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EL COLEGIO DE MEXICO, A.C.

CAMINO AL AJUSCO No. 20

CODIGO POSTAL 01000

MEXICO, D.F.

 

 

Informe de la Evaluación Económica de los Programas de Desarrollo Regional a nivel Comunitario en 1996

 

Presentado ante la

Dirección General de Programas Regionales

SEMARNAP

 

 

 

 

Antonio Yúnez Naude

Alejandro Guevara Sanginés

Javier Becerril García

Luz María Martínez Huerta

Carlos Muñoz Piña

Alfredo Cortina Navarro

Mara Ruíz Salazar

Marco Antonio Becerril García

 

 

 

Centro de Estudios Económicos

El Colegio de México

Diciembre de 1997

    1.Presentación

El presente documento da a conocer los resultados de la evaluación económica realizada por el Centro de Estudios Económicos del Colegio de México sobre los Programas de Desarrollo Regional Sustentable de la SEMARNAP - en su ámbito comunitario- para el año de 1996. La información presentada aquí se obtuvo de varias fuentes: los propios registros de la Dirección General de Programas Regionales, la información proporcionada por algunas delegaciones estatales de la SEMARNAP, la información provista por equipos consultores que accedieron a colaborar con esta investigación y finalmente, aquella recabada en campo por nuestro equipo en algunas comunidades en las que se llevaron a cabo acciones de los PRODERS con presupuesto de 1996. El documento se divide en 5 apartados. En el primero se describen los antecedentes del programa y el universo de estudio contemplado, ofreciendo una visión de conjunto de los acciones llevadas a cabo por los PRODERS durante 1996. El segundo apartado ofrece una explicación de los principales criterios metodológicos empleados para la evaluación del programa. El tercer apartado presenta los principales resultados arrojados por las encuestas en campo sobre la estructura socioeconómica de las comunidades piloto, así como de los perfiles de pobreza y el análisis de impacto de los proyectos seleccionados. En el cuarto apartado se presentan los resultados de las simulaciones de los modelos multisectoriales aplicados para la evaluación del programa. Finalmente se presenta un apartado dedicado a las conclusiones del trabajo y a las recomendaciones de política derivadas de nuestra investigación.

 

1.1. Antecedentes

La creciente preocupación por la preservación y mejoramiento ambiental se ha manifestado de diversas formas al interior del gobierno de la república. Entre ellas, destaca el esfuerzo de la SEMARNAP que, a través de la Dirección General de Programas Regionales (DGPR), ha puesto en práctica para establecer programas de desarrollo sustentable a nivel regional. Dichos programas enfrentan el doble reto de reducir la degradación de recursos naturales y elevar los ingresos de las comunidades marginadas en zonas de diverso potencial ecológico.

El interés de la DGPR se ha expresado más allá de ejecutar un programa de transferencias para financiar de manera aislada proyectos con componentes ecológicos. Según el documento "Evaluación de los PRODERS a nivel comunitario 1996" preparado por la propia DGPR, estos programas se conciben como el resultado de integrar tres componentes: diseño, ejecución y evaluación, con el objeto de obtener los elementos necesarios para la formulación de modelos sustentables de desarrollo comunitario a futuro.

Es en el componente de evaluación donde se ubica la presente investigación. A partir de los datos recabados según los lineamientos del documento de evaluación de la DGPR y del taller metodológico llevado a cabo para este propósito, se plantean tres vertientes de este trabajo. La primera consiste en la determinación, cálculo y análisis de la pobreza en las comunidades, así como la incidencia de los proyectos en la reducción de la misma. La segunda, en el análisis económico del impacto que han tenido los proyectos de sustentabilidad realizados por los PRODERS a lo largo de 1996 a través de la técnica de Análisis Costo-Beneficio Social (en adelante ACBS). Este análisis difiere de un análisis financiero convencional porque, entre otros elementos, incorpora las externalidades ambientales y el uso alternativo de los recursos empleados en los proyectos. Es decir, añade al análisis privado los costos y beneficios que no se reflejan en las transacciones de mercado, con principal énfasis en los elementos ambientales. Este factor es particularmente importante para el tipo de proyectos incluidos en los PRODERS debido al énfasis puesto en el componente ambiental. La tercera y última vertiente consiste en el diseño de instrumentos y en el vaciado de información para la construcción de Matrices de Contabilidad Social Comunitarias (en adelante MCSC) en un subconjunto de las comunidades beneficiadas por los PRODERS. Tales matrices representan la fuente de información para la elaboración de modelos de multiplicadores para cada una de las comunidades seleccionadas. Con ellos se cuantifican los efectos en la estructura socioeconómica de las comunidades debido a las acciones llevadas a cabo por PRODERS. Los análisis basados en las MCSCs van más allá de los de tipo parcial, que sólo consideran a los beneficiarios directos de las obras y no el impacto en el conjunto de la comunidad estudiada.

2. Universo de Estudio

A través del estudio de los 15 PRODERS distribuidos a lo largo del territorio nacional durante 1996, encontramos un conjunto de 80 proyectos con una amplia distribución en base al costo de éstos. Así, el costo promedio de éstos asciende a $52,730 pesos en un rango que varía entre un mínimo de $1,500 y un máximo de $225,000 pesos.

Sin embargo, se observa que la distribución real dista de una distribución normal por un sesgo a la derecha, debido a que sólo existen nueve proyectos (11%) con un monto entre los $100,000 y los $225,000 pesos antes mencionados.

La mediana (es decir, el cota que divide el 50% de los proyectos en términos de su costo) está en los $49,500 pesos, lo que indica una mayor concentración de proyectos con valores inferiores a la media y que nos confirma el sesgo generado por las asignaciones más costosas. Finalmente, el costo total de los 80 proyectos realizados durante 1996 asciende a $4,218,400 pesos.

Las obras se realizaron a través de las Delegaciones Estatales de la SEMARNAP en 15 estados, que tuvieron en promedio 5.4 proyectos con la siguiente distribución:

Estado #Proyectos

Coahuila 5

Colima 2

D.F. 3

Edomex. 3

Guerrero 8

Hidalgo 2

Jalisco 2

Michoacán 5

Estado #Proyectos

Puebla 21

SLP 3

Sonora 8

Veracruz 11

Zacatecas 1

Durango 1

Oaxaca 5

Total 80

Es importante resaltar el concepto de la distribución de cartera entre los diferentes estados. En este aspecto se tienen dos características en contraposición: riesgo vs. costos de administración. Si bien es cierto que un menor número de proyectos concentra mayores riesgos con respecto a los proyectos asignados (Zacatecas y Durango), una mayor dispersión incrementa los costos de acompañamiento y monitoreo. Los casos extremos en este sentido se presentan con Zacatecas, en donde se cuenta tan sólo un proyecto de gran monto y Puebla, que distribuyó sus recursos en 21 microproyectos. Determinar cuál de los dos valores resulta más conveniente para los propósitos del programa es una cuestión de evidencia empírica. En el apartado de resultados volveremos sobre este punto.

Otro punto interesante es el de los presupuestos asignados a cada estado. El cociente entre el estado que mayor presupuesto recibió (Guerrero) respecto al que menos recibió (Durango) es más de 14. Los motivos de esta dispersión pueden ser múltiples (mejores condiciones de organización, mayor urgencia de ayuda, mejor conocimiento de la zona, etc.) En todo caso, con objeto de evaluar el programa en su conjunto es importante hacer explícitas las razones de este fenómeno. Si el objetivo del programa es el de alentar proyectos que puedan ser replicables a la postre, quizá fuera conveniente dar a las regiones oportunidades mas equitativas. Al examinar sin embargo la distribución del costo medio por proyecto se observa una distribución más equitativa, lo cuál es útil para poder comparar la eficacia entre proyectos de similar envergadura.

En éste momento, resulta conveniente advertir que los Proders sólo fueron ejercidos en 12 regiones, ya que algunos estados comparten límites regionales, debido a las características del ecosistema en cuestión, tal y como sucede en Monarca (EDOMEX y Michoacán), Manantlán (Jalisco y Colima) y Semidesierto (Coahuila, Durango, Zacatecas).

Con un mínimo de 2 proyectos y un máximo de 21 entre las diferentes regiones, se efectuaron 6.67 proyectos en promedio por región con la siguiente distribución:

Región # Proyectos

Tehuacán 21

Tuxtlas 11

Montaña 8

Sonora Sur 8

Semidesierto 7

Monarca 6

Chimalapas 4

Huasteca 4

Manantlán 4

Sur del D.F. 3

Mezquital 2

Purépecha 2

Total 80

Sin embargo, la asignación presupuestal por región tiene una distribución completamente diferente, como podemos observar en la siguiente gráfica:

Esto se debe a que las regiones en ocasiones conjuntan el gasto de varias delegaciones, como ya lo habíamos expuesto y a la cantidad de proyectos desarrollados en éstas.

Finalmente, es importante analizar la distribución de proyectos en cuanto a su aplicación y naturaleza. Dentro de ésta clasificación, se entiende su aplicación como al tipo de proyecto y a la naturaleza como al tipo de obra.

La aplicación se enfocó a seis tipos de proyecto, factor que dependía exclusivamente de las necesidades de la comunidad y del estudio técnico realizado por las Delegaciones de SEMARNAP y los equipos consultores contratados para ese efecto.

Resulta evidente entonces que la mayor cantidad de recursos fue canalizada hacia el Control de Suelos, que abarca una generalidad de proyectos, desde la elaboración de terrazas y terraplenes de contención, hasta la recuperación de áreas de siembra por diferentes métodos.

Por la naturaleza de la obra, se encontró que el 72% de éstas son obras nuevas. Sin embargo, sería conveniente en el análisis posterior a nuevos proyectos el considerar asignar un mayor énfasis a los proyectos de ampliación y de reacondicionamiento, ya que en ocasiones, con una pequeña inversión, se podrían lograr beneficios de gran impacto en la comunidad.

2.1 Eficacia de los Proyectos Realizados

Una parte importante del componente de evaluación, es examinar la eficacia de las obras emprendidas por los distintos PRODERS a lo largo de las regiones prioritarias. Evaluar la eficacia implica responder si el programa cumplió efectivamente sus metas en lo que respecta a la realización y funcionamiento de obras físicas emprendidas. Para ello se procedió a realizar una serie de visitas de campo que cubrieron el 67% de las regiones prioritarias (Sonora Sur, Semidesierto, Huasteca, Monarca, Sur del D.F., Valle del Mezquital, y Purépecha) y el 53% de los estados que componen dichas regiones (Coahuila, D.F., Estado de México., Hidalgo, Michoacán, Sonora, Veracruz, Zacatecas). Las visitas nos permitieron visitar más comunidades piloto en las regiones que proyectos realizados, ya que en varias de estas comunidades no se hicieron obras con presupuesto de 1996. Del conjunto de obras visitadas (21% del total de proyectos registrados para 1996), se examinó la eficacia con la que éstas respondían a los objetivos planteadas por el programa. Para ello se trataron de corroborar los aciertos y fallos de diseño e instrumentación en cada obra visitada. Dentro de los fallos de diseño encontramos aquellas situaciones en las que el programa no pudo cumplir cabalmente con los objetivos planteados, aun cuando los actores hubiesen actuado conforme a lo formulado en las directrices propias de los proyectos.

En este caso encontramos 7.1% de las obras visitadas cuyo impacto fue difícil estimar y justificar. Por ejemplo, el caso concreto de la construcción de caminos. Estas son sin duda obras que tienen un impacto positivo en la infraestructura de los pueblos, pero cuya justificación desde el punto de vista ambiental se antoja difícil. En este sentido no podemos ignorar que las restricciones de hacer "obra pública" limitan el alcance y la variedad de los proyectos a realizar.

Dentro de los problemas y aciertos de instrumentación. Se consideran desviaciones acontecidas en el curso de la realización de los proyectos respecto a lo planteado originalmente. Dentro de los aciertos de instrumentación encontramos una obra que fue realizada de manera exitosa en una comunidad a la campesina a la que se le asignaron los fondos de un proyecto de recuperación de suelos salinos, dado que la comunidad "objetivo" originaria declinó esta ayuda. Sin embargo también existieron fallos en el funcionamiento de proyectos debido a situaciones no esperadas. Tal es el caso de proyectos no funcionales pero con potencial. (7.1% de las obras), como bordos y obras de conservación e irrigación de suelos que no entraron en funcionamiento debido a 2 años consecutivos de sequía.

También existieron una serie de proyectos no funcionales y no rentables desde la perspectiva ambiental o económica (21.4% del total). Esto se dio por una variedad de razones. En algunos casos existieron proyectos en los que se dieron condiciones climáticas adversas como la falta de lluvia, o rachas de viento no previstas que destruyeron obra física (parte de un invernadero). En otros casos, los beneficiarios abandonaron su compromiso contractual y abandonaron o no realizaron las obras. Esto nos da lecciones importantes para el futuro: el monitoreo, acompañamiento y el buen diseño de los programas es fundamental para su éxito. Esto lo corrobora el 64.3% de proyectos que se encuentran funcionando adecuadamente. Algunas de las explicaciones de éxito que encontramos en este tipo de obras fueron: organización de talleres participativos de concienciación. Acompañamiento de las comunidades en varias fases de los proyecto. Proyectos cuyo éxito no dependían demasiados de variabilidades climatológicas, etc.

 

3. Metodología

Este apartado presenta los distintos elementos metodológicos empleados en el análisis de evaluación comunitaria de los PRODERS. El proceso metodológico para la construcción del diagnóstico socioeconómico que sirvió de modelo base para evaluar los impactos del programa requirió de una serie de etapas sucesivas que se detallarán en las siguientes secciones.

 

3.1. Diseño muestral

Con objeto de obtener la información requerida de la forma más económica posible, y concomitantemente, manteniendo un buen grado de confiabilidad, se procedió a desarrollar un diseño muestral que permitiera realizar inferencias estadísticas adecuadas respecto a las variables clave del análisis.

