rango altitudinal que va de los 1,940 a los 2,440 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 198).

Los suelos presentes en el área son el Andosol, variando en su composición de húmicos a órticos, caracterizándose por ser suelos derivados de cenizas volcánicas, muy ligeros y con alta capacidad de retención de agua (SARH: 5).

En este lugar nacen varios manantiales de diferente tamaño, como son los Ojos, Aguas del Sabino, Las Canoas y el Pozo, formando el Arroyo de la Carmelina, afluente del Río Chalma, que a su vez es afluente del Río Amacuzac, tributario del Río Balsas (Ibid).

Presentando un tipo de clima Semifrío y Subhúmedo, caracterizándose por tener una temperatura media anual de 16°C, el mes más frió de -3°C y el mes más cálido con 16°C, con heladas de 100 a 120 días y granizadas de 4 días anuales y régimen pluvial en verano (Ibid: 6).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

Presenta un bosque de pino, encino y cedro en una extensión aproximada de 131 hectáreas, los cuales favorecen al nacimiento de manantiales de agua cristalina.

La zona arbolada de este parque está formada por bosques de pino (Pinus leiophylla y P. pseudostrobus, principalmente), mezclados de diferente manera, de acuerdo con la altitud y la exposición del terreno, con encinos (Quercus sp.) y algunas otras latifoliadas como el madroño (Arbutus glandulosa) y el fresno (Fraxinus sp.); ocasionalmente se encuentra el cedro blanco (Cupressus benthamii) y como arbolado de alineación muy antiguo hay cipreses (Cupressus lindleyi). (Villa-Salas y Hernández, 1993; citado por SARH).

La fauna silvestre que aun puede observarse en esta área, de acuerdo con las encuestas de Villa-Salas y Hernández (op. cit.) es la siguiente: Conejo (Sylvilagus floridanus), ardilla (Sciurus auregaster), armadillo (Dasypus novemcinctus), tejón (Nasua narica), colibrí (Lampornis viridipallena), golondrina (Hirundo rustica), halcón (Falco sp.) y paloma (Columba fasciata) (Ibid).

DEMOGRAFÍA

Dentro del parque se encuentra el poblado El Carmen con 661 habitantes. En la zona aledaña del mismo hay dos poblados con 1,554 habitantes: Palmar de Guadalupe 35, Acatzingo 1,519 (FVM con base en INEGI).

ASPECTOS CULTURALES

Después de habitar por casi dos siglos el Desierto de Cuajimalpa los carmelitas se cansaron del sitio y quisieron trasladarse a otro lugar más alejado, construyendo un edificio nuevo. En el capítulo provincial de 1780 se decidió el traslado, escogiéndose para nuevo asiento los montes de Nixcongo que, junto con la hacienda de Tenería, eran propiedad del convento del Carmen de Toluca.

Entre las razones expuestas por los frailes para justificar el traslado, decían que el de Cuajimalpa no servía ya para los fines eremíticos, porque a despecho de la barda y de las excomuniones, los indios de los pueblos vecinos lo allanaban tranquilamente, perturbando a sus moradores.

Tomada la decisión, las autoridades religiosas hicieron sus gestiones para obtener la licencia, pero el real Gobierno no estaba muy anuente en autorizar la nueva fundación. Las propiedades de los religiosos eran muy grandes y cada nueva fundación parecía implicar una substracción al poder real. Además, un Desierto no era un convento cualquiera, pues mientras el segundo representaba una superficie mensurable en varas, el primero tenía que medirse en leguas.

Los carmelitas ofrecían al Real Gobierno hacerle cesión de todo el Yermo de Cuajimalpa, con todo y construcciones, a cambio de la licencia y de alguna ayuda económica. Y ciertamente no era poco lo que ofrecían, porque de acuerdo con un avalúo practicado por el ingeniero militar Miguel Contansó, tan sólo el terreno y la cerca pasaban de $47,200, sin entrar en esta cuenta la madera del bosque ni el monasterio. Los religiosos hacían notar lo ventajoso que sería para el gobierno tener una reserva tan grande de madera cerca de la fábrica de pólvora que se construía en Santa Fe.

Pero el fiscal de Real Hacienda, que algo sabía de los pleitos originados en 1605 con motivo de la fundación, exigió como requisito que los frailes exhibieran sus títulos para acreditar su capacidad de enajenar el inmueble (Báez, 1981: 25).

La Real Cédula fue dada en San Lorenzo el Real, en 21 de noviembre de 1796, autorizando a la provincia de San Alberto a construir su nueva casa en los montes de Nixcongo.

Otra discusión surgió sobre si debía o no cercarse el Desierto, porque se pensaba en la enorme cantidad de varas cuadradas que quedarían substraídas al uso común, pero los religiosos argumentaron justificadamente que sin la barda no se podrían proteger ni la seguridad ni el retiro de sus moradores. Así lo entendió el gobierno y solamente les pidió, como un requisito, que no cercaran más espacio que el necesario para el esparcimiento y la clausura, que de ninguna manera podría ser siquiera igual al que habían tenido en Santa Fe. Efectivamente, basándose en las medidas proporcionadas por Costansó, el desierto de Cuajimalpa había alcanzado un área de una y media leguas cuadradas, mientras que el de Tenancingo se redujó a sólo una (Ibid: 26).

Existe un oficio del virrey Branciforte, de fecha 22 de agosto de 1797, en el que advertía a los carmelitas que debían avisarle la fecha en que iban a iniciar la edificación de su nuevo convento. En respuesta, el padre Valentín de la Madre de Dios, provincial en turno, le remitió una carta fechada el 18 de octubre de 1797, informándole que se había practicado el reconocimiento del terreno por el director de Arquitectura de la Real Academia de San Carlos, don Antonio Velázquez, y que ya el lugar se estaba remontando y aplanando. Agregaba que, a juicio de peritos, podría colocarse la primera piedra entre el 20 y el 24 del próximo noviembre. Se pedía asimismo la intervención del Virrey para conseguir que Velázquez dirigiera la obra, visitándola cuando menos cada dos meses, por las muchas ocupaciones que tenía.

Seguramente se inició la fábrica en la fecha prevista y bajo la dirección de Velázquez, porque en un pedimento del fiscal de lo civil fechado el 4 de febrero de 1798 se hace mención del nuevo convento en el paraje de Nixcongo, "donde está construyéndose a la dirección de don Antonio Velázquez..". Se concluyó unos tres años después, según una inscripción que existe al lado derecho del presbítero que dice: "Fue la dedicación de esta iglesia y convento y se colocó al Santísimo Sacramento el año de 1801, a 13 de febrero".

La dirección de Velázquez en el ramo de la arquitectura coincidía con la etapa más intransigente de la reacción neoclásica contra el barroco, y así el convento de Tenancingo tenía que resultar una obra neoclásica, pero sin olvidar las peculiaridades de la arquitectura propia de los santos yermos (Báez: 27).

Si se prescinde de los jardines y la hospedería, que son los elementos más ajenos a la comunidad, encontramos una planta inscrita dentro de un gran cuadrado. Las celdas y los refectorios, adosados al muro exterior, forman un cuadrado que se separa del resto de las construcciones integradas en otro cuadrado menor, quedando ambos cuadrados separados por cuatro largos pasillos que corren por los cuatro puntos cardinales (Ibid: 27-28).

Acodados al presbítero, quedan dos relicarios. En la puerta que da a la izquierda se recuerda al fundador y benefactor Melchor de Cuellar, muerto el 23 de enero de 1633. Sus cenizas están depositadas en la cornisa y su estatua orante bajo el arcosolio. Le hacen fondo, en el tímpano, recuadros con florones de oro. Se aclara que el monasterio estuvo abandonado durante casi un siglo, desde 1854, con motivo de la exclaustración, hasta 1951 cuando volvió a instalarse la comunidad religiosa. Los estragos que el abandono ocasionó se han ido reparando hasta donde sea posible (Ibid: 29).

En la visión de los Yermos se transparentan los conceptos de naturaleza y jardín, y en cuanto a que son espacios cerrados por un muro evocan la idea del hortus conclusus y el jardín edénico. En efecto, los Santos Desiertos parecen situarse al final de la larga evolución del mito sostenido en varias religiones sobre un Edén o supuesto paraíso. Para el cristianismo ese recuerdo comporta igualmente el remordimiento de haberlo perdido por el pecado, de donde el hombre habrá de intentar constantemente una reconciliación con la naturaleza, imagen de ese jardín, como una fórmula homeopática para recuperar el paraíso, bien sea santificándola en el tema de Cristo que se aparece en un vergel a la Magdalena, o bien reduciéndola a la arquitectura de un monasterio, como son los yermos, que al fin y al cabo todos los conventos son imágenes del cielo.

El paraíso o jardín edénico es representado como un espacio cerrado y circular (Báez: 31).

Los Santos Desiertos, como espacio cerrado y sacralizado, evocan esa idea del hortus conclusus.

El muro que rodea esta clase de conventos -cuando menos los de la Nueva España- cumple la función de impedir a los seglares el entrar en ese espacio reservado a los carmelitas, que son orden contemplativa; pero bajo esta razón más bien formal subsiste el símbolo del muro que separa la naturaleza ideal y edénica, reservada solamente a ciertas clases, del mundo exterior de todos los hombres. En otros idiomas, como garden o garten, el jardín permanece relacionado con clausura o guarda. A esto se debe que al trasladarse el monasterio de Cuajimalpa a Tenancingo, contra la oposición de los pueblos vecinos que no querían que se bardeara, los religiosos defenderían tenazmente el derecho a su muro, hasta finalmente ganarlo (Ibid: 32-33).

El jardín cuidadosamente cultivado, con sus árboles frutales, sus avecillas, su tapete de flores y la fuentecilla que simboliza la vida, como se ve en las pinturas relativas al jardín de la Virgen, tiene su eco en los jardines tan esmeradamente cuidados como el de Cuajimalpa, con sus anagramas de tomillo y florecillas, y no es casualidad que en este ejercicio de la jardinería y por añadidura de la horticultura fueran los carmelitas la Orden más acreditada y que su gran tratadista Andrés de San Miguel hubiera dedicado su último capítulo de su obra al cultivo de los duraznos priscos y melocotones (Ibid: 33).

El hortus conclusus es el alma en estado contemplativo. Pero el Santo Desierto es también una imagen del hortus conclusus en su sentido de jardín edénico, como espacio cerrado destinado únicamente a los ermitaños que lo habitan como si fuera, por encima del mundo, un paraíso de anacoretas (Ibid: 34).

Se diría que todo monasterio es casa de meditación, pero en ninguno como en los Santos Desiertos puede el alma dentro de su vallado huerto, recogerse en si misma y en trance de contemplación abrasarse de amor con el divino esposo (Ibid: 42).

Como todo convento es imagen del cielo, con una sencilla reflexión hallaremos en ese cielo, en esas flores y en ese vaso esmaltado la mística imagen de los Yermos y sus ermitaños (Báez: 46-47).

En la belleza natural de los Desiertos se percibe el mismo aliento que insufló la poesía mística, como si de igual incienso hubieran aspirado los poetas y los fundadores de los monasterios. El mundo natural devela entonces su armónico y divino simbolismo: En los valles y en los montes se descubre la presencia del Esposo; el agua que fluye de los manantiales es como la fe, porque es como el cristal clara y limpia. El aire que se mueve entre los árboles es murmullo de silbos amorosos evocados en las canciones espirituales como callada música y soledad sonora, y las veredas cobran vida espiritual porque así como conducen de la ermita al misterioso bosque, así llevan de la meditación a los grandes misterios de Dios (Ibid: 55).

PROPUESTAS

Es necesario instrumentar un plan rector para regular el uso del parque, de acuerdo con el estado en que se encuentra el bosque en el momento actual, se cumple parcialmente con los objetivos de protección de la flora, de sus bellezas naturales y del monumento colonial representado por el convento y por las ermitas que se localizan en sus cercanías, por lo que debe seguir siendo parque nacional.

COMENTARIOS

Con fecha del 10 de febrero de 1995, ciudadanos y autoridades del Santo Desierto, hacen una solicitud de la administración del Parque Nacional Desierto del Carmen, entre las alternativas que proponían eran: visitas guiadas al bosque, palapas con asaderos y comederos con servicio de agua potable, un área de campismo o "trailer park", baños con regaderas y una área con temazcales, casetas de acceso y de vigilantes, senderos, señales y anuncios de conservación ecológica, invernadero de reproducción de orquídeas, vivero de plantas forestales y de ornato locales para su venta al público (Expediente).

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes problemas nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SARH.1993. Diagnóstico del Parque Nacional Desierto del Carmen, Estado de México. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre.. PAUSA. 30 páginas, más anexos.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- Dirección de Areas Naturales Protegidas. 1996. Archivos oficiales de los parques nacionales. SEMARNAP. INE. UCANP. Subdirección de Protección y Desarrollo. Departamento de Parques Nacionales.

- Baéz Macías, Eduardo. 1981. El Santo Desierto. Jardín de contemplación de los carmelitas descalzos en la Nueva España. Universidad Nacional Autónoma de México. 55 páginas, más ilustraciones.

 

 

Parque Nacional Insurgente
Miguel Hidalgo y Costilla


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Se localiza al Este de la capital del Estado de México, Toluca y pertenece a los Municipios de Ocoyoacac y Huixquilucan en el Estado de México y Cuajimalpa, Distrito Federal.

SUPERFICIE

1,580 hectáreas.

Se han considerado otras superficies por otros autores: 1,760 hectáreas por Vargas (1984: 200), 1,836 hectáreas por González y Sánchez (1961: 55).

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Se localiza geográficamente entre los meridianos de coordenadas 99°19'40'' y 99°23'35'' de longitud Oeste y entre los paralelos de 19°15'20'' y 19°19'20'' de latitud Norte (Vargas: 200).

El parque se sitúa en la carta topográfica a escala 1:50,000; denominada Toluca E14-A58, editadas por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

TENENCIA DE LA TIERRA

Los terrenos del área natural pertenecen a tres tipos de propietarios: la propiedad ejidal con una superficie de 742.6 hectáreas (47 %), representada por el pueblo de San Jerónimo Acazulco (418.70 hectáreas); la propiedad comunal un área de 695.2 hectáreas (44 %), cuyas comunidades son: San Mateo Atarasquillo (60.20 hectáreas), San Martín Huixquilucan (212.40 hectáreas) y de propiedad nacional con una extensión de 142.2 hectáreas (9 %), ocupando los terrenos del Ex-Rancho de la Marquesa con 100 hectáreas (Sosa, citado por SARH: 1993: 6-7).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

18 de septiembre de 1936.

Objetivos

Que entre los sitios de mayor belleza natural que se encuentra en las inmediaciones de la capital de la República, figura como lugar sumamente interesante la extensa planicie conocida con el nombre de "Llanos de Salazar", Estado de México, sobre la carretera que une a la Ciudad de México con Toluca, y cuyos lugares inmediatos, guardan indeleble la memoria de los grandes triunfos de las armas del Ejército Libertador, durante la cruenta guerra de Independencia; y de igual manera, sus grandes bosques, no sólo han servido como exponentes de las bellezas naturales de nuestro suelo, sino se ha venerado también tales sitios la gran figura del ilustre precursor de la Independencia Mexicana, el Insurgente Miguel Hidalgo y Costilla, y llevan tales lugares en la mente del viajero, el recuerdo de la sangre derramada en defensa de los derechos del pueblo mexicano (SAG, 1970: 968-969).

Que por los estudios efectuados por el Departamento Forestal y de Caza y Pesca en las aguas de los manantiales y arroyos que se encuentran en la llanura inmediata al monumento a Hidalgo se ha llegado al conocimiento de su absoluta pureza y de sus excelentes cualidades para hacer la propagación de peces adecuados que no solamente serán de gran utilidad para poblar las aguas del Río Lerma y lagunas de su cuenca hidrográfica con peces de le mejor calidad, sino que proporcionará al público, especialmente al turista que recorre el camino nacional México Toluca, un medio de instruirse en todo lo concerniente a la propagación científica de los peces; y todo lo cual requiere como base esencial, la protección forestal de los manantiales donde se originan tales aguas, especialmente en las estribaciones de los Cerros de San Pedro Atlapulco y vertientes inmediatas a la Serranía de las Cruces.

Que para el mejor éxito de los beneficios que proporcionará la estación piscícola antes citada, se requiere la protección de los bosques que cubren las eminencias y vertientes inmediatas a la Llanura de Salazar, para impedir la erosión que tiende a determinar la polución de las aguas y aún a azolvar los cauces y estanques actualmente por formarse, y además, para conservar la belleza del paisaje de la citada llanura, rodeada de montañas que le dan abrigo natural y una bella perspectiva (Ibid: 969).

Finalmente, que las montañas situadas al Norte de la expresada planicie, conocidas con el nombre de Monte de la Marquesa, son de propiedad nacional, y se conservan en ellas mismas, bosques hermosísimos, integrados por esbeltos y tupidos oyameles que interesa también conservar a todo trance para los fines indicados de protección que aseguren la pureza de las aguas de los manantiales de la región, así como la belleza peculiar del propio sitio; bosques que con los de las demás eminencias y vertientes de los lados Este y Sur, embellecen el panorama de la citada planicie histórica, haciendo de ella un sitio predilecto de turismo y un monumento que recuerda las proezas de los Ejércitos Insurgentes.

Decreto

Artículo Primero: Con el nombre de Insurgente Miguel Hidalgo y Costilla, se declara parque nacional, destinado a la perpetua conservación de la flora y de la fauna, y de las aguas, la porción de los terrenos montañosos y planicie que a continuación se delimitan; Tomando como punto de partida el Cerro de las Palmas, el lindero sigue en dirección Noreste sobre el filo de los picachos existentes, hasta la cumbre del Cerro de El Portezuelo; de este lugar, en dirección Noroeste, se llega al Cerro de Las Palmas, y posteriormente, en dirección Sureste, el lindero toca la cumbre más elevada, de los Cerros de la Marquesa y termina en el lugar más lato del Cerro de Las Palmas, que se tomó como punto de partida (SAG: 970).

Artículo Tercero: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público procederá conforme a la Ley, a la indemnización correspondiente a la expropiación del caso de ser necesario, de los terrenos forestales de la serranía de que se trata y quedan comprendidos dentro de los límites a que se refiere el artículo primero del presente decreto (Ibid: 971).

INSTITUCIÓN QUE LO ADMINISTRA

El 91 % del parque es administrado por sus poseedores.

Fue realizado un Acuerdo de coordinación para la transferencia de la federación al gobierno del estado, con fecha del 29 de septiembre de 1995 y publicado el 3 de noviembre del mismo año en el Diario Oficial de la Federación. 21 vigilantes.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

Cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el gobierno del estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El gobierno del estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

En la actualidad en lugar de SEMARNAP-INE es SEMARNAT-CONANP).

INFRAESTRUCTURA

Existe infraestructura, una torre de microondas, estación de ferrocarril, carretera, estación de gasolina, comercios, área de recreación, el poblado de Salazar, Laguna de Salazar, Mirador Natural, e instalaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares. En las inmediaciones del Parque se localiza una Estación Piscícola llamada "El Zarco" donde se crían y reproducen truchas. Oficina de administración, albergues, cenadores, estacionamiento, bodega, mesabancos, kioscos, sanitarios y juegos infantiles (SARH: 7).

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

Se ha concesionado a un total de 153 permisionarios siendo estos: 40 comerciantes de Atlapulco, 39 comerciantes de Acazulco, 40 caballerangos de Atlapulco y 34 caballerangos de Acazulco. Con fecha 5 de agosto de 1992, la Delegación SARH en el estado de México autorizó al presidente de Bienes Comunales de San Jerónimo Acazulco, segunda prórroga de aprovechamiento especial derivado de la limpia de monte. (Oficio No.- 717 03.02.001 725). Transportes, alimentos, artesanías, alquiler de caballos, administración (Expediente).

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, campamento, excursionismo, observación de paisajes y vida silvestre, pesca deportiva, sitio histórico.

SOLICITUD DE ADMINISTRACIÓN

La SEDUE llevó a cabo un convenio con Probosque para la jurisdicción de este parque. Existe una porción del parque nacional en el Distrito Federal que es reclamado por la Comunidad de San Lorenzo.

PROBLEMÁTICA

Instalaciones y equipamiento insuficiente, Asentamientos humanos, agricultura, ganadería, tala, incendios forestales, falta de vigilantes para realizar la supervisión, plagas, cacería y saqueo de tierra.

ASPECTOS FÍSICOS

La provincia fisiográfica a la cual pertenece el parque es el Sistema Neovolcánico Transmexicano, enclavado en la Sierra de las Cruces, el parque mejor conocido como la Marquesa, ocupa una zona montañosa donde destaca el Mirador de Peñas Barrón, desde el cual se aprecian bellas vistas de los Llanos de Salazar.

Tiene un rango altitudinal que va de los 3,000 a los 3,800 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 200).

La región está formada por tres tipos de estructuras principales, compuestas por rocas ígneas, andesíticas principalmente. Por otro lado se observan una serie de conos volcánicos formados por basalto de olivino y augita, por último se ven en las partes bajas de la zona un conjunto heterogéneo de rocas, la mayor parte de ellas deleznables y blandas, formadas por tobas no consolidadas o semiconsolidadas y por el material de depósito causado por la erosión de las partes altas (SARH: 10).

En el área del parque se encuentran los suelos de Andosol húmico, ócrico; El Vertisol pélico y el Feozem háplico (Ibid: 13).

La región pertenece a la Cuenca del Alto Lerma, es aquí donde nacen los primeros ríos y arroyos que surten de agua al Río Lerma, debido a las extensas masas forestales que cubre la parte montañosa y la región circundante, hacen que ésta sea de suma importancia en el abastecimiento de agua potable para la región y para las ciudades de México y Toluca (Ibid: 13-14).

Presenta dos tipos de clima: Templado, con verano fresco, temperatura media anual entre 12 y 18°C; Semifrío, con verano fresco, temperatura media anual entre 5 y 18°C; y el Semifrío con verano fresco, temperatura media anual entre 5 y 18°C, en invierno temperatura media menor de 10°C (Ibid: 14).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

La vegetación del parque está compuesta por: Llanos naturales, bosques de oyamel, bosque de latifoliadas, zonas reforestadas y bosque de pino. Con bosque de oyamel y pino en una extensión de 457 ha (23.67%), zacatonal de Festuca amplissima y Trisetum violeti en extensión no determinada. Entre las especies de árboles se encuentra Abies religiosa, Pinus hartwegii, Quercus laurina; bosques mesófilos; Cornus disciflora, Garrya laurifolia, Ilex tolucana, Meliosma dentata, Oreopanax xalapensis y Prunus brachybotrya (SARH: 17).

El uso del suelo (FVM con base en CETENAL 1975) en el parque está distribuido en las categorías siguientes: bosque de coníferas con 1,000 hectáreas (69.62 %). Pastizal inducido con 300 hectáreas (18.98%). Agricultura de temporal 108 hectáreas (6.83%). Vegetación secundaria de matorral inerme 25 hectáreas (1.58%). Erosión hídrica fuerte-pastizal inducido 21.25 hectáreas (.79%). Asentamientos humanos 13.25 hectáreas (.34%).

En cuanto a la fauna silvestre se reportan las siguientes especies musaraña (Sorex saussurei saussurei), conejo castellano (Sylvilagus cunicularis), ardilla arborícola (Sciurus nelsoni), ardillón (Citellus variegatus) tuzas, cuervos, azulejos, colibríes, murciélago narigudo (Corynorhynus refinesqui mexicanus), primaveras, tlacuache (Didelphis sp.), zorrillo, ratón dorado (Reitherontomys cherysopsis), ratón de los volcanes (Neotomodon alstoni alstoni) y ratón ocotero (Peromiscus hylocetes) (SARH: 19).

DEMOGRAFÍA

Existen cuatro asentamientos humanos dentro del parque con 2,014 habitantes: Salazar con 917, La Marquesa 652, La Cima con 103 y La Cañada 342. La población aproximada de 44 mil habitantes en las localidades que rodean al parque; algunas localidades de la zona aledaña: General Ignacio Allende 1 664, Piedra Grande 392, Cañada de Alfares 392, San Jerónimo Acazulco 3,687 (DANP con base en INEGI).

ASPECTOS CULTURALES

Este parque tiene relevancia histórica ya que aquí se escenificó la importante batalla del Monte de las Cruces, en la cual el Ejército Insurgente al mando del Cura Miguel Hidalgo y Costilla, triunfó sobre el ejército realista. El nombre de Monte de la Cruces se debe a que en el eran frecuentes los asesinatos realizados por ladrones, y a la costumbre de poner una cruz de madera en el lugar donde se había cometido el crimen; la montaña tenía muchos de estos monumentos (Expediente).

PROPUESTAS

Debe continuar con la actual categoría de parque nacional. Por ser un sitio muy visitado por los habitantes de las ciudades de México y Toluca, se dan las posibilidades de que el parque nacional sea autofinanciable en su administración y operación.

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- González, Ambrosio y Victor Manuel Sánchez L. 1961. Los Parques Nacionales de México. Situación actual y problemas. Instituto Mexicano de Recursos Naturales Renovables. México, D.F. 149 páginas, más fotografías y mapa.

- SARH.1993. Diagnóstico del Parque Nacional Ins. Miguel Hidalgo Costilla. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultores en Ecología y Medio Ambiente. 33 páginas, más anexos.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- SARH. 1992. Expedientes económicos de los parques nacionales.

 

 

Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Se encuentra localizado entre los límites de los Estados de México, Puebla y Morelos. Municipios de Tlalmanalco, Amecameca, Atlauta y Ecatzingo (México). Municipios de Huejotzingo, San Salvador el Verde, Domingo Arenas, San Nicolás de los Ranchos, Tochimilco (Puebla). Municipio de Tetela del Volcán (Morelos).

SUPERFICIE

25,679 Hectáreas (Vargas, 1984: 200).

Del decreto de 1935 (cota de los 3,000 m.s.n.m.) el Ing. Sosa reportaba 89,800 hectáreas: Para el Estado de México 52,550, en el Estado de Puebla 31,390, en el Estado de Morelos 5,090 y en el Estado de Tlaxcala 770 hectáreas.

Decreto de 1947 (cota de los 3,600 m.s.n.m.) 25,679 hectáreas.

Mapa digitalizado (cota 3 600 m.s.n.m.) 22,563.16 hectáreas (UAM, 1992: 1).

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Se localiza geográficamente entre los meridianos de coordenadas 98°35' y 98°42'40'' de longitud oeste y entre los paralelos de 18°59' y 19°15'30'' de latitud norte (Vargas, 1984: 200).

El parque se sitúa en las cartas topográficas a escala 1:50,000, denominada: Amecameca, E14-B41; Huejotzingo, E14-B42; Cuatla, E14-B51 y Atlixco, E14-B52, editada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática.

TENENCIA DE LA TIERRA

La tenencia de la tierra, de acuerdo con Vargas (1984: 229) citando a Morales (1969) se encuentra de la siguiente manera: Nacional, 14,000, representando el 55 % y en posesión de sus dueños, no identificada, 11,679 hectáreas, correspondiendo al 45%.

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

8 de noviembre de 1935 (creación), 11 de febrero de 1948 (modificación).

