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La planificación del territorio nacional y sus recursos naturales: el caso del ordenamiento ecológico

Dirección General de Ordenamiento
Ecológico e Impacto Ambiental*

* Avenida Revolución 1425, nivel 15,
Col. Tlacopac, C.P. 01040.
México, D.F. Tel.: (5) 56-24-33-76 y (5) 56-24-33-77.
Fax: (5) 56-24-35-87.
Correo electrónico:
mrendon@ine.gob.mx.


Este trabajo destaca la importancia del ordenamiento ecológico del territorio como instrumento de planeación del espacio nacional. Describe las bases jurídicas de esta herramienta y nos informa de los avances que en la materia se han alcanzado y los ordenamientos que se encuentran en proceso.

México es un país de grandes contrastes. Algunas de sus posibles causas son la ubicación geográfica en la zona de transición entre las regiones tropical y templada, su accidentado relieve, las variaciones climáticas, los diferentes periodos de ocupación de su territorio, la riqueza cultural y las distintas formas de apropiación de sus recursos naturales. Esto permite que nuestro país sea una de las doce naciones megadiversas, es decir, que albergan la mayor cantidad de recursos naturales del planeta.

Dicha variedad y contrastes se expresan también en la disponibilidad, demanda y deterioro de sus recursos naturales. Mientras existen bastas regiones semidesérticas, también se encuentran amplias planicies de inundación; algunas regiones muestran una alta concentración de la población que demanda una fuerte cantidad de recursos y otras con poblaciones muy dispersas; de la misma manera, el deterioro de los recursos no es homogéneo, los recursos naturales de amplias regiones aún se conservan en muy buen estado, mientras que en otras, se presentan daños importantes e incluso irreversibles.

Ante los nuevos procesos sociales y económicos como la globalización, la descentralización de la administración pública y la democratización de los procesos políticos, la nación se enfrenta al reto de contar con una visión de conjunto, que al mismo tiempo incorpore su gran heterogeneidad y que a través de estas diferencias se reconozcan las fortalezas del país para construir la base de una estrategia nacional para el desarrollo regional.

En esta perspectiva, el ordenamiento ecológico del territorio (OET) es uno de los instrumentos de planeación con los que cuenta el país, el cual incorpora al territorio como eje central de su estrategia. La Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), a través del Instituto Nacional de Ecología (INE) es responsable de su formulación, expedición y evaluación. Este instrumento de política ambiental está articulado al Sistema Nacional de Planeación Democrática y coadyuva en la preservación o restauración del equilibrio ecológico sin perder de vista las necesidades del desarrollo económico, la calidad de vida de sus pobladores y la conservación de los recursos naturales, en la transición hacia el desarrollo sustentable.

El OET como instrumento de planeación

El OET está contenido en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), y su objetivo es regular las actividades productivas y la localización de los asentamientos humanos en el territorio nacional.

Es un instrumento de planeación con bases jurídicas y de concertación que promueve la certidumbre. Identifica procesos ecológicos relevantes que deben protegerse en beneficio de la sociedad, define intensidades de aprovechamiento en función del potencial de los recursos naturales y su estado y promueve la restauración de ecosistemas dentro de esquemas productivos. Esta orientación permitirá coadyuvar en la promoción del desarrollo sustentable estableciendo con claridad donde y como se pueden ejecutar proyectos públicos y privados.

Figura 1. Ordenamiento Ecológico Corredor Cancún-Tulum

 

 

Garantizar la sustentabilidad en una región es articular dentro de un mismo espacio geográfico las políticas de aprovechamiento, conservación, protección y restauración, que den oportunidades a sus pobladores de gozar de un ambiente limpio con beneficios económicos y sociales.

El ordenamiento ecológico impulsa la creación de mecanismos de coordinación entre las diferentes entidades federativas, los sectores productivos (agricultura, turismo, energía, pesca, etc.) y los ordenes de gobierno (Federación, Estado, Municipio). El objetivo de estos mecanismos es lograr la gestión coordinada del territorio donde las acciones gubernamentales se articulen y complementen en el ejercicio cotidiano de la administración pública.

Al interior de la SEMARNAP, el ordenamiento se vincula necesariamente al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas, al Manejo Integrado de Zonas Costeras, con el Ordenamiento Pesquero, con la Zonificación Forestal, la administración de la Zona Federal Marítimo Terrestre, el Manejo de la Vida Silvestre y la simplificación de la Evaluación de Impacto Ambiental, es decir, es un instrumento de integración de la Política Ambiental del país.

 

OET instrumento de participación social

 

 

La LEGEEPA establece en su artículo 20 bis la participación de grupos y organizaciones sociales y empresariales, instituciones académicas y de investigación en la formulación, expedición, ejecución y evaluación de los ordenamientos ecológicos. Esta participación esta definida como un proceso activo en el que la población puede ejercer su derecho a definir sus estilos de desarrollo y calidad de vida.

Este derecho deberá ejercerse con responsabilidad y solidaridad de manera tal que permita reducir las desigualdades ínter e intra regionales en beneficio de la sociedad en su conjunto. Existen diferentes mecanismos a través de los cuales la sociedad puede participar en estos procesos: los talleres de planeación participativa, los consejos consultivos y la consulta pública.

 

 

Sistema de Información para el Ordenamiento Ecológico

 

 

En el artículo 159 bis de la LGEEPA establece que la SEMARNAP desarrollará un Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales con el objeto de registrar, organizar, actualizar y difundir la información para su consulta. El Sistema de Información para el Ordenamiento Ecológico (SIORE) forma parte del sistema nacional.