Para cada una de las comunidades en cuestión se realizó un diseño muestral que garantizara que con 90% de confiabilidad la media muestral del ingreso de la comunidad se encontrara en un intervalo de confianza de ± 12.5% alrededor de la media del ingreso poblacional (dicho intervalo, indicado con la letra "D" en este caso equivale a 316 pesos mensuales per cápita de enero 1997). La media poblacional del ingreso, para una comunidad de 100 habitantes, tomada con base en la distribución del ingreso rural nacional registra un valor de $1,264.71 y la varianza poblacional es aproximadamente $745,170.63, ambos montos se encuentran en pesos constantes de enero de 1997. (Esta varianza tiene ligeras variaciones para comunidades de distintos tamaños, lo cual fue considerado en las hojas de cálculo estimadas).

Así pues, en la siguiente fórmula todo es conocido, excepto la "n" minúscula que es la incógnita a estimar, y que denota el tamaño de muestra. Debe notarse que el cociente de raíces cuadradas que aparecen en el extremo derecho es el factor de corrección para poblaciones finitas. Lo cual reduce el número necesario de observaciones para hacer las inferencias estadísticas correctas.

 

 

Para obtener el tamaño de muestra se despeja, paso a paso la "n" minúscula de la ecuación anterior y se llega a solución que se muestra en la siguiente ecuación. (Nota: za /2 para un nivel de 90% de confianza es igual a 1.645). "N" mayúscula es el tamaño de la comunidad o población a estudiar. En nuestro caso, dado que la unidad de análisis es el hogar. Por tanto "N" representa el número total de hogares de la comunidad.

El siguiente cuadro presenta la estimación para distintos tamaños de muestra.

Tabla 3.1 Tamaños de muestra para obtener la distribución del ingreso de las comunidades piloto

Número de Hogares

Tamaño de Muestra

20

10

21-30

12

31-50

14

51-70

15

71-90

16

91-120

17

121-200

18

201-700

19

800-1000

20

Fuente: Estimaciones propias con base en la ENIGH-1992, INEGI, 1993.

La primera columna muestra el número de hogares de la comunidad en cuestión y la segunda columna muestra el tamaño de mínimo de muestra necesario.

 

3.2. Gasto Familiar como indicador de Bienestar

En primer término, gran parte de los estudios empíricos que se han realizado muestran que la estimación de los gastos representa menores complicaciones que la estimación de los ingresos, en particular de los ingresos no monetarios. En segundo lugar, se ha observado que la gran mayoría de los hogares rurales son una unidad de decisión que es productora y consumidora simultáneamente y por ello es difícil distinguir a través de los ingresos las decisiones de inversión productiva directa o inversiones de protección ante eventualidades adversas de lo que es propiamente el consumo. En tercer término, se ha observado que el gasto es una variable más estable que el ingreso. Es decir mientras los ingresos agropecuarios fluctúan en mayor medida debido a factores que no están en manos de los hogares campesinos (como las variaciones climáticas y pluviales, las variaciones precios de sus productos comercializables, las oportunidades temporales de trabajo asalariado, etc.), los gastos presentan una menor variabilidad. De hecho en temporadas de altos ingresos no se consume todo lo generado, sino que por el contrario, se llevan a cabo inversiones (en ganado mayor o menor y otros tipos de capital) para tener una reserva que permita enfrentar temporadas que presenten el tipo de infortunios mencionados anteriormente. De esta forma, cuando se presentan dichos infortunios, los hogares venden o consumen dicho capital con objeto de mantener un nivel mínimo de consumo.

Para estimar el indicador de pobreza de cada comunidad se ha elegió el gasto per cápita mensual para cada hogar. Se ha considerado el gasto y no el ingreso de los hogares para medir los niveles de bienestar (y por ende de pobreza) por varias razones. En primer término, gran parte de los estudios empíricos que se han realizado muestran que la estimación de los gastos representa menores complicaciones que la estimación de los ingresos, en particular de los ingresos no monetarios. En segundo lugar, se ha observado que la gran mayoría de los hogares rurales son una unidad de decisión que es productora y consumidora simultáneamente y por ello es difícil distinguir a través de los ingresos las decisiones de inversión productiva directa o inversiones de protección ante eventualidades adversas de lo que es propiamente el consumo. En tercer término, se ha observado que el gasto es una variable más estable que el ingreso. Es decir mientras los ingresos agropecuarios fluctúan en mayor medida debido a factores que no están en manos de los hogares campesinos (como las variaciones climáticas y pluviales, las variaciones precios de sus productos comercializables, las oportunidades temporales de trabajo asalariado, etc.), los gastos presentan una menor variabilidad. De hecho en temporadas de altos ingresos no se consume todo lo generado, sino que por el contrario, se llevan a cabo inversiones (en ganado mayor o menor y otros tipos de capital) para tener una reserva que permita enfrentar temporadas que presenten el tipo de infortunios mencionados anteriormente. De esta forma, cuando se presentan dichos infortunios, los hogares venden o consumen dicho capital con objeto de mantener un nivel mínimo de consumo.

3.3. Construcción de los perfiles de pobreza

Para obtener las distintas medidas de pobreza en el estudio se ha elegido el indicador desarrollado por Foster, Greer y Thorbecke y que se ha consolidado como la norma general en los estudios más recientes sobre pobreza. Dichos indicadores, que pertenecen la familia de índices "Pa", proporcionan varias ventajas porque a través de una sola cifra resumen y permiten identificar el nivel y la intensidad de la pobreza para todo un conjunto de población y también para cada uno de los grupos que la componen. Esto es posible porque dichos índices pueden desagregarse de forma aditiva, utilizando las proporciones poblacionales como ponderadores.

A continuación se ofrece la derivación de este indicador.

Sea z la variable denotando la línea monetaria de extrema pobreza, esto es, el ingreso mínimo requerido por una persona --dados sus patrones de preferencia en el consumo y de precios que enfrenta-- para obtener una canasta de bienes (principalmente conformada por alimentos) y así evitar niveles de desnutrición.

La variable Gi define la brecha de pobreza para el iésima persona de la población considerada como:

Donde yi representa el ingreso per capita de la iésima persona. Por tanto la brecha tendrá valores positivos para toda aquella persona por debajo de la línea de pobreza definida. A todas las demás personas se le asigna un valor de cero.

Para poder estimar el índice agregado de los índices Pa , se aplica el concepto de brecha individual a través de la siguiente fórmula:

Donde q es el número de personas para las cuales Gi > 0, es decir, para las personas que se encuentran por debajo de la línea de pobreza. El parámetro a representa la "aversión social a la pobreza" y n es el tamaño de la población. Cuando a es cero, Pa indica la proporción de la población que se encuentra por debajo de la línea de pobreza:

Sin embargo, aunque P0 mide la extensión de la pobreza, no capta la severidad de la misma. No satisface el axioma de monotonicidad, que establece que "dadas otras cosas, una reducción en el ingreso de los pobres debe incrementar la medida de pobreza". Sin embargo, cuando a =1, Pa satisface este axioma al convertirse en una medida sensitiva la severidad de la pobreza. Cada una de las brechas de pobreza individuales se suma, encontrando así la brecha social de pobreza relativa:

P2 además de medir la severidad de la pobreza, permite considerar la desigualdad entre los pobres. Esto es posible porque éste índice fija una mayor ponderación a los más pobres entre los pobres. P2 satisface el axioma de transferencia que establece que "manteniendo todo lo demás constante, realizar una transferencia pura de ingreso de una persona pobre a cualquier otra que es menos pobre, debe incrementar la medida de pobreza ".

 

 

3.4. Indicadores de Marginalidad

Para complementar el diagnóstico en el bienestar de las comunidades se ha calculado un índice de marginaciónque refleja, en términos porcentuales, el promedio ponderado en el rezago de una serie de indicadores de infraestructura de cada hogar. Los indicadores elegidos son: tenencia de casa propia, servicio de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas, acceso a educación primaria, acceso a educación secundaria y, presencia de una institución que imparta servicios de salud. La forma general para calcular el grado de marginalidad de un hogar es:

Donde Mj es el índice de marginalidad del hogar "j" mientras que "i" representa cada una de las variables de infraestructura, "I" es el valor concreto que toma cada variable, comportándose como una variable dicotómica, ya que toma el valor de CERO si no se tiene acceso al servicio en cuestión y el valor de UNO si se tiene acceso. Para los índices calculados en este trabajo, los ocho indicadores de infraestructura tienen una misma ponderación, (0.125). Por lo que hemos calculado el índice de marginalidad de cada hogar como:

Así pues el índice de marginalidad de cada hogar varía entre UNO, si tiene total carencia de infraestructura y CERO, si no tiene ningún rezago. Finalmente, para construir el índice de marginalidad para el conjunto de la población, se estima la siguiente forma:

Donde M es el índice de marginalidad de la comunidad en cuestión,n es el número de hogares de la comunidad y Mj es el índice de marginalidad del hogar "j".

3.5. Análisis de Costo-Beneficio Social

Para la evaluación específica de un conjunto seleccionados de proyectos realizados en las comunidades piloto se empleó la técnica de Análisis de Costo-Beneficio Social (en adelante ACBS). Este análisis difiere de un análisis financiero convencional porque incorpora el costo de oportunidad real de los recursos empleados en los proyectos. Es decir añade al análisis privado, los costos y beneficios que no se reflejan en las transacciones de mercado. Cuando se consideran las externalidades ambientales, se suman los costos y beneficios que, además de los propios beneficiarios, afectan al resto de la comunidad y de la región. Analizar los proyectos desde esta perspectiva (la social), es particularmente importante para el tipo de proyectos que contemplados en los PRODERS debido al énfasis puesto en el componente ambiental. Una explicación detallada de la evaluación económica de los beneficios ambientales se presenta en el Apéndice 9.4: Valuación Económica de Beneficios y Costos Ambientales.

En general podemos considerar que los proyectos pueden tener tres tipos de efectos positivos para los beneficiarios de los mismos:

  • Efectos directos sobre el ambiente y el ingreso de los beneficiarios. En este conjunto se encuentran proyectos productivos con componente ambiental, las unidades de producción acuícola, la siembra de avena-veza para su posterior venta o utilización como insumo, la plantación sustentable de especies maderables y no maderables para su comercialización, etc.
  • Efectos directos sobre el ambiente y e indirectos ingreso de los beneficiarios. En este grupo se consideran conjunto aquellos productivos de conservación ambiental que tienen un efecto positivo sobre la producción, pero que no reditúan directamente sobre el ingreso de los beneficiarios. Entre otros, los proyectos de conservación de suelos agrícolas a través de terrazas para control de escorrentías, etc.
  • Efectos indirectos o directos sobre el ambiente y e indirectos ingreso de los beneficiarios. Aquellos proyectos que detienen la presión sobre los recursos y que afectan de manera indirecta el carga de trabajo o el gasto familiar. Por ejemplo los proyectos como las estufas rurales, que representan un ahorro en tiempo de recolección o en gasto para los hogares.

En algunos proyectos las externalidades o efectos externos ambientales se presentarán con mayor evidencia que en otros. Quizá el ejemplo más claro en proyectos de conservación de suelos es disminución del vertido de partículas sólidas cuenca abajo, que disminuyen los costos de potabilización del recurso así como los de desazolve o en su caso, que detienen la disminución en la vida útil de presas, etc.

Para la evaluación de los proyectos se sugirieron cuatros premisas básicas:

  • Identificación de los beneficiarios. Es muy importante conocer el número y la ubicación de los beneficiarios. En algunos casos, los proyectos son comunales y por ello se considera como beneficiarios el conjunto de hogares de la comunidad. En algunos casos los proyectos benefician predios comunales pero de uso privado y en ese sentido, el beneficiario es el hogar usufructuario del predio. Existen obras de tipo cooperativa, siendo beneficiarios los hogares miembros de ésta. Como se podrá observar, para ser consistente con los análisis de pobreza y de matrices de contabilidad social, se determinó que la unidad de análisis relevante es el hogar.
  • Examinar, si existen, diagnósticos iniciales. La existencia de los mismo aporta una valiosa información respecto al objetivo de la obra, es decir que beneficio ambiental y/o económico se quiere obtener o que daño se quiere evitar. Remitirse al diagnóstico inicial también permite evaluar la eficacia del proyecto. Es decir si ha cumplido o está cumpliendo con su objetivo inicial.
  • Vida útil del proyecto. La dimensión temporal es extremadamente importante en los proyectos de tipo ambiental. Muy a menudo los proyectos ambientales no se llevan a cabo por que tienen beneficios netos pequeños de corto plazo y se minimizan los grandes beneficios de largo plazo. Es importante saber el dato de la vida útil de los proyectos para estimar el valor presente de los mismos. Asimismo, es muy importante considerar dentro de los costos, la depreciación. Es decir el costo necesario para conservar la obra de forma que rinda los beneficios para los cuales fue diseñada.
  • Tasa de descuento común. Para permitir su comparabilidad con otros proyectos, es muy importante calcular los valores presentes netos con la misma tasa de descuento. En este trabajo se empleó una tasa de descuento real del 7% que resulta de restar la inflación de la tasa de interés nominal para el año de 1996.

Para obtener una medida monetaria de la rentabilidad de los proyectos se emplea la siguiente fórmula:

Donde:

VPN = Valor presente neto del proyecto.

Bt = Beneficios Totales (incluyendo los beneficios directos, los indirectos y las externalidades

ambientales positivas) en el periodo "t".

Ct = Costos Totales (incluyendo los costos directos, los indirectos y las externalidades

ambientales negativas) en el periodo "t".

r = Tasa de Descuento (tasa de interés en términos reales).

N = Vida útil del proyecto.

 

 

3.6. Medición de impacto sobre los niveles de pobreza

Uno de los objetivos esperados de la realización de los proyectos es su impacto sobre la reducción de la pobreza en las comunidades piloto. Para ello fue necesario hacer una estimación monetaria del ingreso adicional generado por los proyectos e incorporarlo en una estimación de los índices de pobreza que incluyeran este beneficio. En este apartado se parte del supuesto que el proyecto beneficia a todos los habitantes de la comunidad. En situaciones donde el proyecto beneficia a un subconjunto de la población, el ingreso adicional se estima para los beneficiarios en cuestión y se recalculan los índices de pobreza considerando ese impacto de manera exclusiva para éstos.