Objetivos

Que las montañas denominadas Ixtaccíhuatl-Popocatépetl, que por su portentosa silueta y típicos perfiles coronados de nieve perpetua forman en el panorama nacional majestuosos relieves que señalan a esas montañas como monumentos de excepcional belleza y grandiosidad, con sus elevadas cumbres cubiertas de nieve en prodigioso contraste de un territorio intertropical y con una vegetación forestal boscosas y una fauna de animales silvestres especiales, que imprimen a las propias montañas un carácter de verdaderos museos vivos de la flora y de la fauna comarcanas a esas montañas singulares, llenando así las mismas los caracteres de parques nacionales que por acuerdo de las naciones civilizadas se ha convenido en señalar y destinar esa categoría de relieves terrestres y de bosques con la designación especial de parques nacionales (SAG, 1970: 958).

Que entre las culminantes montañas del territorio nacional las denominadas Ixtaccíhuatl y Popocatépetl son. sin duda, las más portentosas y significativas por sus mismos perfiles y situación inmediata, la una de la otra, en el centro principal más poblado de la República, donde importa a todo trance proteger su suelo contra la degradación, manteniendo o restaurando sus bosques en perfecto estado y sus praderas de bello contraste para la garantía del buen clima regular de las ciudades vecinas, como son la capital de la república y demás poblaciones del Distrito Federal, así como la capital del Estado de Puebla y otras ciudades importantes como Atlixco, Izucar de Matamoros, Texmelucan, y así mismo en el Estado de Morelos las ciudades de Cuernavaca, Cuautla y Yautepec; para todas las cuales, así como para sus ricos valles y cursos de agua importantes para la agricultura y la industria es necesario asegurar la conservación forestal de las dos montañas mencionadas (Ibid: 958-959). Finalmente, que la misma gran belleza natural de esas montañas y la de su flora y fauna forman un atractivo poderosísimo para el desarrollo del gran turismo, acondicionando, al efecto, buenos caminos de acceso para ascender a ellas, partiendo de cualquiera de las ciudades ya citadas; y considerando también que todo ello vendrá a dar mucho mayor valor a los pueblos cercanos colindantes, cuyos campesinos trabajadores encontrarán buen aprovechamiento para sus propias actividades, obteniendo a la vez una gran mejoría en sus propios cultivos agrícolas de las llanuras inmediatas.

Decreto

Artículo Primero: Se declara parque nacional a las montañas denominadas Ixtaccíhuatl y Popocatépetl, comprendiendo a los contrafuertes que las unen, como sitio de belleza natural protectora y museo de la flora y de la fauna comarcanas. Artículo Segundo: El límite inferior de este parque nacional será trazado.. siguiendo una curva de nivel de 3,000 metros de altitud sobre el nivel del mar, salvando únicamente las porciones de terrenos agrícolas y poblados que se encuentren dentro de las misma curva, estableciendo la línea límite del parque nacional a una distancia de 100 metros, por lo menos, de los correspondientes poblados y cultivos (Ibid: 959).

Artículo Cuarto: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público procederá conforme a la Ley, a la indemnización correspondiente a la expropiación de los terrenos de las dos montañas de que se trata, que queden comprendidos en el perímetro que el artículo segundo señala (Ibid: 960).

Modificación de los linderos del Parque Nacional Ixtaccíhuatl-Popocatépetl.

En el Diario Oficial de fecha 11 de febrero de 1948 se publicó el decreto que establece a favor de la Compañía de las Fábricas de Papel de San Rafael y Anexas, S.A., una Unidad de Explotación Forestal en varios municipios de los Estados de México, Puebla y Morelos.

Objetivos

Que con motivo del estado de guerra que sufrió el país, el Gobierno se vio obligado, a fin de evitar la paralización de actividades de las Fábricas de San Rafael y Anexas, S.A., a autorizar, en forma provisional, aprovechamientos forestales en predios de la zona boscosa del Iztaccíhuatl y Popocatépetl, y teniendo en cuenta que los factores que determinaron se diera tal autorización, lejos de haber desaparecido con la terminación del conflicto armado, se han acentuado, estabilizándose condiciones precarias, respecto de la posibilidad de importación, tanto de los mercados europeos como de los correspondientes a los Estados Unidos y del Norte y Sur de Canadá, de celulosas, pastas de madera y aún de papel ya elaborado, para satisfacer el consumo de la industria papelera nacional, o en general, las demandas en el mercado interior respecto del papel (SAG, 1970: 571).

Que los bosques que forman parte del Parque Nacional "Iztaccíhuatl y Popocatépetl, así como las inmediaciones colindantes, a pesar de los esfuerzos realizados por el Servicio Oficial Forestal, tienen condiciones de abandono que le son altamente perjudiciales, ya que las explotaciones clandestinas, principalmente las realizadas por los campesinos indigentes en la elaboración de maderas labradas a hacha; los efectos de los frecuentes incendios; el pastoreo no controlado y las plagas y enfermedades de la vegetación forestal, originan anualmente pérdidas de volúmenes maderables superiores a las cantidades de madera que normalmente requieren las Fábricas de Papel de San Rafael y Anexas para su normal abastecimiento, estando indicado, por tanto, mediante el establecimiento de eficientes servicios forestales de protección, atender el suministro de materias primas a la industria de que se trata, de los volúmenes correspondientes a las pérdidas que se eviten, sin disminuir las existencias de los bosques y aún mejorándolas, como resultado de los trabajos culturales que se hagan (Ibid: 571-572).

Que al ajustarse las áreas que en definitiva sigan teniendo el carácter de parques nacionales, podrá dársele mejor atención, al contar con mejores servicios de los que se deriven mejores condiciones para el acondicionamiento de los parques, y con ello, que tales zonas cumplan mejor su finalidad, al ofrecer mayores comodidades para las actividades de esparcimiento y solaz de la población (Ibid: 574).

Transitorios.

Primero: Se modifican los linderos del Parque Nacional Ixtaccíhuatl y Popocatépetl fijados por decreto de 29 de octubre de 1935, publicado el 8 de noviembre del mismo año, los que quedarán en la forma siguiente: cota de los 3,600 metros sobre el nivel del mar en los Cerros Tláloc y Telapon y las montañas del Ixtaccíhuatl Popocatépetl, quedando con una superficie de

25,679 hectáreas, con jurisdicción en los Municipios de Texcoco, Ixtapaluca, Chalco, Tlalmanalco, Ozumba de Alzate, Atlauta y Ecatzingo, del estado de México; Tlahuapan, San Salvador el Verde, Teotlatzingo, Chautzingo, Huejotzingo, San Andrés Calpan, San Nicolás de los Ranchos, Tianguismanalco, Atlixco y Tochimilco del estado de Puebla, y Tetela del Volcán del estado de Morelos (Ibid: 585).

El 11 de febrero de 1992 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se declara extinguida la Unidad Industrial de Explotación Forestal, que se estableció a favor de las Fábricas de Papel de San Rafael y Anexas, S.A.

INSTITUCIÓN QUE LO ADMINISTRA

En la actualidad, esté parque es administrado por la SEMARNAT-Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, se encuentran destinados 16 elementos. A mediados del año 2000 se aprobo la platilla ejecutiva del personal, que incluye un director, un subdirector, un jefe de departamento, un técnico y un auxiliar administrativo.

INFRAESTRUCTURA

Existe una carretera asfaltada, en malas condiciones. Estación de microondas en Paso de Cortés.

Dos albergues alpinos.

El albergue Vicente Guerrero tiene una superficie aproximada de 1,630 metros cuadrados, con una capacidad de hospedaje de 98 literas, más 80 colchones de emergencia en los tapancos, haciendo un total de 178; existe deficiencia de agua, por el problema que no existe pipa; no funciona el restaurante; es necesario cambiar el sistema hidráulico de los baños, de fluxómetro por el de caja de seis litros; es necesario reparar la tubería general del albergue; toda la duela presenta un deterioro muy considerable, se necesita realizar una buena lijada de todo el albergue y su respectiva barnizada, la caldera esta descompuesta; el cuarto de maquinaria, en regulares condiciones; la bodega de herramientas, en regulares condiciones; las instalaciones para ambulancia del Socorro Alpino, en buenas condiciones.

El Albergue de Tlamacas se encuentra en malas condiciones, hace falta reparar la fachada exterior y el techo, necesitan ser desenzolvadas todas las fosas sanitarias, cambiar la tubería que va de las cisternas hacia los baños, los cuales se tienen que cambiar, la duela se encuentra en muy mal estado, existe mucha humedad sobre todo en la pared final del segundo dormitorio.

El Centro de Visitantes se encuentra en malas condiciones, le faltan puertas, baños, apagadores, llaves de lavabos, la duela esta en malas condiciones, filtraciones de humedad.

Dos casetas de vigilancia, abandonadas están en mal estado. una caseta de retención con cadena, en malas condiciones, abandonada.

Mesabancos y hornillos en áreas de días de campo, en buen estado; sanitarios públicos, en regulares condiciones y patio de servicio,en regulares condiciones (Vargas y Alejo).

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

De acuerdo a Vargas (1984, citando a Arreola, 1974), se tienen reportadas las siguientes concesiones dentro del Parque Nacional: Radio Panamericana, S.A: Una estación Radio Difusora Comercial de Televisión, expedida el 8 de febrero de 1957, en una superficie de 120 ha., con una vigencia de 99 años.

Telecomunicaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes: expedición el 1 de febrero de 1971; superficie 900 m², vigencia de 25 años.

Teléfonos de México, S.A: Incluida en la superficie permisionada a la S.C.T., vigencia de 16 años.

La entonces Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas otorga a partir del 1 de septiembre de 1978, a la empresa Centro Comercial "Las Truchas", la concesión respecto al uso y operación del área e instalaciones correspondientes al restaurante, ubicado en el albergue "Vicente Guerrero", por un plazo de 25 años. El representante de dicha empresa es el C. Juan Manuel Navarrete Padilla. Durante el transcurso del año de 1988, la citada empresa comete diversas infracciones a las cláusulas de la concesión, así como para diciembre de ese año tiene un adeudo con la Sedue, por concepto de renta, consumo de energía eléctrica y diesel, situación que continúa durante los siguientes años 1989 y 1990. Después de cubrir los requerimientos de ley, a principio de 1991, quedan clausuradas las instalaciones. Aunque se han manifestado varios interesados en obtener la concesión para la operación del restaurante, no se ha procedido a reanudarla.

Por las facilidades que se le dieron a la compañía Fila por realizar la carrera "Corredores del Cielo", realizó diversos trabajos de reacondicionamiento: se pintó la parte interior y exterior, se doto de 10 literas triples, tanque estacionario y bolier de gas butano, cinco tazas de WC., cuatro regaderas para baño, una tarja para lavado de trastes, cinco puertas de madera, tuberia para servicios a los sanitarios y cocina (Medellin, 1996).

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Alpinismo, campismo, día de campo, campismo, excursionismo.

SOLICITUD DE ADMINISTRACIÓN

La agrupación Puebla Verde solicitó a la SARH, en 1993, la administración de este parque nacional, pero no se ha culminado con las negociaciones conducentes a la transferencia de éste.

PROBLEMÁTICA

En la actualidad se presentan diversos problemas en el área natural, como: de organización, carencia en el servicio de agua corriente, de tipo social, de conservación (tala, pastoreo, incendios forestales, plagas forestales), legales en cuanto a límites.

Respecto a los bosques, sobre todo de la Sierra Nevada, han sido profusamente cortados en el pasado y en el presente. En el siglo XVI por ejemplo, se cortaba madera de los montes chalcas, para la construcción de la ciudad de México (AGN, 1583: a, b, d, h, j; citado por García, 1979).

En 1890, los españoles Andrés Ahedo y José Sánchez Ramos instalan la fábrica de San Rafael que, en 1894, con Tomas Braniff, transforman en la compañía de fábrica de papel San Rafael y Anexas, con dos plantas (Gómez Jara, 1976: 14; citado por Vargas, 1993).

En 1946, intempestivamente aparecieron en esos lugares, al borde del camino, grandes letreros que decían: "Aquí se construye la Colonia Agrícola "Manuel Avila Camacho", C.N.C. Al mismo tiempo, grupos de hombres comenzaron a talar los árboles existentes alrededor del mismo camino; sin distinción eran derribados los cupresus, los pinos, los encinos, todos los árboles, en fin que cubrían el terreno. Pronto comenzaron a aparecer algunos jacales de madera; humildes jacales de tejamanil que alternaban con suntuosos chalets de cedro. Luego se instalaron algunas vendimias para atraer a los viajeros que pasaban vertiginosos por la carretera: refrescos, frutas, cigarros. Se quería imitar al paradero de "Río Frío" (Sosa: 147). Esta colonia ejidal cuenta con una superficie de 2 700 hectáreas que se distribuye entre unos 30 ejidatarios (Ibid: 148).

A finales de octubre de 1996 los comuneros Amecameca, estado de México, se posesionaron de las instalaciones denominadas "la Cadena", las cuales se encuentran en el interior del parque y están realizando un cobro de $5.00 (cinco pesos) por vehículo (Medellin, et. al. 1996).

El 13 de septiembre el administrador del parque reporta la tala de dos árboles en el lugar conocido como "Camino de Apatlaco" (Medellin).

El 22 de septiembre se plantaron 8,500 ejemplares de Pinus greggii (Medellin), especie no nativa del parque.

ASPECTOS FÍSICOS

Esta área natural se localiza sobre el Sistema Neovolcanico Transmexicano, comprendiendo la topografía del lugar por el "Iztaccíhuatl", palabra de origen náhuatl significa "Mujer Blanca", también llamada "Mujer Dormida", de siete kilómetros de longitud, se distinguen de Norte a Sur, tres alturas: la cabeza, con 5,146 metros de altura; el pecho, con 5,286 metros y los pies, con 4,740 metros; el Popocatépetl significa "Monte o Cerro que Humea", es uno de los estratovolcanes, tiene la forma de un cono truncado hacia la cima. Está formado por una combinación de lavas, brechas, tobas y depósitos piroclásticos sin consolidar, basalto labradorítico, andesita de hiperstena y traquita.

El Izta-Popo se encuentra en el sistema orográfico Sierra Nevada, originado durante el Terciario por actividad volcánica. El Volcán Iztaccíhuatl debido a las varias erupciones a las que estuvo sujeto, es el resultado de las superposiciones de corrientes de lava, siendo un poco más antiguo el Popocatépetl, el cual se formo sobre los restos del Volcán Nexpayantla destruido primeramente por la erosión y posteriormente por el surgimiento del nuevo cono (Sedue, 1984: 9).

El Popocatépetl forma parte de la Sierra Nevada esta localizada al oriente de la Ciudad de México, con dirección Norte-Sur, formando la barrera oriental de la Cuenca de México que le separa de los Llanos de Apam y el Valle de Puebla. Entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl se encuentra el famoso Paso de Cortés, que fue el lugar desde donde el conquistador Hernán Cortés observó en gran parte el territorio de la Cuenca de México. Por su elevada altitud, su cima esta cubierta de nieve, la que empieza aproximadamente a los 4,300 m.s.n.m. Sin embargo, cabe señalar que en su parte Oriental la nieve baja aún más. El cráter no ocupa el punto más alto por ser de forma elíptica. Su eje mayor mide 850 metros y 750 su eje menor. La profundidad media del cráter del volcán es de 480 metros y se encuentra taponado por derrumbes de sus paredes, casi verticales. La parte alta se llama Pico Mayor y el labio inferior, que se continúa hacia el Suroste, recibe el nombre de Espinazo del Diablo. La actividad del volcán se efectuó a fines del cenozoico. El Popocatépetl corresponde al tipo de volcanes estratificados poligenéticos (Gutiérrez, 1983: 430).

La parte superior del edificio volcánico está cubierta de arena, resultado de la intemperización de las rocas o de productos de erupciones de material piroclástico. Las lavas que forman el edificio son dacitas, andesitas, traquita y basalto, acompañadas de cenizas de lapilli, pómez. Las últimas lavas emitidas, más fluidas, bordean el cráter, y las demás son visibles a pesar de la presencia de la nieve; el material piroclástico llegó a distancias de centenares de kilómetros y por su posición permite afirmar que después de la suspensión de emisiones de lava no volvió a expeler material piroclástico. El Dr. Atl cita indicios que le permiten afirmar que tal vez la actividad del Popocatépetl no concluyo hasta principios del cuaternario, cuando ya había aparecido el hombre en la Cuenca de México. Después la chimenea central se obturó, posiblemente por derrumbes. No hay indicios de que en el edificio hayan aparecido grietas o fracturas (Ibid: 431).

Al Noroeste se observa una eminencia secundaria llamada Pico de Ventorrillo, "de cuya base descienden, en forma de abanico series de espinazos que se extienden hacia el Norte encerrando grandes lomas, y una poderosa formación cónica que se denomina la Coronilla; todas estas estructuras se dirigen hacia el Valle de Amecameca (Ibid: 431-432).

Algunos autores consideran que esto constituía los restos de un cráter lateral del Popocatépetl. El Dr. Atl, que visitó detenidamente la zona, estimó que, obturada ya la chimenea central, el magma buscó unas salidas laterales que representan el último esfuerzo constructivo del volcán al erigir una cúpula que el tiempo ha destruido y a cuyos restos se les llama hoy Pico de Ventorrillo.

Después el volcán pasó al período histórico que se caracterizó por la emisión de fumarolas que hizo que los prehispánicos lo llamaran Popocatépetl (Monte que humea). Es decir, sus actividad se reducía a arrojar vapor de agua, cenizas, gases entre las grietas del fondo del cráter y si acaso algunas piedras. En el fondo del cráter hay varias solfataras que han formado azufre, explotado desde el momento de la Conquista, por ser de buena calidad, exento de arsénico y de otras impurezas. Esta actividad era variable y descendía o aumentaba sin guardar relación con sismos u otros fenómenos.

El cráter moderno, situado en el fondo del antiguo, se formó de 1919 a 1927, y a partir de 1928 la pared Norte se derrumbó, iniciando el taponamiento de esa nueva boca (Ibid: 432).

Son estas rocas en el Popocatépetl, andesitas de hipertensa, andesitas de hornblenda e hipertensa en el Iztaccíhuatl, dacitas en algunas otras cumbres de la cadena (Cerro Papayo) y, por fin basaltos en gran cantidad, arrojados a los flancos de la sierra por los conos de las ramificaciones. Estas lavas basálticas forman las extensas zonas de malpaís que circundan la sierra, principalmente en su parte meridional (Sosa, 1951: 17)

Glaciares.

Actualmente el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl reúnen aproximadamente 188.45 hectáreas de superficie glaciada, el primero cuenta con una área de 116.45 hectáreas en 12 glaciares, el segundo presenta en su cima tres glaciares que cubre 72 hectáreas (Lorenzo, 1964: 28).

El Popocatépetl consiste en un edificio volcánico formado por lavas, brechas, proclásticos sin consolidar y cineríticos que comenzó a formarse desde principios del Pleistoceno. Su nombre significa "Montaña que humea" en la lengua náhuatl y en las crónicas se guarda recuerdo del otro nombre que tuvo Xalliquehuac, que quiere decir "El que arroja cenizas". Este último es significativo al enfrentarlo con el actual. El más antiguo señala un período de actividad cinerítica y el actual, y cuando decimos actual empleamos el usado en la época de la Conquista, siglo XVI, marca claramente su actividad fumarólica (Ibid: 15-16).

Las menciones en sus áreas glaciadas son muy escasas. La primera se la debemos a Aguilera y Ordóñez (1895) y es más bien negativa ya que sólo reconocieron la existencia de una acumulación de nieve en lo que ahora se llama Barranca del Ventorrillo. Parece ser que Farrington (1897) también menciona aspectos relacionados con la Glaciología en su obra.

Con motivo de la erupción de 1920-21, lo geólogos que estudiaron el fenómeno, pudieron darse cuenta de la existencia innegable del área glaciada. Waitz (1920) encontró el glaciar plenamente visible y así lo señala. Weitzberg (1923) y Camacho (1925) también señalan la existencia del glaciar (Lorenzo: 16).

Es muy posible que, aparte del fenómeno eruptivo que atrajo a tantos observadores, las propias características de éste crearan el condicionamiento necesario para la conotación del glaciar, puesto que tuvo una cierta fase cinerítica. La capa de cenizas que según palabra de Waitz (op. cit p. 313) cubrió parcialmente la nieve, debió producir un acelerado proceso de ablación, anormal, hasta el punto de hacer visibles grietas que hasta aquel momento no lo habían sido (Ibid: 16-17).

Desde esta época, que va de 1920 a 1925, hay que esperar hasta que White (1954) publica el único trabajo de Glaciología que a la fecha existe de los glaciares de México. En él señala la presencia de un campo de congesta en el Popo y da informes interesantes sobre el régimen del glaciar, con base de observaciones personales y de interpolaciones de valores sobre factores meteorológicos obtenidos en las cercanías.

Mientras estuvimos en el refugio de Teopixcalco estudiamos el glaciar del Ventorrillo en su límite inferior (Norte), y en su lado Oeste, donde esta en contacto con los restos de otro glaciar el Noroccidental, también identificado en esta fase del trabajo y que va del Pico Mayor hasta la parte de los grandes acantilados del lado Oeste.

La determinación del extremo de la lengua del glaciar, al que hemos llamado del Ventorrillo o Teopixcalco, no fue muy segura por encontrarse cubierta por los restos de la fuerte nevada que cayó en enero y, dado que en esa parte de la barranca está muy encajonada y apenas recibe el sol, no se había fundido. Creemos poder afirmar que la terminal se encontraba a 4,690 m admitiendo la posibilidad de un error de 20 m, este glaciar ocupa 435,000 m² aproximadamente.

El glaciar Noroccidental es apenas discernible en nuestros días aunque por las huellas de pulido y abrasión que muestran los promontorios rocosos que lo delimitan por el O y SO, debió ser muy importante en épocas pasadas. En la parte superior se apoya casi en el Pico Mayor y en la inferior queda detenido sobre los acantilados que caracterizan el lado O del volcán en la parte superior de su cono. Su separación del Ventorrillo es claramente perceptible desde la cota 5,300. En total, apenas cubre 95,000 m² (Lorenzo: 17).

El glaciar Norte, o más bien resto de glaciar, está en contacto directo por su lado O con el lado E del glaciar del Ventorrillo, normándose la separación por la topografía sumergida. El límite E no está bien definido y debe ser oscilante pues se apoya sobre cenizas que cubren esa parte del cono. Termina abruptamente en la parte superior de la Barranca Central pero sin formar cascada, por lo que su espesor no debe ser muy grande. Posteriormente y antes de que el envenenamiento por los gases nos dejara en malas condiciones, establecimos el contacto superior de este glaciar, donde existen partes visibles de la rimaya y también delimitamos su contacto con el del Ventorrillo, y la parte superior de éste. Su área es de aproximadamente 19,000 m².

Como no dispusimos de equipo para medir la profundidad del hielo, este dato sólo puede ser inferido de la profundidad de las grietas como único valor, a sabiendas de que esta cifra no es ni la de la profundidad absoluta del hielo en la zona de grietas ni puede sacarse como valor general. Aceptando estas salvedades, las grietas mayores situadas en el glaciar del Ventorrillo, entre las cotas 5,030-5,020, alcanzan profundidades del orden de 30 metros. En términos generales puede decirse que los tres glaciares del Popocatépetl se encuentran en la cara N, mayoritariamente, comparten un área común de acumulación, difícil de diferenciar en sus límites superiores y, después, entre las cotas 5,300-

5,250, cada cual adquiere una cierta independencia. La propia forma del volcán norma esta disposición, así como, en épocas pasadas, hacía que por sus faldas se derramasen lenguas de hielo independientemente, como es posible constatar por las direcciones, en verdad radiales, de las estrías que se encuentran sobre la roca (Ibid: 18).

El Iztaccíhuatl consiste en un edificio volcánico alargado, cuya silueta recuerda la de una mujer acostada, de ahí su nombre: Iztac, blanco y cihuatl, mujer, debiéndose lo del color blanco a la nieve que la cubre.

Su historia geológica se inicia con la presencia de tranquiadesitas expuestas en la base occidental del gran aparato, de una edad Oligoceno superior-Mioceno, a partir de cuya fecha empieza a formarse la gran montaña. La erosión, actuando a lo largo de bastantes milenios, niega la posibilidad de reconocer los edificios volcánicos individualmente, por ello no puede decirse nada de la forma o altura que tuvo el Iztaccíhuatl en aquella época.

Posteriormente, durante el Plioceno medio-superior, se reanuda la actividad volcánica y surgen lavas del tipo andesita porfídica de piroxena en efusiones tranquilas y muy abundantes que son las que van a formar la mayor parte del Iztaccíhuatl que hoy conocemos, siendo tal su importancia que ha dado el nombre a la serie geológica correspondiente por considerarse al volcán el sitio epónimo.

Durante el Plesitoceno se formó la parte superior del Pecho, a juzgar por la presencia en él de los restos de un cono escoriáceo cuyo material es de escoria roja de andesita basáltica (tezontle) y basalto de olivino, por lo cual se incluye en la serie basáltica Chichinautzin (Moseer, 1956, citado por Lorenzo). En la formación de la peculiar silueta actual intervinieron tanto factores volcánicos como erosivos, y en estos últimos los de erosión glaciar jugaron un papel importante (Lorenzo: 19).

En el Iztaccíhuatl hay varios refugios de alta montaña, entre otros existía el de la Cruz Roja, a 5,120 metros de altura, arrancado por un temporal en 1958.

Curiosamente el Iztaccíhuatl es la montaña de la que se tiene la referencia más antigua en cuanto a glaciares. Entre 1781-1789, sin que se pueda fechar con una mayor precisión, el padre José Antonio de Alzate y Ramírez, insigne miembro de la Ilustración en México, hizo observaciones barométricas en el extremo de uno de los glaciares.

Hasta 1890 no volvemos a encontrar nada de los glaciares del Iztaccíhuatl. En este año, según una cita de Ordoñez (1895), un viajero, Angelo Heilprin, intenta el ascenso a la montaña, para lo cual cruza el ventisquero y se tiene que detener poco antes de llegar a la cumbre, pues dos grandes grietas le impidieron el paso (Heilprim, 1890, en Brecker, 1908).

La obra de Ordoñez (1895) esa ya específicamente sobre los glaciares de los que reconoce dos en el lado occidental. Su toponimia es algo oscura pero parece que los reconocidos son los llamados de Ayolotepito y de Ayoloco, calificando a éste glaciar suspendido. Glichrist (1907) lleva a cabo una ascención.. Otro autor, Freudenberg (1911) hace la descripción fisiográfica, de sur a norte, del lado occidental del Iztaccíhuatl. Menciona sin darle nombre, el glaciar que llamamos Atzintli, además de los ya reconocidos por Ordoñez. Cabe a Freudenberg el gran honor de haber sido el primero que señala la existencia de glaciares en el lado este.. (Ibid: 20).

Efectivamente hay que esperar hasta 1956 (White, op. cit.), para volver a encontrar una mención de los glaciares del Iztaccíhuatl que no sea lo dicho por los autores anteriores.

En fecha reciente, White (1962) ha presentado los resultados de varias temporadas de estudios llevadas a cabo en esta montaña, en su trabajo, único en su género, que si bien es cierto que sólo comprende el estudio de la Geología Glacial de las laderas Oeste y Noroeste..

En el primer glaciar que mencionaremos se encuentra en la parte Norte de la Cabeza y por su posición se llama Glaciar de la Cabeza. Consiste en una plancha de hielo que comenzando en los 5,045 metros desciende hasta los 4,900 donde termina abruptamente en la parte superior de los grandes acantilados que se conocen como la Cabellera. Ocupa un área de aproximadamente 15,000 m² e indudablemente es un glaciar de acantilado de cuyos desprendimientos se regeneraba otro al pie del cantil, del cual quedan huellas en forma de morrenas (Lorenzo: 21).