El SIORE cuenta con un importante banco de datos compilados a través de la cooperación y el esfuerzo interinstitucional, así como de proyectos internos. Entre las instituciones que han contribuido a este esfuerzo se encuentra el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, el Instituto Mexicano del Transporte, la Comisión Nacional del Agua, la Subsecretaría de Recursos Naturales, la Subsecretaría de Pesca, la Universidad Nacional Autónoma de México, Secretaría de Turismo, Consejo Nacional de Población, CONABIO, SAGAR y algunos gobiernos estatales.

La base de datos está integrada por información cartográfica y estadística de temas ambientales y socioeconómicos indispensables para la formulación de los ordenamientos ecológicos a diferentes escalas. Incluye algunos temas inéditos como la valoración de riesgos naturales tales como: inundaciones, deslizamientos, vulcanismo, huracanes, sequías, etc.

 

 

 

Figura 2. Riesgos a huracanes y tormentas tropicales

Modalidades del ordenamiento ecológico

En la LGEEPA se establecen cuatro tipos o modalidades de ordenamientos: General del Territorio, Regionales, Locales y Marino.

La competencia del ordenamiento ecológico general es del gobierno federal y abarca la totalidad del territorio nacional. Tiene como propósito establecer lineamientos y estrategias ecológicas para la conservación, protección, restauración y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, coadyuvando de esta manera a la orientación de las políticas públicas. Su expresa en unidades territoriales que evalúan la calidad ecológica, la estabilidad del ambiente y sus tendencias de deterioro, así como el potencial para la localización de las actividades productivas y los asentamientos humanos.

Figura 3. Calidad ecológica de los recursos naturales

El objetivo de los ordenamientos ecológicos regionales es determinar los criterios de regulación ecológica para la realización de actividades productivas y la ubicación de asentamientos humanos. Estos ordenamientos podrán ser expedidos por los Gobiernos de los Estados y el Distrito Federal en regiones que abarquen la totalidad o porciones del territorio de la entidad competente.

Los ordenamientos ecológicos locales son expedidos por las autoridades municipales, regulan los usos del suelo fuera de los centros de población y establecen criterios de regulación ecológica dentro de dichos centros, que se integran en los programas de desarrollo urbano.

En el caso del ordenamiento ecológico marino, la competencia es federal en coordinación con los gobiernos estatales y municipales de las regiones involucradas. Este ordenamiento está orientado a regular la zona económica exclusiva, los mares territoriales y la zona federal marítima-terrestre. El objeto de la regulación es la determinación de zonas ecológicas marinas y sus lineamientos, estrategias y demás previsiones para garantizar el aprovechamiento sustentable de sus recursos.

Avances del ordenamiento ecológico

Se ha concluido el diagnóstico del ordenamiento ecológico general del territorio de gran visión (escala 1: 4 Millones); la construcción de escenarios y el modelo nacional, se formularán a través de talleres de planeación participativa y se concluirán este año.

Figura 4. Estabilidad ambiental del territorio

Paralelamente se construye el ordenamiento ecológico general del territorio a escala 1: 250,000 que ha sido la base para la formulación de los ordenamientos ecológicos de los estados, por ejemplo: Estado de México, Sonora, Jalisco, Coahuila y Michoacán, entre otros.

Hasta 1994 se habían realizado cinco programas de ordenamiento ecológico en las regiones de Bahía de Banderas (Nayarit), el estatal de Colima, el Corredor Los Cabos (B.C.S.), el Corredor Cancún-Tulum (Quintana Roo) y el Sistema Lagunar Nichupté (Quintana Roo). Estas acciones marcan la incorporación de la variable ambiental en los proyectos de obra del sector turismo y de los asentamientos humanos.

Para 1997 se decretaron los ordenamientos de las regiones de Tijuana-Ensenada, San Felipe-Puertecitos y el estatal de Baja California, así como el de Cuatrociénegas, Coahuila. En 1998 se decreta el ordenamiento ecológico de Lázaro Cárdenas en Michoacán. Se espera para este año la publicación en los diarios oficiales de los estados los ordenamientos de Costa de Jalisco, Estado de México y Acapulco (Guerrero), que han sido concluidos y concertados con los Gobiernos Estatales y Municipales en procesos de participación con la sociedad.

En proceso de gestión se encuentran los ordenamientos de: Isla de Cozumel y su área de influencia marina (Quintana Roo), Costa Maya (Quintana Roo), Cuenca Baja del Río Coatzacoalcos (Veracruz), Costero de Campeche, Costero de Tamaulipas, Costero de Oaxaca, Bahías de Huatulco (Oaxaca), Costa de Chiapas, Costa de Michoacán, Costa de Nayarit, Costa de Sinaloa, Región Monarca (México-Michoacán) y Los Tuxtlas (Veracruz).

En elaboración se encuentra el primer ordenamiento ecológico marino en la región del Golfo de California y por iniciativa estatal se han realizado los ordenamientos de Guanajuato, Baja California, Hidalgo, Tlaxcala, Sinaloa y Querétaro.

Finalmente, es necesario resaltar la importancia de la participación de la sociedad en su conjunto, para que el Ordenamiento incorpore en sus propuestas las necesidades e intereses de la misma y lograr efectivamente que la población pueda ejercer su derecho a definir los estilos de desarrollo y la calidad de vida.

 

 

 

Periférico 5000, Col. Insurgentes Cuicuilco, C.P. 04530, Delegación Coyoacán, México D.F.
Última Actualización: 27/08/2007