Para realizar la vinculación entre el proyecto concreto y su impacto en la reducción de la pobreza calculó en primer término el beneficio monetario per cápita a los beneficiarios de los proyectos mediante la siguiente fórmula:

Donde:

D YJ = Es ingreso adicional per cápita mensual generado por el proyecto

VPN = Valor presente neto del proyecto.

N = Vida útil del proyecto.

n = Número de beneficiados del proyecto

Como puede observase, se divide el valor presente del proyecto entre el número total de meses (N*12n) que dura el proyecto y entre el número de habitantes de la comunidad.

Una vez obtenido este beneficio monetario, se modifica el índice de pobreza recalculando las brechas originales:

Las brechas de pobreza modificadas se incorporan, modificando el cálculo de los índices de pobreza originales (antes del proyecto PRODERS) para obtener los nuevos índices de pobreza:

Para estimar la reducción porcentual en la pobreza de cada uno de los indicadores, bastará con aplicar la siguiente fórmula:

En donde Pa representa el indicador de pobreza antes de la instrumentación del proyecto del PRODERS local, en tanto que Pa (PRODERS) es el indicador de pobreza después de la instrumentación del proyecto en cuestión.

3.7. Perfil Socioeconómico: Matriz De Contabilidad Social

 

La Matriz de Contabilidad Social (MCS), es un instrumento que permite identificar e incorporar, dentro de una estructura cuantitativa, los flujos económicos entre los distintos sectores que participan en la economía de cualquier comunidad, sin importar su tamaño.

La MCS es una matriz cuadrada, y consiste básicamente de un conjunto de renglones y columnas con los mismos encabezados en las que se asientan los flujos económicos. El periodo de registro de éstas transacciones generalmente es de un año y cada agente o grupo de agentes considerados tienen su propio renglón y su propia columna en la matriz ordenados de manera idéntica.

El registro de las transacciones de los agentes y sectores económicos, en la MCS, se basa en el principio de doble entrada de la contabilidad, por lo que dicho registro se realiza cuidando que los gastos e ingresos totales para cada cuenta sean iguales. Por convención, las filas corresponden a los ingresos de la cuenta en cuestión y las columnas hacen referencia a los gastos o pagos hechos a otras cuentas.

La MCS refleja las relaciones internas que presentan las actividades de producción, las instituciones, los factores de producción e inversiones, así como los vínculos de la comunidad con el exterior. Por ello, una MCS permite analizar la estructura económica de una población.

Como puede observarse en el ejemplo de estructura de una MCS, presentado en el Cuadro 1, normalmente las cuentas que se incluyen en ella se clasifican en: actividades de producción, factores de producción, instituciones, capital y resto del mundo.

1. Cuentas de Factores: estas cuentas incluyen, generalmente, a los factores trabajo y capital y, cuando se analiza al sector agrícola, también se incorpora el factor tierra. En el factor trabajo se distingue al trabajo familiar del asalariado. Los factores reciben pagos (renglón 1) en forma de salarios y rentas por la venta de sus servicios a la cuenta de actividades; e ingresos del extranjero, como pago por servicios factoriales. Esas ganancias son distribuidas (columna 1) a los hogares después del pago de impuestos al gobierno.

2. Cuenta de Instituciones: típicamente incluye grupos diferentes de hogares (generalmente en grupos socioeconómicos) y gobierno.

El ingreso de los hogares incluye el pago que les hacen los factores y varias transferencias provenientes de otros hogares, del gobierno y del exterior (por concepto de remesas). Su gasto se divide en consumo, pago de impuestos y transferencias a otros hogares.

El gobierno divide sus gastos corrientes en la compra directa de bienes y servicios provenientes de la cuenta de actividad, transferencias a los hogares y recibe ingresos por impuestos y transferencias corrientes del exterior. El remanente entre los ingresos y los gastos de los hogares es el ahorro (fila 4), que se invierte conforme al origen de la inversión (columna 4).

3. Cuentas de Actividad o Producción: corresponden a los sectores de producción de la población o zona de estudio. En estas cuentas se registran la compra de materias primas, bienes intermedios y servicios de los factores para producir bienes. Además, en ellas se muestran las transacciones de compra-venta de bienes importados y locales incluyendo los servicios del sector comercio, así como el pago de impuestos indirectos.

Así entonces, los gastos de las actividades se asientan en la columna 3 y sus ingresos en el renglón 3, que se derivan de las ventas en el mercado interno, al exterior y al gobierno. En tal renglón también se asientan los subsidios que las actividades reciben del gobierno.

4. Cuenta de capital: En principio, una cuenta separada de capital debe de ser identificada para cada una de las instituciones descritas. En la práctica, sin embargo, no existe la información necesaria para hacerlo. Generalmente sólo se incluye una cuenta de capital la cual recolecta el ahorro de las instituciones junto con las transferencias netas de capital externo (ahorro externo) del resto del mundo (columna 5).

5. Cuenta del Resto del Mundo: las transacciones entre la economía doméstica y el resto del mundo son registradas en esta última cuenta. La economía recibe ingresos por las exportaciones y paga por las importaciones al resto del mundo. De manera similar, se reciben y hacen pagos del y al exterior por servicios factoriales y otras transferencias, dentro de las cuales se incluyen las remesas.

La construcción y diseño de la MCS se basa en la inclusión de las instituciones o sectores que participan en la economía en estudio. De esta manera, la aplicación de este enfoque resulta muy versátil, pues permite rescatar las características particulares de cada economía, así como adaptar el estudio en los aspectos de interés para cada investigación así como por la disponibilidad de información que se tenga. Por ejemplo, en el presente estudio dividimos a los hogares en dos grupos conforme a sus niveles de ingreso.

Por sus características, la MCS es muy útil para la construcción de modelos multisectoriales ya que provee una gran cantidad de información sobre la estructura de una economía, lo cual facilita la formulación de modelos que expliquen su funcionamiento y grado de complejidad. Los modelos económicos más comunes que se calculan a partir de las MCS son los de multiplicadores y los modelos de equilibrio general. El modelo de multiplicadores se presenta en el capítulo 7.

Cuadro 3.2. Esquema de una Matriz de Contabilidad Social

GASTOS

INGRESOS

1. FACTORES

2. INSTITUCIONES

3. ACTIVIDADES

4. CAPITAL

5. Resto del MUNDO

TOTAL

1. FACTORES a. Tierra b. Capital c. Trabajo: Familiar Asalariado

Valor Agregado en la Producción

Valor Agregado Total de los Factores de Producción

2. INSTITUCIONES a. Hogar: Pobre No Pobre b. Gobierno

Pagos a los Hogares por servicios de Trabajo, Capital y Tierra usados en la Producción

Pago a los Hogares por servicios laborales;Transferencias Familiares Transferencias del Gobierno

Impuestos

Remesas Regionales, Nacionales y Extranjeras

Remesas TotalesIngresos Totales de los HogaresIngresos Totales del Gobierno

3. ACTIVIDADES

a. Agricultura: Básica

Comercial b. Ganadería c. Forestal d. Construcción e. Comercio

Consumo de los Hogares y del Gobierno

Matriz Insumo-Producto de la Comunidad

Inversión: Física, Humana y Natural

Exportación de Mercancías

Ventas Totales

4. CAPITAL a. Físico b. Humano c. Natural

Ahorro: Hogares y Gobierno

Ahorro Total en Capital

5. Resto del MUNDO a. Resto de la Región b. Resto de México c. Resto del Mundo

Importaciones Regionales, Nacionales y Extranjeras

Importaciones del Resto del Mundo

TOTAL

Pagos Totales al Capital y al Trabajo

Gastos Totales de las Instituciones

Pagos Totales

Inv. Total en Capital

Exportaciones

TotalesIngresos / Gastos

 

4. Perfiles de Pobreza de las comunidades piloto seleccionadas

Esta sección tiene por objeto examinar los perfiles de pobreza de las comunidades piloto para las cuales se cuenta con un diagnóstico socioeconómico derivado de las matrices de contabilidad social. Estos 8 pueblos pertenecen a un número igual de regiones prioritarias, y por tanto representan una muestra –aunque imperfecta– del universo de los PRODERS. Por tanto el análisis de la pobreza del conjunto de estos pueblos sirve como una aproximación global del perfil de pobreza de las comunidades del programa.

4.1. Pobreza Global y Perfiles Comunitarios de Pobreza

Para llevar a cabo nuestro análisis partimos de dos tipos de aproximación. Una de ellas estudia la pobreza general de las comunidades piloto como la suma o agregación de cada uno de los perfiles de pobreza particulares de los pueblos estudiados. A este enfoque le llamaremos pobreza global. La otra aproximación actúa en sentido inverso, ya que parte de la amalgama de todos los datos de las distintas comunidades, para realizar posteriormente una desagregación que permita examinar la contribución de cada pueblo a la pobreza total. A este acercamiento le llamaremos análisis de pobreza conjunta. (Ver infra sección 4.2)

En la gráfica 4.1 refleja el primer concepto. En ella se muestran los ocho perfiles de ingreso de los pueblos analizados además de dos rectas que representan las líneas de pobreza extrema y moderada. Para cada pueblo la curva de distribución refleja ingresos de los hogares ordenados en forma ascendente. Debido a que los pueblos tienen distinto número de hogares, se han considerando los porcentajes de población y no su número absoluto para poder realizar comparaciones consistentes. En la gráfica se puede apreciar que la distribución del ingreso en las distintas comunidades es bastante similar, resaltando tan sólo los casos extremos de La Perla y San Isidro. En el primero prácticamente la totalidad de los hogares se encuentra por debajo de la línea de pobreza extrema mientras que en segundo tan sólo lo esta el 12 % de la población. Cuando se analiza el caso de la pobreza moderada (descrita en la metodología como "pobreza ajustada"), podemos observar que esta similitud entre indicadores de pobreza es aún mayor. Esto es posible corroborarlo en la gráfica 4.1 pues se observa que la distribución del índices de pobreza moderada es mucho más uniforme. El cuadro 4.1., corrobora esta situación, ya que muestra que el coeficiente de variación, como indicador estadístico de dispersión, es mucho menor cuando consideramos el caso de la pobreza moderada (0.20 vs. 0.40).

Gráfica 4.1

 

 

 

 

 

Gráfica 4.2

 

 

 

En el cuadro inferior también se puede apreciar un resultado importante y positivo del programa, y este es el acierto en la selección de comunidades objetivo, puesto que dentro de sus objetivos prioritarios se encuentra atender con especial atención a comunidades pobres. Como se puede apreciar, en promedio, existe un 61% de población en extrema pobreza y un 85% por debajo de la línea de pobreza moderada.

Cuadro 4.1 Indicadores de Pobreza y de su Dispersión

Comunidad

Población Muestral

Factor de Expansión

Población Total

Ponderador Poblacional

Pobreza Extrema

Pobreza Moderada

18 de Marzo

99

4.7

465.3

8.47%

49%

84%

Cedros

101

7.6

767.6

13.97%

53%

92%

La Labor de Sta. Lucía

57

5.6

319.2

5.81%

65%

82%

La Perla de San Martín

68

4.6

312.8

5.69%

96%

100%

San Andrés Daboxtha

97

15.4

1493.8

27.18%

65%

87%

San Isidro

107

12.8

1369.6

24.92%

12%

50%

San José Trujapan

98

6.3

617.4

11.23%

73%

100%

Xacantitla

60

2.5

150

2.73%

75%

100%

 

 

Total

5495.7

100.0%

51.9%

80.3%

 

 

 

Media:

61%

85%

 

 

 

Desviación estándar

0.24

0.17

 

 

 

Coeficiente de Variación

0.40

0.20

Sin embargo este promedio sobrestima el índice de pobreza puesto que da el mismo peso a cada comunidad independientemente de su tamaño. Para establecer un indicador más exacto es necesario sacar un promedio ponderado. Este se encuentra sombreado en el cuadro 4.1. El verdadero índice es de 51.9% y 80.3% respectivamente para pobreza extrema y moderada. La reflexión sobre la importancia de ponderar con respecto a la población nos lleva al segundo enfoque,

el de pobreza conjunta.

4.2. Contribuciones Porcentuales a la Pobreza Conjunta

La gráfica 4.3 esta construida bajo el enfoque de la pobreza conjunta, es decir tomando el conjunto del universo como si fuera una misma población. En ella se observa una distribución relativamente uniforme excepto por unas cuantas observaciones con niveles de ingreso muy por encima de la línea de pobreza. Esta gráfica se distingue de la de perfiles de cada pueblo por considerar el peso poblacional de cada uno de éstos, reflejando una situación más cercana a la realidad. En este caso los indicadores para pobreza extrema y moderada que se observan en la gráfica con precisamente los que fueron sombreados en el cuadro 4.1.

Gráfica 4.3

Un aspecto que puede servir de guía en dar prioridad efectivamente a las comunidades más pobres del programa es el de considerar la medida en la que éstas contribuyen en términos porcentuales a la pobreza conjunta del universo de comunidades PRODERS. Para ello se puede tomar ventaja de una de las características del índice de pobreza empleado en nuestro estudio. En particular aquella que permite construir el índice de pobreza total como un promedio ponderado de los índices de pobreza de las comunidades en donde los ponderadores son precisamente los pesos poblacionales de cada pueblo.

Esto se refleja en la siguiente ecuación:

Donde:

Pa = Indice de pobreza para el total de la población PRODERS

nj = Población de la comunidad "j"

n = Población total de las comunidades piloto PRODERS

Pa j = Indice de pobreza de la comunidad "j"

a = Parámetro de "aversión social a la pobreza"

Una vez construido el índice Pa , es posible estimar la contribución de cada comunidad a la pobreza conjunta. aplicando la siguiente fórmula:

Donde Cj representa la contribución porcentual de la comunidad a la pobreza total del universo PRODERS.