Al E del Cuello y apoyando en la ladera que se inicia en la cresta del collado que se sitúa entre la Cabeza y el Pecho, se encuentra un glaciar bastante inclinado por su situación llamado del Cuello; baja desde los 4,990 hasta los 4,760 metros. Su área es de más o menos 79,000 m². Por su posición topográfica parece ser resto fragmentado de un glaciar mayor que descendiendo del Pecho ocupaba una área más grande, conservándose por su posición altimétrica hasta nuestros días como un glaciar colgante (Ibid: 21-22).

En la cumbre de la montaña, cota 5,286, se inicia un sistema de glaciares bastante complejo al que llamamos sistema de glaciares del Pecho. La parte superior, de apariencia bastante plana, en los últimos años y quizá debido a un balance deficiente, ha venido mostrando cada día con mayor claridad una loma de aspecto semicircular, abierta hacia el Este que corrobora lo dicho respecto a que el Pecho del Iztaccíhuatl es un pequeño volcán cinerítico de edad pleistocénica (Mooser, 1956; White, 1962). Por encontrase coronando una gran mole rocosa, también volcánica pero de edad anterior, es capaz de captar un cierto volumen de nieve, originador de una gran masa de hielo, la cual se desplaza en diferentes direcciones debido a la topografía.

Siguiendo el giro de las manecillas del reloj y comenzando en las doce que en este caso haremos coincidir con el Norte, encontramos en la parte superior del glaciar de Ayolotepito, que a pesar de iniciarse en el pecho en la cota 5,250 y con franco rumbo N, desciende vertiginosamente en las primeras centenas de metros, gira al Oeste, hacia la izquierda para terminar a los 4,760. La posición topográfica de este glaciar, en la parte Norte del Pecho, hace que este muy protegido de los rayos del sol, así como también de los vientos más fuertes, aquellos del cuadrante NE, con lo cual se crea una masa de hielo de tamaño bastante grande, que no proviene del Pecho.

A continuación y también al norte, comenzando a los 5,250 metros hay un pequeño glaciar que cuelga de una pared rocosa casi vertical, el glaciar que llamamos Norte. Termina abruptamente al borde de unos acantilados, cota 5,050 y en la base de estos regenera una pequeña lengua que va de la cota 5,010 a los 4,910. Después se encuentra el glaciar que sale del cráter, a los 5,286 metros por lo cual será llamado del Cráter. Consta de los lenguas; una la NE, se desplaza en esta dirección hasta la cota 4,890, quedando dos masas aisladas más bajas (su punto inferior es la cota 4,750) que por posición parecen haberse desprendido de esta misma lengua. La otra se dirige francamente al este pero por muy corto trecho. Ofrece un frente caótico de seracs en la cota 4,910 que está en proceso continuo de desprendimiento por una ladera de pendiente muy fuerte (Ibid: 22).

Al ONO del Pecho hay otro glaciar de acantilado, bajo el cual no se presenta ningún proceso de regeneración lo cual sin duda se debe a que la base del acantilado se encuentra en una cota demasiado baja y además es muy inclinada. Se inicia en la cota 5,286 y termina en la 5,010 (Lorenzo: 22-23).

Desde luego, la división del sistema del Pecho en la serie de glaciares que se han indicado, se basa en características topográficas. Sólo si pudiéramos establecer unas cuantas líneas de estacas sería posible decir con hechos concretos cuáles son las direcciones de desplazamiento de la masa del hielo del pecho y con ello la diferenciación clara de los distintos glaciares. En resumen, el sistema de glaciares del Pecho se inicia a los 5,286 y, en su punto más bajo, alcanza los 4,760 metros, ocupando un área total de 488,200 m².

En la región al SE del pecho se encuentra un pequeño glaciar Nororiental, que comenzando en la cota 5,050 llega hasta la 4,830 y ocupa aproximadamente 25,000 m². Por presentar una superficie bastante homogénea no se pudo percibir otra cosa que congesta; quizá tenga hielo en zonas más profundas.

La parte central de la montaña, conocida vulgarmente como la Barriga, es el origen de otro sistema de glaciares, pero éstos, a diferencia de los que nacen en el Pecho, pueden individualizarse porque la cresta divisoria de laderas este y oeste es mucho más aparente aquí.

Al este se dirige un glaciar, el Centro Oriental, que comienza a los 5,190 y baja hasta los 4,715 metros, cubriendo una área de 245,000 m². Por el lado oeste de la cresta se encuentra el Glaciar de Ayoloco, que desde los 5,190 metros alcanza hasta los 4,725 y ocupa 247,500 m². Este glaciar, el más conocido del Iztaccíhuatl, esta surcado de grietas y en la parte superior Sur, donde se apoya en la peña Aguilera, tiene una serie de seracs peligrosos, lo cual no impide que sea una de las rutas de ascenso más empleada.

Con rumbo SE desprende un tercer glaciar, el suroriental, que se inicia en la cota 5,130 llega hasta la 4,970 y cubre 77,500 m²; no muy grande, es bastante escarpado en una zona inferior. Separado por pocas decenas de metros, al S del Sistema de la Barriga se encuentra otro pequeño Sistema, el de las Rodillas, formado por dos glaciares y que, como los sistemas anteriores no es más que un resto zonal del sistema general del Iztaccíhuatl, como debió existir en otras épocas.

Sobre la ladera Oeste y separado del glaciar de Ayoloco par la Peña Aguilera, se encuentra el glaciar que hemos llamado Atzintli, que se inicia en la cota 5,080 y desciende hasta la 4,855, ocupando una área aproximada de 57,500 m² (Lorenzo: 23).

El nombre de este glaciar fue dado en honor del Dr. Atl, pintor que emplea este seudónimo, siendo su nombre el de Gerardo Murillo. Su amor a los volcanes, a las altas cumbres nevadas de México, su visión telúrica del paisaje, condujeron al que escribe a nombrar este glaciar en su honor. Se recurrió a la lengua náhuatl y se encontró que la forma más breve y eufónica era dar a la palabra atl (agua) la partícula reverenciativa tzintli con la que se formaba un término que tiene el significado de "señor de agua". Quizá el purista de la lengua náhuatl encuentre alguna objección a este neologismo.

Al Suroeste de este glaciar, sobre la ladera Este, se encuentra un pequeño glaciar, el de San Agustín, así llamado por su proximidad con la formación rocosa conocida como Torre de San Agustín. Este pequeño glaciar discernible entre los campos de nieve que le rodean, es el último resto de un glaciar mayor. Por sus características actuales puede llamársele un glaciar de circo. Se inicia en los 5,030 y baja hasta los 4,970 metros. Ocupa aproximadamente 11,250 m² y hasta donde se sabe sólo es de congesta.

Estos son los glaciares encontrados en el Iztaccíhuatl. Su alto número indica claramente la importancia del casquete de hielo que debió cubrir por completo la montaña durante otras situaciones climáticas más propicias para los fenómenos glaciales. Hoy no quedan más que los restos y quizá se deba a ello la diversificación de unidades.

Respecto al espesor de los distintos glaciares, no es posible adjudicar valores precisos pues en la parte alta del glaciar de Ayoloco hay grietas de cerca de 50 metros de profundidad y en otros glaciares los espesores mayores no pasarán de los 20 metros. Lo escarpado de algunas partes, como la oriental, hace que los glaciares de este lado en su parte inferior estén formados de congesta, no siendo así en los occidentales, quizá debido a que los últimos se encuentran más encajonados y tienen menores pendientes en general.

Hasta ahora habíamos visto cómo en el Citlaltépetl y en Popocatépetl las zonas glaciadas, quedaban en la ladera norte. En el Iztaccíhuatl la situación cambia y, siendo su eje mayor el N-S, solo quedan posibilidades en las laderas E y O (Lorenzo: 24).

El Popocatépetl, visto desde lejos, tiene la forma de un cono interrumpido por un pico lateral saliente del lado N.O. y otro más pequeño, apenas perceptible por el lado S.O. Este cono superior asienta por el S. en otro más obtuso que extiende sus flancos en los profundos valles de Cuautla y Matamoros, y por el N. se apoya en el macizo de la Sierra (Sosa: 113).

La cima del gran cono está truncada oblicuamente, dando lugar a una enorme cavidad, cuyo borde más elevado se halla hacia el NO, lugar llamado Pico Mayor, y la porción más baja queda al NE (Ibid: 114).

El cráter es sensiblemente elíptico, a manera de un "cilindro hueco", calculándose en 850 metros su eje mayor, en 750 el menor, y de 250 a 300 metros su profundidad. En el fondo existen varias fumarolas que sirven de respiradero al gigante. Capas de rocas traquíticas muy compactas, basaltos, escorias porosas cargadas de óxido de hierro; abundantes depósitos de azufre y charcos de ácido sulfúrico. Todo el interior, que se halla rodeado de paredes verticales de basalto, se encuentra lleno de rampas y de lomas; el aire es respirable (Jesús Galindo y Villa, 1926; citado por Sosa: 295-296).

El borde Oriental llamado el Ventorrillo es la línea que separa las vertientes de los dos valles. Desde la cresta del Ventorrillo se observa hacia el O parte del origen de la barranca llamada del Potrero, formada por el borde Occidental de la del Fraile o de Cuixtla y un estribo alargado del Popocatépetl. El contorno semicircular del origen de la barranca, de pendiente suave y cubierta de arena, forma en su base un medio embudo que da la apariencia desde dicho lugar de otro resto de gran cráter. Las profundas barrancas que nacen de la falda del cono de nieve del Popocatépetl (Sosa: 117).

En otras grandes eminencias como el Iztaccíhuatl, hemos observado una disposición semejante, aunque no tan regular: cada nacimiento de barranca es un semicírculo; en su base hay una planicie humedecida por aguas de deshielo que se denomina ciénega, y un salto acantilado donde propiamente nace la barranca (Ibid: 117-118).

La Cabeza. La laguna de Chalchoapa (agua de jade), que engasta sus aguas glaucas en una pequeña cuenca de hielo. Hay un sitio en que la nieve ha tomado la forma perfecta de un ala; los inviernos más rigurosos han inscrito allí la memoria de su paso, depositando un estrato de sus hielos; los estratos se han ido superponiendo sin confundirse; cada estrato tiene un tono distinto, que va desde un gris sombrío hasta un azul lácteo. Frente a la Cabeza, el pecho corta sus hielos en un bisel fulgurante, que los Peteretes llamaron "la arista de luz". La Cabeza es un pavoroso hacinamiento de bloques basálticos en plena desintegración; la nieve no ha logrado prenderse de aquellas rocas abruptas y sólo penetra entre sus junturas; el agua congelada entre las grietas, se congela, y al dilatarse disloca los peñascos, que derriban sobre el Cuello, arrastrando inmensas nubes de nieve; esos desplomes y esos crujidos son los ruidos siniestros que los viajeros perciben en las noches de la cumbre; en la Cabeza se asiste a la agonía de la más hermosa de nuestras montañas; los fenómenos de la denudación son aquí tan violentos (Salvador Domínguez Assiayn, 1934; citado por Sosa, 1951: 234). El Cuello, como el cadáver de un monstruo, tiende su desnudo espinazo arañado de nieve. La cabellera despliega sus hielos sobre los escombros de sus destrozados granitos. En todo se siente la elegía de la montaña moribunda, en la que primero murió el volcán (Ibid: 235).

La Peña Amaquilechecatl. Es una peña erguida y escarpada que se levanta al sur de la Iztaccíhuatl, formando propiamente los pies de la legendaria montaña nevada; rocas dentelladas, cascadas vistosas y paisajes de nieve y hielo (Ibid: 238).

Geología del Iztaccíhuatl.

En los estratos que la erosión natural deja al descubierto, fuertemente inclinados en la parte más lata de la montaña y abombados en las vertientes bajas, se encuentran desde luego y en gran cantidad, el granito porfídico rosa, de estructura algo glandular y con grandes cristales de pórfido, y la porfirita andesítica, cuyo color rojo fuerte granulado de cuarzo, da un predominante matiz oscuro a las fotografías y marca un vivo contraste con la blancura de la nieve y del hielo. Las calizas faltan casi completamente y sólo se encuentran escasas concreciones en las partas más bajas, y formando los conos de derrumbe de las cuencas fluviales. En la enorme cañada que forman las eminencias conocidas con el nombre de "Los Centinelas", formadas en su totalidad por estratificaciones eruptivas y hendidas después por una poderosa lengua glaciar, cuyo circo se encontraba en la cuenca conocida con el nombre de "La Concha", se encuentran huellas que nos dan una idea de la energía con que obraron los agentes erosivos y el tiempo que dispusieron, acusando desde luego, para la última actividad del volcán una fecha anterior al último período glacial que tuvo lugar, según estimación de autoridades, hace aproximadamente

25,000 años y que con sus hielos modeló la forma que actualmente presenta nuestra montaña, modificada naturalmente, con el transcurso del tiempo, pero conservando el vestigio innegable del tal acción en su domo de hielo, que es un caso único en las montañas del mundo (M.F. Mancera Jr., 1935; citado por Sosa, 1951: 245).

Esta formación cimera, y la cuenca que hemos llamado "La Concha", y que fue la fuente del glaciar de "Los Centinelas", nos permiten penetrar un poco en la historia geológica de nuestra bella montaña, antes que tuviera el blanco manto que le ha dado nombre, pues gracias a los datos que lo anterior significa, podemos localizar dos cráteres, el más antiguo en la región del Sureste, cuya amplitud misma fue causa de que fuera obstruido su conducto por los derrumbes en él, y el más nuevo en la parte central y a mucho mayor altura que el anterior, con derrumbes en la parte Norte y que más tarde fue cubierto por hielo (Ibid: 245-246). El más antiguo de estos cráteres, "La Concha", presenta en la extensa llanura que hoy forma lo que fuera el fondo, una eminencia cónica un tanto irregular, colocada en la medianía y un poco cargada hacia el Occidente, eminencia que ha sido cubierta por la tierra vegetal que en torno suyo va acumulando la raquítica vegetación de esa altura, ha sido deformada sin duda por la acción del hielo y acusa los caracteres de un cono de cenizas, tan frecuentes en los grandes cráteres, como tenemos costumbre de ver en el Xinatécatl y en el Popocatépetl, y conocidos vulgarmente con el nombre de "tapones". Las paredes que forman este cráter se escarpan hacia el Sur y el Este, formando verdaderos acantilados apenas accesibles para trepadores ágiles, mientras el lado Norte ha sido suavizado por el viento dominante del Sur que lo ha cubierto de tierra, dándole un aspecto más fácil, mientras que la pared Occidental ha sido propiamente barrida por la presión de las grandes masas de hielo que en un tiempo se acumularon en el cráter, abriendo un profundo camino que hoy es el lecho de un torrente en la cañada de "Los centinelas" (Ibid: 246).

Colocada entre el Pecho y la cabeza, y conocida con diferentes desde su iniciación. El Gran Glaciar del Norte, que es la designación general que podríamos darle, se inicia en el pecho, y una vez más, repetimos, es considerado como el único caso de un glaciar cimero, lo que se explica por el hecho de estar formado sobre un cráter abierto al Norte, que es el segundo cráter y más reciente de los que tiene la montaña, cuyas paredes de gran resistencia, por tratarse de un cráter de explosión y relativamente nuevo, fueron rebasadas por la acumulación milenaria del nevé, dando lugar a una corriente que de Sur a norte baja hasta la Cabeza, enorme mole granítica que se interpone al avance glaciar y los divide en dos ramas, una al Occidente, enorme, anchurosa y profunda, y otra al oriente de menos significación, dividida y subdividida por frecuentes obstáculos que no han tenido la fuerza bastante para allanar (Sosa: 247-248).

En la confluencia de estos contrafuertes, hay también una confluencia glaciar, pues una exigua lengua, que baja de las Rodillas se suma a la de Ayolco, dando nacimiento a una morrena central que desaparece a poco trecho.

Hacia el Oriente, la glaciología tiene un muy reducido campo de acción, pues todo se reduce a un circo de gran relieve con una escasa acumulación de hielo que no se resuelve en glaciar propiamente, pues la zona de ablación es demasiado alta y empieza antes que la corriente helada pueda definir su curso; sin embargo, el terreno presenta huellas de que esta lengua se prolongó hasta muy abajo, en épocas relativamente recientes (Ibid: 248).

Los Institutos de Ingeniería y Geofísica de la UNAM, en coordinación con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), mantienen en operación 11 estaciones de monitoreo en el Volcán Popocatépetl para registrar su actividad sísmica y analizar las características químicas de las cenizas.. en el lugar se instalaron cuatro estaciones de monitoreo e instrumentación sismológica, pero luego de las primeras cinco "explosiones freáticas leves" registradas la madrugada del 21 de diciembre de 1994, se agregaron siete estaciones, que se distinguen por su alto nivel de registro sísmico y por su inclinómetro, aparato que sirve para medir el ángulo de inclinación del terreno. A un costado de la falda del Popocatépetl, que es observado en el Cenapred mediante cámaras de televisión instaladas en las estaciones repetidoras de Tlamacas y Altzomoni, se aprecia una fisura por la que escapan gases a un ritmo desigual. La actividad del Popocatépetl se había incrementado hace unos dos años, cuando se generaban 1 200 toneladas diarias de dióxido de azufre, lo que indicaba que el volcán estaba en fase de reactivación. En mayo y junio de 1994 alcanzó las 3 000 toneladas (Correa, 1995: 6).

A las 3:50, hora de México, se detecto un súbito aumento en la actividad sísmica del Volcán Popocatépetl, acompañado de emisiones moderadas de gases, vapor y ceniza. Por las características observadas hasta el momento, este evento es similar al del 21 de diciembre de 1994, pero de menor intensidad. En contraste con la actividad de diciembre de 1994, hoy no se ha detectado, hasta el momento, eventos sísmicos importantes del tipo A o B, sino únicamente una señal sísmica continua, de amplitud variable que tuvo su mayor amplitud durante la primera hora del evento, esto es, hasta cerca de las 05:00 horas y después se ha mantenido en un nivel constante. Este tremor volcánico probablemente es causado por la rápida salida de gases, que arrastran ceniza de los conductos volcánicos en su camino. La ceniza es esparcida por los alrededores del volcán de acuerdo con vientos dominantes cambiantes, que de acuerdo con el reporte del Servicio Metereológico Nacional, se dirigen al suroeste arriba de la cima, al sureste en la cima y al norte bajo la cima (Neli, 1996).

De cada 1,000 a 3,000 años se da una erupción volcánica en el Popocatépetl. En 22,000 años se han dado siete u ocho erupciones. En 1992 había una lagunita dentro del cráter. hoy existe un domo que esta creciendo (Siebe, 1998).

El parque nacional presenta un rango altitudinal que va de los 3,600 a los 5,452 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 200).

Los tipos de suelos aflorantes en esta zona son el regosol dístrico, los litosoles, el andosol mólico y el cambisol eútrico.

Cuatro ríos (Amecameca, Molinos, Akal y Atila), escurrimientos perennes menores.

La hidrología de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl es característica de las zonas altas de una cuenca, en este caso de las cuencas de México y del Balsas. Las pendientes pronunciadas en las zonas montañosas contribuyen favoreciendo el escurrimiento. El módulo (gasto referido a la cuenca) y el coeficiente de escurrimiento (proporción de las precipitaciones evacuadas por los ríos) son siempre más elevadas en las montañas que en las planicies vecinas. De ésta manera la red hidrográfica del parque nacional es muy vigorosa (UAM, 1992: 23) y es muy importante en el suministro de agua para las poblaciones vecinas.

Las nieves persistentes, se detienen en términos generales, en la cota de los 4,500 metros sobre el nivel del mar. La parte cubierta de nieve del Iztaccíhuatl está constituída por un casquete de profundidad variable que alcanza una extensión de 14 kilómetros de largo y por ancho la altura sinuosa de la montaña que en el punto más alto llega a 780 metros. Esta extensión de nieves, relativamente grande tratándose de la Zona Tórrida y como no la hay en ninguna de nuestras otras montañas aun cuando están más altas que el Iztaccíhuatl, da origen a ciertos fenómenos que ciertamente son de poca importancia en sus efectos actuales para toda la comarca, pero que siempre son muy dignos de mencionarse por tratarse de la parte circunscrita al Iztaccíhuatl, pues esa mesa de 14 kilómetros cuadrados de nieve desempeña el papel de condensador eficaz de la humedad del aire, de regulador de la temperatura y cuyos deshielos son una fuente normal y constante de aguas superficiales y subterráneas; esto es, desempeña un papel actual muy eficaz en la climatología de la montaña. El papel geológico de esa masa de nieve, si en la actualidad es pequeño, no fue así en épocas geológicas anteriores puesto que la cantidad de nieve fue mucho mayor en extensión y en espesor, existiendo verdaderos ventisqueros o ríos de hielo cuyo poder erosivo es formidable, contribuyendo a la desintegración de las rocas y a fabricar parte de los caminos que sigue el agua que se convierte en subterránea. Por lo que en sus faldas, la caída de aguas es mucho mayor que en la planicie, y que esta caída es más bien en forma sólida como granizo y por cuya causa el agua no escurre inmediatamente que cae, sino que permanece por mucho tiempo sobre el terreno puesto que la nieve o el granizo se va licuando con lentitud, impregnando todo el suelo y motivando que una mayor proporción de agua este en aptitud de convertirse en subterránea, si el terreno es permeable (Fernando Vizcayno y Pablo Bistráin, 1943; citando a Ezequiel Ordóñez y Trinidad Paredes; citados por Sosa, 1951: 312).

En la parte sureste del Popocatépetl existe una pequeña laguna que varía de extensión según la época del año. Las corrientes de agua que se forman en la Sierra Nevada son los arroyos de Papalotla, el de Magdalena, el de Texcoco, el de Chapingo, San Bernardino, Santa Mónica y Tlamimilolpa. Las aguas que descienden por la vertiente oriental, lo constituyen tres grupos de corrientes de dirección y destinos diversos: el grupo Norte lo forman los Cerros de Tláloc, Telapón, etc. se dirige a los llanos de Apan. En el grupo central, aguas que bajan principalmente del Iztaccíhuatl se dirigen al Valle de Puebla formando numerosos afluentes del Río Atoyac y el grupo Sur comprende aguas que provienen del Popocatépetl, riega el Valle de Matamoros y se unen adelante al Río Atoyac. Adentro de los ríos y arroyos que tienen su origen en esta cordillera, en la Vertiente Oriental se encuentran el Amaxac, el San Lucas, el Atzompan, el Coltzinco, el Otlastl, el Río Verde, el Teatzala, el Fraile, el Temixco, el Alseseca, y el Yacualtipán, casi todos afluentes del Río Atoyac; en la Vertiente Occidental se encuentran el Magdalena, el Temacoco, el Yecapitztla y el Amecameca.

Presenta dos tipos de clima: ETH Muy frío, lluvias en verano, temperatura media anual menor de -2°C, la del mes más caliente menor de 0°C.

C (w´´2) (w) cig Semifrío subhúmedo, temperatura media anual de 5 a 12°C, mes más frío de 3 a 18°C.

Isoyeta de 1,200 milímetros.

Estación meteorológica 15-024 (7.7) 1,187.5 (Vargas, 1984: 200).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

La vegetación que se encuentra en el Estado de Morelos es: Pinus hartwegii, P. ayacahuite, P. michoacana cornuta, P. pseudostrobus, P. macrocarpa, Abies religiosa, Cupressus lindleyi; en sitios de mayor altitud se localiza el Pinus oocarpa, en altitudes entre 2,700 y 3,200 metros; en altitudes de 3,000 a 3,500 metros se localiza la siguiente vegetación: Pinus lawsoni, P. leiophylla, P. oocarpa, P. pringlei y P. teocote; así como las especies de encino: Quercus mexicana, Q. crassipes, Q. rugosa y Q. macrophylla; otras especies de árboles forestales: Clethra mexicana, Arbutus xalapensis, A. glandulosa, Arctostaphylos arguta, Buddleia cordata, B. americana y Dodonaea viscosa. En altitudes de 3,200 a 4,250 metros se encuentra vegetación herbácea como son: las gramíneas Muhlenbergia, Sporobolus, Festuca y Stipa; también son frecuentes las dicotiledóneas como: Lupinus y Penstemon, a partir de los 4,250 m de altitud se inicia la vegetación de pastizal alpino y las nieves perpetuas.

Del Estado de México: Abies religiosa, Pinus hartwegii, P. pseudostrobus, P. rudis, P. teocote, P. leiophyla, Quercus laurina; otras especies son: Cornus disciflora, Garrya laurifolia, Ilex tolucana, Meliosa dentata, Oreopnax xalapensis, y Prunus brachybotrya. Vegetación de zacatal: Festuca tolucencis, F. livida, F. amplissima, Calamagrotis tolucensis, Muhlenbergia quadridentata, Trisetum spicatum, Agrostis tolucensis y Poa orizabensis. Del Estado de Puebla: sólo podemos mencionar que existen Pinus ayacahuite, Alnus mexicana; bosques de oyamel, bosques de pino, bosques de pino encino y zacatal (SARH: 21-26).

En cuanto a la fauna silvestre destaca el conejo de los volcanes o teporingo o zacatuche Romerolagus diazi. Existen cierta diversidad de aves y algunos reptiles.

Reithrodontomys chrysopis Merriam, Proc. Biol. Soc. Washington, 13: 152, 13 de junio de 1900, tipo del Volcán Popocatépetl, 11,500 pies.

Neotomodon alstoni alstoni Merriam. Montaña Popocatépetl (Merriam, 1898: 128).

Sorex saussurei saussurei Merriam. (Jackson, 1928). Montaña Popocatépetl.

Cryptoptis alticola Merriam (1895). tipo de la Montañña Popocatépetl. 11,500 pies (Hall y Kelson).

Sciurus nelsoni hirtus Nelson. Registros marginales: Volcán Iztaccíhuatl, ladera N de la Montaña Popocatépetl, 10,000 - 13,500 pies (FVM con base en Hall y Kelson).

DEMOGRAFÍA

Dentro del parque, no existen poblaciones, sin embargo las poblaciones aledañas manifiestan un crecimiento demográfico, teniendo un impacto importante sobre el área protegida.

ASPECTOS CULTURALES

De nadie es desconocido el culto que experimentaban nuestros primeros aborígenes por los montes, en general, y de una manera singular por los dos volcanes de la Sierra Nevada, llamada en la época prehispánica "Sierra de Ahualco o de Ahualulco" (lugar coronado de agua), donde suponían que moraban los genios tutelares del Anáhuac donde culminan las montañas sagradas, el Iztactepetl (blanca montaña) y el Xalliquehuac (arena que se levanta) (Sosa, 1951: 77-78, 135).

Posteriormente, durante las tres centurias de dominación hispánica, la influencia de aquellos colosos, aunque desligada cada vez más de las creencias religiosas, continuó en el sentir íntimo de las nuevas generaciones que poblaban el corazón de la Colonia, casi con la misma intensidad, si bien bajo otro aspecto, tal ves más profundo e impresionante: el aspecto de misterio y terror que siempre inspiraban las grandes moles terrestres. Desde Diego de Ordaz, en 1519, hasta el Barón Alejandro de Humboldt, en 1804, la impresión que hallamos expuesta en todos los escritos de tales épocas, es casi siempre la misma: el cráter del Popocatépetl era considerado por algunos como la boca del infierno (Motolinía); otros escritores, como Muñoz Camarga, se expresan con espanto de los dos volcanes; en fin, Sahagún habla de la monstruosa altura del Iztactépetl (Iztaccíhuatl) (Ibid: 135).

