Inicio
English
Noticias
Reglamento
Directorio
Mapa del Sitio
Organigrama    

Título

Autor
Palabra Clave

Búsqueda avanzada

Puntos de Venta y Formas de Pago
FAQ
Sistema de Calidad y estadísticas
Instrucciones para autores y revisores
Boletín de novedades editoriales

 

 

 

Inicio -> Publicaciones -> Consulta de publicación -> Contenido

 

Animales extintos en México.

Roberto G. de la Maza E.*
*Asesor del Instituto Nacional de Ecología. Av. Revolución 1425, nivel
37, Col. Tlacopac, México, D.F., C.P. 01040, Tel:624-35-61


De la Maza describe algunos de los animales que han desaparecido de nuestro territorio, principalmente en lo que va del siglo, y recupera también la descripión de Clavijero sobre la extinción en el siglo XVI.
La desaparición de formas de vida es un hecho que se presenta paulatinamente a lo largo de la historia y que se asocia a la misma dinámica que nuestro planeta ha tenido a lo largo de su evolución. Las causas que desencadenan la extinción de una especie son muy variadas, pero podemos mencionar algunas que ya están sido identificadas y en proceso de estudio.

Uno de los principales factores de extinción consiste en que las condiciones que permiten la vida de una o varias especies se modifican, como ocurrió en nuestro país hace aproximadamente siete mil años, cuando las lujuriosas praderas que existían en el Altiplano fueron sustituídas por desiertos al entrar el período Xerotérmico. De esta manera, desaparecieron las praderas con todas sus especies vegetales y arrastraron a la extinción a una multitud de grandes herbívoros asociados: mamutes, mastodontes, camellos, armadillos gigantes, caballos y yamas. Al desaparecer los herbívoros, los grandes depredadores que dependían de su carne también entraron en crisis y se extinguieron: entre ellos tigres-sable, varias especies de lobo y chitas americanos.

Otro factor importante consiste en la depredación selectiva que una especie dominante realice sobre otras. De esta manera, entre el siglo XVI y el siglo XIX, muchas especies de herbívoros de las praderas, que habían resistido la crisis Xerotérmica se vieron presionados por la cacería que los habitantes de nuestro país practicaron sobre sus abundantísimas poblaciones y, ahora, están prácticamente reducidos a poblaciones inviables. Así, tenemos a los berrendos cuya población sumando las tres razas que sobreviven en Baja California, Sonora y Chihuahua, no sobrepasa los quinientos ejemplares.

Por una retrospectiva sobre la escasa información que se tiene de animales extintos en México, podemos ver que los primeros testimonios vivos nos los ha legado el ilustre Francisco Javier Clavijero. Desgraciadamente, estos animales fueron exterminados antes que Linneo iniciara con la sistemática investigación, por lo que carecen de nombre científico; y su estatus, así como su posición taxonómica, serán siempre un misterio. El primero de ellos es difícil de definir; el segundo, parece ser una raza de perro.


"Techichi" :

"...era un cuadrúpedo que había en México el cual por su figura, semejante a la de los gozques europeos, llamaron perro los españoles. Era de aspecto triste; no ladraba jamás ni se quejaba aunque lo aporreasen. Su carne era comestible, y si creemos a los que la gustaron, de buen sabor y nutrimento. Después de la conquista de México, faltando a los españoles ganado de cuya carne se alimentaban, hicieron de aquellos cuadrúpedos el abasto de sus carnicerías, con lo cual acabaron con la especie, a pesar de ser muy numerosa".


"Izcuintepozotli" :

"...era de la grandeza de un perrillo de Malta, cuya piel era variada de leonado, blanco y negro. Su cabeza pequeña a proporción del cuerpo y que parecía unida a él inmediatamente por la suma pequeñez y grosura de su cuello. Sus ojos apacibles, sus orejas caídas y su nariz con una considerable prominencia en el medio. Desde el cuello se le levantaba una corcova, que se extendía hasta sus ancas. Su cola era tan pequeña que apenas alcanzaba a la mitad de las piernas. El país propio de este animal era el reino de Michuacán, en donde lo llamaban "abora"...". El autor indica que difería del "xoloitzcuintli" por ser mucho más pequeño y por tener pelaje; y que, para fines del siglo XVIII casi se había acabado, pero no menciona nada acerca de la causa de su desaparición.

Entre los investigadores actuales continua el registro de especies que desaparecen de nuestro país, aunque sus datos y descripciones no son tan coloridas como las de Clavijero. La situación no deja de ser dramática.


Lobo mexicano del Noreste (Canis lupus monstrabilis):

Esta subespecie de lobo se encontraba en Tamaulipas y Nuevo León, en la zona semidesértica del plano costero y las sierras y serranías. Su extinción se debió a la implacable cacería y trampeo a la que fue sometido debido a que atacaba los hatos ganaderos .


Foca monge del Caribe: (Monachus tropicalis):

Se encontraba en el Golfo de México en los cayos, arrecifes y lagunas costeras, en el siglo XVI Hernán Cortés la refiere como una especie común . Su extinción se debió a que, a partir de un naufragio ocurrido durante la conquista del reino de Pánuco en 1523 , los marinos que expedicionaban por la costa del Golfo las cazaron, para aprovisionarse de carne y grasa, hasta exterminarlas. El último lugar en donde se registraba esta especie era el arrecife de Triángulos en Yucatán. Ahora sólo nos queda el nombre de "Isla de Lobos" en las cercanías de la Laguna de Tamiahua como testimonio de su existencia.


Cóndor Norteño (Gymnogyps californianus):

Esta majestuosa ave se encontraba en las montañas del norte de Baja California . La especie se halla hoy en inminente peligro de extinción, pues aun en California su población es mínima.