La gráfica 4.4 compara el peso poblacional de cada una de las comunidades con su contribución porcentual a la pobreza. Puede observarse como una comunidad "promedio" como Cedros contribuye a la pobreza conjunta tanto como contribuye su población, pues prácticamente su indicador de pobreza coincide con el indicador de pobreza "promedio" que arroja la población conjunta.. Sin embargo San Isidro, a pesar de tener un peso poblacional grande (25%) contribuye poco a la pobreza total (6%) por ser una comunidad que esta por encima del promedio de ingreso de las demás. El caso opuesto lo presenta San Andrés Daboxtha, ya que al ser una comunidad con un ingreso muy por debajo del promedio contribuye más que proporcionalmente a la pobreza 34% vs. 27% de peso poblacional. ¿Cómo serviría este "mapa de pobreza" de guía al programa?. Si uno de los valores que se tienen es el de repartir equitativamente el presupuesto una posible recomendación es la de otorgar recursos de manera proporcional a la contribución de pobreza que aporta cada comunidad a la pobreza conjunta. De esta manera se tomaría en cuenta no solamente la extensión de la pobreza de un poblado sino su escala, ya que el peso poblacional es determinante para medir el número total de pobres.

Gráfica 4.4

El último aspecto a resaltar es que, si es nuestro interés no sólo contribuir a reducir el porcentaje de pobres sino qué tan severamente marginados se encuentran y que tan desigualmente se encuentran distribuidos sus ingresos, podemos construir ese "mapa de pobreza" con distintos valores de alfa. (Ver capítulo 3 de Metodología). Esto es precisamente lo que se muestra en la gráfica 4.5. Tomemos el caso de Cedros. Su contribución a la pobreza conjunta va cayendo según exploramos distintos aspectos de la pobreza. Cuando sólo se considera el porcentaje de pobres (es decir cuando a =0, la contribución es de 14.4%, sin embargo cuando medimos la magnitud de la brecha de pobreza (con a =1), dicha contribución cae 9.3%, cuando se da mayor pero a la severidad de esa brecha (con a =2), cae a 6.1%. Caso contrario se da por ejemplo con San Andrés Daboxtha, en donde estos tres contribuciones van en sentido creciente: de 34 ad 37.4 y a 43.9%. En términos llanos, lo que esto significa es que la población pobre de San Andrés se encuentra en un estado de marginación mayor que la de Cedros.

Gráfica 4.5

 

 

 

5. Rentabilidad y Sustentabilidad de los proyectos (Estudios de Caso)

Esta sección tiene por objeto examinar a profundidad un par de experiencias exitosas de desarrollo sustentable dentro del marco de los PRODERS 1996. Para cada caso presenta posibles escenarios de impacto ambiental y distributivo que se originan a partir de los diversos criterios de evaluación e instrumentación aplicados. Cuantifica y compara dichos impactos con objeto de ilustrarlos gráficamente y sugerir tanto las líneas de acción deseables en el desarrollo de los mismos como lecciones generales para la evaluación del programa a futuro.

5.1. Sonora: Reforestación con Especies Nativas de Valor Comercial

Síntesis: Partiendo de la definición de desarrollo sustentable, esta subsección examina el caso de un proyecto de reforestación con especies nativas de valor comercial en la zona de piedemonte del sur de Sonora. Este se analiza a partir de cinco criterios fundamentales que permiten generar 16 distintos escenarios. Los criterios son, Equidad, Tecnología Productiva, Mejoramiento Ambiental, Perspectiva Político-Geográfica y Eficacia Económica. Este último tiene dos modalidades: Rentabilidad económica e impacto permanente en la reducción la pobreza de la comunidad. El proyecto es robusto en cuanto genera valores presentes netos positivos para cada uno de los escenarios presentados, aunque evidentemente las tasas de rentabilidad varían según los supuestos considerados. Los cocientes beneficio-costo del proyecto se encuentran en un rango de valores entre 1.30 y 4.71. Asimismo, las estimaciones arrojan distintas órdenes de magnitud en la reducción de la extrema pobreza de los beneficiarios. Cuando se considera a la pobreza en su severidad, el impacto de reducción se encuentra entre 2.3 % y 20.8%. Cuando se le considera en cuanto a la equidad de ingresos entre los pobres, dicho impacto varía entre 2.71% y 40.70%.

5.1.1. Contexto del Proyecto

En la discusión ambiental de las últimas décadas el concepto fundamental que emerge es el de desarrollo sustentable, como "aquel desarrollo que satisface las necesidades de la presente generación sin disminuir la capacidad de las siguientes generaciones de satisfacer las suyas". [CMDMA: 1987].

Como principio, el desarrollo sustentable sienta una base de equidad de dos formas: 1) equidad dentro de una misma generación, ya que busca que todos los individuos de la presente generación por lo menos satisfagan sus necesidades básicas. En una lectura mínima esto implica que nadie se encuentre en una situación de pobreza extrema, y 2) equidad entre generaciones, ya que la generación presente debe heredar a las generaciones futuras al menos aquellos elementos físicos, humanos y naturales para permitirles la capacidad de satisfacer sus propias necesidades. [Muñoz y Guevara: 1995]. El desarrollo sustentable por tanto se considera como una función del crecimiento económico, la equidad social y la conservación y protección ambiental. En este contexto, la DGPR inició en la Sociedad de Solidaridad Social de la "La Labor de Santa Lucía", comunidad piloto del programa regional del Sur de Sonora, un proyecto de reforestación con especies nativas de valor comercial.

La comunidad se localiza al Sudeste de la Sierra Álamos en dos grandes regiones fisiográficas: la Sierra en la parte alta de la misma y que cubre la Reserva de Álamos y el piedemonte que cubre casi la mayoría de los terrenos de la comunidad. La población se encuentra asentada en una planicie dominada por mezquites bien desarrollados, en promedio mayor de 4 metros de altura. En estas condiciones se presentan suelos muy obscuros y profundos, clasificados como Faeozems. Sin embargo la localidad está rodeada de pequeñas sierras con suelos Regosoles y Litosoles, características por sus colores claros, poca profundidad y fases gravosas y pedregosas. [Sánchez y Contreras: 1997 y DGPR: 1996].

5.1.2. Descripción del Proyecto

El proyecto de reforestación con especies nativas se llevó a cabo en colaboración con la S.S.S. (Sociedad de Solidaridad Social) "Juan de Dios Terán Enríquez" en una superficie de 80 hectáreas. En 14 de ellas se establecieron 4,200 plantas de palo colorado (Caesalpinia platyloba); en las 66 restantes fueron trasplantadas 19,800 plantas de amapa (Tabebuia palmeri); en total se colocaron en el terreno 24,000 plantas; en ambos casos se distribuyeron aproximadamente 300 plantas por hectárea. Las especies utilizadas tienen demanda en el mercado local, como postes para la construcción de potreros, como guías para el cultivo del tomate y en las viviendas en el primer caso; en tanto que la amapa se utiliza preferentemente para la construcción de viviendas rurales. [Sánchez y Contreras: 1997].

5.1.3. Criterios de Evaluación

Una idea central en este apartado es que la evaluación de un proyecto en particular depende en gran medida de la perspectiva específica en que se le considere y de los criterios con los que se analice e instrumente el mismo. En este caso hemos considerado cuatros criterios dicotómicos que resultan en 16 escenarios distintos. En el cuadro y el esquema siguientes se muestran los distintos criterios y el conjunto de alternativas en que éstos derivan.

 

Cuadro 5.1: Valores y criterios considerados en la construcción de escenarios

Valor

Equidad

Tecnología Productiva

Ambiental

Político

Eficacia

Criterio

Distribución de los beneficios

Usos Alternativos

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Político-Geográfica

Coeficiente B/C

Impacto sobre Pobreza

Opción 1

Por socio

Agrícola

Incorpora externalidades

Local

Magnitud

Severidad

Opción 2

Per cápita

Ganadero

No incorpora Externalidades

Nacional

Distribución

1.- Distribución del los beneficios. Este es un criterio distributivo y depende del modo en el que se repartan los beneficios de las sucesivas cosechas. Si la comunidad decide cosechar colectivamente, las utilidades se pueden distribuir en partes iguales para cada uno de los socios o bien puede pensarse en un escenario donde las utilidades se repartan per cápita ya sea en monetario o a través de una obra pública que beneficie por igual a la población.

2.- Usos alternativos. El proyecto tiene que considerar dentro de sus costos el uso alternativo que se hubiera dado al predio en ausencia del proyecto (esto es, su costo de oportunidad). En la comunidad existen básicamente dos alternativas productivas para el terreno en cuestión además de la forestal, a saber, la ganadera extensiva y la agricultura de subsistencia.

3.- Perspectiva ambiental. La existencia del proyecto otorga beneficios que no son internalizados por el mercado. En particular, se ha hecho énfasis en la capacidad del terreno reforestado para retener el sustrato que de otra manera se hubiese perdido por efecto de la erosión. En ausencia del proyecto, parte de la tierra erosionada hubiera terminado acumulándose como azolve cuenca abajo. Evitar incurrir en el costo de desazolve debido a la retención del sustrato debido al proyecto de reforestación en el predio es considerado un beneficio de tipo ambiental.

4.- Perspectiva Político Geográfica. Esta perspectiva parte del reconocimiento que una proporción de los gastos ejercidos en el ámbito federal por la SEMARNAP se traducen en beneficios pecuniarios para los beneficiarios a través del pago de jornales para la realización del proyecto. Por tanto los jornales que son considerados como un costo para la SEMARNAP se consideran un beneficio para los miembros de la comunidad que laboraron en el proyecto.

Así pues, la combinación de las distintas alternativas nos da 16 distintos escenarios que se ilustran en

el siguiente esquema.

Esquema 1: Distintos escenarios derivados de cuatro criterios de evaluación

5.1.4. Estimación de costos y beneficios

Los supuestos sobre los principales valores asignados en la construcción de escenarios son: 1) En el año 5 se tendrá un porcentaje de supervivencia del 80% de las plantas originalmente colocadas en el predio y se mantendrá el mismo porcentaje en los años sucesivos; 2) Toda la producción del predio se podrá comercializar ya que existe en la actualidad (en el futuro) la demanda puede absorber la totalidad del producto ofrecido a los precios de mercado.

Los siguientes criterios de beneficios y costos, son determinados por el conocimiento comunitario y de expertos en el área de estudio.

Beneficios directos

Postes. Se comenzará el corte de árboles de palo colorado a cinco años de hecha la plantación. Debido a divergencias en maduración y crecimiento de las plantas, en el quinto año se cortará solamente el 50% de las plantas supervivientes. No se talará el árbol desde abajo, sino que se le cortarán una o dos ramas que den el grueso apropiado para postes. Al sexto año se repetirá la misma operación para 50% de los árboles restantes de palo colorado. Se dejarán transcurrir tres años (hasta el año 8) para cortar nuevamente postes en los árboles de la primera cosecha repitiendo la operación para los árboles de segunda cosecha en el año 9. Cada poste cortado y ofrecido en el poblado tiene un precio actual de $5.00 M.N.

Vigas o morillos. La amapa es de crecimiento más lento que el palo colorado, de tal forma que tienen que esperarse aproximadamente nueve años para obtener la altura y el grosor suficiente para ser aprovechada. (El morillo debe tener un mínimo de 20 cm de diámetro para este fin). A diferencia del palo colorado que puede ser cortado en varias ocasiones, la amapa se puede aprovechar una sola vez. Cada morillo o viga tiene un precio de venta en la región de $10.00 M.N.

Leña. Se considera que en los años 5 y 9 del proyecto será posible hacer un aprovechamiento de la vegetación distinta a las especies plantadas para obtener leña (i.e., el árbol de mezquite entre otros). La leña recolectada será vendida dentro de la comunidad. El valor comercial de la leña obtenida en cada año de cosecha es respectivamente de $1,200 M.N.

Beneficios indirectos

Beneficio en productividad agrícola y ganadera: Debido al descanso que se le da a la tierra y a la existencia de la plantación forestal, ésta se enriquece por la retención de humedad y la acumulación de nutrientes (entre otros la fijación de nitrógeno y la acumulación de biomasa). La tierra se vuelve más fértil y por tanto es más redituable su explotación económica. Esto nos arroja un escenario donde la rentabilidad de la actividad agrícola tiene su punto más alto de productividad en el primer año, mismo que va disminuyendo hasta el punto en que es necesario dejar descansar de nuevo la parcela en el cuarto año de explotación ya que en el quinto año las utilidades económicas dejan de ser positivas. Esto se debe al proceso mecánico del arado de la tierra, que facilita la acción erosiva del agua y el aire y la consecuente pérdida de la capa fértil. A esto debe sumarse la pérdida de fertilidad por la extracción de nutrientes propia de la actividad agrícola. Para la estimación de los beneficios del incremento en la fertilidad de tierra debido al proyecto, se calcula la diferencia de productividad acumulada entre año anterior y año posterior que refleja el valor de la fertilidad acumulada a lo largo de los años productivos de la tierra con la existencia del proyecto. Los valores son respectivamente 24,000, 18000 y 18,000 pesos para los diferenciales entre el año uno y el año dos, el dos y el tres y finalmente el tres y el cuatro. La actividad ganadera se beneficia debido al aumento de forraje y de vegetación y frutos palatables al ganado, lo que permite la alimentación de una vaca adulta que concibe un becerro cada dos años por valor de 2,500 M.N.