"El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl representaban para los pueblos de Anáhuac, algo así como las mansiones inviolables de las obscuras divinidades que velaban por su raza. Las violentas erupciones del Popocatépetl, entonces frecuentes, inspiraban un sagrado terror entre las naciones circundantes. Mexicas, tezcocanos, tlaxcaltecas, cholultecas y huejotzingas, miraban en aquellas elevadas montañas de nieve, las imágenes de deidades sobrenaturales, cuyos dominios se levantaban muy arriba de la humanidad, incognoscibles entre las nieves perennes del Iztaccíhuatl, ocultos entre el fuego y el humo que vomitaba el Popocatépetl (Sosa, 1951: 33-34).

"Los mismos españoles de Cortés, cuando llegaron por primera ocasión a Tlaxcala, el 23 de septiembre de 1519, se quedaron atónitos al contemplar el espectáculo que ofrecían aquellos colosos de la Naturaleza, eternamente estáticos. Jamas habían conocido algo semejante. El Iztaccíhuatl, con su alargada cresta nevada, representa en efecto la silueta de una ingente mujer cubierta con blanca vestidura; una blanca mujer yacente arriba de los bosques y de las rocas oscuras de la montaña. El Popocatépetl, en cambio, era el dios colérico de los mexicanos, que clamaba constantemente con rugidos de trueno y de fuego ante el cadáver de la diosa (Ibid: 34).

Según Muñoz Camargo, las montañas eran para los indios, dioses, y de diferente sexo, supuesto que eran marido y mujer. Piensan aquellos simples que es una boca de infierno a donde los señores que mal gobiernan o tiranizan, van después de muertos a purgar sus pecados, y de allí al descanso (Gomara; citado por Sosa, 1951: 162).

"La Fiesta del Atlixcayotl (reunión de pueblos indígenas que se celebrará el domingo 29 de septiembre) será dedicada al volcán Popocatépetl, informó Eduardo Merlo Juárez, representante del comité organizador del acto de culto que se realiza desde hace

2,000 años. Con la participación de integrantes de 18 municipios del estado de Puebla, se efectuará el ritual para "Don Gregorio El Chino", nombre que se da al Popocatépetl en la región. En excavaciones del 200 antes de Cristo, se descubrió una ofrenda a "Don Gregorio", en la que figuraba una vasija con copal, lo que indicó que la actividad del Popocatépetl no cesó desde esa época. El culto es conservado por los pueblos indígenas que consideran el volcán un "dios" que requiere ofrendas para "estar contento" y "no causar daño", dejando de lanzar cenizas y fumarolas. El Atlixcayotl es considerado patrimonio cultural del estado oriental de Puebla, donde se localizan las cimas Popocatépetl (Principe) e Iztaccíhuatl (mujer dormida), considerada por las etnias locales como la leyenda de un príncipe que guarda el sueño de la princesa (El Universal, 1996: 4).

También, al Iztaccíhuatl la gente de la región la llama "Rosita", "la Volcana".

"Fue una de sus grandes sorpresas (de los españoles) que experimentaron durante su permanencia en tierras de Tlaxcala: la vista de la Cordillera de Anáhuac, con sus dos volcanes culminantes, que parecían levantarse hasta imposibles alturas desafiando el espacio. ¿De donde procedía el humo que arrojaba el Popocatépetl de día y de noche y que se elevaba en ingentes columnas obscureciendo el firmamento. Por eso, una vez pacificada Tlaxcala, mientras planeaba su marcha para Tenochtitlán, decidió organizar una expedición que llegara hasta la cima del volcán para desentrañar el secreto de sus paroxismos. Escogió para ello a diez de sus más aptos compañeros, infantes avezados a toda clase de marchas, al frente de los cuales puso a don Diego de Ordaz, capitán de soldados de espada y rodela, esforzado guerrero hispano (Sosa: 35).

"Los indígenas, que consideraban al Popocatépetl como el sitio del dios del fuego, creían que el cráter era un purgatorio. Es así que construyeron al pie del cono del volcán, en el límite de los bosques, un templo donde los ídolos en gran número, eran los encargados de interceder cerca de las divinidades infernales. "En 1519, después de doscientos años de paz, la repentina erupción del Popocatépetl, mucho inquietó a los habitantes del Anáhuac, que veían en ello el presagio cierto de acontecimientos desfavorables. Establecieron inmediatamente una relación entre las manifestaciones de la montaña y la llegada de este puñado de españoles que habían vencido a 40,000 guerreros tlaxcaltecas (Wyss, 1937; citado por Sosa, 1951: 52).

"Cortés no tardó en saber el carácter sagrado de esta montaña, que sembraba el terror entre los indios, y entonces probó la firme idea de un joven capitán que estaba a sus órdenes, llamado Ordaz, quien le propuso hacer la ascensión a la eminencia, comprendiendo esta empresa muy propia para aumentar el prestigio español, pues sorprendería con un gran golpe, la imaginación idólatra de los indígenas (Ibid: 52-53). Ordaz se puso en camino con nueve compañeros y un jefe indio seguido de algunos sirvientes. No sospechando de las dificultades del camino, los españoles partieron como si se tratase de intentar un simple reconocimiento en terreno seguro. Esta clase de hombres jamás perdían el tiempo en discusiones. Ordaz y sus compañeros tuvieron que atravesar los bosques de sabinos.. Los españoles hicieron un alto, por la tarde, sobre la llanura llamada Tlamacas, entonces lugar sagrado donde se encontraban los templos. "Allí pasaron la noche a cielo raso. El frío suele ser intenso en esta altitud y obliga a las bandadas de coyotes a refugiarse en los bosques. Sin duda ninguna, Ordaz y sus compañeros tuvieron la desagradable sorpresa de escuchar los lúgubres aullidos de las fieras y de ver brillar en la noche, sus ojos alumbrados vivamente, puesto que, en nuestros días todavía, esos habitantes de la Sierra Nevada importunan a los turistas. La noche debió ser muy impresionante. Del como escapaban entre el humo y acompañadas de ruidos subterráneos, grandes llamas que arrojaban una luminosidad siniestra sobre las nubes. El suelo tembló y las explosiones, repercutiendo en el terreno en movimiento, turbaron el sueño de los aventureros. Los indios intimidados rehusaron ir más lejos y a las tres de la mañana del día siguiente dejaron a Ordaz y sus compañeros partir en la noche, solos, y sin duda enmudecidos por el espectáculo de la montaña abrasada. Los españoles atravesaron dos anchas barrancas (gargantas); después, llegados al pie del cono, continuaron subiendo sobre las pendientes suavemente inclinadas. Para llegar al punto nombrado "Las Cruces", donde los flancos de la montaña se inclinan súbitamente, era preciso ejecutar, en la ceniza y la piedra pómez, una marcha de tres horas y media (Ibid: 53). "A partir de las Cruces, una lava negra, enfriada y en fragmentos irregulares, esparce la ceniza. Se llega bien pronto al nivel del Ventorrillo, grupo de monolitos semejantes a ciertas campanas de iglesia, y que queda a la derecha sobre el flanco norte. Más al este, el camino es libre y permite, sin dificultad, llegar a los campos de nieve, a 4,800 metros de altura. Es allí donde los españoles encontraron obstáculos imprevisibles; desde luego la refacción del aire, puso su corazón y su respiración a ruda prueba. A 5,000 metros un sueño invensible se apoderó de ellos. Avanzaban diez pasos, después se detenían fatigados, para volver a comenzar sin cesar este esfuerzo. Todavía los separaban 450 metros de la cúspide. Los españoles se detuvieron entonces durante una hora, el tiempo para dejar pasar una pequeña erupción del volcán (Ibid: 54). "Ordaz y sus acompañantes volvieron a emprender penosamente la ascensión. No querían ceder a pesar de la fatiga, a pesar del frío, a pesar de los vapores y de creer en los relatos, llegaron no lejos del cráter. En este momento la montaña vomitó un humo tan denso, cenizas tan calientes y llamas tan amenazantes, que quedaron ciegos y sofocados. Los obstáculos eran insuperables, aun para los hombres de fierro como ellos. Decidieron, pues, descender, pero a fin de probar a los indígenas la veracidad de sus relatos, llevaron bloques de nieve, trofeos de los que podían en buena ley, ser valientes (Ibid: 54-55).

El efecto producido por esta expedición fue inmenso. Cortés se declaró satisfecho de la empresa, sobre la que escribió una carta a Carlos V. Pero quien conociese a Cortés, bien podía pensar que él no dejaría incompletos los resultados de esta exploración. Dos años más tarde, cuando ya se hubo terminado la conquista de México, y pacificado el país, envió otra expedición al Popocatépetl, al mando de Francisco de Montaño, caballero de alta templada. El objeto, esta vez, era proceder a un reaprovisionamiento de azufre (Ibid: 55).

"Desde que los hermanos Federico y Guillermo Glennie, en abril de 1827, hicieron su ascensión al cráter del Popocatépetl, como los primeros después de la conquista, muchos sabios y exploradores subieron al volcán algunas veces y en varias estaciones del año, para medir su altura y recoger de ese lugar toda clase de datos científicos. En el siglo pasado hicieron tales expediciones, por ejemplo, Samuel Borbeck, el 10 de noviembre de 1827; Federico Von Gerolt, con el Barón Von Gros, el 24 de mayo de 1833, y por segunda vez (acompañados por el señor F. Egerton), el 29 de abril de 1834; dos franceses cuyos nombres no se conocen, el 27 de febrero de 1851; el Marqués de Radeport con el pintor Pingret, en los primeros meses del año de 1853; C. Pieschel, el 26 de marzo de 1853; los señores Truqui y Craveri, en septiembre de 1865; el Doctor August Sontag con J. Laverriere, y otros, en enero y en junio de 1857; Dollfuss, Monserrat y Paul Pavie, el 23 de abril de 1865; los miembros de la expedición francesa para la observación del paso de Venus por el disco solar en 1882; Gerard Von Rath, en abril de 1884; Hans Lenk, el 19 de diciembre de 1887; Heilprin, en el año de 1890; los señores José G. Aguilera y Ezequiel Ordoñez, en agosto de 1894, y Douglas en 1897 (Rosendo Sandoval; citado por Sosa, 1951: 164).

El 19 de febrero de 1919 el capataz de la cuadrilla que extraía azufre, con el propósito de aumentar la emisión de vapores azufrosos, hizo explotar 28 cartuchos de dinamita. Como posteriormente se inició el último período de actividad del volcán, se le ha atribuido el origen artificial citado, lo que no parece posible, sobre todo tomando en cuenta la pequeña carga de explosivo que se empleó.

En febrero de 1938, el Sr. Roberto Labra Mejía, describe que para realizar la ascensión al Popocatépetl, el punto de partida en bestias, era Amecameca (Sosa: 166).

"Fue la "Legión Alpina de México" -escribió el Sr. Ibarra- el grupo alpinista que logró instalar el primer campamento alpino en el fondo del cráter del majestuoso volcán Popocatépetl, durante los días del 15 al 20 de abril de 1935. Ya anteriormente había sido habitado este lugar por los trabajadores que extraían el azufre con fines comerciales, los cuales permanecían en el interior del mismo hasta ocho días sin salir. Se servían para penetrar al fondo de la inmensa boca, de un malacate como los que usan en los pozos de las minas. Además, alguna expedición de geólogos también logró permanecer algún tiempo allí, efectuando observaciones de carácter científico. Pero sucedió que por 1919, en una tremenda catástrofe, perecieron la totalidad de los trabajadores del azufre, el malacate quedó inservible y el cráter estuvo por mucho tiempo sin ser visitado por exploradores y científicos" (Ibid: 178).

En un punto denominado por los nativos "Palo Rechino", donde encontramos un cristalino hilillo de agua que calmó nuestra sed, nos detuvimos a esperar a los mozos que venían con los caballos y que se habían retrasado. En el segundo arroyito que encontramos, o sea un sitio denominado "El Paraje", hicimos un alto para tomar un ligero lunch.. Recuperada parte de nuestras energías, perdidas por la jornada, proseguimos por la inclinada cuesta hasta llegar al punto llamado "Tlamacas", donde estuvo ubicada una planta beneficiadora del azufre que se extraía del cráter y de la cual sólo quedaban restos de construcciones de piedra (Ibid: 181).

Encontramos el cráter en un estado de actividad inusitada y, por lo tanto, aceptamos posponer el descenso para el día siguiente; como era ya una hora avanzada de la tarde, levantamos una tienda de campaña en la empinada rampa interior del borde, junto a los restos del malacate (Ibid: 183).

Una excursión al Iztaccíhuatl. Salimos de Huejotzingo, a lo largo del camino de Santa María (Ibid: 210).

Se encuentra el exiguo caserío de Santa María Buenavista hacia el confín de aquellas llanuras arenosas, a unos 12 kilómetros de Huejotzingo, casi ya en la base del coloso Iztaccíhuatl (Ibid: 215).

Incidentalmente nos encontramos con el guarda forestal encargado de la vigilancia de estos montes, y con quien continuamos nuestro camino hasta el campamento de La Presa. Las confidencias que nos proporciona este modesto funcionario del Servicio Forestal, no pueden ser más destrozas. Constantemente tiene que oponerse él solo a las incontables depredaciones cometidas por todos los individuos de los pueblos comarcanos que se dedican, impune y subrepticiamente, a la explotación inicua y torpe de los recursos forestales. El carbonero con los encinos; el tejamanileo con los oyameles; el ocoteo con los pinos; el pastoreo desmedido con toda clase de ganado; la elaboración de vigas, de morillos, de latas; el corte de leña; la consumación de los incendios en el interior de los arbolados, especialmente en los meses secos del año: todos estos abusos y otras muchas iniquidades que escapan a nuestra memoria, vienen practicándose sin interrupción en todos los montes del Iztaccíhuatl y del Popocatépetl, sin que haya poder humano que las detenga. Sólo la potencialidad de aquella tierra, fecundada por la acción milenaria de la vegetación; sólo la abundancia de las lluvias anuales; la benignidad del clima; la constante humedad proveniente de los deshielos de los volcanes, ha impedido -pero sólo hasta ahora- la desaparición absoluta del bosque. Sin embargo, el estado de vegetación en que se encuentra actualmente, no puede ser más lamentable (Sosa: 216-217).

Algunos ejemplares solitarios y magníficos de esta esencia forestal, que observamos ahora, como gigantes huérfanos de la antigua selva, se levantan allí, de cuando en cuando, como atestiguando la preexistencia de todo un mundo vegetal, colosal y primitivo, ya desaparecido. Salvados milagrosamente del hacha de los madereros, del fuego de los incendios, de los dientes de las cabras, aquellos gigantescos oyameles, con más de 40 metros de altura, verdaderas torres vivientes, venerables patriarcas del bosque, parecen todavía desafiar a todas las fuerzas ciegas de destrucción y de muerte llevadas por el hombre hasta aquellos santuarios de la Naturaleza (Ibid: 218).

Por fin llegamos al campamento de La Presa, a unos 25 kilómetros de Huejotzingo. Se halla este lugar en el fondo de la misma cañada antes, a unos 3,600 metros sobre el mar. La cañada se estrecha notablemente en estos lugares, como cerrada por una confusión de filetes boscosos. Sólo al occidente se abre el panorama para ofrecer la vista de los ingentes murallones de "Ventanas", que deben levantarse muy arriba de los 4,000 metros (Ibid: 219). Llegamos por fin, al último extremo del camino, al mismo lugar de donde parece arrancar la cañada de La Presa, precisamente en la base de los elevados acantilados de Ventanas, gigantescos murallones de rocas negruzcas, que se levantan arriba de los postreros arbolados, y entre cuyas asperezas inaccesibles se mantienen ya las primeras nieves persistentes. Muy arriba, entre los despeñaderos, como un débil hilo de irisados colores, cae la primera cascada; el agua, perdida momentáneamente en los abruptos flancos de la montaña, vuelve a surgir más abajo en segunda y transparente cascada. Vuelve a extraviarse el agua bajo los grandes pinares, entre los enmarañados zacatonales, a través de los caos de rocas disgregadas de talud; y casi increíble, torna a formarse una tercera cascada, que rueda ya con rumor perceptible, muy cerca de nosotros. Es el origen del arroyo que veníamos siguiendo desde muy abajo; son aguas que proceden de los deshielos del volcán; aguas que comienzan a licuarse, probablemente, desde los desconocidos y terríficos ventisqueros de la eterna Iztaccíhuatl (Ibid: 221-222).

"Desde 1521, el Popocatépetl se mantuvo en un período de inactividad que debía durar hasta 1539, época en que se produjo una nueva erupción. Esta vez, los españoles, en número de cinco, tomaron no el camino de Cholula, sino el que conduce directamente a Amecameca a través del Valle de México, con una distancia de 65 kilómetros. Mejor equipados, instruídos por la experiencia de Ordaz, no podían fracasar. Así, después de siete horas de marcha, llegaron a la cima. De pronto Montaño descubrió el secreto que tanto había interesado a Cortés: vio en el fondo del cráter un cono de donde se desprendía una pálida flama y vapores amarillos. La base del cono -que podía medir aproximadamente 50 metros de altura- estaba cubierta de fumarolas semejantes a otras tantas úlceras. Las paredes del cráter, a pico, permitían ver a simple vista, una roca amarillenta por los depósitos de azufre. Prontamente los españoles instalaron su cabria, y Montaño hizo que lo bajaran por medio de una canastilla hasta la altura de los cristales. Muchas veces la cabria recogió cargas de azufre y después, cuando se consideró suficiente la cantidad, la canastilla regresó al explorador al borde del cráter" (Sosa: 55-56).

"Investigaciones de Humboltd. Este sabio alemán, aunque no pudo intentar la ascensión a los volcanes culminantes de la Sierra Nevada, fue el primero en llevar a cabo la medición de la altura del Popocatépetl, operación que llevó a cabo por medios trigonométricos desde su celebre base de Tetimpa, en las inmediaciones de San Nicolás de los Ranchos, del Estado de Puebla (Sosa: 55).

Sobre el Iztaccíhuatl, casi nada escribió Humboldt. Apenas al referirse esta montaña, decía: "La Dama Blanca acostada". Así traducía el nombre azteca de este volcán. En cambio, sobre el Popocatépetl continuó escribiendo mucho más (Ibid: 68).

Después de la emancipación, una de las primeras ascensiones de carácter científico efectuado hasta el cráter del Popocatépetl, fue la que llevaron a cabo los señores Guillermo y Federico Glennie, hermanos de nacionalidad alemana. Esta expedición fue realizada en el mes de abril de 1827 (Ibid: 79).

"La primera erupción del volcán de que se hace mención, según asevera el erudito Lic. Manuel L. Orozco y Berra, en su "Historia Antigua y de la Conquista de México" es la siguiente: "Cinco Tochtli" (1354). A los 31 años de la fundación de México, comenzó a salir fuego del volcán. Este mismo autor dice: Año de 4 Casas y de 1509, vieron una claridad de noche que duraba (duró) 40 días (Ibid: 94). Año de 7 Navajas y de 1512.este año les parecía que humeaban las piedras tanto, que llegaba el humo al cielo. Don Juan Orozco y Berra, dice que en 1519 seguía la actividad del Popocatépetl, ignorando si era una nueva erupción, o sólo la continuación de las de 1509 y 1512; pero en este año vieron los españoles que el volcán arrojó humo, cenizas y piedras incandescentes, durando en este estado hasta 1528 (Ibid: 95). En 1530 cesó de echar humo y así estuvo hasta 1540 (Enrico Martínez). Sin embargo, Bernal díaz del Castillo, dice: en 1539 hecho grandes llamas, piedras y cenizas (Ibid: 96).

En 1548, 1571, 1592 y 1594 hizo nuevas erupciones. En el siglo XVII hizo cinco en los años 1642, 1663, 1664, 1665 y 1697. En el siglo XVIII hizo dos erupciones en 1720 y 1790; y en lo que va del presente siglo, sólo una, en 1804 (Ibid: 97).

En el año de 1663, a 13 de octubre, a las dos de la tarde, levantó con estrépito, un plumaje de humo. Víspera de San Sebastián (febrero 24 de 1664) a las once de la noche, por la parte que mira a Puebla cayó de la boca un gran pedazo, con tanto ruido, que estremeció toda la ciudad, y las ventanas y puertas se abrieron de golpe, y el techo de la escalera de nuestro convento se vino abajo; hiciéronse rogativas y procesiones de sangre pidiendo a Dios misericordia, porque la ceniza era en cantidad, y con ella piedras que se hallaban menudas, livianas como la piedra pómez (Betancourt, citado Por Sosa, 1951: 161). Entre sus manifestaciones más recientes ocurrieron entre los años de 1920 y 1926, lo cual produjo una disminución en la extensión de sus nieves.

Las erupciones del Popocatépetl de que se tiene memoria, se han verificado en los años de 1519, 1530, 1548, 1571, 1592, 1642, 1644 y 1802 (R. de Zayas Enríquez, 1893; citado por Sosa, 1951: 84).

Recientemente, al respecto de las erupciones del Popocatépetl "no todos los pobladores piensan igual. Algunas personas aseguran que Gregorio el Chino siempre ha arrojado ceniza y que por lo tanto no pasará nada" (La Jornada, 1995: 22).

El Ixtaccíhuatl es de seguro el más importante de los volcanes homogéneos, y uno de los menos conocidos, a pesar de su proximidad a la capital. Esto coincide en lo inaccesible de su cima, por estar sus flancos, desde cierta altura, cortados casi a pico. Conocemos cuatro expediciones científicas que han estudiado el Ixtaccíhuatl: la primera es la de Mr. Sonneschmidt en 1772, sin que se llegara a la cumbre; la que dirigió el Sr. Sontag en 1857; la formada por los inteligentes naturalistas Hans Lenk y Hugo Topf, que ascendió al volcán en abril de 1888 y la que dirigía el Profesor Heilprin, a principios de este año de 1890 (Juan Orozco y Berra, citado por Sosa: 97).

Etimología del Iztaccíhuatl. Este nombre es de los que se encuentran más adulterados y que en cada una de las diversas formas que la gente en general lo escribe y pronuncia, quiere decir una cosa distinta (Sosa: 225).

Dicha palabra, escrita correctamente, debe ser Iztaccíhuatl, y quiere decir Mujer Blanca (Ibid: 226).

Antes de la conquista, los mexica celebran la fiesta de los montes o Tepeihuitl, sorprendidos por la grandiosidad de las montañas de eterna nieve, Iztaccíhuatl y Popocatépetl, los tomaron como dioses.

En el Iztaccíhuatl -mujer blanca- tenían templos en varios lugares y especialmente en una cueva de la misma montaña. Sacrificaban a esta diosa, una esclava vestida de verde, con tiara blanca y también sacrificaban en la misma montaña a dos niños y dos niñas. Pero la fiesta principal de la veintena, se hacia al Popocatépetl -cerro que humea-, entre otras había una ceremonia, que consistía en danza y sacrificio, en la que llevaban a dos esclavas jóvenes, que tenían pintadas en la falda unas tripas returtas, significando una el hambre y la otra la hartura (Chavero, 1974: 431, citado por Vargas, 1993: 1).

Ya mencionamos el culto tributado a los montes por nuestros aborígenes, y el mes Tepeíhuitl del calendario Ritual, cuya fiesta principal se hacia al cerro que Humea, al Popocatépetl. La ceremonia del día era hacer cerritos de masa de bledos, y cada uno en su casa los ponía, colocando uno más grande, que era el volcán. A estos cerritos les hacían caras con ojos y les ponían diversos adornos; a más, hacían arbolillos de los cuales colgaban heno y los colgaban también por todas las cercas. Arrojaban después maíz a los cuatro vientos, de cuatro colores, negro, blanco, amarillo, entreverado; y concluía la fiesta con solemnísima danza, en que todos iban vestidos con traje talar blanco y en él pintados corazones y manos abiertas, significando que pedían buena cosecha porque ya era tiempo; y así andaban con bateas de palo y jícaras grandes como pidiendo limosna a sus dioses. Llevaban en la danza a dos esclavas, hermanas jóvenes que sacrificaban (Jesús Galindo y Villa, 1926; citado por Sosa, 1951: 296-297).

En una roca saliente por encima del fondo del cráter, se construyó hace más de sesenta años un cabrestante o torno tosco, pero sólido, por el cual se bajaba al fondo, y que servía para que los indios descendieran a recoger el azufre. Se dice que este producto es superior al del Etna, en Sicilia; su explotación empezó hacia el año de 1836 por un señor don Ignacio Reyes; posteriormente, adquirió la propiedad del volcán el general don Gaspar Sánchez Ochoa. También se ha explotado la nieve; los llamados nevaderos, provistos de hachas, la cortaban en trozos de forma regular, que envolvían en zacate seco; cargada sobre asnos, la conducían a Amecameca, después a Chalco, y de este punto hasta la ciudad de México por el canal. Hasta hoy, ni la explotación del azufre, que no ha llegado a hacer científicamente, ni la de la nieve son de cuantía (Jesús Galindo y Villa, 1926; citado por Sosa, 1951: 296).

Las tradiciones de la Iztaccíhuatl.

En torno al Iztaccíhuatl se ha bordado una leyenda, que yo no creo sea obra de los indios. Es demasiado romántica, demasiado dulzona para que cometa la injusticia de imputárselas; pero es inevitable mencionarla, ya que la han hecho circular demasiado: Dícese (A.M. de Padua) que cuando el Anáhuac estaba habitado por los quinames (gigantes), la reina de éstos era una mujer tan adorablemente hermosa, que el Sol se enamoró de ella y le ofreció un trono entre los astros. Pero la reina Iztac, La Blanca, amaba demasiado a sus súbditos para decidirse a abandonarlos, y se rehusó, suscitando con su negativa una guerra (no sabemos con quien), en la cual sucumbió: los gigantes, sus súbditos, tendieron entonces su inmenso cadáver sobre el féretro de pórfidos donde yace ahora y encendieron a sus plantas una enorme pira: El Popocatépetl: El Sol, herido de dolor al ver muerta a la mujer a quien había amado, huyó de la tierra a ocultar su amargura en los ciclos, y entonces, las lágrimas que los gigantes derramaban por su reina, se cristalizaron en heleros. Uno a uno, fueron muriendo, y en sus restos quedaron en los picachos que circundan la Iztaccíhuatl (Domínguez Assiayn, citado por Sosa: 236-237).

El Coatepoxtle. Como un muchachito de unos doce años, con su gorra negra y su trajecito colorado y sus cacles colorados también. Es mentira que haga daño. El Coatepoxtle sólo viene a ver cómo está la Señora (la Señora es la Iztaccíhuatl), y al pasar entre los árboles, en las noches, se entretiene en cortar ramitas de pino, con una hachita que trae siempre. Cuando uno lo ve, se va; se va a ver al Siñor (el Popocatépetl, por que lo que prefiere es la barranca de Nexpayantla (Ibid: 237).