Carpintero imperial (Campephilus imperialis):

Este pájaro carpintero se hallaba ampliamente distribuído en los bosques de pino desde Sonora y Chihuahua hasta Michoacán. No se ha vuelto a encontrar . Héctor Gómez de Silva indica que los ornitólogos tienen la hipótesis de que esta especie dependía para su subsistencia de los árboles más altos y viejos de los bosques, mismos que fueron los primeros en ser aprovechados por la extracción forestal. Al exterminarse los árboles viejos y corpulentos de su área de distribución el nicho ecológico del que dependía esta ave desapareció junto con la especie.


Zanate de Lerma (Quiscalus palustris):

Esta era una especie de ave endémica y restringida a la Ciénega de Lerma, en el Valle de Toluca, Estado de México. Su extinción se debió al crecimiento de la ciudad de México, ya que al utilizarse el agua de los manantiales del río Lerma para atender la demanda de agua potable de su población las áreas lacustres, pantanos y ciénegas desaparecieron paulatinamente, y con ellos, esta ave. Anea de Schaus (Memphis schausiana):

Especie de mariposa diurna que sólo se conoce debido a unos cuántos ejemplares que fueron colectados por W. Schaus en las cercanías de Coatepec, Veracruz, a fines del siglo XIX. Era grande, la superficie dorsal negra con campos azul/violeta plomizos y colas en el ala posterior. Ha sido buscada vanamente por coleccionistas y científicos a lo largo del presente siglo, no sólo en la región de Coatepec, sino a lo largo de toda la Sierra Madre Oriental. No se conoce la causa de su aparente extinción, pero pudiera haber influído la erradicación de los bosques mesófilos de la región para el establecimiento de cafetales.

Sólo quedan el material tipo, depositado en el Museo Británico, y una pareja, procedente de la colección Mueller, en el Museo Nacional de Historia Natural .

La extinción se acrecienta en los períodos críticos que anteceden a cambios drásticos en el destino de la vida en la Tierra. Así, se han reconocido dos grandes épocas de crisis; la Permo- Triásica, que cambió el rumbo de un planeta dominado por anfibios hacia otro dominado por dinosaurios; y la Cretácica, que cambió el dominio de los anteriores por un mundo de aves y mamíferos.

Actualmente, debido al dominio que una sola especie (la humana) está imprimiendo sobre la faz del planeta, estamos enfrentando una nueva crisis que, vista desde una óptica optimista, sólo puede significar un nuevo cambio en las formas de vida que utilizaran el planeta en el futuro; pero, habría que cuestionarse, ya que el hombre es un producto del conjunto de condiciones y organismos a los que su población y actividades están presionando y extinguiendo, si nuestra especie tendrá lugar dentro de las condiciones resultantes de la crisis que provocamos.

Los sobrevivientes de nuestra irresponsabilidad se dejan ver en forma no tan velada y son, precisamente, las especies que han sabido eludir las estrategias de exterminio que, consciente o inconscientemente, practicamos contra el resto de los seres vivos. Así, podríamos aventurar que si el cataclismo biológico llegara a ocurrir, los próximos habitantes saldrían a campear por el mundo de nuestras casas, campos de cultivo, bodegas, drenajes y mercados. No sería remoto que la vida se continuara por medio de cucarachas, ratas y ratones y todas las malezas que han desarrollado estrategias para vivir subrepticiamente a nuestro lado.


Literatura consultada

Clavijero, F. J., 1980 (orig.1780). Historia Antigua de México, 7a edición. Editorial Porrúa, México, pp. 23-25.

Cortés, Hernán, 1970 (orig. 1524) Cuarta Carta-Relación en Cartas de Relación. Editorial Porrúa, México, pp. 179-185.

De la Maza, E. R. y J. de la Maza E. 1993: Mariposas de Chiapas, Serie "Chiapas Eterno", Gobierno del Estado, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México. p. 129, fig. 4.

González Q. L, y M. Fuentes M., 1980. "El Holoceno de la porción central de la Cuenca del Valle de México" en Memorias del III coloquio sobre paleontología y palinología. INAH, Colección científica #86, México. pp. 185-193

Graham A., 1974. Vegetation and vegetational history of Latin America. Elsevier Scient. Publ. Co. Nueva York; Estados Unidos de Norteamérica.

1976. "The Miocene communities of Veracruz, México", en Missouri Bot. Garden Annals (63) pp. 787-842.

1977. "The Tropical Rain Forest near its northern limits in Veracruz, México: recent and ephemeral?" Bol. Soc. Mex. Bot. 36; pp. 13-21.

Guevara S. A. , 1981. Los talleres líticos de Aguacatenango, Chiapas. INAH, Colección Científica México. pp. 11-22.

Leopold, A. S., 1977. Fauna silvestre de México. IMERNAR, México, p. 453.

Peterson, R. T. y E. L. Chalif, 1989. Aves de México. Editorial Diana, México, pp. 216, 414 y 433.

Francisco Javier Clavijero, Historia Antigua de México,Libro I, p. 23.

Francisco Javier Clavijero, Historia Antigua de México,Libro I, p. 25.

Biól. Arcadio Ojeda, Comunicación personal.

Hernán Cortés, Cuarta Carta-Relación 15 de octubre de 1524, p. 182.

Hernán Cortés, Cuarta Carta-Relación 15 de octubre de 1524 p. 179-185.

Peterson y Chalif, 1989; p. 433.

Peterson y Chalif, 1989; p. 216.

De la Maza y De la Maza, 1993; p. 129.

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 27/08/2007