Beneficio ambiental (externalidades). En este ejercicio el único beneficio externo que hemos considerado por resultado del proyecto de reforestación es la disminución en los costos remediales asociados a erosión del suelo. Dichos costos emergen ya que la acción erosiva del agua y el aire se ve magnificada cuando se ejercen actividades agropecuarias en el predio. La presencia de una masa vegetal protegida evita la erosión de suelos que en llegan a asentarse en forma de azolve cuenca abajo y en los vasos de presas. Al verse reducida la capacidad de las presas deben tomarse acciones para remover el azolve asentado.

a) Tomando en cuenta la opción agrícola (Conservación del suelo): Se considera una superficie de 800,000 m2 que es afectada por una erosión laminar de 0.01m (1.0 cm) de espesor debido a la erosión combinada de agua, aire y acción mecánica sobre el suelo propia de las tareas de labranza. Por tanto el volumen de suelo retenido al año es de 800,000 m2 ´ 0.01 m = 8,000 m3. Sin embargo del volumen total erosionado sólo una proporción del 20% se deposita directamente en el vaso de la presa "Josefa Ortiz de Domínguez" localizada en el vecino estado de Sinaloa. Con ello el volumen estimado de azolve sería de 1,600 m3. El costo de remoción de la tierra del vaso de la presa es de $30 por acarreo de m3 con lo que se obtiene un total de 1,600 ´ 30 = $48,000 M.N. en costos evitados de desazolvamiento.

Tomando en cuenta la opción ganadera (Conservación del suelo): Se hace un ejercicio análogo al anterior, salvo que en este escenario la tasa de erosión laminar es mucho menor: 0.006m; con ello el valor resultante de los costos remediales evitados es de $28,800 M.N.

Costos directos

Inversión. El costo total del proyecto para reforestar las 80 hectáreas representó para la SEMARNAP una erogación de $ 59,480 que a continuación se desglosa:

a) Costo de las plantas puestas en los terrenos de la comunidad a razón de $1.20 por planta: 24,000 ´ $1.2= $28,800 M.N.

b) Costo del material. Alambre de púas y grapas = $1,500 M.N.

c) Costo de la mano de obra de la comunidad empleado para la plantación y la construcción de cerco perimetral; incluyendo postes = $30,680 M.N.

d) Cosecha. Se estima que se necesitarán un total de 1,212 jornales para hacer los cortes en los años de cosecha. El costo del jornal es de $20, con lo que el costo total por este concepto es de 24,240 M.N.

Costos indirectos

El costo de oportunidad del uso del predio, independientemente de si uso es agrícola o ganadero es $300 por hectárea ello resulta en un costo total de $300 ´ 80 ha. = $24,000 M.N.

5.1.5. Resultados principales

En el cuadro siguiente se muestran los principales resultados arrojados por nuestro análisis. Estos están ordenados por orden decreciente respecto al impacto en el nivel de pobreza de los beneficiarios. (Véase sección 4.6 del capítulo metodológico). El análisis muestra que en todo el rango de los 16 escenarios contemplados, el proyecto de reforestación resulta rentable. Así pues, el coeficiente beneficio-costo es superior a la unidad teniendo una variación entre 1.30 y 4.71 respectivamente entre las alternativas extremas de rentabilidad.

Por el lado del impacto del proyecto en términos de reducción permanente en la pobreza extrema de los beneficiarios, se tienen igualmente resultados alentadores. Al considerarse el alivio sobre la severidad de la pobreza (alfa = 1), se tiene un rango de reducción entre 20.88% y 1.44% es decir, entre el escenario más favorable y el menos favorable respectivamente. Cuando se considera el mejoramiento en la distribución del ingreso entre los beneficiarios pobres, el impacto es mucho mayor, ya que incremento de monto fijo en el ingreso de los pobres además de reducir la severidad de la pobreza, disminuye la iniquidad relativa del ingreso entre estos hogares. Así, el rango de impacto varía entre 40.70% y 2.71% entre los escenarios extremos. Es interesante apuntar dos aspectos. Primero, en todos los casos considerados el impacto sobre el segundo rubro (distribución) es mayor que en el primero (severidad). Segundo, se puede observar que existe una relación monotónica entre éstos dos aspectos de la medida de pobreza. Es decir, la posición relativa de cada uno de los escenarios se conserva en el ordenamiento de impacto sobre la pobreza independientemente de sí se considera su aspecto de severidad o distribución.

Cuadro 5.2: Principales Resultados

CRITERIOS

Ingresos

Impacto sobre Pobreza

Distribución de los beneficios

Uso Alternativo

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Político-Geográfica

En valor Presente

Coeficiente B\C

Alfa=1

Alfa=2

Per Cápita

Agrícola

Ambiental

Local

$226,276

2.84

-20.88%

-40.70%

Per Cápita

Agrícola

Ambiental

Nacional

$199,005

2.61

-17.91%

-34.64%

Per Cápita

Ganadero

Ambiental

Local

$182,478

4.71

-16.18%

-31.15%

Por Socio

Agrícola

Ambiental

Local

$226,276

2.84

-11.84%

-22.91%

Per Cápita

Ganadero

Ambiental

Nacional

$127,936

2.67

-10.82%

-20.52%

Por Socio

Agrícola

Ambiental

Nacional

$199,005

2.61

-10.27%

-19.79%

Por Socio

Ganadero

Ambiental

Local

$182,478

4.71

-9.33%

-17.95%

Per Cápita

Ganadero

No Ambiental

Local

$ 84,926

2.73

-6.93%

-12.99%

Por Socio

Ganadero

Ambiental

Nacional

$127,936

2.67

-6.37%

-12.14%

Per Cápita

Agrícola

No Ambiental

Local

$ 63,690

1.52

-5.11%

-9.52%

Por Socio

Ganadero

No Ambiental

Local

$ 84,926

2.73

-4.14%

-7.84%

Por Socio

Agrícola

No Ambiental

Local

$ 63,690

1.52

-3.07%

-5.80%

Per Cápita

Agrícola

No Ambiental

Nacional

$ 36,419

1.30

-2.86%

-5.29%

Per Cápita

Ganadero

No Ambiental

Nacional

$ 30,384

1.40

-2.37%

-4.39%

Por Socio

Agrícola

No Ambiental

Nacional

$ 36,419

1.30

-1.73%

-3.26%

Por Socio

Ganadero

No Ambiental

Nacional

$ 30,384

1.40

-1.44%

-2.71%

Otra forma de observar los resultados es desde el análisis de la importancia relativa de los distintos criterios utilizados para evaluar el impacto sobre la pobreza extrema. En el siguiente cuadro se analizan escenarios que consideran tres criterios similares que se diferencian sin embargo por la perspectiva ambiental. Se puede observar que en cada uno de los casos, la perspectiva ambiental es "dominante" en términos de impacto sobre la severidad de la pobreza. De hecho la diferencia promedio para el conjunto de escenarios es poco menos del 9.5%.

Cuadro 5.3: Escenarios Ordenados por su impacto en la pobreza extrema comparando por su impacto ambiental

 

Uso Alternativo

Distribución de los Beneficios

Perspectiva Geográfico-Política

Ambiental

No Ambiental

Diferencia

1

Agrícola

Per Cápita

Local

-20.88%

-5.11%

-15.77%

2

Agrícola

Per Cápita

Nacional

-17.91%

-2.86%

-15.05%

3

Agrícola

Por Socio

Local

-11.84%

-3.07%

-8.77%

4

Agrícola

Por Socio

Nacional

-10.27%

-1.73%

-8.53%

5

Ganadero

Per Cápita

Local

-16.18%

-6.93%

-9.25%

6

Ganadero

Per Cápita

Nacional

-10.82%

-2.37%

-8.45%

7

Ganadero

Por Socio

Local

-9.33%

-4.14%

-5.20%

8

Ganadero

Por Socio

Nacional

-6.37%

-1.44%

-4.92%

 

 

 

 

Promedio de la diferencia:

-9.49%

Al analizar el impacto que se tiene al variar la distribución de los beneficios manteniendo las demás características constantes, puede observarse la mayor repercusión que tiene en todos los escenarios el criterio de la repartición per cápita sobre el criterio de distribución por socio. Este resultado no es sorprendente ya que naturalmente las familias más numerosas tienden a ubicarse en los niveles inferiores de la distribución del ingreso. En promedio, la perspectiva per cápita tiene un impacto superior del orden de 4.4%.

 

Cuadro 5.4: Escenarios Ordenados por su impacto en la pobreza extrema comparando la distribución de los beneficios

 

Uso Alternativo

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Geográfico-Política

Per Cápita

Por Socio

Diferencia

1

Agrícola

Ambiental

Local

-20.88%

-11.84%

-9.04%

2

Agrícola

Ambiental

Nacional

-17.91%

-10.27%

-7.64%

3

Agrícola

No Ambiental

Local

-5.11%

-3.07%

-2.04%

4

Agrícola

No Ambiental

Nacional

-2.86%

-1.73%

-1.13%

5

Ganadero

Ambiental

Local

-16.18%

-9.33%

-6.85%

6

Ganadero

Ambiental

Nacional

-10.82%

-6.37%

-4.46%

7

Ganadero

No Ambiental

Local

-6.93%

-4.14%

-2.79%

8

Ganadero

No Ambiental

Nacional

-2.37%

-1.44%

-0.93%

 

 

 

 

Promedio de la diferencia:

-4.36%

En el siguiente cuadro comparativo también resalta la superioridad de la perspectiva local, ya que como se mencionó anteriormente para la federación el pago de jornales representa un costo, mientras que en el ámbito local representa una entrada económica que repercute en el ingreso de las familias. Debido a que el pago de jornales representa tan sólo una pequeña proporción de los beneficios totales del proyecto, la diferencia promedio del impacto sobre la pobreza es menor que en los escenarios anteriores aunque no por ello menos significativa. En este caso resulta de casi el 3%.

Cuadro 5.5: Escenarios Ordenados por su impacto en la pobreza extrema comparando por perspectiva geográfico-política

Perspectiva Ambiental

Uso Alternativo

Distribución de los Beneficios

Local

Nacional

Diferencia

1

Ambiental

Agrícola

Per Cápita

-20.88%

-17.91%

-2.97%

2

Ambiental

Agrícola

Por Socio

-11.84%

-10.27%

-1.57%

3

Ambiental

Ganadero

Per Cápita

-16.18%

-10.82%

-5.36%

4

Ambiental

Ganadero

Por Socio

-9.33%

-6.37%

-2.97%

5

No Ambiental

Agrícola

Per Cápita

-5.11%

-2.86%

-2.25%

6

No Ambiental

Agrícola

Por Socio

-3.07%

-1.73%

-1.34%

7

No Ambiental

Ganadero

Per Cápita

-6.93%

-2.37%

-4.56%

8

No Ambiental

Ganadero

Por Socio

-4.14%

-1.44%

-2.70%

Promedio de la diferencia:

-2.96%

Finalmente se presenta el cuadro comparativo que contrasta la perspectiva agrícola y la ganadera. En este ejercicio no se verifica una estrategia dominante en todos los casos aunque en promedio la perspectiva agrícola es superior a la ganadera en una magnitud del 2%. Esto se debe en parte a que el beneficio ambiental es mayor en la alternativa agrícola en términos de los costos remediales asociados a la erosión de esta actividad. Sin embargo este efecto es contrarrestado en los casos 3 y 7 por el efecto de una mayor rentabilidad de la actividad ganadera en este tipo de predio.

Cuadro 5.6: Escenarios Ordenados por su impacto en la pobreza extrema comparando por el uso Alternativo de la tierra

Distribución de los Beneficios

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Geográfico-Política

Agrícola

Ganadero

Diferencia

1

Per Cápita

Ambiental

Local

-20.88%

-16.18%

-4.70%

2

Per Cápita

Ambiental

Nacional

-17.91%

-10.82%

-7.09%

3

Per Cápita

No Ambiental

Local

-5.11%

-6.93%

1.82%

4

Per Cápita

No Ambiental

Nacional

-2.86%

-2.37%

-0.49%

5

Por Socio

Ambiental

Local

-11.84%

-9.33%

-2.51%

6

Por Socio

Ambiental

Nacional

-10.27%

-6.37%

-3.90%

7

Por Socio

No Ambiental

Local

-3.07%

-4.14%

1.07%

8

Por Socio

No Ambiental

Nacional

-1.73%

-1.44%

-0.29%

Promedio de la diferencia:

-2.01%

5.2. Michoacán: Estercoleras para la Producción de Abono Orgánico

5.2.1 Descripción del Proyecto

El proyecto que conforma este estudio de caso se realizó en el marco del PRODERS-Michoacán, en la comunidad de San Isidro, Municipio de Nahuatzén de la Región Purépecha. El proyecto consistió en la construcción de estercoleras para que los campesinos produzcan su propio fertilizante o abono natural, utilizando el estiércol de su ganado. De esta forma se sustituirá en el futuro el uso de fertilizantes químicos por orgánicos. El abono natural se aplicará sólo a una hectárea de cada productor, en donde no se hará uso de fertilizantes químicos, así se podrá medir la diferencia de la producción y de otros elementos de acuerdo al tipo de fertilizantes que se aplican a la tierra.

Consideramos que el proyecto tiene un buen grado de sustentabilidad por tres elementos: continuidad de insumos, conocimientos adquiridos y duración de la construcción. En efecto, la vida útil de las estercoleras es de 30 años, lo cual permite producir el abono por un tiempo prolongado. Asimismo la capacitación a los productores permitirá prescindir de una dependencia técnica futura, pues ellos podrán manejar y aplicar el abono natural en sus tierras de manera autónoma. En tercer término, el estiércol que es el principal insumo es provisto de manera cotidiana puesto que de hecho la posesión de ganado fue un requisito para la participación en el proyecto.

5.2.2 Metodología y Criterios de Evaluación

Lo que se evaluará es la sustitución de los fertilizantes químicos por orgánicos. De manera análoga al caso de la Labor, existen distintos criterios de evaluación:

Cuadro 5.7: Valores y criterios considerados en la construcción de escenarios

Valor

Tecnología Productiva

Ambiental

Político

Eficacia

Criterio

Usos Alternativos

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Político-Geográfica

Coeficiente B/C

Agricultura No Orgánica

Incorpora Externalidades

Federal

Magnitud

No incorpora Externalidades

Local

Social

Tecnología Productiva / Usos alternativos: Se considera que el productor no cambia el uso de suelo de su parcela, es decir, que lo sigue destinando a la agricultura. Por ello, las 2 opciones que se presentan son: producción con el uso de fertilizantes a) químicos o b) orgánicos. (El caso base es la agricultura no orgánica).