Cuenta Sahagún, entre las supersticiones que tenían los indígenas con respecto a las montañas, que cuando alguno de noche oía golpes como de quien corta leña, tomaba mal agüero: a éste le llamaban"toaltepuztli", que quiere decir, "hacha nocturna". Por la mayor parte, ese sonido se oía al primer sueño de la noche, cuando todos duermen profundamente. Oían este sonido los que de noche iban a ofrecer (a las montañas) cañas y ramos de pinos, los cuales eran ministros del templo, llamados "tlamacazquez". Estos tenían por costumbre de hacer penitencia en lo más profundo de la noche y entonces presentaban estas ofrendas en los montes comarcanos. Y agrega que el Coatepoxtle (como le llaman ahora) se presentaba en la forma de un hombre sin cabeza, que tenía el pescuezo como un tronco, y el pecho abierto, y tenía a cada parte una portecilla que le abría y cerraba, juntándose en el medio. Cuando algún denodado se encontraba con el Coatepoxtle, al que los cobardes huían, lejos de esquivarlo, lo perseguía, por muchas horas que en ello empleara, y si lograba asirlo, le abría las "portecillas" y le cogía el corazón, amenanzándolo con matarlo si no le obsequiaba con tres o cuatro espinas de maguey, que el genio tutelar de los volcanes regateaba todo lo posible. Esas espinas, si al día siguiente se conservaban como tales, significaban la felicidad, pero si se convertían en andrajos o polvo de carbón, quería decir que quien las poseía iba a morir en breve (Ibid: 237-238).

"La fiesta de la Diosa (Iztaccíhuatl), que esa gente cvelebraba en nombre del Iztaccíhuatl, que quiere decir mujer blanca, era la sierra nevada la cual tenella por diosa y adoralla por tal... teníale en las ciudades sus templos y hermitas muy adornadas y reverenciadas donbde tenían la estatua de esta Diosa y no solamente en los templos pero en una cueva que en la mesma Sierra había. Estaba muy adornada y reverenciada con no menos reverencia que en la ciudad donde acudían con ofrendas y sacrificios muy de ordinario teniendo junto a sí en aquella mucha cantidad de idolillos que eran los que representaban los nombres de los cerros que esta Sierra tenía a la redonda... y a la Sierra Nevada levaban dos niños pequeños y dos niñas metidos en unos pabellones hechos de manos ricas y a ellos muy vestidos y a ellos muy vestidos y galanos a los cuales sacrificaban en la mesma sierra en el segundo lugar donde la tenían (Durán, 1880: 199; citado por Lorenzo, 1957: 28).

Estaban en lo aspero de esta Sierra dos días haciendo las ceremonias a esta Diosa (Ibid: 29).

El 8 de noviembre de 1935 se publica el decreto de creación del parque nacional a la cota de los 3,000 msnm, con una superficie de 59,914 (UAM, 1992: 1; citado por Vargas 1993).

"Parece que la primera idea de establecer un yermo de Carmelitas Descalzos en estas comarcas de la Nueva España, se debió originalmente a Fray Juan de Jesús María, Prior del Convento de Puebla de los Angeles, quien había pensado erigir el nuevo monasterio en los bosques del volcán Popocatépetl. Para el efecto, fueron comisionados Fray Juan de San Pedro y Fray Tomás de Aquino, que partieron a la Sierra Nevada acompañados por un albañil del convento angelopolitano, pudiendo encontrar pronto el sitio más a propósito para la fundación de la piadosa obra. Por esos días fué cuando llegó a Puebla el benefactor gatidano don Melchor de Cuellar, que regresaba de España animado de los más edificantes empeños. Puesto en contacto con Fray Juan de Jesús María, ambos quedaron complacidos del proyecto esbozado, guardando silencio sobre sus planes mientras conseguían las licencias necesarias para iniciar la construcción del monasterio. Un año tardaron en obtener dichas licencias de las autoridades civiles y eclesiásticas. Entonces se formuló el contrato que entre don Melchor de Cuellar y la Orden Carmelitana. Faltaba un requisito: la aprobación del señor Obispo de puebla, don Diego Romano. Un disgusto imprevisto entre este prelado y Fray Juan de Jesús María paralizó la continuación del proyecto. Inútilmente intervinieron altos dignatarios de la colonia, como el Virrey de la misma, señor Marqués de Montes Claros, los Oidores y otras personas encumbradas (Sosa; 1952: 80).

"Trabajaron durante 18 días, a 5,260 metros de altura, con temperaturas congelantes, a veces de 10 grados bajo cero y vientos de 80 kilómetros por hora. Finalmente lo lograron: seis montañistas mexicanos implantaron record mundial de permanencia en el pecho del Iztaccíhuatl y, algo más: hallaron valiosos objetos prehispánicos que hacen suponer la antigua existencia de templos, tumbas o adoratorios aztecas en este volcán. Encontramos diversos objetos: cabezas, cuentas, bolas de barro, puntas de lanza, pendientes de jade, silbatos, obsidianas y pedazos de cerámica que parecen haber formado vasijas o incensarios. Además, flechas y otras artesanías de madera, comenta José María Aguayo, jefe de la expedición (del grupo de montañistas del Club Alpino mexicano) que descendió el 21 del mes en curso. Los objetos prehispánicos fueron recogidos a flor de tierra, sobre un área de 60 metros cuadrados. Normalmente esa zona esta cubierta por una capa de nieve de diez metros de espesor y quizá por eso nadie los había encontrado, pues los ascensos se hacen en otra época del año (Gutiérrez, 1983: 2D).

Adoratorios.

En el parque nacional, por la parte del Estado de México, existen nueve adoratorios, cinco en el Iztaccíhuatl: Cuevas del Valle de Mipulco, Adoratorio de Nahualac, Adoratorio del Caracol, Adoratorio del Solitario y el Llano Chico el Alto. En el Popocatépetl cuatro: Adoratorio de Nexpayantla, Cementerio de Tenenepanco y dos denominados de la misma manera Lomas Norte de Nexpayantla (Lorenzo, 1957, mapa 2).

"Para 1946, quizá 47, haciendo un recorrido inicialmente alpino por las laderas del Popo, nos encontramos en la cota 4,200 aproximadamente y en el lugar que se conoce como el collado de Nexpayantla, tepalcates abundantes, algunos fragmentos de puntas y navajas de obsidiana e inclusive cuentas de jade, muy deterioradas por la intemperie, y fragmentos de discos de pizarra. "El hallazgo no dejo de sorprendernos y rastreando estos vestigios fuimos a dar con los restos de un basamento cuadrangular, bastante destruido (Lorenzo, op.cit: 12).

"Claudio José Deseado Charnay, viajero o aventurero romántico del siglo pasado, hizo su primera visita a México en 1857.. en su obra de 1885, tiene dos capítulos, el IX titulado "Exploración en las montañas" y el X "Cementerios de Tenenepanco y Nahualac" (Ibid). Cuando en su primer viaje y al estar fotografiando el Popo, descubrió cerámica arqueológica precisamente en el lugar donde había puesto su cámara. Este es el lugar que luego nombró Tenenepananco y al el volvió durante el verano de 1880.

En Tenenepanco, que en su ausencia había sido parcialmente saqueado, comenzó el trabajo abriendo una serie de trincheras que se cruzaban a lo largo de la pequeña plataforma y así, según sus palabras, logró localizar tumbas de las cuales había dos intactas por cada una saqueada. Los entierros estaban a profundidades que oscilaban entre los 0.60 m y 1.50 m., en posición fetal con cajete sobre la cabeza y sin orientación general. Las ofrendas comprendían cerámica, piedras verdes, puntas de obsidiana y cascabeles de cobre. Entre la cerámica encontró dos piezas con colores en relieve, como esmalte, siendo los colores blanco, azul, verde y rojo (Peñafiel, 1890, citado por Lorenzo: 13), así como perritos con ruedas.

De acuerdo con los datos de Charnay de aquí, de Tenenepanco, se obtuvieron 370 piezas enteras aun cuando la mayoría de los objetos habían sido "sacrificadas" en el momento del entierro. Consideró que éste era un cementerio tolteca consagrado a Tláloc por los vasos efigie con su imagen que encontró y, siguiendo a Durán, al Pico del Ventorrillo, cercano al lugar y al que él como otros muchos llama erróneamente el Pico del Fraile, lo identifica con Teocuinani -El Vantor Divino- por ser el lugar donde se forman terribles tormentas y donde existía un adoratorio, el Ayauchcacalli, la casa del reposo.

Terminado su trabajo en este lugar, se dirigió a las cuevas de la barranca de Nexpayantla donde le habían dicho que había muchas cosas. Llego pero se le habían anticipado y apenas quedaban restos y fragmentos de piezas que consideró semejantes a las ya encontradas. Howart (Howart 1897: 57-58) visitó posteriormente esta región con resultados semejantes (Lorenzo: 13).

"A su regreso al cuartel general de Amecameca, exploró, sin éxito, un teocalli que existía en el centro de la población. Estando en ese lugar, vio piezas arqueológicas que según sus poseedores provenían del Iztaccíhuatl. Esto excitó su interés y organizó un grupo que lo llevará al lugar de donde habían sido sacadas. Así fue como llegó al cementerio de Nahualac en el cerrado valle del mismo nombre (Lorenzo: 13-14).

"Sobre la superficie se percató de la presencia de abundantes lajas y restos de basamentos de piedra tallada. Comenzó las excavaciones y reunió un abundante material, cerca de 800 piezas en cuatro días y con cuatro peones, diciendo que eran semejantes a las de Tenenepanco, pero más burdas. No se encontró esqueleto en este lugar por lo que piensa que el lugar es tolteca (Ibid: 14).

"Relocalizamos el cementerio de Tenenepanco, y de aquí surgió la idea de encontrar el famoso Nahualac del Iztaccíhuatl (Ibid).

"Francamente, el asuntó nos llevó algunos años, pero éstos no fueron infructuosos, ya que nos permitieron localizar unas cuevas en el Valle de Milpulco con pinturas prehispánicas y algunas cerámica, además de hallar la cueva de Alcalican (Ibid:14-15).

"A fines de 1956.. volvimos otra vez al Izta con el firme propósito de encontrar de una vez por todas el lugar de Nahualac (con el estanque y el templete central (Ibid: 15).

"Resumiendo. Hasta ahora hemos localizado los siguientes lugares. En el Popocatépetl; el adoratorio de Nexpayantla, enclavado a una altura de 4,200 m. bastante destruido y mostrando algunos socavones producto de la actividad humana. No se ha podido discernir su entrada que como veremos más adelante todos los demás tienen y bien clara, por ello no hemos obtenido una orientación concreta pudiendo tan sólo decir que uno de los ejes en N 32°E y el otro, por lo tanto, N 58°O. Formando parte de uno de sus costados hay una gran piedra, bruñida por la erosión eólica que aquí es muy fuerte, y en una superficie muestra una serie de pequeños agujeros, no producidos por agentes naturales. En ambas laderas del collado donde se encuentra este adoratorio, hemos encontrado bastantes fragmentos de cerámica, piedras verdes y pizarra.

"Está luego el cementerio de Tepenepanco, en la cota de los 4,000 y sobre una pequeña plataforma, aparentemente natural. En la superficie quedan algunos tepalcates, muy erosionados. También hay lajas que pueden haber pertenecido a las tumbas que abrió Charnay. Además, a lo largo de las crestas que bordean a la barranca de Nexpayantla por su lado N, y a una altura aproximada de 3,900 m. hay tepalcates dispersos (Ibid: 16).

Pasando al Iztaccíhuatl y por orden cronológico, primero están las pinturas en las cuevas o abrigos de la ladera N del Valle de Milpulco a 3,800 m. En estas pinturas pudimos discernir con claridad un chimnalli y un recipiente, éste último tal como se presenta en los códices. Además un posible venado -dudoso en cuanto a su filiación prehispánica- y algunos fragmentos de cerámica roja pulida (Lorenzo: 16 y 20).

"Luego, la cueva de Alcalican, que da albergue a un pequeño santuario en el que hay una cruz, adornada con los colores de la Purísima Concepción, azul y blanco, que coinciden con los de la diosa Iztaccíhuatl, además allí encontramos unos pequeños incensarios de cerámica pintada de blanco y azul con la imagen de un ser femenino. En este lugar, el 3 de mayo, y según los informes obtenidos de gentes de la región, se celebraba una gran ceremonia nocturna, mágico-religiosa , a la que acuden gentes de lugares muy lejanos, según dicen a "agarrar nahual".

Sigue la zona de Nahualac, cota 3,800, situada en un pequeño altozano, posible morrena de alguna vieja glaciación, mira directamente al pecho del Iztaccíhuatl. Los saqueos recientes allí efectuados nos han mostrado una zona de ofrendas en la que casi todos los objetos fueron "matados" antes de depositarlos. No hay huesos de ningún tipo y parece que las ofrendas están contenidas en una especie de cista hecha de lajas. Unos 150 m. al NE se encuentra el famoso estanque. Por las fluctuaciones que hemos podido observar en él es muy posible que sea artificial. Tiene enmedio un adoratorio orientado S 85° en el que puede insinuarse un vestíbulo y un sancta sanctorum". Alrededor hay unos pequeños basamentos bastante regularmente agrupados respecto a la construcción central (Ibid: 20).

"Encontramos después, el adoratorio que hemos llamado del Caracol por el sendero que; subiendo el paraje de Chlachoapan, recibe este nombre al pasar por esta parte, quizá debido a lo retorcido de su trazo. Está en la cota 4,400 orientado N 86°E, es una esplanada cubierta de bloques erráticos desprendidos de la morrena S de uno de los últimos avances del glaciar de Ayelotepito. En este sitio, la poca cerámica de superficie encontrada, está en bastantes malas condiciones, tanto que el estudio es casi imposible. no en vano son 4,400 metros sobre el nivel del mar, lo que hace que gran parte del año se encuentre bajo la nieve (Lorenzo: 20 y 25).

"Luego está el adoratorio del Solitario, así llamado por el pico, al pie del cual se encuentra, con orientación S 10°E. Aquí se hallaron multitud de navajillas de obsidiana, retocadas en punta de flecha pequeña, como preparadas para estratificaciones o para ceremonias de autosacrificio. La cerámica también está en malas condiciones y hay algunos fragmentos de piedra y verde y puntas de proyectil. En el interior hay una cala de saqueo bastante grande.

"Finalmente, en el lugar llamado Llano Chico el Alto, a orillas de un pequeño lago desecado en la actualidad, encontramos alguna cerámica de superficie.

Nos quedan inéditas las laderas orientales de ambos volcanes y la sur del Popo, habiendo recibido informes bastante alentadores de ambas (Ibid: 25).

"Pensamos que los lugares encontrados en el Popocatépetl y en el Iztaccíhuatl fueron sitios dedicados al culto y propiciación de Tláloc en su aspecto más extenso (Ibid: 31).

"Juzgándolos por su arquitectura, es la pobreza de ésta lo que antes salta a la vista. Construidos con materiales locales, carecen de mezcla o mortero que amarre las piedras, de aplanados que recubran los muros o de pisos. Desde luego y tomando en cuenta su posición altimétrica, que se traduce en gran rigor climático, la presencia de restos de estos materiales no es fácil de diagnosticar pero a pesar de ello y por lo que hemos observado, no creemos que se encuentren, consistiendo en simples muros de piedra seca.

Nexpayantla, El Caracol y El Solitario son sencillos corrales de piedra que a no ser por los vestigios prehispánicos encontrados en asociación, podrían confundirse con recintos para el ganado. Nahualac es distinto. Aunque también de piedra seca, es más elaborado que los otros. Dentro de su compilación está el estanque, los basamentos que rodean a éste y el templete central donde nos ha parecido ver el clásico sistema de los templos mesoamericanos: un vestíbulo y el santuario propiamente dicho. En conjunto, no mantienen un módulo fijo de orientación, salvo una cierta alineación en la cual sus ejes se acercan a la posición de los cuatro puntos cardinales, N-S, E-O; pero que, tomando como eje mayor el que pasa por la pequeña entrada de que todos disponen, vemos que unas veces es N-S y otras E-O, no manteniéndose constante. Las alturas de los muros que los forman tampoco son constantes, esto debido posiblemente a factores de meteorismo. En unos caos apenas son diferenciables por estar formados de algunas piedras, en hilada simple; en otros como El Solitario, los muros conservan una altura superior al metro. Respecto a los materiales arqueológicos que hemos encontrado asociados a las construcciones, los estudiaremos en dos grandes grupos: el de cerámica y el de los litos, incorporando al estudio lo que es producto de nuestros recorridos y las piezas de la Colección de Charnay, obtenidas en Tenenepanco y Nahualac, que se encuentran, en el Museo de México, sintiendo no poder incluir las que están en el Musée de l´Homme de París (Lorenzo: 32).

"Los de los puntos más elevados, todos de superficie, están muy maltratados por los agentes atmosféricos. En algunos casos la meteorización les ha quitado todo ornamento a los de cerámica y en otros les ha añadido una pátina oscura que enmascara sus condiciones originales. Ciertos fragmentos de cerámica presentan fracturas termales cupuliformes, debidas a los cambios de temperatura frecuentes y extremos, que sólo se dan en condiciones glaciales o periglaciales.

Lo mejor es lo que pudo obtenerse de los pozos de saqueo de Nahualac, por estar recientemente extraido de la tierra y todavía no sujeto a la erosión atmosférica, aunque algunos mostraban huellas de haber sufrido por los procesos de congelación y descongelación que en esas zonas tiene lugar estacionalmente en el subsuelo.

Las piezas de colección de Charnay, mucho mejor conservadas, tienen un defecto: en algún momento de la historia de las bodegas del Museo, las piezas fueron marcadas con el doble apelativo "Nahualac-Tenenepanco", al que con frecuencia se une el de "Cerámica de los Volcanes". En el primer caso anúlase la posibilidad de atribuir piezas a uno u otro sitio, y en el segundo caso, la inscripcción es cierta, pero no suficiente. Lo de "Cerámica de los Volcanes" es el nombre que, a partir de la obra de Noguera (1932) le fue adjudicado (Ibid: 33).

"La cerámica que se ha denominado de "Los Volcanes" fue dada a conocer por Charnay. Consiste en vasos antropomorfos de grueso barro negro con representaciones del dios Tláloc. Esta forma de vasos es la más característica y predominante, pero junto con ésta aparecen algunos ejemplares de cajetes que tienen una espléndida decoración, denominada cloisonné, hechas por una serie de capas superpuestas de pintura. Esta decoración es semejante a la de Teotihuacan y aún presta cierta analogía con tipos que ocurren en Chalchihuites, que ya hemos descrito" (Ibid: 33-34).

"Desde luego, que en los materiales que salieron de los Volcanes hay muchas más cosas de las que Noriega menciona: cerámica Mazapa, Chalco, Cholulteca y otras. Además, la decoración denominada "cloisonné" no se ha encontrado en Teotihuacán y sí en muchos otros lugares cercanos a Chalchihuites.

Tomando la cerámica globalmente, vemos que es de clara filiación tolteca, con la presencia natural de variantes y formas locales.

Del conjunto que presentamos, son notables algunas piezas que sin ser teotihuacanas, tienen más relación con esta cultura que con ninguna otra, si es que excluimos Chupícuaro.

Pero hay dos tipos, el representado por el cloisonné de Tenenepanco y los perritos con ruedas, que respectivamente denotan relaciones con Chalchihuites y con la Costa del Golfo. Cuando Ekholm (1942) exploró en Guasave, Sinaloa, encontró restos de calabazas pintadas por el sistema de laca que él identifica como pseudo-cloisonné (Lorenzo: 34).

"El cloisonné más típico lo agrupa en una zona de Zacatecas-Jalisco: Chalchihuites, La Quemada, Truel, Tlaltenango y Momax en el primer Estado y Estanzuela, Toate y Mezquitic en el segundo, informándonos además de su presencia en Azcapozalco, en donde Spinden los situó en la época Tolteca (Ekholm prefiere colocarlo en la Chichimeca) y también nos habla de otra pieza que está en las colecciones del American Museum of Natural History de Nueva York. Mención especial merece los fragmentos de cloisonné y calabazas dragados del Cenote Sagrado de Chichén Itzá. Desde luego, también incorpora a su trabajo las piezas de los Volcanes (Ibid: 35-36).

"Es interesante ver que en Snaketown, Arizona, se encontró cloisonné sobre materiales de la fase Santa Cruz, fechada entre 700-900, y que no se cree sobrepase el año 1,100. En Grewe, Casa Grande, Arizona, se encontró cloisonné "de inequívoca filiación con el Arte Mexicano". Pueblo Bonito, en Nuevo México, también dio cloisonné. Se hace necesario informar que todos los ejemplos de cloisonné del SO norteamericano fueron hechos sobre piedra, pero que la técnica es la misma (Ibid: 36).

"Junto con los ejemplos que Ekholm menciona, nosotros podemos ampliar la lista con los encontrados en Jiquilpan (Niguera, 1944), los que menciona Kelly (1956) en Zape y los que han surgido de las exploraciones de Tula (comunicaciones de Acosta y Zalazar, además de los que el autor encontró durante la VI temporada de exploraciones en Tula, en el año de 1946, al hacer pozos estratigráficos en la parte O de la zona) (Ibid: 36-37).

"La posición cronológica que Ekholm adjudica al cloisonné en el altiplano de México es posterior al año 1,100.

Resumiendo lo que la publicación tantas veces citada nos dice, tenemos: Un lugar de origen en la región Jalisco-Zacatecas, demostrado por la presencia mayoritaria.

Un área de distribución coincidente con la de los movimientos demográficos de los frutos toltecas, como indica su presencia en Tula, Atzcapozalco, Culhuacán, Volcanes y Chichén Itzá. Quedando como casos especiales las encontradas en Arizona y Nuevo México, así como las de Zape y Jiquilpan (Ibid: 37).

"La presencia de los mismos materiales en los sitios arqueológicos de los volcanes, no deja lugar a dudas cuando contemplamos las láminas. Con ello tenemos como se ve el mapa, una región bastante bien delimitada en la que parecen participar dos grupos de elementos, los que por conveniencia del trabajo y sin mayor implicación histórica hemos nombrado Toltecas I (Zacatecas-Jalisco) y los Toltecas II (el Bajio). Otra forma específica de cerámica, la de los perritos con ruedas, también merece la pena ser estudiada junto con el cloisonné, por ser ambas poco frecuentes y significativas (Ibid: 46).

"Las navajillas retocadas en forma de pequeñas puntas de flecha son semejantes, pero no iguales, a las encontradas en Teotihuacán, sobre todo en la llamada ofrenda de Quetzalcóatl (Borbolla, 1947). Además estos fragmentos de puntas de proyectil, de obsidiana, que quedan dentro de tipo tolteca (Ramón, 1950). Los fragmentos de discos de pizarra con borde biselado, tienen sus semejanzas en Teotihuacán donde aparecen como anversos de espejos de pirita (Borbolla, op. cit.), y los demás objetos recogidos, están tan fragmentados que cualquier opinión carecería de bases. Entonces y de acuerdo con el material lítico, lo encontrado nos sitúa en un momento que va de mediados de Teotihuacán hasta la época de Tula, pareciendo coincidir en su parte más reciente con lo que la cerámica nos indica. Hay algo que no hemos podido ver ni sabemos dónde se encuentra y que es de bastante importancia: nos referimos a los cascabeles de cobre que Charnay dice haber encontrado en Tenenepanco (Lorenzo: 48).

"En conjunto, y a pesar de que los materiales de que disponemos no fueron obtenidos dentro de la ortodoxia del método de excavación arqueológica, pude decirse que estos lugares tuvieron su apogeo durante la época Tolteca y que las cerámicas encontradas y los demás materiales dentro del Complejo Tolteca.

La posición altimétrica de los sitios arqueológicos localizados nos parece de bastante importancia. Tratándose de adoratorios al dios Tláloc, que tiene la montaña como residencia, no es muy particular que los lugares de su propiación se encuentran en ellas. Pero cuando encontramos esos lugares en cotas que van de los 3,800 a los 4,400 metros sobre el nivel del mar estamos ante un caso distinto; sobre todo si se trata de montañas como estos grandes volcanes, sometidas a procesos glaciales aún existentes (Ibid: 49).

"El haber encontrado restos arqueológicos de filiación tolteca a alturas como las señaladas, que en la actualidad pasan algunos meses del año bajo la nieve, puede significar que cuando estaban en uso, las condiciones climáticas eran distintas a las actuales y que esta distinción consistía en que el límite de las nieves y por lo tanto hielos, se encontraba por encima del de nuestros días. Si esto fue así, es porque se estaba atravesando por un período de sequía, mayor que el que estamos resintiendo desde hace algunas décadas (Ibid: 49-50).

"De acuerdo con el estado actual del conocimiento arqueológico, pensamos que los toltecas (empleamos esta palabra en sentido general), participaron, marginalmente, de la cultura Teotihuacana y que, ante los efectos de una prolongada sequía, fueron desplazándose con rumbo a su matriz cultural, la Cuenca de México y lugares de inmediata vecindad (Ibid: 50).

"En páginas anteriores situamos a los toltecas (icluímos a los I y II) en dos áreas, una en la región Zacatecas-Jalisco y otra en el Bajío. En ambas, en nuestros días, predominan los climas Cw y se encuentran también zonas de BS (Vivó y Gómez, 1946; citado por Lorenzo: 50-51).

Todavía en la actualidad, la gente de la región festeja como dioses a los dos volcanes, el 12 de marzo al Popocatépetl (Don Gregorio El Chino) y el 30 de agosto al Iztaccíhuatl (Rosita la Volcána), llevádoles a manera de ofrenda: comida, frutas, pan, vino, flores, etc. En el Popocateptl, lo festejan en una peña denominada el Ombligo a 4,300 msnm, en la parte oriente del mismo (Amaya, 2001: 28-37).

PROPUESTAS

Se considera que el parque nacional debe continuar en esta categoría, integrando esquemas de aprovechamiento turístico sostenido.

La UAM Xochimilco (1992) considera los nuevos límites propuestos en 30,770 hectáreas. Incluyendo el área de influencia a partir de la cota de los 2,500 msnm es de 118 792.2 hectáreas.

COMENTARIOS

Conforme crece la población de estos lugares, la demanda de espacio para asentamientos humanos también crece y cada vez, las poblaciones se extienden hacia el parque nacional. El área boscosa que circunda al parque experimenta una reducción constante debido a que los poblados de muchas de estas localidades le ganan terreno para destinarlo a la agricultura.

La tremenda desforestación que está acabando con los que fueron magníficos bosques, apenas hace unos treinta años. Desde los aledaños de Amecameca hasta el límite de la vegetación forestal, es decir, desde los 2,450 metros hasta los 4,000 metros de altura sobre el mar, el viajero recorría las laderas del Iztaccíhuatl, como las del Popo, por entre una continua y apretada selva de cedros, de oyameles, de ocotes y de encinos, respirando su perfume delicioso bajo las frondas de árboles fornidos y tupidos (Ezequiel Ordóñez, 1941 -junio-; citado por Sosa, 1951: 252). Y hoy, ¿qué queda de aquella selva ininterrumpida cubriendo los flancos de nuestros gigantes nevados. No quedan de aquellos soberbios bosques, más que pequeños manchones ridículos aquí y allá dispersos que han dejado las manos criminales que sin piedad destruyen. El llamado Parque Nacional del Iztaccíhuatl, que comprende toda la montaña arriba de los tres mil metros de altura, bien pronto quedará convertido en un páramo sediento (Ibid: 252-253).

Los montes de la Iztaccíhuatl, como los del Popocatépetl, como los del Ajusco, como los del Xinatécatl, etc., vienen marchando, desde hace mucho tiempo, hacia una regresión biológica que no sabemos en donde irá a detenerse (Ibid: 255).

La carretera que se está construyendo hacia Tlamacas, llega actualmente hasta un lugar denominado Azompango (Jaime Ibarra, 1937 -octubre-; citado por Sosa, 1951: 285).

En mayo de 1943, los señores ingenieros don Fernando Vizacaino y don Pablo Bistraí, publicaron un documentado estudio sobre el aprovechamiento de las aguas provenientes del deshielo de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl, para le generación de energía eléctrica (Sosa: 306).

Proyecto de un combinado turístico en la Iztaccíhuatl con el ferrocarril teleférico más alto del mundo, por su autor licenciado don José Merino Blázquez, en conferencia de 15 de octubre de 1946. bid: 374).

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- Gobierno Federal. 1992. "Acuerdo por el que se declara extinguida la Unidad Industrial de Explotación Forestal, que se estableció a favor de las Fábricas de Papel de San Rafael y Anexas, S.A." Diario Oficial de la Federación. 11 de febrero.

- Vargas Márquez, Fernando y Amado Alejo Villagómez. 1994. "Visita de supervisión al Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, ubicado en los Estados de México, Puebla y Morelos". Dirección de Areas Naturales Protegidas. 3 de marzo. 7 páginas.

- García Mora, Carlos. 1979. "Nota para la antropología ecológica de la Subcuenca Chalca del Valle de México". Biótica. INIREB. Publicación periódica.

- Vargas Márquez, Fernando. 1993. La protección del patrimonio natural de México: 1325 - 1993. Apuntes del Seminario del mismo nombre, para la Escuela Nacional de Antropología e Historia. 43 páginas.

- Sosa, Antonio H. 1951. Parque Nacional Iztaccíhuatl Popocatépetl. México. Puebla. Morelos. Tlaxcala. Secretaría de Agricultura y Ganadería. Dirección General Forestal y de Caza. 415 páginas, más mapas.

- Medellin Tinoco, José; Soriano Rios, Ignacio; Hernández Pablo y Ricardo Sarabia Contreras. 1996. "Acta administrativa denunciando la posesión de instalaciones federales del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, por parte de los comuneros de Amecameca". 1 de noviembre. SEMARNAP. INE. UCANP. DANP. Administración del parque nacional.

- Medellin Tinoco, José. 1996. "Tala de árboles en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl". Oficio del 15 de septiembre.

- Medellin Tinoco, José. 1996. "Reforestación de 8,500 plantas de la especie Pinus gregii en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl". Oficio del 23 de septiembre.

- SEDUE. 1984. "Programa de trabajo 1984 del Parque Nacional "Izta-Popo", Méx, Pue, Mor. Subsecretaría de Ecología. Dirección General de Parques, Reservas y Areas Ecológicas Protegidas. SINAP.

- Gutiérrez Roa, Jesús (Coordinador). 1993. Excursiones. Recreación - Convivencia - Esparcimiento - Educación - Cultura. Editorial Limusa. México, D.F. 566 páginas.

- Lorenzo, José Luis. 1964. Los Glaciares de México. Monografías del instituto de geografía/1. UNAM. Segunda Edición. Informe que rinde la sección de Glaciología del Comité Nacional de México para el Año Geofísico Internacional. 32 páginas, más ilustraciones.

- Correa, Raul. 1995. "Once estaciones de monitoreo registran la actividad sísmica del Popocátepetl". Gaceta UNAM. 16 de enero. Página seis.

- Neli, Roberto. 1996. "Reporte sobre el estado de la actividad del Volcán Popopcatépetl". Cenapred (Centro Nacional de Prevención de Desastres). 5 de marzo, 10:35 horas.

- Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. 1992. Programa de manejo para el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl. México, D.F. Agosto. Departamento del Hombre y su Ambiente. Area de Ecología y Planeación de Recursos Naturales. 181 páginas.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Iztaccíhuatl Popocatépetl, México, Puebla, Morelos. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultores en Ecología y Medio Ambiente. 52 páginas.

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

- El Universal. 1996. "La fiesta del Atlixcayotl, dedicada al volcán". Cultura. 28 de septiembre. Página 4.

- La Jornada. 1995. "Exigen información habitantes de pueblos cercanos al Popocatépetl". 4 de enero. Página 22.

- Lorenzo, José Luis. 1957. Las Zonas Arqueológicas de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl. Instituto Nacional de Antropología e Historia. Dirección de Prehistoria. Departamento de Publicaciones. Publicación Número 3. México, D.F. 62 páginas.

- Siebe Berbech, Claus. 1998. "El Popocatépetl y los fósiles de Mamut en Tocuila, Valle de México". Conferencia. Auditorio Ricardo Mongues López. Instituto de Geofísica. UNAM. 19 de marzo.

- Amaya Rodríguez, Édgar. 2001. “¡Feliz Cumpleaños Don Gregorio!”. Mexico Desconocido. Marzo. Número 289. Páginas 28 a 37.

 

 

Parque Nacional Los Remedios


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Se encuentra localizado al Noreste de Toluca, capital del Estado de México, en el Municipio de Naucalpan de Juárez.

SUPERFICIE

400 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Se localiza geográficamente entre los meridianos de coordenadas 99°14'18'' y 99°16'13'' de longitud oeste y entre los paralelos de 19°27'45'' y 19°28'57'' de latitud norte (FVM con base en la carta topográfica a escala 1:50,000, denominada Ciudad de México E14-A39, editada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática).

TENENCIA DE LA TIERRA

De la superficie total del parque, 50 hectáreas son de propiedad ejidal representando un 12.5 % y 350 hectáreas son de propiedad particular comprendiendo un 85.5 % (Vargas, 1984: 229).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

15 de abril de 1938.

Objetivos

Que dentro de los sitios de mayor atractivo que se encuentran en las inmediaciones de la capital de la República, figura como lugar sumamente interesante, la zona de lomeríos conocida con el nombre de "Los Remedios", cuyos contrastes orográficos imprimen a este lugar una típica belleza natural. Que siendo este lugar uno de los que conservan las más primitivas tradiciones, es visitado por numerosos turistas, por lo que es necesario mejorar sus actuales condiciones mediante trabajos de reforestación con especies de ornato y forestales,que imprimen mayor atractivo a esta zona que constituye además un lugar de interés, en lo que se refiere especialmente a la obra arquitectónica del acueducto y templo colonial, constituyendo así un bello sitio de atractivo para el turismo en general (SAG, 1970: 984).

Que los trabajos de reforestación que se han venido llevando a cabo en aquella zona por el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, se conseguirá restituir la vegetación perdida y proteger por consiguiente, de los agentes físicos de desintegración, los lomeríos del contorno y restaurar el antiguo paisaje forestal de la comarca. Que esta región no se conservaría de una manera conveniente no se podría acondicionar para el mismo turismo, si se abandonara a los intereses privados.

Decreto

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional con la denominación de Los Remedios, Estado de México, la zona comprendida dentro de los linderos siguientes: Partiendo del Cerro de Moctezuma, se continúa con dirección Sureste hasta llegar al Cerro Chiluca; de este punto el lindero sigue con dirección Sureste pasando por el Cerro de Tenantongo; de aquí el lindero cambia hacia el Noreste hasta llegar a la Loma de la Tepalcata, continuándose con la misma dirección Noreste hasta llegar al lugar conocido por Cruz de Vicenteco; de este lugar el lindero sigue al Noreste para llegar al paraje denominado El Repartidor, de cuyo lugar el lindero cambia hacia el Suroeste hasta el Cerro Moctezuma, que fue el punto de partida (SAG: 985).

Artículo Tercero: El Departamento Forestal y de Caza y Pesca, con la cooperación del Departamento del Distrito Federal, Secretaría de la Defensa Nacional y demás autoridades locales, procederá a verificar las plantaciones que de acuerdo con las necesidades del lugar, sea necesario llevar a cabo (Ibid: 985-986).

Artículo Cuarto: Los terrenos comprendidos dentro de los linderos fijados en el artículo primero del presente decreto, quedarán en posesión de sus respectivos dueños, en tanto cumplan con las disposiciones que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del pueblo y fomento del turismo (Ibid: 986).

INSTITUCIONES QUE LO ADMINISTRA

El parque es administrado por el Ayuntamiento de Naucalpan.

El 9 de noviembre de 1976 la SAG otorgó al Gobierno del Estado de México, por un lapso de 25 años prorrogables, un permiso genérico, para operar dentro del Parque Nacional Los Remedios (Ayuntamiento de Naucalpan).

En el año de 1986 se signa un convenio de colaboración administrativa entre la federación, el gobierno del Estado de México y el Municipio de Naucalpan de Juárez, para la conservación, protección, vigilancia, promoción y desarrollo del Parque Nacional Los Remedios. El gobierno del estado y el municipio se obligan a observar las normas técnicas que dicte Sedue. Dicho convenio se ha venido renovando desde la fecha de su firma (Ibid).

Fue realizado un Acuerdo de coordinación para la transferencia de la federación al gobierno del estado, con fecha del 29 de septiembre de 1995 y publicado el 3 de noviembre del mismo año en el Diario Oficial de la Federación.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

Cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el Gobierno del Estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

En la actualidad, con las modificaciones a la Ley Órganica de la Administración Pública, es SEMARNAT-CONANP.

INFRAESTRUCTURA

Cuenta con una caseta de administración con agua potable y luz eléctrica, dos bodegas de madera, dos casetas de madera rústicas para baños públicos, mesa-bancos de concreto, casa de guardabosques, dos casetas de vigilancia, un camino pavimentado, un módulo rústico para convivencia de 50 personas, un estacionamiento y dos canchas de fútbol, sanitarios tipo letrina, hornillas y un kiosco, un cenador, juegos infantiles (SARH: 4-5).

Existe un vivero de almacenamiento para la planta proveniente del programa de reforestación del BID.

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

Se otorgó una concesión a los señores Lic. Francisco Jiménez y Jacques Porteny (Club Hípico), por una superficie de 9,080.23 m², con una vigencia de 25 años, con la obligación de establecer áreas verdes, cercar con tela de alambre o con una madera la superficie permisionada y plantar un mínimo de 1,000 árboles en el área mencionada. Perfecto estado de limpieza para evitar malos olores (Vargas, 1984: 224).

Se otorgó una concesión a la Universidad Nacional Autónoma de México para construcción de planteles en 11.6 hectáreas. el 4 de enero de 1971 con una vigencia indefinida y sin ninguna obligación por parte del permisionario (Ibid: 221).

Dentro del parque, se han expedido 21 permisos de uso y aprovechamiento, aunque todos ellos son de venta de ambulantes y establecimiento de estanquillos y misceláneas.

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Su importancia recreativa es grande, considerando que es la única área verde en esa porción del municipio de Naucalpan, para cuyos fines hay instalaciones, mesabancos, asadores para realizar días de campo, sitio histórico, arquitectura colonial.

PROBLEMÁTICA

Asentamientos humanos irregulares, Alto índice de contaminación atmosférica, erosión del suelo, no conserva ningún ecosistema natural, extracción de materiales, acumulación de desechos sólidos, litigios, incendios, tala, banco de materiales. Existe pastoreo con ganado ovino y vacuno en áreas forestales. Se presenta la incidencia de plagas e incendios forestales éstos últimos provocados principalmente por los visitantes y lugareños con el fin de propiciar el desarrollo de gramíneas. Existen diversas veredas debido al paso incontrolado de visitantes, tanto al monasterio, la capilla y los cementerios. Existe comercio incontrolado durante semana santa y fines de semana en general. Existen problemas de regeneración natural (Expediente).

El 15 de febrero de 1979 se publicó en la Gaceta del Gobierno del Estado de México el decreto por el que se crea el parque estatal denominado "Metropolitano de Naucalpan", éste abarcando partes del Parque Nacional Los Remedios (Ayuntamiento de Naucalpan).

La superficie inicial era de 400 hectáreas, las cuales se han visto disminuidas, a causa de diversos factores. En la actualidad el parque cuenta con una superficie de 110 hectáreas, resultado del proceso de urbanización e invasión de tierras. Se puede apreciar que el parque está compuesto por dos áreas físicamente separadas, una de ellas se conoce como cerro de Moctezuma y la otra como Central o principal; los límites de estas áreas están dados por las calles y avenidas que las circundan (Ibid).

En el parque se realiza el cultivo del maíz para el abasto familiar, tallado de roca y la recepción ilegal de cascajo y chatarra. En la zona del santuario de Los Remedios tienen lugar actividades colaterales al turismo como la venta de artesanías, antojitos mexicanos, venta de pulque y otras bebidas.

Uno de los problemas más agudos del parque nacional es la inseguridad. La vigilancia que realiza la policía montada y el patrullaje perimetral resultan insuficientes, por lo que el parque no ofrece las garantías de seguridad para ser visitado por un número importante de ciudadanos (Ibid).

Los recursos naturales del parque nacional se encuentran en un estado de amenaza y deterioro. La vegetación se caracteriza por la casi absoluta preeminencia del eucalipto, el cual inhibe el crecimiento de otras especies arbóreas y arbustivas, además de no ser especie propia para el desarrollo de las aves. Este hecho provoca una baja sensible de la biodiversidad del parque y confiere al paisaje un aspecto poco atractivo. La vegetación se encuentra en una proporción significativa plagada o enferma y el suelo en una importante superficie se encuentra mediana o totalmente erosionado (Expediente).

ASPECTOS FÍSICOS

Tiene un rango altitudinal que va de los 2,350 a los 2,500 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 202).

La superficie contiene materiales ígneos, andesitas, dacítas y basalto, así mismo aflora tepetate en algunas zonas. Del mioceno se pueden observar rocas volcánicas, lavas, brechas y tobas principalmente basálticas y andesíticas con una permeabilidad media (SARH, 1993: 9).

El clima es templado-subhúmedo con régimen de lluvias en verano. La Temperatura media anual es de 12° a 18°C, con el mes más frío con 3° a 18°C; la temperatura media más caliente es de 6.5° a 22°C, con oscilación de 5°a 7°C, con verano fresco y heladas frecuentes de octubre a abril. La isoyeta es la 800 mm, la precipitación anual es de 750 milímetros en verano (Ibid: 11).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

El parque no presenta ningún ecosistema natural (Vargas, 1984: 80).

La vegetación está constituida, básicamente, por especies exóticas de reforestación, tales como eucalipto (Eucalyptus globulus), casuarina, ciprés o cedro blanco (Cupressus lindleyi), fresno (Fraxinus excelsior) y pirul (Schinus molle) (SARH: 11).

La poca fauna silvestre está compuesta por especies resistentes al impacto humano, como los tlacuaches (Didelphis virginiana); ratas de campo como Neotoma mexicana, y armadillos (Dasypus novemcintus), frecuentes en los barrancos (Ibid: 12).

DEMOGRAFÍA

Dentro del parque nacional se encuentran varias colonias con una población de 9,923 habitantes, entre las principales colonias están San Juan Totoltepec, Los Remedios, Sierra Nevada, Bosque de los Remedios y Ampliación San Agustín. En la zona aledaña existen numerosas colonias con 18,083 habitantes (DANP con base en INEGI).

ASPECTOS CULTURALES

Existe una Basílica consagrada a la Virgen de los Remedios, construida en el siglo XVII, y un acueducto que conducía el agua del Río de los Remedios a los poblados cercanos.

COMENTARIOS

El santuario y pueblo Los Remedios se localiza también en el polígono del parque, esta equipado con zona comercial, una pequeña plaza con kiosco, un teatro al aire libre, una fuente y un estacionamiento para 300 vehículos. En el área del Cerro de Moctezuma existe un parque infantil con juegos de estructura metálica, ciclopista y cancha de baloncesto, todo ello en buenas condiciones. En el área de la presa hay un gimnasio al aire libre en perfectas condiciones y 15 mesabancos en regular estado. La SEMARNAP tiene asignado un espacio donde se encuentra el Centro de Formación Ambiental, una caseta de vigilancia, un vivero productor, un aula con capacidad para 50 asistentes, baños públicos un huerto hortícola y otro frutícola demostrativos (Ayuntamiento de Naucalpan).

En virtud del convenio tripartita que suscribe el ayuntamiento de Naucalpan, por conducto del gobierno del Estado de México con el gobierno federal, la administración del parque será ejercida por el primero a través de la Dirección General de Desarrollo Urbano y Ecología. Esta última dispondrá de una estructura orgánica dedicada exprofeso a su atención, la cual estará bajo el mando de la Subdirección de Ecología. La administración del parque se integrará por al menos un Jefe de Departamento, dos auxiliares, un coordinador operativo y 24 trabajadores de campo (Ibid).

PROPUESTAS

El Parque Nacional Los Remedios se propone derogarlo, para quedar como ha venido funcionando, como Parque Urbano.

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- Ayuntamiento de Naucalpan de Juárez. 1993. Plan para el manejo integral del Parque Nacional Los Remedios. Dirección General de Desarrollo Urbano y Ecología. Naucalpan de Juárez. Junio.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiete, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- SARH. 1992. Expedientes económicos de los parques nacionales.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Los Remedios, Estado de México. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Promotora Agropecuaria Universal. 44 páginas, más anexos.

 

 

Parque Nacional Molino de Flores Nezahualcóyotl


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Estado de México. Municipio de Texcoco.

SUPERFICIE

49.28 hectáreas.

Es conveniente mencionar que otros autores consideran 55 hectáreas (Sedue, 1989: 52) y 78 hectáreas González y Sánchez (1961: 63).

UBICACIÓN GEOGRÁFICA

Entre 19° 30' 30" y 19° 30' 50", entre 98° 50' y 98° 50' 40" (Vargas, 1984: 202).

TENENCIA DE LA TIERRA

Particular.

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

5 noviembre 1937.

Objetivos

Que es necesario que el Gobierno Federal proteja aquellos lugares de singular belleza natural que encierra monumentos de gran valor históricos como el "Molino de Flores", inmediato a la población de Texcoco, del Estado de México, en donde se encuentra la eminencia natural designada con el nombre de Baño de Nezahualcóyotl, figura de gran relieve en nuestra historia por sus dotes de poeta, filósofo y adorador de las bellezas naturales, especialmente de los bosques, ya que él dictó las primeras medidas de protección forestal del territorio nacional.

Además que por el lado Norte de la eminencia en donde se encuentra el mencionado Baño de Nezahualcóyotl (Sic, hubo una confusión de parte de las personas que elaboraron este decreto, puesto que los citados baños están fuera del parque) entre los acantilados rocosos, existen dos capillas típicas entre rocas naturales de gran belleza, del tipo barroco popular, decoradas por artistas célebres de la época, construcciones que causan admiración y que significan un importante factor de atracción para el turismo ya que además se encuentran un conjunto de construcciones típicas que encierran recuerdos históricos de la Independencia Nacional.

Que además de algunos terrenos de labor y huertas propios para el cultivo, completan este paisaje macizos arbolados, constituidos por ejemplares seculares que, ya rodeando las viejas construcciones o siguiendo el curso del Río Coxcacuaco, es conveniente conservar y mejorar su actual belleza, para fomento del turismo y solaz de los habitantes de Texcoco y de los turistas que buscan lugares interesantes como allí los hay (SAG, 1979: 987).

Que las amplias construcciones pertenecientes al Molino de Flores, constituyen un lugar apropiado para destinarse a fines de educación forestal, popular y escolar, así como para aprovecharse también para el establecimiento de hoteles y restoranes que sean de mayor atractivo para este bello parque.

Decreto

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional con el nombre de Molino de Flores Nezahualcóyotl, los terrenos comprendidos dentro de la superficie correspondiente a la Hacienda de El Molino de Flores, cuyos linderos serán determinados por el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, de acuerdo con el plano que al respecto se levante.

Artículo Segundo: La administración, acondicionamiento y gobierno del citado parque nacional, quedarán a cargo del Departamento Forestal y de Caza y Pesca.. con la intervención de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la cooperación del Gobierno del Estado, autoridades locales y de la Dirección de Monumentos Artísticos, Arqueológicos o Históricos de la Secretaría de Educación Pública.

Artículo Tercero: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público celebrará con los propietarios de los terrenos comprendidos en este parque nacional, los convenios encaminados a legalizar su adquisición y entrega al Departamento Forestal y de Caza y Pesca, para los fines de que habla el artículo anterior (SAG: 988).

INSTITUCIÓN QUE ADMINISTRA

Fue realizado un Acuerdo de coordinación para la transferencia de la federación al gobierno del estado, con fecha del 29 de septiembre de 1995 y publicado el 3 de noviembre del mismo año en el Diario Oficial de la Federación.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el Gobierno del Estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

Con 27 gentes de personal. El Gobierno del Estado a su vez lo transfirió al Ayuntamiento de Texcoco. En la actualidad esta conformándose un Patronato.

En la actualidad es SEMARNAT-CONANP).

INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS OFICIALES

Areas de día de campo de cinco hectáreas en buenas condiciones (mesabancos, sanitarios y juegos infantiles), un estacionamiento de una hectárea en regulares condiciones, camino asfaltado a la entrada del parque. Caseta de vigilancia.

Zoológico, existen búhos, halcones, aguililla, zorra, coyotes, mono araña, coatíes. Esta en buenas condiciones, muy pequeño.

Administración, vigilancia y limpieza. Servicio telefónico y de energía eléctrica.

La Exhacienda Molino de Flores presenta una infraestructura básicamente del casco, que comprende distintos edificios: Tienda de raya, horno de pan, macheros, tinacal, administración, portero, talabartero, cochera, caballeriza, entrada, monturas, caballerangos, Iglesia de San Joaquín, curato, molino, casa principal, trojes, casa de visitas, rancherías, Capilla del Señor de la Presa, colegio (Expediente).

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

Servicios: Zona comercial compuesta por 108 comerciantes, de los cuales el 40 % se dedica a la venta de alimentos, el 60 % restante lo componen venta de loza, de pan, alquiler de motos y caballos y venta de ropa. Transportes. Alquiler de caballos (Ibid).

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, observación de la arquitectura colonial y del zoológico.

Los visitantes del parque de manera dominante proceden del Distrito Federal (36.84%); le siguen en orden de importancia personas que su lugar de origen son los municipios del Estado de México, distintos a Texcoco (29.69%); del Municipio de Texcoco el 16%; de otros estados distintos al de México recurren en un 12.4%. El 68% de los visitantes llegan al parque mediante vehículo particular y aproximadamente el 29% lo hace en transporte público (Vázquez: 91).

El día que se celebra el Señor de la Presa llegan al parque

15,000 visitantes aproximadamente (Ibid: 96).

Los sitios más visitados dentro del parque nacional son la Capilla del Señor de la Presa con 22.22%, 10.5% visita el Casco de la Exhacienda, un 9.25% visita el área de día de campo, el 8.33% prefiere el área comercial, el área infantil con 5.86% (Ibid: 98).

PROBLEMÁTICA

Contaminación por descarga de aguas residuales, que provoca el Centro de Prevención y Readaptación Social Alfonso Quiroz Cuarón, al Río Coxcacuaco.

Presenta una alta tasa de erosión hídrica, la cual afecta directamente los espacios de recreación del parque, y provoca la acumulación de azolve en el río Coxcacuaco.

De manera general el parque se encuentra muy deteriorado.

No existe un control con la gran cantidad de turistas que llegan de visita al parque, ocasionando serios problemas, en donde la generación de basura es el principal, la cual es originada por los mismos paseantes y vendedores principalmente.

Existe un exceso de puestos de alimentos.

En las cercanías del parque se encuentra una mina de arena y un Centro de Rehabilitación Social.

Falta de remozamiento y restauración de los edificios y jardines. Faltan los servicios de guías e información general (Expediente).

ASPECTOS FÍSICOS

El parque nacional se encuentra dentro del Sistema Terrestre Tlaixpan, al oriente de la Cuenca del Valle de México. En una zona de lomerío, con pendientes que varían de 4.5% al sureste y de 10% en la ribera del Río Coxcacuaco.

Tiene un rango altitudinal que va de los 2,310 a los 2,340 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 202).

La unidad de suelo del Parque Nacional Molino de Flores es Feozem háplico en su fase lítica, donde se observa el material parental en las áreas con pendientes pronunciadas, además de tepetates clasificados como Litosol, más Regosol eútrico, los cuales cubren más del 50% de la superficie del parque (INEGI, 1982, citado por Vázquez, 1995: 52). La zona de tepetates descansa sobre material ígneo del terciario y conglomerado sobre andesita y tobas. Los tepetates presentan una textura de arena migajosa.

El Río Coxcacuaco atravieza el parque de Oriente a Poniente; la fuente de abastecimiento principal de este río es el manantial de San Francisco que se encuentra en Amanalco y San Juan Totolapa, además del Manantial de la Joya en Santa María Tecuanulco (Vázquez: 1995: 48).

Antiguamente éste río tenía uso para los pobladores de Santa maría Tecuanulco y San Jerónimo Tecuanulco, San Miguel Tlaxiapan, Purificación y Xocotlán; hoy en día este río no cumple lasa funciones antiguamente prestadas. El aumento desmedido de la población demandante de agua ha ocasionado una disminución del manto freático (Ibid: 49).

Presenta el tipo de clima Templado Subhúmedo, con temperatura media anual de 12° a 18°C, el mes más frío de -3 a 18°C, el cociente precipitación/temperatura mayor de 43.2, el porcentaje de lluvia invernal mayor del 5 del anual, verano fresco, la temperatura media del mes más caliente de 6.5 a 22°C, oscilación de 5 a 7°C.

Los vientos dominantes son los del NW durante la estación seca de invierno y los del NE en la estación cálida húmeda. Su velocidad casi nunca es alta, con valores aproximados de 10 km/hora, y excepcionalmente de 90 a 100 km/hora (Ibid).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

La vegetación y reforestación con eucaliptos (Eucalyptus globulus, E. camaldulensis), fresno (Fraxinus sp.), pirul (Schinus molle), casuarina (Casuarina equisetifolia), pino (Pinus montezumae, P. radiata, P. greggii) y Acacia retinoides. 13 hectáreas están cubiertas de este tipo de vegetación.

En los alrededores del parque podemos encontrar ejemplares de ahuehuetes Taxodium mucronatum, encino chaparro Quercus microphylla, zacate Bouteloa gracilis, palmita Nolina parviflora, nopales Opuntia, pasto Stipa ichu, trompetilla Bauvardia ternifolia, mejorana de campo Brickelia veronicaefolia y helechos entre otros (Ibid: 50).

El uso del suelo del parque presenta la siguiente situación: vegetación 28 hectáreas - 62.22 %; agricultura y fruticultura 14.3 hectáreas - 31.77 % y zona histórica 2.7 hectáreas - 6 %.

En cuanto a la fauna silvestre, en el parque es posible encontrar especies como ardilla gris Sciurus nelsoni, rata almizclera Ondata zibethicus, palomas Columbigallina passerina, golondrinas Hirundo rustica, ratón de campo Microtus mexicanus, tuza Cratogeomys sp. y huilotas Zenaida macrorura (Ibid).

ASPECTOS CULTURALES

"La historia de este lugar se remonta más alla de la conformación de la monarquía Acolhua: Texcoco -población cuyo primer nombre conocido fue Catenichco y que posteriormente los Chichimecas llamaron Xoloctecpan- a la llegada de Hernán Cortés en 1521, contaba con un cierto número de barrios o pequeños poblados tales como Tlaxiapan, Tenochco (La Purificación), Tlamimca, Ixayoc, Xochimanquen (San Dieguito), Xocotlán, Sila (Panteón Municipal), Chimalapa (San Sebastián), Mexicapa (Santa cruz de Arriba) y Cuxcacuahco (Campos y Espinoza).

"En el sitio llamado Cuxcacuahco (lugar del águila de collar), por el nombre del río que lo atraviesa, el Sr. Juan Vázquez en 1567, por merced real otorgada, funda al pie de la "cuesta grande" un batan (donde se batea la tela) para producir sayales, alpargatas y mantas principalmente para fines religiosos (Ibid).