Perspectiva ambiental: beneficios ambientales se dividen en: directos e indirectos; los primeros se refieren al beneficio en la calidad del suelo del predio del productor ya que el uso de fertilizantes químicos que tienden a disminuir la calidad del suelo o generar la acidificación.. Los indirectos se refieren a las externalidades ambientales como la contaminación del agua, ya sea lagos y ríos o de los mantos acuíferos, ya que al dejar de contaminar las aguas superficiales y subterráneas por el uso de fertilizantes, la sociedad recibe un beneficio (visto alternativamente, se evita un daño).

Perspectiva político-geográfica: Esta perspectiva reconoce que parte de los gastos ejercidos en el ámbito federal por la SEMARNAP se traducen en beneficios pecuniarios para los beneficiarios a través del pago de jornales e insumos varios para la realización del proyecto. Por tanto, los jornales que son considerados como un costo para la SEMARNAP se consideran un beneficio para los miembros de la comunidad que laboraron en el proyecto. Por otro lado, lo que aporta la comunidad, no es pagado por la SEMARNAP. Finalmente, en la medida que todo recurso tiene un costo de oportunidad para el país, lo social considera TODOS los costos independientemente de quien los ejerza.

De esta manera, la combinación de los distintos criterios nos lleva a 6 distintos escenarios que se muestra en el cuadro siguiente.

Cuadro 5.8: Distintos Escenarios Derivados de los Criterios de Evaluación en la Producción de Maíz con Abono Orgánico

Escenario

Técnica Alternativa

Perspectiva Ambiental

Perspectiva Política Geográfica

1

Fertilizante Orgánico

Incorpora Beneficio Ambiental

Federal

2

Fertilizante Orgánico

Incorpora Beneficio Ambiental

Local

3

Fertilizante Orgánico

Incorpora Beneficio Ambiental

Social

4

Fertilizante Orgánico

No Incorpora Beneficio Ambiental

Federal

5

Fertilizante Orgánico

No Incorpora Beneficio Ambiental

Local

6

Fertilizante Orgánico

No Incorpora Beneficio Ambiental

Social

5.2.3. Estimación de Costos y Beneficios de la Obra

Costos:

La SEMARNAP aportó 3,825 pesos como costo inicial por cada estercolero incluyendo cemento, cal, tabiques, arena, láminas y capacitación. Cada beneficiario contribuyó con lo siguiente para la construcción del estercolero: mano de obra: $540 y madera $373.

En cuanto a costos variables, la SEMARNAP, aportó supersulfato de cal simple el primer año. Esta cal sirve para la elaboración del abono, el cual se revuelve con el estiércol. (Cada bulto tiene 50 kg. y cuesta 42 pesos). Sin embargo, a partir del año 2, (incluyendo éste), los beneficiarios tienen que pagar este insumo. En el siguiente cuadro se desglosan los costos de producción por tonelada de abono orgánico:

Cuadro 5.9: Costo por Estercolera para la Elaboración del Abono a base de Estiércol (Estercolera de 6 toneladas)

Concepto

Cantidad

Costo Unitario

Costo total

Jornales

5 (de 8 hrs. c/u)

50

250

Superfosfato simple de calcio.

2 bultos

42

84

Costo Total (6 toneladas)

334

Costo de abono por ton.

55

La agricultura NO orgánica conlleva costos por concepto de fertilizante: ($635) y de Jornales $100, mientras que la agricultura orgánica conlleva respectivamente $200 por concepto de jornales, $111 por dos toneladas de abono, y $200 por transporte de dicho abono a la milpa.

Beneficios

Beneficios en la producción de maíz con el abono: Un beneficio posible es el aumento en la producción de maíz, que se obtenga, después de utilizar el abono natural. En la segunda visita que se realizó a San Isidro, durante el mes de abril; los campesinos aún no cosechaban maíz con el abono que han estado elaborando. Estaban empezando a sembrar el maíz, para lo cual, efectivamente, estaban aplicando este abono en una hectárea, sin utilizar fertilizante químico y, así poder medir los resultados. Lo anterior no nos permite conocer los resultados reales del abono natural sobre la producción del maíz. No obstante, se realizaron preguntas para estimar los rendimientos de maíz y avena con el uso de fertilizantes químicos y con el uso de abono natural en años anteriores. Por fortuna, algunos productores de San Isidro aún utilizan el estiércol como abono, pero sólo en las parcelas cercanas a su vivienda. Los resultados fueron los siguientes:

Cuadro 5.10: Rendimientos de Maíz y Avena por Hectárea, San Isidro

Productor

Maíz con fertilizantes

Maíz con abono natural

Avena con fertilizante

Avena con abono natural

Javier Almoya

1.4 ton/ha

1.05 ton/ha.

7.2 ton/ha.

Luis Coria

1.4 ton/ha

5.7 ton/ha

Néstor Guzmán

1.4 ton/ha

1.05 ton/ha

5 ton/ha

Amado León*

1.3 ton/ha.

5 ton/ha.

Gumercindo Guzmán

1.05 ton/ha

5 ton/ha.

5.5 ton/ha

Fuente: Encuesta realizada en San Isidro Nahuatzén. Abril, 1997.

* Este agricultor nunca ha utilizado fertilizante químico.

En el cuadro arriba señalado, se puede observar la diferencia, entre la cosecha con fertilizantes químicos y con abono natural. Para el caso del maíz, se tiene una disminución de entre 350 Kg. a 100 kg., si no se utiliza fertilizante. Para la avena se observa un incremento de la producción en un rango que va de 500 a 1200 kg. El precio del maíz es de un peso por kg. y el de la avena es, prácticamente el mismo pues una paca de 18 Kg., la compran a 20 pesos.

Un caso sobresaliente es el de Amando León quien nunca ha utilizado fertilizantes químicos y obtiene 1.3 toneladas de maíz por hectáreas casi el mismo rendimiento utilizando agroquímicos, tan sólo 100 kg. menos.

Medir el impacto de este cambio tecnológico sobre la cosecha, requiere de un periodo mayor a 5 años. Sin embargo, con los datos anteriores, se puede estimar que el rendimiento de maíz, con el abono natural será mayor a 1.05 ton/ha., con tendencia a aumentar y alcanzar por lo menos a 1.3 ton/ha. Lo anterior, por las siguientes razones:

En la comunidad de San Isidro, los campesinos aún aplican en algunas parcelas el abono natural, sin embargo, antes de la construcción de las estercoleras, éste lo apilaban y dejaban secar al aire libre, donde los efectos climáticos disminuyen su calidad. Pues teóricamente, este tipo de estercoleras permite llevar a cabo un mejor control de las fermentaciones del estiércol, obteniendo un abono de mejor calidad. El techo protege al estiércol del sol, viento y lluvia, evitando la pérdida de sus elementos nutritivos; asimismo, el nitrógeno se estabiliza con la aplicación del superfosfato simple de calcio. Este aumento en la calidad del abono, en teoría debe aumentar la producción del maíz o avena. Una segunda razón, por la cual se estima que la producción aumentará, es la experiencia del agricultor que nunca ha utilizado agroquímicos y tiene un rendimiento de 1.3 toneladas de maíz por hectárea, muy cercano al rendimiento con fertilizantes.

Aquí haremos el siguiente supuesto: Sí los productores comienzan la producción de maíz con el abono, serán capaces de elevar su producción en seis años a 1.30 ton/ha. La razón por la cual se establece los seis años, es que dentro de la agricultura orgánica, existe un periodo de transición de 2 a 5 años, durante los cuales la producción cae, para después estabilizarse. Incluso, este hecho ha llevado a los países europeos a dar subsidios de 5 años a los productores orgánicos. Primeramente, porque en este periodo se eliminan todos los residuos químicos y tóxicos presente en la tierra por el uso de agroquímicos. Y en segundo lugar, porque se sabe que la producción orgánica caerá en los primeros años. Tomaremos el periodo de cinco años, ya que preferimos analizar el beneficio en el periodo más largo, para no sobrestimar los beneficios.

Beneficios indirectos o complementarios del proyecto. A los beneficios esperados del proyecto deben sumarse aquellos contemplados más allá del aumento directo de la fertilidad del suelo y de la producción de maíz. Así, dentro de la producción del abono con la estercolera, cuya capacidad es de 6 toneladas, existe un excedente en la producción, pues de éstas, sólo se utilizarán dos toneladas. Cabe preguntarse qué harán con dicho excedente. En la comunidad los campesinos expresaron que hay gente que va a comprarles el abono, pagando 3 pesos por un costal de 20 kilos. Ya sea que vendan este excedente o lo utilicen para otras parcelas obtienen un beneficio 150 pesos por tonelada.

Beneficios ambientales directos: Se sabe que los abonos, como el del estiércol de ganado, mejoran las características químicas y físicas del suelo; y que a la larga aumentan la productividad, ya que éste contiene todos los elementos esenciales que requieren las plantas, contribuyendo a mejorar la fertilidad de los suelos. Además al incorporar una considerable cantidad de materia orgánica, ayuda a que el suelo retenga mayor porcentaje de humedad." Sin embargo contabilizar cuánto más vale la tierra porque es más fértil sería un error de doble contabilidad: Una tierra más fértil tuvo el beneficio de ahorrar en costos de depreciación de este tipo de capital natural. Este ahorro esta indicado por la diferencia de costo entre fertilizante químico y natural.

Beneficios Ambientales Externos. Estos son: la disminución en la contaminación de agua por el uso de fertilizantes químicos. Sin duda alguna, calcular el beneficio presenta gran dificultad. Se requiere saber la cantidad de agua de lluvia por hectáreas, y el porcentaje de filtración del agua a los mantos acuíferos o del agua que desemboca en los ríos o lagos. Para ello también se necesita saber la profundidad de los mantos acuíferos de la región y la cantidad de fertilizante necesario para contaminar un metro cúbico de agua. Desagraciadamente no existe esta información, y calcularlo implicaría estudios de gran especialización.

Lo anterior remarca la dificultad de estimar un costo por la contaminación de aguas a causa de los fertilizantes. No obstante, de acuerdo a datos de la Comisión Nacional del Agua (CNA), el agua residual de la agricultura, requiere un tratamiento primario, el cual tiene un costo de 1.14 pesos por metro cúbico [CNA: 1995]. Por lo anterior, podemos decir, que este beneficio tiene efectivamente un valor positivo, del cual se dejará constancia con una épsilon (e ) en nuestros cálculos.

5.1.5. Resultados principales

Después de elaborar las matrices del análisis costo beneficio social, obtenemos los siguientes resultados para cada uno de los seis escenarios. Estos están ordenados por orden decreciente respecto al coeficiente Beneficio/Costo, mismo orden que coincide con la magnitud del impacto sobre el ingreso de los beneficiarios.

Cuadro 5.11: Resultados de los Distintos Escenarios

(si aumentara la producción en seis años a 1.3 toneladas de maíz por hectárea)

Escenario

Criterios

Coeficiente Beneficio/Costo

Impacto sobre el Ingreso de los Beneficiarios

1

Incorpora Beneficio Ambiental/ Local

1.66 + f (e )

157.16 + e

2

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Local

1.66

157.16

3

Incorpora Beneficio Ambiental/ Federal

1.20 + f (e )

66.45 + e

4

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Federal

1.20

66.45

5

Incorpora Beneficio Ambiental/ Social

1.11 + f (e )

38.01 + e

6

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Social

1.11

38.01

Nota: Epsilon (e ) representa el valor monetario de la externalidad negativa evitada. Tendría un impacto positivo en el ingreso de los beneficiarios si éstos fuesen compensados por evitar dicho daño. En sentido estricto, desde la perspectiva social es un beneficio que existe aunque no se compense a nadie por ello, pues la sociedad en su conjunto se ve beneficiada por menos contaminación de los cuerpos de agua. En el coeficiente costo-beneficio se incorpora el valor de la externalidad como una transformación positiva f(e ), de la misma.

El análisis muestra que en TODOS los escenarios del proyecto de construcción de estercoleras y sustitución de fertilizante químico por abono natural resultan rentables. Asimismo se observa que cualquiera de los escenarios (considerando y no los beneficios ambientales), el más beneficiado es el campesino, enseguida está la SEMARNAP y por último la sociedad en su conjunto. Sin embargo aquí el punto interesante es resaltar que, como efecto de la participación de los beneficiarios en el proyecto, la SEMARNAP obtiene un rendimiento real del 20% por cada peso invertido. En ausencia de la participación comunitaria en los costos, este rendimiento hubiese sido equivalente al escenario "social" de 11% es decir casi de la mitad. Esta aporta una lección interesante, se puede hacer más con el mismo presupuesto, y por añadidura se aumentan las probabilidades de éxito de un proyecto en la medida que la comunidad colabora y "toma el riesgo" y el esfuerzo de manera conjunta con la SEMARNAP.

Desafortunadamente no se cuenta con valores monetarios para calcular los beneficios ambientales externos como la disminución de la contaminación del agua por causa de fertilizantes químicos. Aunque sabemos que éstos beneficios son positivos. Dadas las condiciones del análisis, el proyecto es rentable aún sin contabilizar dichas externalidades.

Ahora supongamos que el proyecto no logra recuperar el nivel de producción del maíz de 1.3 ton/ha. con el uso del abono natural. En tal caso, tendríamos productividades de 1.05 ha/ton, lo cual arrojaría los escenarios mostrados en el siguiente cuadro.