"Quince años después Pedro de Dueñas (hijo de Francisco Dueñas, soldado español) solicita y obtiene merced real para aprovechar la caída de agua que había por el rumbo de la "cuesta grande" y así fundar un molino de trigo, el cual se instala en 1585 (A.G.N., Mercedes, V. 13, F 147, citado por Campos y Espinoza). "Entre los años de 1587 y 1592 la Hacienda Molino de Cuxcacuahco se desarrolla considerablemente con su producción de batán y de la harina de trigo, a la muerte de su fundador (Pedro Dueñas), Pedro de Dueñas II amplía su propiedad hasta 1,795 hectáreas, convirtiéndose en uno de los más importantes hacendados de Texcoco (Campos y Espinoza).

"Para 1667, Don Antonio Urrutia de Vergara (predecesor del Heroico Cuerpo de Bomberos) formó tres mayorazgos y nombró como propietario del tercero (el Molino de Cuxcacuahco) a su yerno Alfonso Flores de Váldez, Caballero de Calatrava por el cual se le empieza a conocer al lugar como la Hacienda del Molino de los Flores y con el tiempo se derivó a Hacienda Molino de Flores (Ibid).

"Con el transcurso de los años, pasa a manos de mayorazgos muy confusos, entre los que se nombra el Marquesado de Salinas del Río Pisuerga, que tiene como uno de sus primeros dueños a Luis de Velasco y Castilla, Virrey de la Nueva España. Los Condes de Santiago Calimaya y los Condes de Regla. Para llegar finalmente al Marquesado de Salvatierra, quienes habrían de construir casi todo el casco de la hacienda tal y como lo conocemos actualmente (Ibid).

"El primero de los Marqueses de Salvatierra, Don Miguel de Cervantes y velasco (conocido como el albino) estos construyó la capilla del Señor de la <presa, la Casa Principal, la Casa de las Visitas, el Mechero, el Tinacal y el Pórtico Principal. Su hijo Don Miguel de Cervantes y Estabillo continuó esta obra ampliando las oficinas, la casa principal, construyó la iglesia de San Joaquín, el Panteón Familiar, el puente que cruza el Río Cuxcacuahco que da acceso a la finca, reacondicionó el camino a Texcoco, trazó y construyó los hermosos jardines ubicados entre el casco. de la Hacienda y la Capilla del Señor de la Presa (Ibid).

"Con relación a la Capilla del Señor de la presa existen dos versiones de su origen: la primera dice que el cristo que está sobre la roca en el interior de la capilla apareció milagrosamente y por esta razón los Marqueses de Salvatierra construyen esta gran obra; la segunda versión establece que fue construida la capilla del Señor de la Presa para honrar la memoria del padre de los marqueses de Salvatierra, por lo que sus hijos le dedicaron este mausoleo. A la salida de esta Capilla se encuentra el Panteón Familiar, donde se puede observar las inscripciones sobre las lápidas que identifican a parientes de los propietarios (Ibid).

"Las áreas jardinadas contaban con numerosas terrazas, rampas, escalinatas, fuentes, estatuas de mármol, así como un juego parecido al boliche, ubicado en la parte superior de estos jardines. Todo este conjunto arquitectónico daría una gran fama a la hacienda Molino de Flores Campos y Espinoza).

Para 1892, se terminaron las construcciones de la Hacienda Molino de Flores, una de las principales actividades de esa época estaba basada en la explotación del pulque, por lo que el "tinacal" que construyeron tenía la capacidad de fermentar aproximadamente 6,000 litros de pulque diarios, que se enviaban a la Ciudad de México, sin que esta actividad desplazara a la agricultura tradicional de maíz, trigo, cebada, frijol, hortalizas, frutales, etc. (Ibid).

"En 1910, la revolución Mexicana obligó al cierre de la hacienda; consecuentemente el abandono en que estuvo esta joya arquitectónica provoco que la acción del hombre y del tiempo dañara considerablemente todas las instalaciones del casco y sus alrededores (Ibid).

"Años después las propietarias Doña Matilde y Doña Ana, Marquesas de Salvatierra, fueron informadas de la expropiación que el gobierno pretendía realizar de las aproximadamente 804 hectáreas que después de otras afectaciones aún conservaba la hacienda, por lo que la pusieron a la venta, siendo la norteamericana Eva M. Scales quien finalmente la adquiere (Ibid).

En 1937, el General Lázaro Cárdenas del Río emite un decreto expropiatorio, distribuyendo la mayor parte de la propiedad a las comunidades vecinas y destinando únicamente 55 hectáreas que incluyeron el casco de la Ex-Hacienda para crear el Parque Nacional Molino de Flores Nezahualcóyotl (Ibid).

"En 1950, el Gobierno Federal reconoce como último propietario a la Sra. Scales y se le otorga una indemnización de $157,942.41 con lo que se finiquito la expropiación (Ibid).

Contiene ahuehuetes los cuales se supone que fueron la primera plantación que realizó el Rey Nezahualcóyotl en esta zona.

PROPUESTAS

Una superficie muy pequeña, de 49.28 hectáreas. Es una reforestación artificial. Su principal atractivo es la Exhacienda Molino de Flores y la venta de antojitos. Se sugiere derogarlo. Podría funcionar como parque urbano o monumento histórico. Es necesario determinar los índices de capacidad de carga turística. Es necesario realizar obras de regeneración y conservación de suelos y agua.

COMENTARIOS

Destacan los ahuehuetes, que se dice fueron plantados por Nezahualcóyotl

La perdida del suelo del parque es de 3.6 toneladas, por hectárea, por año (Ibid: 75).

Para la reforestación se debe utilizar plantas tolerantes a la sequía y preferentemente de la región (Ibid: 76).

Otros sitios de interés cercanos al parque están el Cerro de Tetcutzingo, los manantiales de Santa Catarina, el Lago de Texcoco, las zonas arqueológicas y los acueductos prehispánicos (Ibid: 98).

BIBLIOGRAFÍA

- SEDUE. 1989. "Información básica sobre las áreas naturales protegidas de México". Subsecretaría de Ecología. Dirección General de Conservación Ecológica de los Recursos Naturales. México, D.F. 82 páginas.

- González, Ambrosio y Victor Manuel Sánchez L. 1961. Los Parques Nacionales de México. Situación actual y problemas. Instituto Mexicano de Recursos Naturales Renovables. México, D.F. 149 páginas, más fotografías y mapa.

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- SARH. 1992. Expedientes económicos de los parques nacionales.

- Vázquez López, Graciano. 1995. El ecoturismo: una opción de desarrollo del Parque Nacional Molino de Flores. Programa Interdepartamental de Docencia, Investigación y Servicio en Agroecología. Universidad Autónoma de Chapingo. Tesis profesional. Chapingo, México. 134 páginas.

- Campos Arredondo, J. Rafael y Pedro Espinoza Olivares. 1998".Parque Nacional Molino de Flores Nezahualcóyotl. Texcoco, México". Ayuntamiento de Texcoco. Dirección de Promoción Económica y Servicios. Administración del Parque Nacional Molino de Flores. Tríptico (Fuente: Academia de Historia de Texcoco).

 

 

Parque Nacional Nevado de Toluca


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Estado de México.

Municipios: Zinacantepec, Villa Guerrero, Texcaltitlan, Temascaltepec, Amanalco, Villa Victoria, Almoloya de Juárez, Toluca, Calimaya, Coatepec de Harinas, Tenango del Valle.

SUPERFICIE

46,784 hectáreas.

Aunque siempre se habían considerado 51 000 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Entre 18°59' y 19°13'. Entre 99°37' y 99°51' 05" (Vargas, 1984: 203).

TENENCIA DE LA TIERRA Y OTROS ASPECTOS LEGALES

Ejidal 58.82%, particular 29.4%, comunal 9.8%, no identificado 1.97% (Ibid: 229).

Existe otro decreto presidencial publicado en el Diario Oficial del 19 de febrero de 1937, en donde se crea la Reserva Forestal Nacional Nevado de Toluca, dentro del mismo parque nacional, pero en realidad sin modificar la superficie ni los linderos originales, que van a la cota de los 3,000 metros sobre el nivel del mar (SAG, 1970: 966-968).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

25 de enero de 1936. Modificación (reducción) del 19 de febrero de 1937.

Objetivos

Como el caso de la montaña denominada "Nevado de Toluca", cuyas cumbres, coronadas de nieve imprimen al panorama un bello contraste con el territorio intertropical que se extiende en sus faldas y que por su vegetación boscosa y la fauna de animales silvestres constituyen sin duda alguna, un verdadero museo vivo de la flora y la fauna comarcanas, llenando el carácter especial que deben tener los parques nacionales, que por acuerdo colectivo de las naciones civilizadas se ha convenido en proteger, cuidándolos y haciéndolos accesibles para el solaz de los visitantes que estudian en el amplio campo que ofrece la naturaleza en tales sitios (SAG, 1970: 963-964).

Que entre las montañas majestuosas que forman el relieve del territorio nacional, el "Nevado de Toluca" es uno de los más significativos por encontrarse en las inmediaciones de la capital del Estado de México, y cuyas faldas es necesario proteger contra la degradación, manteniendo o restaurando los bosques en perfecto estado y sus praderas de bello contraste, para garantía del buen clima regular de todos los poblados comarcanos, para los cuales es necesario asegurar el abastecimiento constante de aguas necesarias para la agricultura y la industria.

Finalmente, que la misma belleza natural de esta montaña, y la de su flora y fauna forman un atractivo poderoso para el desarrollo del turismo, ya que se cuenta con una carretera inmejorable y un sin número de caminos de segundo orden que la hacen ser accesible por cualquier lugar, lo que al mismo tiempo constituye una ventaja económica para los pueblos comarcanos.

Decreto

Artículo Primero: Se declara Parque Nacional la montaña denominada Nevado de Toluca, que se destina a la conservación perenne de la flora y fauna comarcanas.

Artículo Segundo: El límite inferior de este parque nacional será trazado.. siguiendo una curva de 3,000 metros de altitud sobre el nivel del mar, salvando las porciones de terrenos agrícolas en cultivo y poblados que se encuentran dentro de la misma curva, a los que se les dará un radio de protección de 100 metros (Ibid: 964).

Artículo Cuarto: La Secretaría de Hacienda y Crédito Público procederá conforme a la Ley, a la indemnización correspondiente a la expropiación de los terrenos de la serranía de que se trata, que queda comprendida en el perímetro que señala el artículo segundo (Ibid: 965).

Decreto por el cual se modifica el de 15 de enero de 1936 que declara Parque Nacional el Nevado de Toluca.

Objetivos

Que la creación del Parque Nacional Nevado de Toluca a que se refiere el decreto del 15 de enero de 1936, tiene por objeto conservar las condiciones naturales existentes en las partes altas de las faldas y cumbres de la citada montaña, estableciéndose en él las condiciones más esenciales para hacerlo accesible al gran turismo, sin perjuicio de que con los bosques situados dentro del mismo parque nacional, cuyas condiciones silvícolas lo permitan, se constituyan las reservas forestales de la Nación, destinadas a llenar las necesidades de explotación inmediata e indispensable para los núcleos de trabajadores de la comarca para su subsistencia (SAG, 1970: 966).

Que de los estudios verificados dentro de los límites del Parque Nacional Nevado de Toluca, se ha determinado la conveniencia de destinar una porción de terrenos para construir con ellos una Reserva Forestal Nacional, cuyos productos maderables, trabajados en forma racional y bajo la inmediata atención del Departamento Forestal y de Caza y Pesca, presten los beneficios de orden económico indispensables a los grupos de trabajadores de la comarca que habitualmente viven de la explotación de los bosques, sin que con ellos se perjudique la finalidad principal que se tuvo en cuenta para la expedición del decreto que establece el citado parque nacional.

Decreto

Artículo Primero: Se modifica el artículo primero del decreto del 15 de enero de 1936 que declara Parque Nacional la montaña denominada "Nevado de Toluca" en los términos siguientes: "...Artículo Primero.- Se declara Parque Nacional la montaña denominada "Nevado de Toluca" que se destina a la conservación perenne de la flora y fauna comarcanas, incluyendo en dicho parque una porción de terrenos destinada a constituir la Reserva Forestal Nacional cuyos límites se fijan el artículo siguiente..."

Artículo Segundo: Se modifica el artículo segundo del propio decreto, en la forma siguiente: "...Artículo Segundo.- El límite inferior general para el parque nacional, será trazado por el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, siguiendo la curva de 3 000 (tres mil) metros sobre el nivel del mar, y dentro del cual quedará comprendida la Reserva Forestal Nacional, limitada por el Norte, del Cerro de las Palomas a la Ranchería de Agua Blanca; por el Este, de la Ranchería de Agua Blanca a la Cruz del Escapulario; por el Sur, de la Cruz de Escapulario el Arenal y de allí al Llano Tejón; por el Oeste, del Llano del Tejón al Cerro de las Palomas que se tomó como punto de partida (Ibid: 967).

INSTITUCIONES QUE ADMINISTRAN

Gobierno del Estado: CEPANAF (2), PROBOSQUE (20 elementos de vigilancia, distribuidos en cuatro regiones); Ejido de San Juan de las Huertas.

El mencionado ejido y la CONOPAN, firmaron un convenio de colaboración, el 10 de mayo de 1975, para la creación del Parque Natural Ejidal del Nevado de Toluca, que daría origen al Parque Estatal Los Venados.

El 25 de junio de 1987 se firmó un convenio de colaboración administrativa entre la SEDUE y el Gobierno del Estado de México, para la conservación, protección, vigilancia, promoción y desarrollo de los Parques Nacionales del Estado de México, incluido en Parque Nacional Nevado de Toluca.

Fue realizado un Acuerdo de coordinación para la transferencia de la federación al gobierno del estado, con fecha del 29 de septiembre de 1995 y publicado el 3 de noviembre del mismo año en el Diario Oficial de la Federación.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

Cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el Gobierno del Estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los Parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

En la actualidad es SEMARNAT-CONANP)

INFRAESTRUCTURA (CONDICIONES) Y SERVICIOS OFICIALES

Una caseta-administración, en el paraje de Raíces, en mal estado.

Refugio alpino con torre de comunicación, con cupo para 12 personas, administrado por CEPANAF, en regular estado.

Una posada familiar "Parque de los Venados", administrada por CEPANAF, en buen estado, con dormitorios para 30 personas, restaurante-bar, cuarto cocina, patio de servicio, estacionamiento, mesabancos.

Refugio alpino, ubicado en las lagunas del cráter, en mal estado.

Dos torres transmisoras, se encuentran a tres kilómetros antes de llegar al volcán, administrada por la D.G. de S.P. y T.

Caseta con cadena para acceso al cráter del volcán, en mal estado, controlada por CEPANAF.

Sobre la carretera que va a Temascaltepec, existe un Campamento Forestal contra incendios, que funciona sólo en la época de secas.

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

Albergue San Juan de las Huertas, administrada por el ejido del mismo nombre, en mal estado.

Se concesiono al Gobierno del Estado de México, con fecha del 1 de febrero de 1974, con vigencia de 25 años, para un centro turístico, la superficie de 2,560 hectáreas. Las obligaciones eran el pago de sueldos y prestaciones de diez guardaparques. Dotar a dicho grupo con cinco bestias caballares y sufragar los gastos de los semovientes durante el tiempo que dure el permiso (Vargas, 1984: 219).

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, campamento, excursionismo, montañismo, buceo, observación de paisajes y vida silvestre.

PROBLEMÁTICA

Agricultura, sobrepastoreo, tala, incendios y plagas forestales, extracción de tierra de monte, cacería, asentamientos humanos. Existen demasiadas instancias para manejar el parque nacional y falta de coordinación entre las mismas.

El 1 de octubre de 1991, el Movimiento Ecologista del Estado de México, informó que el 75 % del área boscosa del parque había sido talado y cinco especies de animales habían desaparecido.

ASPECTOS FÍSICOS

El parque se encuentra al SW de la Ciudad de Toluca y al SW también del valle del mismo nombre.

El Nevado es un enorme volcán que forma parte del Eje Volcánico, representa la cuarta montaña más alta del país. Por el Este se une a la Sierra de Temascaltepec y por el Suroeste a la Sierra del Hospital, su vertiente Sur desciende al Valle de Toluca.

Tiene un rango altitudinal que va de los 3,000 a los 4,680 metros sobre el nivel del mar (Ibid: 203).

El volcán está estratificado formado por sucesivas capas (flujos) de lava; su forma fue profusamente modificada por actividad violenta y explosiva y por la erosión, quedando la parte alta de Este a Oeste con un cráter de forma elíptica y silueta escarpada, obstruido por la última erupción; cuenta con varios picachos donde destacan el Águila y el del Fraile el cual está a una altura de 4,558 metros, la cresta se le denomina como "La Cresta del Diablo" (SARH: 14).

La vertiente Sur del Nevado desciende a la cuenca del Río Balsas; existen dos lagunas de agua potable separadas por una corriente de lava. La más grande se llama "Laguna del Sol" y la otra "Laguna de la Luna", las cuales se encuentran entre las más altas del mundo.

Al centro del cráter, entre los dos lagos, queda la elevación conocida como "El Ombligo" que se eleva a 130 metros del nivel medio de los dos lagos.

En el cráter se encuentran dos tipos de materiales: andesitas de diferentes grados de alteración y escoria volcánica (Ibid).

Los suelos de la zona alpina están poco desarrollados. Dentro del parque se encuentran dos asociaciones de suelos, la primera de ellas y como suelo predominante componente de un Regosol eútrico, el cual se caracteriza por no presentar capas distintas, en general son claros y se parecen bastante a la roca que los subyace, cuando no son profundos. Frecuentemente son someros, su fertilidad es variable y su uso agrícola está principalmente condicionado a su profundidad y al hecho de que no presenten pedregosidad. El segundo componente de esta asociación es un Litosol, se caracterizan por tener una profundidad menor de 10 centímetros hasta la roca (Ibid: 16).

La segunda asociación tiene como suelo predominante al Andosol húmico, es un suelo que se encuentra en áreas de actividad volcánica reciente, puesto que se origina a partir de cenizas volcánicas. Se caracterizan por tener una capa superficial de color negro o muy obscuro y por ser de textura esponjosa o muy sueltos. Son muy susceptibles a la erosión, la capa superficial es rica en materia orgánica, pero muy ácida (Ibid: 17).

Se encuentra en la Cuenca del Río Lerma, la cual tiene algunos puntos en que su máxima elevación excede de los 4,500 msnm en los picachos orientales del Nevado de Toluca, donde nacen algunos alimentadores de las lagunas. Se puede decir que el origen del río Lerma estuvo constituido por los manantiales que alimentaban la Laguna Almoloya del Río (Ibid).

Entre los principales formadores que bajan del Nevado se puede mencionar los ríos Tejalpa, Verdiguel y Santiaguito. La hidrografía del Nevado de Toluca, está compuesta por varios escurrimientos, que al llegar a las partes bajas van formando arroyos como son: Arroyo la Hortaliza al Sur, Arroyo Zacango y arroyo Grande al Norte, Arroyo El Molino y Arroyo La Tortuga al Este, y al Oeste encontramos los Arroyos Torrecillas, Agua Bendita y la Fábrica entre otros. En lo que corresponde a las lagunas que están en el cráter del volcán, cabe mencionar que tanto el agua de la Laguna del Sol como la de la Luna es aprovechada para el consumo de la población, siendo repartida en las diferentes localidades cercanas a la montaña (Ibid: 18).

Presenta tres tipos de climas: Frío, con lluvias en verano, temperatura media anual de -2 a 5°C, el mes más frío menor a 0°C, el mes más caliente de 0° a 6.5°C. Semifrío subhúmedo. Templado subhúmedo. Isotermas de 5 a 15°C. Isoyetas de 1000 a 1200 mm.

La temperatura media anual es de 3.9°C, con una precipitación anual promedio de 1 086.6 mm. Los meses más cálidos son mayo y junio en la primera mitad del año, y septiembre en la segunda; el mes más frío es enero. La precipitación tiene un solo máximo en los meses de julio y agosto. La temperatura mínima registrada fue de -7°C en enero de 1965 y diciembre de 1966, la temperatura máxima registrada fue de 17°C en mayo y junio de 1966 (SARH: 18-20).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

Aproximadamente 33,880 hectáreas (72.24%) (lo cual se contradice con la información vertida por el Movimiento Ecologista del Estado de México) son de bosque.

La vegetación que se localiza en el parque es la siguiente: Abies religiosa, Pinus hartwegii, P. montezumae, P. rudis, P. teocote, P. michoacana, P. leiophylla, Quercus, Alnus, Arbutus y Cletra. La vegetación de chaparrales: Trisetum spicatum, Stipa ichu, S. mexicana, S. mucronata, Poa annua, Piptocheatum fimbriatum, Muhlenbergia ramulosa, M. quadridentata, M. nigra, M. dubia, M. affinis, Lycurus phyloide, Koeleria cristata, Festuca hepraestophyla, F. tolucensis, F. livida, Epicampes macroura, Deschapsia pringlei, Cinna peoformis, Cala magritis tolucensis, Brachypodium mexicanum, Aristida schiedeana, Agrostis tolucensis y Aegopogon cenchroides. Las laderas del volcán hasta los 4,100 m están cubiertas de bosques de oyamel y pino, en las alturas superiores dominan las gramíneas, líquenes y la vegetación alpina (Ibid: 23-25).

Al parecer el establecimiento de las poblaciones de Lupinus montanus en sitios bien determinados, esta influído por la perturbación del área (Pineda y Aguilar, 1993: 43)

La principal fauna silvestre reportada es de venado cola blanca, coyotes, pequeños roedores, halcones y azulejos.

Reithrodontomys chrysopsis tolucae Merriam, Proc. Washington Acad. Sci., 3: 549, 29 de noviembre, tipo de la ladera del Volcán de Toluca, 11 500 pies.

Neotoma mexicana torquata. Registro marginal ladera N del Volcán Toluca (Goldman, 1910: 64)

Microtus mexicanus mexicanus (Saussure). Registro marginal ladera Norte del Volcán de Toluca.

Sciurus poliopus nemoralis Nelson. Registro marginal (Hall y Villa: 1949). Ladera N del Volcán de Toluca.

Cryptotis alticola Merriam. Volcán de Toluca.

(FVM con base en Hall y Kelson).

ASPECTOS CULTURALES

“Desde la década de 1950, buceadores tanto nacionales como extranjeros han sacado un gran número de piezas ofrendadas a Tláloc por los grupos indígenas que poblaron la zona del valle de Toluca, especialmente los matlazincas. Todo ello sin nigún tipo de registro arqueológico sistemático y sin ninguna conciencia de que, al sacar los objetos de esta manera se pierde (Luna, 2000: 47) irremediablemente información relevante para uuna investigación científica. De acuerdo con el doctor Miguel Guzmán Peredo, se trata de dos semicráteres en donde se depositaron las aguas del deshielo. La laguna del Sol está a 4,209 metros sobre el nivel del mar y la de la Luna a 4,216. La profundidad de ambas varía entre los 12 y 14 en su parte más honda; su fondo es fangoso y la temperatura del agua es de entre 3 y 7 C°, según la época del año, y llega a temperaturas bajo cero en invierno. En lo que se refiere a la visibilidad, ésta es de 8 a 10 metros cuando el lodo del fondo está quieto y prácticamente nula cuando esta revuelto (Guzmán Peredo, 1972; citado por Luna, op. cit: 48)”. “El Nevado de Toluca – la cuarta montaña más alta del país- es un volcán extinto. Se dice que cunado los españoles llegaron se encontraron con indígenas que recordaban relatos de sus antepasados acerca de una “lluvia caliente”, a causa de la cual se habían perdido las cosechas y habían muerto personas” (Luna, op. cit.). “Aunque, se trata de un lugar ideal para la práctica de buceo de altura, debido a las dificultades que este tipo de buceo implica –peligro de reacciones al agua fría, necesidad de usar traje de neopreno y de ir acompañado de un intructor experimentado, entre otras- no es visitado y por lo tanto no ha sido tan saqueado como otros más accesibles (Ibid)”. “Según Quezada, 1996: 42; citada por Luna), entre los centros ceremoniales más importantes de los matlazincas que habitaban el valle de Toluca estaban las lagunas del Sol y de la Luna, en las que hacían ofrendas a Tlaloc, deidad de la lluvia.(Ibid). Estas ofrendas constaban principalmente de conos de copal de hara medio metro, vasijas de cerámica (algunas con representaciones de la deidad), cuentas de piedra dura y rayos ceremoniales de madera quem según las crónicas, eran portados por los sacerdotes de los dioses de la lluvia. Asímismo, se atribuían a las aguas del Nevado de Toluca propiedades para curar a los enfermos”. En una visita al Xinatécatl, el profesor Otto Schondube localizó en la orilla del cráter una estela del Posclásico Tardío fragmentada y muy deteriorada. La pieza representa un personaje del que se aprecian las piernas y el torso cubierto por una gran “estrella”, así como algunos numerales mexicas, que no se ha podido determinar a qué fecha se refieren (Quezada: 63, citada por Luna: 48).

“En 1963, buceadores del Grupo Alpino y de Investigaciones Subacuáticas, fundado por Guzmán Peredo, realizaron inmersiones en los dos cuerpos de agua y recuperaron docenas de ofrendas de copal. Algunas de éstas tenían forma de pequeños volcanes con uno y dos picos, y otras eran de forma esférica; en la base de una de ellas se detectó una estrella de Davis incisa”(Luna: 49). Tambien se recuperaron tepalcates, vasijas antropomorfas y rayos ceremoniales de madera de entre 80 y 90 centímetros de largo” (Ibid). “Aimismo, al cortar algunas de las esferas y conos de copal para verificar sicontenían algún ptro elemento distinto a esta resina, se encontraron astillas de madera y puntas de maguey, las cuales se cree que fueron utilizadas para significar su relación con los ritos de fertilidad de la tierra (Guzmán: 60, citado por Luna: 49). “Un dato curioso es que estas ofrendas de copal aún conservan cierto aroma, pese a haber permanecido sumergidas unos 1,500 años. Entre los objetos recuperados por buceadores hace más de treibnta años sobresale una vasija que servía como incensario y cuyo tamaño es parecido al de una pelota de beisbol. Esta pieza tiene la forma de una cabeza y de ella sale una nariz desproporcionadamente larga. Cuando los buceadore consultaron al mayista Rafael Girard, éste señalo que se trataba del “dios narigudo de la lluvia” (Luna: 49).

El Nevado de Toluca también es conocido como "Xinantécatl" nombre de raíz náhuatl. Hoy en día es el nombre oficial. Javier Romero Quiroz, quien después de examinar varias propuestas, concluyó que se trata de una derivación de Tzzinancant´wcatl, gentilicio correspondiente al inmediato pueblo de Zinacantepec (Cerro del Murciélago) (Gracía: 25).

DEMOGRAFÍA

Dentro del parque nacional existen 14 asentamientos humanos, con 4,165 habitantes: Puerta del Toro 75, La Joya 56, Agua Blanca 19, La Loba 16, Las Cruces, La Peñuela 457, Raíces 328, Loma Alta 228, Huacal Viejo, La Ciervita, Cruz Colorada 18, La Puerta 178, Buenavista 313, San José el Contadero 47, Dilatada 1,210, Ojo de Agua 1,121, El Capulín 47, Santa María del Monte y muchos otros caseríos sin nombre. En la zona aledaña se encuentran 30 poblados, con 23,301 habitantes: El Capulín 1,220, San Luis El Alto 18, Huacal Viejo 147, Hacienda Nueva 85, El Pedregal 176, San Francisco 211,, El Zacatonal 16, San Francisco Oxtotilpan

1,576, Mesón Viejo 459, San Miguel Oxtotilpan 981, Estación de Tequisquipan 561, Sabanillas, La Guacamaya, Paredones, Las Lagrimas 215, Potrero Redondo 279, Huayanalco, La Cieneguilla, Cuajimalpa 278, San Bartolomé, Santa María Guadalupe, Tlacotepec, El Refugio, El Remolino, San Juan de las Huertas 8,420, Tejalpa 1,063, El Potrero 119, San Pedro Tejalpán 2,559, San Pedro 3,306, El Estanco 1,552 (DANP con base en INEGI).

PROPUESTAS

Debería continuar como parque nacional, sin embargo sería conveniente una redelimitación, ya que un porcentaje grande del mismo a cambiado de uso del suelo, o realizar reforestaciones en las áreas factibles.

COMENTARIOS

Se detectó que existen colonias de mariposa monarca en el Cerro Las Palomas, al oeste del Nevado, donde en 1991 hubo una colonia que presentó mortandad de aproximadamente 80%.

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Nevado de Toluca. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre. Consultores en Ecología y Medio Ambiente. 45 páginas.

- Pineda, A.E.O. y Aguilar O.C.J. 1993. "Variación morfofisiológica en las poblaciones de Lupinus montanus H.B.K. en el Parque Nacional Nevado de Toluca". En: Memoria de resúmenes del primer congreso sobnre parques nacionales y áreas naturales protegidas de México; pasado, presente y futuro. Del 8 al 12 de noviembre. Centro Vacacional IMSS La trinidad, Tlaxcala. Página 43.

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

Luna Erreguerena, Pilar. 2000. “El Nevado de Toluca. Sitio de veneración prehispánica”. Arqueología Mexicana. Mayo – Junio. Vol. VIII – Núm 43. Páginas 47 – 49.

García Martínez, Bernardo. 2000. “Los nombres del Nevado de Toluca”. Arqueología Mexicana. Mayo – Junio. Vol. VIII – Núm 43. Páginas 24 – 26.

 

 

Parque Nacional Sacromonte


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Estado de México. Municipio de Amecameca.

SUPERFICIE

45.19 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Entre 19° 07' 25" y 19° 07' 50". Entre 98° 46' 20" y 98° 46' 46" (Vargas, 1984: 204).

TENENCIA DE LA TIERRA

Nacional (Ibid: 90).

Existen otros datos: Federal 38 hectáreas 90.47%, privada 2 hectáreas 4.76%, municipal 2 hectáreas 4.76% (Velarde, 1992).

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADA EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

26 de agosto de 1939.

Objetivos

Que el Cerro del Sacromonte, situado a inmediaciones de la Ciudad de Amecameca, Estado de México, es un lugar de gran belleza natural, que es necesario conservar y mejorar mediante plantaciones y trabajos de adaptación para el turismo, y de cuyo cerro se disfruta de las más bellas vistas escénicas, en cuyo fondo se destacan majestuosos los Volcanes Ixtaccíhuatl y Popocatépetl (SAG, 1970: 977-978).

Que es de interés conservar este monumento colonial por el valor histórico que representa, pues esta íntimamente ligado a las tradiciones de los pueblos de la región de Amecameca, Sacromonte y Tlalmanalco, tradiciones que constituyen un poderosos atractivo para el turismo en general.

Que en el referido cerro existen construcciones de la época colonial, de gran valor histórico, así como hermosas arboledas que dan mayor belleza e importancia a dicho cerro, todo lo cual es necesario conservar.

Decreto

Artículo primero: Se declara Parque Nacional bajo la denominación de Sacromonte, los terrenos comprendidos dentro del cerro conocido con este nombre, ubicado en el Municipio de Amecameca, Estado de México.

Artículo Segundo: ... con la cooperación del Gobierno del Estado y de la Dirección de Monumentos Arqueológicos e Históricos de la Secretaría de Educación Pública (Ibid: 978).

INSTITUCIÓN QUE ADMINISTRA

Fue realizado un Acuerdo de coordinación para la transferencia de la federación al gobierno del estado, publicado el 3 de noviembre del mismo año en el Diario Oficial de la Federación.

Del referido Acuerdo es importante mencionar algunos aspectos:

Cláusula cuarta, inciso 12 refiere que los trabajadores de la SEMARNAP-INE continuarán apoyando al Gobierno del Estado (SEMARNAP, 1995: 5).

Cláusula quinta, inciso 16, el Gobierno del Estado podrá ceder total o parcialmente la administración de los parques, previa autorización por escrito que expida la SEMARNAP por conducto del Instituto Nacional de Ecología en ese sentido.

Décimo Segunda. El Gobierno del Estado, por conducto de la Secretaría de Ecología, designa a la Comisión Estatal de Parques naturales y de la Fauna, como la entidad responsable del cumplimiento de este Acuerdo (Ibid: 6).

Patronato. Ocho guardaparques.

En la actualidad es SEMARNAT-CONANP.

INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS OFICIALES

Existe un camino de terracería para subir al monasterio, capillas y panteón. Una torre de incendios forestales.

CONCESIONES Y SERVICIOS PARTICULARES

El patronato cobra a los comerciantes, en las dos principales fiestas religiosas que se celebran en el parque, la recaudación es utilizada para el mantenimiento del monasterio.

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Festividades religiosas, observación de la arquitectura colonial y paisajes.

PROBLEMÁTICA

Invasiones, incendios y plagas forestales.

ASPECTOS FÍSICOS

Es un pequeño cerro.

Tiene un rango altitudinal que va de los 2,450 a los 2,580 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 204).

Presenta un clima C (wi) (w) b (i)g Templado Subhúmedo , con temperatura anual de 12° a 18°C.

Cociente precipitación entre temperatura 43.2 a 55.

Estación meteorológica 15-006. 1,001. 4 (Ibid).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

En cuanto a su vegetación destacan los encinos, eucaliptos, fresnos y cedros.

DEMOGRAFÍA

Existen un pequeño asentamiento irregular de tres habitaciones en la cima del cerro.

ASPECTOS CULTURALES

Contiene el Monasterio del Sacromonte de estilo barroco mezclado con neoclásico, de los siglos XVII y XVIII. En la parte más alta del cerro se encuentra el Templo Parroquial del Sacromonte, consagrado a la Virgen de Guadalupe. Desde 1527 es venerada en el templo del Sacromonte una imagen de un Cristo de madera obscuro; y es centro de peregrinaciones frecuentes; íntimamente ligado a las tradiciones de los pueblos de la región de Amecameca, Sacromonte y Tlalmanalco.

Cada año por el principio de la Cuaresma, se efectúa la ceremonia en honor del Señor del lugar. El pueblo se viste de gala para recibir a forasteros que van a rendir culto a su Patrono, y tiene lugar la famosa feria de gran concurrencia. El martes de Carnaval, víspera de la fiesta, los caminos que al pueblo conducen son transitados ya por indios que caminan a pie llevando sus ofrendas, flores y frutos, con la simplicidad del verdadero fervor; o ya por aquellos que a lomo de mula, emprenden la peregrinación desde lejanas tierra, o por los que de cabalgadura traen maltrechos burrillos llenos de mataduras y pacientes en la jornada; todos llevan flores y el espíritu lleno de fe (Sosa, 1951: 354-355).

Apenas amanecido ya es larga la caravana de los que van a decir sus rezos al Señor del Sacromonte. Durante todo el día los fieles ascienden la empinada cuesta del cerro, parecen las cuentas de un interminable rosario. En todo lo largo del camino se hallan pequeños muros con cruces y oraciones en azulejos de colores, son las "estaciones". En cada una de ellas se detienen los peregrinos para santiguarse y recitar cortas plegarias, después siguen ascendiendo (Ibid: 355).

En una explanada del cerro está el santuario; poco antes de llegar, en una gruta natural se ven los ex-votos que los sencillos creyentes han dejado allí; toscas muletas y bordones, astrosas tilmas, deshechos sombreros de palma, imágenes despintadas y flores, muchas flores, flores marchitas como recuerdos viejos, flores frescas que perfuman, bellas flores silvestres. En la capilla existe un pequeño subterráneo de difícil acceso en el que se reúnen los que han hecho su peregrinación para pedir el remedio de un mal que atormenta sus cuerpos. Allí hombres y mujeres, niños y ancianos, se desnudan la parte enferma y la frotan con una hierba, que, según viejos sabios del lugar, que mucho han visto, obra maravillas. Una vieja de piel cuarteada expende hierbas que curan, "ojos de venado" y medallas milagrosas. El lugar donde se guarda el Señor del Sacromonte es una iglesia carente por completo de adornos, de techo bajo y de irregular adoquinado. La imagen representa al Señor envuelto en una mortaja de dorados adornos; de su frente herida y de sus llagas todas mana la negra sangre. La aglomeración de devotos es grande, pues nadie se quiere ir sin al menos tocar la vitrina que resguarda al milagroso Señor. En un ángulo de la iglesia está una piedra santa a la que la devoción ha pulido y engrasado (Ibid: 356).

El día 8 de julio de 1993, salió publicado en el Diario Oficial de la Federación, el extracto de solicitud de registro de monasterio del Señor Sacromonte, en los respectivos anexos se exhiben el listado de los bienes propiedad de la Nación destinados al culto público, que están bajo su custodia. Los representantes legales son los hermanos Concepción Tovar Colín, Agustina Hernández Bocanegra y Claudia Simeron Mejia Olvera. El apoderado legal es el Arq. Luis Jiménez Manzanares.

PROPUESTAS

Se sugiere derogarlo, podría funcionar como parque urbano, municipal-religioso, monumento histórico.

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- Velarde García, Jesús. 1992. "Informe de las Areas Naturales Protegidas del Estado de México". Delegación de la SARH del Estado de México. Oficio 717.03.7-002078. 8 de septiembre.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SEMARNAP. 1995. "Acuerdo de coordinación que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos y Pesca y el Gobierno del Estado de México, cuyo objeto es establecer las bases mediante las cuales esta dependencia del Ejecutivo, por conducto del Instituto Nacional de Ecología, transfiere al Gobierno de dicho Estado, la administración de diversos parques nacionales ubicados dentro de su territorio". Diario Oficial de la Federación. 3 de noviembre. Páginas 2 a 6.

- Sosa, Antonio, H. 1951. Parque Nacional Iztaccíhuatl Popocatépetl. México. Puebla. Morelos. Tlaxcala. Secretaría de Agricultura y Ganadería. Dirección General Forestal y de Caza. 415 páginas, más mapas.

- Secretaría de Gobernación. 1993. "Extracto de solicitud de registro de monasterio del Señor del Sacromonte". Diario Oficial. 8 de julio.

 

 

Parque Nacional Zoquiapan y Anexas


 

UBICACIÓN POLÍTICA

Estado de México: Tlalmanalco, Ixtapaluca, Chalco. Puebla: Tlahuapan.

SUPERFICIE

19,418 hectáreas.

González y Sánchez (1961: 59) consideraba 11,000 hectáreas.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA (COORDENADAS)

Entre 19° 15' y 19° 26'. Entre 99° 49' 28" y 99° 56' 58" (Vargas, 1984: 204).

TENENCIA DE LA TIERRA Y OTROS ASPECTOS LEGALES

Nacional 11,500 hectáreas (56.64%). Ejidal 4,325 hectáreas (22.3%). En posesión de sus dueños no identificada 4,063 hectáreas (20.9%) (Ibid: 229).

El Parque Nacional Zoquiapan y Anexas abarca la Zona Protectora Forestal Montes de las Haciendas de Zoquiapan, Río Frío e Ixtlahuacan, la cual fue creada mediante decreto expedido por el Presidente Pascual Ortiz Rubio el 24 de enero de 1931, publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 27 de enero de 1931.

FECHA DEL DECRETO DE CREACIÓN PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN Y OTROS ASPECTOS IMPORTANTES DEL MISMO

13 marzo 1937.

Objetivos

Que en los estudios efectuados en la delimitación de la superficie que corresponde al Parque Nacional Ixta-Popo, se ha comprobado que los terrenos forestales correspondientes a las haciendas de Zoquiapan y Anexas (Zoquiapan, Ixtlahuacán y Río Frío), ubicadas en los Estados de México y Puebla han quedado comprendidos dentro de los límites que corresponden a dicho parque nacional y procede, por lo tanto, que en cumplimiento de lo dispuesto por la fracción V del Artículo 13 de la Ley de Secretarías y Departamento de Estado de 30 de diciembre de 1935, queden dichos terrenos bajo la administración directa del Departamento Forestal y de Caza y Pesca (SAG, 1970: 975-976).

Decreto

Artículo Primero: Con el carácter de Parque Nacional que corresponde a los terrenos de la Hacienda de Zoquiapan y Anexas (Zoquiapan, Ixtlahuacán y Río Frío), ubicada en los Estados de México y Puebla, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público pondrá desde luego a disposición del Departamento Forestal y de Caza y Pesca la extensión total de los bosques y terrenos forestales que han estado a cargo del Banco Nacional de Crédito Agrícola, en la zona mencionada.

Artículo Segundo: Al hacerse cargo el Departamento Forestal y de Caza y Pesca de la administración de los bosques y terrenos forestales a que alude el artículo anterior, dictará desde luego las disposiciones necesarias para suspender las explotaciones y atender las necesidades de los pueblos enclavados dentro de los límites de la citada propiedad en la forma y términos que para el caso fijan las disposiciones forestales.

Artículo Tercero: Las dotaciones ejidales solicitadas por los pueblos dentro del parque nacional a que contrae el artículo primero de este decreto, podrán ser otorgadas fuera de los límites del propio parque nacional (Ibid: 976).

INSTITUCIÓN QUE ADMINISTRA

SEMARNAT, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. La plantilla ejecutiva del Parque nacional Iztacíhuatl-Popocatépetl, más cuatro guardaparques.

INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS OFICIALES

Dos caminos pavimentados, la autopista (en buenas condiciones) y la federal (en regulares condiciones).

Una administración que se encuentra en regulares condiciones. Cuatro cabañas que se utilizan de casas habitación por los empleados del parque, en regulares condiciones. Una bodega, que necesita mantenimiento. Una caballeriza, en regulares condiciones. Un pozo, que necesita bomba y tubería. Una iglesia, en mal estado. Una zona de día de campo, requiere señalización. Cenadores rústicos en mal estado. Mesabancos rústicos, en mal estado.

Se realizan labores de limpieza. Labores de mantenimiento de las instalaciones, como reparar el cercado de alambre de púas, el tejaban de los caballos, caminos y senderos del parque, entre otros. Se realizan labores de vigilancia, en las cuales participan cinco personas, incluyendo al administrador. También se han realizado reforestaciones.

CONCESIONES Y SERVICIOS A PARTICULARES

En la entrada del parque, en el paraje Llano Grande, existe una zona de venta de alimentos y renta de caballos por parte de los ejidatarios del lugar.

Se han dado varios permisos de aprovechamiento maderable y no maderable, de 1974 a 1985. En cuanto a maderables, a la Universidad de Chapingo se le autorizó un volumen de 34,407 metros cúbicos de 1983 a 1985, con el objetivo de limpia y saneamiento. En cuanto a no maderables, el 23 de septiembre de 1974, el Jefe del Departamento de Parques Nacionales, autoriza mediante oficio 217.3-4788 a la Dirección General de Aeropuertos, 1,000 metros cúbicos de tierra de hoja del parque, para la reconstrucción del hangar presidencial (Expediente).

Existe un convenio entre la SARH y la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo (hoy Universidad Autónoma de Chapingo) y la SARH,para asignar 2,683 hectáreas aproximadamente, que se localizan el paraje denominado Aculco, para la educación y la investigación. Este convenio fue firmado el primero de agosto de 1972, con la Secretaría de Agricultura y Ganadería; se otorgó el permiso precario número 217.3-P-4403; el convenio tiene una duración de 25 años (caducó el 1 de agosto de 1997) (Ibid).

Con fecha del 15 de noviembre de 1979, con número de oficio 104.-0152, el Subsecretario Forestal y de la Fauna, le avisa al Director General de Reservas y Areas de Recreación de la autorización que se le dio al Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, para ocupar dentro del Parque Nacional Zoquiapan y Anexas la superficie de 2,064.23 hectáreas, y que se encuentra localizada en la parte NE del mencionado parque. La superficie mencionada se destinará a la realización de los trabajos de investigación y experimentación programados por el INIF (Ibid).

ACTIVIDADES RECREATIVAS

Día de campo, campamento, excursionismo, montañismo, observación de paisajes y vida silvestre, sitio arqueológico. Se calcula aproximadamente una asistencia de 2,000 visitantes al mes (estimación realizada por el Sr. José C. Rodríguez Mendez, administrador del parque)

PROBLEMÁTICA

Tala inmoderada clandestina (dirige principalmente sus productos a aserraderos ubicados en el Estado de Puebla, en los municipios de Tlahuapan y San Salvador el Verde), sobrepastoreo, cacería, asentamientos humanos irregulares, erosión, incendios y plagas forestales, saqueo de tierra, banco de material. El deterioro ambiental cada vez es más manifiesto. El diámetro promedio de los árboles es ya de 50 cm., mientras que hace diez años era de 70 cm.

El administrador del parque manifiesta por escrito, que la situación del parque es dramática, el personal de vigilancia se siente impotente, no tienen credenciales, uniformes, vehículos, solo sirven de burla de los taladores, solicita apoyo de Probosque o Profepa, pelotón del ejército mexicano (Rodríguez, 1995).

La Hacienda de Zoquiapan es la que más sufrió en otros tiempos de Revolución, la destrucción de sus hermosos bosques, explotados muchos por militares o políticos, y hoy, debido a ello, se encuentran en los terrenos de los ejidos dados a los pueblos, unas 700 hectáreas ya sin ningún bosque y en peligro de degradarse el terreno, si no se hace pronto su repoblación forestal (Miguel Angel de Quevedo, 1930; citado por Sosa, 1951: 350).

ASPECTOS FÍSICOS

Es la porción norte de la Sierra Nevada, conocida como los Montes de Río Frío. Su accidentada topografía fue originada por actividad volcánica, de la que son producto el Tláloc (4,120 m), el Telapón (4,060 m), Yoloxóchitl (3,900 m), los Potreros (3,600 m), el Papayo (3,652 m), el Tejolota (3,020 m), la Mesa (2,800 m) y el Tezoyo (2,660 m) (Expediente)

El parque presenta un rango altitudinal que va de los 2,850 a los 4,150 metros sobre el nivel del mar (Vargas, 1984: 204).

El material litológico está formado por andesitas, dacitas, arenas y cenizas volcánicas. En el extremo occidente del parque se ubican los denominados aluviales que forman lomeríos de topografía llana. En todo el parque existen también los valles intermontanos, que son áreas de acumulación de materiales acarreados fluvialmente.

Los suelos son andosoles mólicos, que se forman a partir de las cenizas volcánicas, aunque su evolución es diversa, según lo accidentado del terreno y de su acumulación; tienen buena aeración, buen drenaje, consistencia friable y ligeramente pegajosos y plástica, ph cercano a la neutralidad, buena disponibilidad de nutrientes, contenido de materia orgánica que disminuye con la profundidad, buena retención de humedad, ambiente favorable para microorganismos, buena disponibilidad de nitrógeno y baja concentración de fósforo en forma asimilable. Son de desarrollo pedogenético incipiente, con un adecuado nivel de fertilidad y con susceptibilidad a la erosión. Predominan las rocas como basaltos y las andesitas (SARH, 1993: 17).

Los riachuelos de Río Frío y Aculco permanecen activos a lo largo del año, incrementando su caudal de manera notable durante la temporada húmeda. Ambas corrientes desempeñan un papel decisivo en el área, ya que la primera es la fuente de abastecimiento acuífero para los habitantes de Río Frío, mientras que la de Aculco garantiza el funcionamiento del Campo Experimental (Ibid).

Presenta un tipo de clima C(w2) (w)big Semifrío Subhúmedo, con temperatura media anual de 5° a 12°C, con el mes más frío de -3 a 10°C. Estación 15-056: 1 169.3 (Vargas: 204).

ASPECTOS BIOLÓGICOS

En cuanto a la vegetación, en sectores elevados que rebasan la cota de los 3,300 metros sobre el nivel del mar la comunidad de Pinus hartwegii se desarrolla en difíciles condiciones ambientales, soportando mínimas temperaturas, insolación prolongada, escasa humedad, incipiente formación del suelo y relieve accidentado. Bajo este marco ecológico la comunidad adquiere una fisonomía de aparente subdesarrollo, exhibiendo un dosel semiabierto, a veces ralo, con árboles de talla corta y ramificación deforme. Asimismo, los efectos del ambiente repercuten en la pobreza florística del sotobosque integrado por el dominio casi absoluto de gramíneas tipo amacollado Festuca tolucensis, Calmagrostis tolucensis, Muhlenbergia macrorura, Agrostis spp., Eragrostis spp., que enmascaran la presencia de otras plantas inferiores (Melo y Oropeza, 1984).

En contraste, algunos sectores comprendidos entre los 2,900 y 3,300 msnm, están sujetos a la influencia de un patrón altimétrico que determina condiciones ventajosas para el desarrollo exhuberante de vegetación forestal, en virtud de que el ambiente se torna más húmedo, la temperatura se incrementa, el suelo adquiere consistencia y profundidad y la morfología del relieve pierde vigor, este medio ecológico sostiene denso bosque integrado por la asociación arbórea de Pinus hartwegii, P. montezumae, P. teocote, P. leiophylla, Cupressus spp., Abies religiosa, y en menor grado latifoliadas de los géneros Quercus spp., Alnus firmifolia y Arbutus xalapensis. Mientras que regulados por el dosel arbóreo, los estratos inferiores poseen gran riqueza y diversidad florística en plantas herbáceas y arbustivas cuya estructura está dominada por especímenes de la familias Compositae (Achillea spp., Baccharis spp., Cacalia sp., Trisetum spp.), Labiatae (Salvia spp., Lepichinia spp.), Leguminosae (Lupinus spp., Desmodium spp.) y muchas plantas más pertenecientes a otras familias (Ibid).

En cuanto a la fauna silvestre destacan las siguientes especies: venado cola blanca (Odocoileus virginianus mexicanus), gato montés (Lynx rufus escuinapae), zorrillo (Conepatus mesoleucus mesoleucus), (Memphitis macrorura macrorura), comadreja (Mustela frenata perotae), zorra (Urocyon cinereoargenteus nigrirostris), coyote (Canis latrans cagotis), diversos ratones, tuza (Thomomys umbrinus), ardilla (Sciurus aureogaster socialis), teporingo (Romerolagus diazi), conejo mexicano (Sylvilagus cunicularis cunicularis), conejo castellano (Sylvilagus floridans orizabae), armadillo (Dasypus novemcinctus) (SARH: 26-27).

Canis latrans cagotis (Hamilton-Smith). 1839 Lyciscus cagotis Hamilton Smith, in the naturalist´s library (ed. Jardina), 25: 164, tipo de Río Frío.

Peromyscus diddicilis felipensis Merriam. 1898. Peromyscus felipensis Merriam, registro marginal: Río Frío, 3,000 metros (Hooper, 1947: 51)

Sigmodon alticola amoles Bailey. Regisrto marginal: Monte Río Frío (Davis, 1944: 399).

(FVM con base en Hall y Kelson).

DEMOGRAFÍA

Dentro del parque nacional existen cuatro asentamientos humanos con 6,361 habitantes: Avila Camacho 1,828, Río Frío 3,185, Zoquiapan 1,321, El Tesoyo 27. En la zona aledaña existen siete asentamientos humanos con 150,176 habitantes: San Martín Cuautlalpan 7,543, Santa María Huxoculco 6,601, San Marcos Huxteco 3,463, San Gregorio Cuautenco 4,958, Ixtapaluca 115,711, San Francisco Acautla 8,146, Coatepec 3,754 (FVM con base en INEGI).

ASPECTOS CULTURALES

Zoquiapan, significa "en el agua fangosa" (Sosa, 1951: 141).

En la cima del Cerro Tláloc, a una altura de 4,120 metros sobre el nivel del mar, existe un centro ceremonial de origen mexica que cubre una gran superficie, donde se celebraban actos religiosos propiciatorios y de sacrificios en honor a Tláloc, "Dios del Agua y de la Lluvia".

Tláloc, su cumbre, de 4,000 metros de altura, es un enorme condensador de tormentas. Bien pronto observaron los indios que todas las nubes que se aposentaban sobre el calvo peñascal de este monte, se convertían siempre en torrenciales aguaceros. Todavía, en nuestros días, se repite el pronóstico: "Agua de Texcoco, agua que llega". Y agradecidos, erigieron un templo a esa terrible deidad -Tláloc- que se representaba siempre con los ojos circundados por gruesos círculos y el maxilar superior investido de largos colmillos, símbolos diluviales. Tláloc, también se llamó la montaña. Del viejo teocalli sólo queda un triste hacinamiento de piedras, desgajadas por las tempestades y elegidas por las serpientes (Salvador Domínguez, 1937; citado por Sosa, 1951: 302).

El poblado de Río Frío conserva un templo del siglo XIX. El camino que cruza al parque fue paso obligado de los comerciantes de Puebla hacia México, esto lo llevó a convertirse, durante el siglo XIX, en uno de los principales caminos salteadores, que quedaron plasmados en la novela histórica de Manuel Payno.

PROPUESTA

Seguirlo considerando como parque nacional, realizar una redelimitación, implementar un sistema de vigilancia y otros programas del plan de manejo.

COMENTARIOS

El uso del suelo en el Parque Nacional Zoquiapan: Boscosa 82.36%, cultivos agrícolas 14.01%, pastizales 1.97%, áreas desprovistas de vegetación 1.12%, asentamientos humanos 0.43%, bancos de material a cielo abierto 0.11% (FVM con base en INEGI).

BIBLIOGRAFÍA

- Vargas Márquez, Fernando. 1984. Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes. Pasado, presente y futuro. Colección: Grandes Problemas Nacionales. Serie: Los Bosques de México. Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM. México, D.F. 266 páginas, más 34 de fotografías y mapa.

- SAG. 1970. Código Forestal. Subsecretaría Forestal y de la Fauna. Departamento de Divulgación. 1384 páginas.

- SARH. 1992. Expedientes económicos de los parques nacionales.

- Rodríguez Méndez, José Clemente. 1995. Informe de labores del parque Nacional Zoquiapan y Anexas, del mes de diciembre.

- Sosa, Antonio H. 1951. Parque Nacional Iztaccíhuatl Popocatépetl. México. Puebla. Morelos. Tlaxcala. Secretaría de Agricultura y Ganadería. Dirección General Forestal y de Caza. México, D.F. 415 páginas, más mapas.

- SARH. 1993. Diagnóstico del Parque Nacional Zoquiapan y Anexas, Estado de México. Subsecretaría Forestal y de Fauna Silvestre (Consultores en Ecología y Medio Ambiente, S.A de C.V.). 44 páginas.

- Melo Gallegos, Carlos y Oralia Oropeza Orozco. 1982. Bases para la restructuración operativa del Parque Nacional Zoquiapan, Estado de México. Boletín del Instituto de Geografía. UNAM. México. Número 12. Páginas 19-56.

- Hall, Raymond E. y Keith R. Kelson. 1959. The Mammals of North America. New York. Ronald. 2 V.

 

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 27/08/2007