Cuadro 5.12: Resultados de los Distintos Escenarios

(si aumentara la producción se mantuviera 1.05 toneladas de maíz por hectárea)

Escenario

Criterios

Coeficiente Beneficio/Costo

Impacto sobre el Ingreso de los Beneficiarios

1

Incorpora Beneficio Ambiental/ Local

1.33 + f (e )

78.24 + e

2

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Local

1.33

78.24

3

Incorpora Beneficio Ambiental/ Federal

0.96 + f (e )

-12.47 + e

4

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Federal

0.96

79.52

5

Incorpora Beneficio Ambiental/ Social

0.89 + f (e )

-40.91 + e

6

No Incorpora Beneficio Ambiental/ Social

0.89

-40.91

Aquí se muestra claramente la importancia del valor de la externalidad ambiental positiva del proyecto. De los 6 escenarios, 2 son sin duda rentables (los escenarios 1 y 2 que son considerados desde la perspectiva local). Por contraste, dos escenarios son sin duda no rentables, (escenarios 4 y 6), que son aquellos donde no se incorpora la externalidad ambiental. Los casos interesantes son el 3 y el 6. En estos escenarios bastaría respectivamente que las externalidades negativas fueran de 12.47 pesos por año y de 40.91 para volverse rentables y por tanto justificar la inversión de la SEMARNAP.

Aunque, por otro lado, hubo un debate sobre el uso del superfosfato simple de calcio. Pues estrictamente, este insumo no es considerado como un suplemento orgánico dentro de la norma de agricultura orgánica. Sin embargo, su impacto sobre el ambiente es significativamente menor que el de los fertilizantes químicos. Y se recomendó como suplemento ya que ayuda a la fijación de nitrógenos y el calcio regula la acidez del suelo. Sin embargo, en su lugar se podría usar la cal agrícola, que también resuelve el problema de acidificación del suelo, y además, está permitido por las normas de agricultura orgánica nacional e internacional.

6. Cuentas Comunitarias

(Estructura Socioeconómica de las Matrices de Contabilidad Social)

Seis Grupos de Evaluadores proporcionaron al Grupo de Asesores la información necesaria para la elaboración de las matrices de contabilidad social de ocho pueblos. Los datos son de 1997, y provinieron de las encuestas que cada Grupo Evaluador aplicó a un grupo de hogares representativos de la comunidad que tiene a su cargo.

Para levantar la encuesta, primero se llevó a cabo una encuesta piloto y se hicieron las modificaciones, así como los ajustes necesarios al cuestionario, para que este pudiera emplearse adecuadamente en cada una de las comunidades. Las matrices de contabilidad social (MCS) de cada uno de los ocho poblados, están en el Apéndice 9.4.

Las comunidades y las regiones en donde están localizadas (así como los Grupos de Evaluadores encargados de las encuestas) son:

  • 18 de Marzo, Municipio de Simón Bolívar en la Región del Semidesierto de Durango; San Andrés Daboxtha, en el Municipio de Cardonal, en la Huasteca Hidalguense; San José Trujapan en el Municipio de San Pedro y San Pablo Tequixtepec, Oaxaca (ADERSA);
  • La Labor de Santa Lucía, Municipio de Alamos, Sur de Sonora (CRUNO);
  • San Isidro, Municipio de Nahuatzén en la región Purépecha de Michoacán (EPADES-PAIR);
  • La Perla de San Martín, Municipio de Catemaco, Veracruz (INDER);
  • Xacantitla, Municipio de Atlapexco en la Huasteca Hidalguense (IPN-CIECAS) y,
  • Cedros, Municipio de Mazapil en el Semidesierto de Zacatecas (UAM-IZTAPALAPA).

.

Con el propósito de hacer comparables las estructuras económicas de los poblados, así como los resultados de los análisis de impacto, se hicieron algunas agregaciones. En el caso de las actividades agrícolas, éstas se agruparon en dos; el primer componente es la agricultura de básicos, que incluye al maíz, al frijol, a los forrajes y, en general, a los cultivos de la milpa; el segundo componente es la agricultura comercial, que considera al resto de los principales cultivos de cada poblado: el orégano y la lechuguilla en 18 de Marzo, la tuna y el pulque en San Andrés, el ajonjolí y el sorgo en La Labor, el chayote en La Perla y el café en Xacantitla. En todos los poblados hay producción de básicos, mientras que en San José, San Isidro y Cedros no se producen cultivos comerciales.

No hubo necesidad de hacer agrupamientos en el resto de las actividades productivas. Estas son: la ganadería y la producción forestal maderable y no maderable (alguna de éstas dos actividades o ambas existen en todas las poblaciones); actividades no agropecuarias (principalmente artesanías en algunos pueblos); construcción (actividad importante en San Isidro y San Andrés) y comercio (en todos los poblados).

Los hogares de cada uno de los ocho poblados se dividieron en dos grupos conforme al análisis de pobreza y gasto, es decir, en hogares pobres y no pobres. Asimismo, el valor agregado (VA) de cada población se dividió en cuatro: tierra, capital, trabajo contratado y trabajo familiar.

En los poblados en donde la actividad forestal es importante, se abrió una cuenta de capital natural, separada del capital físico y humano que proporciona insumos al sector FORESTAL (es el caso de todas las comunidades salvo La Labor, La Perla, Xacantitla y Cedros).

Con el fin de distinguir los apoyos de SEMARNAP a partir de los PRODERS de los que otorgaron en 1997 otras agencias gubernamentales, en las MCS las cuentas exógenas del gobierno se dividieron en dos: SEMARNAP y GOBIERNO respectivamente. La manera de considerar tales detalles en las MCS fue la siguiente: SEMARNAP recibe del resto de México los recursos que transfiere a PRODERS para que los canalice a las comunidades. Debido a que algunos de los Grupos de Evaluadores no proporcionaron la información necesaria para hacer los asientos correspondientes de los recursos provenientes de los PRODERS, en la MCS se procedió en algunos casos a transferir a los hogares los apoyos y no a los factores de producción. Así entonces, se siguen dos procedimientos distintos para capturar los apoyos de PRODERS a las comunidades estudiadas: como transferencias directas de ingreso a los hogares (son los casos de San José y San Isidro) y en la forma adecuada, como apoyo a los factores de producción (La Labor, La Perla, Xacantitla y Cedros). Por su parte, San Andrés y 18 de Marzo no recibieron ayuda de PRODERS durante 1997. Las dos formas de apoyo (es decir, transferencias a los hogares o a los factores) difieren en el sentido que la primera sólo tiene consecuencias directas en el consumo de los hogares, mientras que la segunda influye en las actividades productivas de los pueblos (por tal razón y en el último caso, PRODERS se toma en las MCS de La Labor, La Perla, Xacantitla y Cedros como una actividad productiva adicional, vid. infra Cuadro 1).

Finalmente, además de los recursos de los PRODERS, el resto del gobierno proporcionó apoyos a 18 de Marzo, San Andrés, San José, La Perla, Xacantitla y Cedros, todos ellos con base en transferencias de ingreso a los hogares (No se tiene registro de este tipo de apoyos gubernamentales en La Labor y San Isidro).

Cuadro 1. Estructura Económica de los Poblados (Participaciones)
    Promedio   Ingresos Altos   Ingresos Medios   Ingresos Bajos

 

 

8 pueblos

 

San Isidro

18 de Marzo

San Andrés

 

La Perla

Cedros

Xacantitla

 

San José

Sta. Lucía

PNB, Actividades Productivas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agricultura básicos

 

9.53%

 

7.64%

6.48%

9.00%

 

19.71%

26.00%

22.60%

 

16.53%

14.60%

Agricultura comerciales

 

0.61%

 

0.00%

1.50%

1.90%

 

1.00%

0.00%

8.60%

 

0.00%

5.00%

Agroindustria

 

1.35%

 

0.00%

0.00%

9.40%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

Otros agropecuarios

 

6.40%

 

10.40%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.10%

Otras no agropecuarias

 

4.19%

 

5.90%

0.00%

1.10%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

10.00%

0.00%

Construcción

 

14.55%

 

11.90%

0.00%

50.51%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

Sector Forestal

 

10.87%

 

9.64%

11.67%

9.55%

 

16.29%

18.43%

14.90%

 

11.99%

26.38%

Ganadería

 

30.62%

 

39.19%

25.17%

13.42%

 

26.97%

4.73%

5.14%

 

22.59%

15.61%

Actividad PRODERS

 

1.76%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

20.00%

14.30%

32.10%

 

0.00%

13.74%

Comercio

 

20.13%

 

15.20%

55.14%

5.52%

 

16.26%

36.04%

16.69%

 

38.86%

23.70%

Totales

 

100.00%

 

99.87%

99.95%

100.40%

 

100.23%

99.50%

100.03%

 

99.97%

99.13%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PNB

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Valor agregado

 

53.48%

 

54.03%

38.56%

41.81%

 

63.97%

82.29%

22.60%

 

47.75%

93.38%

Insumos importados

 

27.44%

 

20.75%

50.20%

48.86%

 

32.23%

9.38%

50.00%

 

4.41%

4.69%

Insumos locales

 

19.09%

 

25.21%

11.25%

9.33%

 

3.80%

8.33%

27.40%

 

47.84%

1.94%

Totales

 

100.00%

 

99.87%

99.95%

100.40%

 

100.23%

99.50%

100.03%

 

99.97%

99.13%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Relación PIB/"Importaciones"

 

1.37

 

1.26

3.54

3.66

 

1.02

1.34

3.90

 

1.31

1.03

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Participaciones del VA y los Ingresos del Exterior en el Ingreso Total

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Valor agregado

 

49.66%

 

67.89%

26.21%

23.81%

 

88.55%

52.00%

27.97%

 

49.13%

77.36%

Salarios del exterior y remesas

 

50.34%

 

32.11%

73.79%

76.19%

 

11.45%

48.00%

72.03%

 

50.87%

22.64%

Total Ingresos

 

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

Fuente: Matrices de Contabilidad Social

Como se mencionó anteriormente (vid. supra, sección 4.7), con las MCS es posible conocer con precisión la estructura socioeconómica de las poblaciones (en conjunto y por separado) prevaleciente durante el periodo bajo estudio, en este caso en el año de 1997. Del análisis de las MCS resulta que, a pesar que los ocho poblados son pequeños (los más grandes no cuentan con más de 1500 habitantes ni con más de 250 hogares), lo primero que salta a la vista es que su producción de cultivos básicos (fundamentalmente maíz y frijol) no tiene el peso que en ocasiones se le atribuye a las economías rurales (esto no obstante su importancia para asegurar la alimentación de los miembros de los hogares de pequeños productores). En efecto, la producción de básicos explica menos del 10% del valor de la oferta de los ocho poblados en conjunto (Cuadro 1, primera columna y sección). En contraste, la ganadería es, con mucho, la actividad económica más importante (explica el 31% del valor de la producción de todos los pueblos), siguiéndole las actividades comerciales con 20%.

Si se ignora a la actividad de construcción, por el sesgo en los resultados globales que tiene el fuerte peso de tal actividad en uno de los poblados (San Andrés), el sector que le sigue en importancia a la ganadería y al comercio es el forestal, lo cual indica la elección de comunidades con recursos forestales en los PRODERS. Además, es notable el reducido peso que tiene la producción de cultivos comerciales en la oferta total de los pueblos.

Otro aspecto de interés de las economías de los ocho pueblos es la fuerte dependencia que tienen de insumos y bienes manufacturados que provienen del resto de la región o de México. Esto se refleja en el fuerte peso del sector comercio local en la producción de los pueblos; en la importancia de los insumos importados en el valor bruto de la producción (27%, segunda sección del Cuadro 1) y en el factor mayor a uno (de casi 1.4) de la relación entre el producto interno bruto o valor agregado (PIB o VA) y las importaciones (Cuadro 1, tercera sección).

Asimismo, los ingresos de los hogares de los poblados provenientes de salarios recibidos por trabajo regional o en el resto de México y por las remesas, son tan importantes como lo que reciben por la producción local: es decir, tanto el valor agregado doméstico como los ingresos provenientes de fuera del pueblo representan un 50% del ingreso total de los ocho pueblos (Cuadro 1, cuarta sección).

La importancia del comercio, la dependencia que los pueblos tienen para suplirse de insumos productivos de fuera y el enorme peso de los ingresos del exterior vía salarios y remesas, significa que los poblados están estrechamente vinculados a los mercados de bienes manufacturados y de trabajo. De nueva cuenta, esto contradice la visión tradicional de que las poblaciones de pequeños productores agropecuarios están desvinculadas al resto de la economía nacional y hasta internacional (la estadounidense en nuestro caso).

Cuadro 2.a Componentes del VA o PIB (Participaciones)

Promedio 8 Pueblos

 

Todos los

 

Hogares

 

Hogares

 

Hogares

 

Pobres

 

No Pobres

 

 

 

 

 

 

Tierra

12.51%

 

7.09%

 

19.41%

Capital

12.54%

 

12.96%

 

12.59%

Trabajo

11.02%

 

9.94%

 

13.57%

Familia

63.94%

 

70.01%

 

54.43%

TOTAL

100.00%

 

100.00%

 

100.00%

Fuente: Matrices de Contabilidad Social.

En lo que respecta al análisis del PIB se tiene que, al desglosar los componentes del valor agregado (vid. supra, Cuadro 2.a), es clara la importancia del trabajo familiar en las economías rurales, ya que explica el 64% del VA de los ocho pueblos (tal peso es aún mayor para los hogares pobres). El resto del VA se reparte entre el pago a la tierra, al capital y a los jornaleros (o trabajo asalariado) en proporciones muy similares (entre el 11 y 12.5%). Sin embargo, éstas varían cuando se distinguen a los datos por tipo de hogar: el peso de la tierra en el VA de los hogares no pobres es 2.7 veces mayor que el de los pobres y el del trabajo contratado es 1.4 veces mayor. Los detalles de los componentes del valor agregado por comunidad, se encuentran en el Cuadro 2.b.

 

Cuadro 2.b Componentes del Valor Agregado o PIB (Participaciones)

Pueblos de Ingresos Altos

 

 

San Isidro

 

18 de Marzo

 

San Andrés

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

TIERRA

 

11.43%

1.99%

30.02%

 

11.74%

34.30%

2.07%

 

13.49%

23.76%

10.00%

CAPITAL

 

10.13%

10.65%

9.68%

 

18.09%

36.39%

10.25%

 

19.58%

27.26%

16.97%

TRABAJO

 

8.55%

7.78%

11.80%

 

4.83%

6.84%

3.97%

 

26.40%

35.07%

23.46%

FAMILIA

 

69.89%

79.58%

48.51%

 

65.33%

22.47%

83.71%

 

40.53%

13.91%

49.58%

Total

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

Pueblos de Ingresos Medios

 

 

La Perla

 

Cedros

 

Xacantitla

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

TIERRA

 

14.57%

13.53%

23.20%

 

20.36%

17.46%

57.71%

 

6.53%

8.56%

4.29%

CAPITAL

 

8.55%

15.19%

17.61%

 

9.32%

8.00%

2.76%

 

12.95%

11.43%

14.63%

TRABAJO

 

15.45%

8.23%

11.14%

 

7.63%

9.64%

5.17%

 

35.51%

50.49%

18.99%

FAMILIA

 

61.43%

63.05%

48.05%

 

62.69%

64.89%

34.36%

 

45.01%

29.52%

62.09%

Total

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

Pueblos de Ingresos Bajos

 

 

San José

 

La Labor

 

 

 

 

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

 

 

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

 

 

 

TIERRA

 

7.14%

6.92%

7.66%

 

20.27%

17.75%

39.65%

 

 

 

 

CAPITAL

 

24.36%

23.62%

26.14%

 

16.82%

15.76%

24.99%

 

 

 

 

TRABAJO

 

16.51%

19.02%

10.39%

 

9.54%

8.04%

21.01%

 

 

 

 

FAMILIA

 

52.00%

50.43%

55.80%

 

53.37%

58.45%

14.35%

 

 

 

 

Total

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

 

 

 

Fuente: Matrices de Contabilidad Social

Con respecto a las tres fuentes externas de ingreso que reciben los hogares, a partir de los envíos en dinero o en especie de los miembros que trabajan fuera de sus comunidades, se observa que las de mayor peso son las remesas que provienen de migrantes de los E.U.A (las remesas explican el 59% de este tipo de ingreso, Cuadro 3.a); le siguen los ingresos que los miembros de los hogares que reciben de la región (34%) y por último las remesas del resto de México (7%). La información sobre la estructura del origen de las remesas por comunidad se encuentra concentrada en el Cuadro 3.b.

Cuadro 3.a Origen de las Remesas

Promedio 8 pueblos

Todos los

Hogares

Hogares

Hogares

Pobres

No Pobres

Resto Región

34.13%

45.21%

22.13%

Resto México.

6.68%

9.46%

3.67%

Resto Mundo

59.19%

45.33%

74.20%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Matrices de Contabilidad Social.

Existen grandes diferencias en el tamaño de los poblados, en sus niveles de ingreso y en su estructura socioeconómica. Esto no obstante que, como se ha visto, todas las poblaciones estudiadas producen cultivos básicos, ganado y otros productos agropecuarios y no agropecuarios, y de que dependen de los mercados de insumos y productos externos, así como de los mercados de trabajo regionales, nacionales o internacionales. Así, por ejemplo, San Isidro es la comunidad más grande: tiene 8 veces más hogares que Xacantitla (el poblado con menos habitantes), pero su PIB es 97 veces mayor.

Cuadro 3.b Origen de las Remesas

Pueblos de Ingresos Altos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

San Isidro

 

18 de Marzo

 

San Andrés

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

Resto Región

 

20.40%

0.00%

30.16%

 

35.89%

44.03%

10.88%

 

32.54%

65.12%

0.00%

Resto México

 

1.89%

3.40%

1.17%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.87%

1.75%

0.00%

Resto Mundo

 

77.70%

96.60%

68.67%

 

64.11%

55.97%

89.12%

 

66.58%

33.13%

100.00%

Total

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

Pueblos de Ingresos Medios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Perla

 

Cedros

 

Xacantitla

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

Resto Región

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

59.16%

51.52%

75.00%

 

75.90%

75.90%

75.92%

Resto México

 

100.00%

100.00%

0.00%

 

40.84%

48.48%

25.00%

 

24.10%

24.10%

24.08%

Resto Mundo

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

0.00%

Total

 

100.00%

100.00%

0.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

Pueblos de Ingresos Bajos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

San José

 

La Labor

 

 

 

 

 

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

Todos los

Hogares

Hogares

 

 

 

 

 

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

Hogares

Pobres

No Pobres

 

 

 

 

Resto Región

 

75.18%

77.48%

72.85%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

 

 

 

Resto México

 

24.82%

22.52%

27.15%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

 

 

 

Resto Mundo

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

0.00%

0.00%

0.00%

 

 

 

 

Total

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

100.00%

100.00%

100.00%

 

 

 

 

Fuente: Matrices de Contabilidad Social

Con el fin de organizar la discusión sobre las características socioeconómicas de los ocho poblados, así como la presentación de resultados de los análisis de impactos a partir de sus MCS, se agruparon a las ocho poblaciones conforme al ingreso neto por hogar, es decir, sumándole al PIB o VA las remesas regionales, nacionales e internacionales por hogar (Cuadro 4, primeras dos columnas). Este criterio de tipificación resulta conveniente pues toma en cuenta una fuente fundamental de ingreso de los hogares (los ingresos del exterior vía salarios y remesas) y separa a los poblados con mayor nitidez que otros indicadores como el PIB (últimas dos columnas del Cuadro 4).

Resulta entonces que los pueblos de ingreso alto son: 18 de Marzo, San Isidro y San Andrés Daboxtha; los de ingreso medio: Cedros, La Perla y Xacantitla, y los de ingreso bajo: San José Trujapan y La Labor de Santa Lucía (primeras dos columnas del Cuadro 4).

Cuadro 4. Clasificación de los Poblados según el Ingreso y el Valor Agregado

Pueblo

VA, salarios del exterior y remesas por hogar

Posición

 

Valor Agregado por hogar

Posición

 

 

 

 

 

 

Ingreso Alto*

 

 

 

 

 

18 de Marzo

59,417.9

1o

 

15,573.8

2o

San Isidro

58,047.0

2o

 

39,410.0

1o

San Andrés Daboxtha

36,729.7

3o

 

8,745.5

5o

 

 

 

 

 

 

Ingreso Medio**

 

 

 

 

 

Cedros

18,034.4

4o

 

9,378.6

4o

La Perla

12,569.1

5o

 

11,129.3

3o

Xacantitla

11,749.2

6o

 

3,285.7

7o

 

 

 

 

 

 

Ingreso Bajo***

 

 

 

 

 

San José Trujapan

7,589.1

7o

 

3,728.3

6o

La Labor de Sta. Lucía

2,626.2

8o

 

2,031.5

8o

 

 

 

 

 

 

* Mas de $30,000 de ingreso neto local y del exterior por hogar

 

 

** Entre $10,000 y $20,000 de ingreso neto local y del exterior por hogar

 

*** Menos de $10,000 de ingreso neto local y del exterior por hogar

 

Fuente: Matrices de Contabilidad Social

 

 

 

 

 

La contribución de los cultivos básicos en la oferta doméstica (producto "nacional" bruto o PNB) de los poblados de ingreso alto no rebasa el 9%. En contraste, la participación de tales cultivos es importante en la economía local de los poblados de ingreso medio y bajo (fluctúa entre el 15 y el 26%, Cuadro 1, primera sección).

No obstante que la participación de la producción de cultivos comerciales es baja en todos los pueblos, no hay un patrón claro con relación a la tipología que se ha seguido. Por ejemplo, San Isidro (el poblado con mayor ingreso neto por hogar) no produce cultivos comerciales, y San José tiene la misma característica (el penúltimo poblado conforme al ingreso neto por hogar).

La ganadería es la actividad principal de San Isidro y 18 de Marzo (dos de los tres poblados de ingreso alto), de La Perla (uno de los tres poblados de ingreso bajo) y de San José (uno de los dos poblados de ingreso medio); mientras que el sector forestal es la actividad más importante de La Labor (el otro pueblo de ingreso bajo), la segunda de más peso (después de la agricultura de básicos) en Xacantitla y Cedros (los otros dos pueblos de ingreso medio) y en San Andrés (después de la construcción y del otro pueblo de ingreso alto). Estas características podrían indicar una relación inversa entre la ganadería y la actividad forestal (o agrícola) en el sentido que las comunidades en las que la ganadería es el sector productivo más importante, el sector forestal es de menor peso, y viceversa.

La construcción es una actividad importante en San Andrés (uno de los tres pueblos de alto ingreso), e irrelevante en las demás localidades, con la excepción de San Isidro. El hecho de que la construcción en San Andrés sea una actividad económica de peso se debe a la importancia de las remesas internacionales en el ingreso de sus hogares y q que gran parte de ellas se invierte en la construcción y en las mejoras de sus viviendas. Algo similar, pero en menor medida, se aplica a San Isidro (Cuadro 1, tercera sección y Cuadro 3).

Por su parte, el apoyo de los PRODERS durante 1997 hace que ésta actividad tenga un papel importante en las economías de los poblados de ingreso medio y bajo (Cuadro 1, primera sección). La excepción es San José, poblado de ingreso bajo, porque en este pueblo tal ayuda se canalizó a los hogares. En cuanto a los poblados de ingreso alto y como se menciona anteriormente, en 18 de Marzo y San Andrés no hubo canalización de recursos PRODERS durante 1997 y en San Isidro, éstos se consideraron en su MCS como transferencia a sus hogares.

No hay un patrón claro entre nuestra tipología y el peso del comercio local en el PNB de los ocho pueblos (Cuadro 1, primera sección). Lo que se puede decir a partir de los datos al respecto por comunidad es que el comercio local es de importancia en todos ellos, situación que refleja el alto grado de conexión entre las pequeñas poblaciones rurales con los mercados de productos manufacturados en el resto de México.

Las importaciones de todos los pueblos en conjunto y por separado son mayores a su PIB (Cuadro 1, tercera sección). El déficit entre el PIB o valor agregado local y las importaciones se cubre con las "exportaciones" de productos locales y, sobre todo, con los ingresos por trabajo regional de los habitantes del pueblo o por las remesas de los migrantes al resto de México o a los EUA (Cuadro 1, cuarta sección).

Las remesas que envían a los poblados los miembros de sus hogares que laboran en los mercados de trabajo en la región donde se ubican las poblaciones, en el resto de México o en los EUA son la fuente de ingreso más importante en dos de las poblaciones de altos ingresos (18 de Marzo y San Andrés) en una de las tres poblaciones de ingreso medio (Xacantitla) y en uno de los dos poblados de ingreso bajo (San José), mientras que el VA es la fuente más importante del ingreso de los hogares en los cuatro poblados restantes (Cuadro 1, cuarta sección).

Es notorio que de las tres fuentes de remesas, la más importante son los EUA en los tres poblados de ingreso alto y para los dos grupos de hogares. La excepción a lo último son los hogares pobres de San Andrés, para los cuales las remesas regionales son la fuente de mayor peso (Cuadro 3.b). Los hogares del resto de los poblados — sean de ingreso medio o bajo— sólo cuentan con remesas regionales o nacionales: en La Perla y La Labor las remesas no son componente importante de los ingresos de los hogares (Cuadro 1) y las que hay provienen del resto de México (en La Perla sólo los hogares pobres participan en el mercado de trabajo nacional y en La Labor ambos tipos de hogares lo hacen, Cuadro 3.b). En el resto de los pueblos (Cedros, Xacantitla y San José) las remesas del resto de la región son una fuente básica del ingreso de sus hogares y la más importante en general y para ambos tipos de hogares (Cuadros 1 y 3.b).

El componente del PIB o Valor Agregado (VA) más importante de todos los pueblos es el trabajo familiar: su contribución fluctúa entre el 41% (San Andrés) y el 70% (San Isidro) del VA total (Cuadro 2.b). Cuando se toman a los ocho pueblos en conjunto, el peso del resto de los componentes del VA es similar (alrededor del 12%) y son los hogares pobres en donde el trabajo familiar es con mucho el componente más importante del VA, aportando el 70% del mismo, frente al 54% para los hogares no pobres. Sin embargo, no hay un patrón claro al respecto cuando se toman los ocho pueblos por separado (por ejemplo, el trabajo familiar en San Isidro representa el 80% del VA de los hogares pobres y tan sólo el 23% en el mismo tipo de hogares de 18 de Marzo, las dos poblaciones con mayor ingreso por hogar). Tampoco hay un patrón claro respecto a los demás componentes del VA por tipo de pueblo o de hogar.

Los resultados sobre la estructura socioeconómica de los ocho poblados estudiados a partir de sus MCS muestra algunas características comunes de los poblados rurales de México. Es el caso del peso de los ingresos por trabajo asalariado en los ingresos de los hogares rurales. Al mismo tiempo, tales resultados indican la gran heterogeneidad que hay entre los componentes de las economías de las comunidades analizadas.

 

7. Estimación de Impactos a través de Modelos de Simulación de las Matrices de Contabilidad Social

7.1. Modelo de Multiplicadores

Para pasar del marco contable, proporcionado por una MCS, a un modelo multisectorial del pueblo en cuestión, se necesitan hacer supuestos sobre el comportamiento de los agentes o actores y especificar las funciones de producción de sus actividades productivas. El más simple es el que se hace en los modelos de multiplicadores (MM). Este consiste en suponer que las respuestas de los agentes económicos ante cambios en el ingreso son estrictamente proporcionales al nivel total de actividad en cada cuenta (es decir, a los totales por columna de la MCS). Esto tiene dos implicaciones. La primera es que los MM suponen que hay desempleo de factores en la economía en cuestión (o, lo que es lo mismo, no hay restricciones en la producción ante un cambio exógeno que requiera un aumento de ella). La segunda implicación del supuesto es que, por el lado del gasto, los gastos marginales de las instituciones del pueblo son iguales a las participaciones medias derivadas de la MCS y, por el lado de la producción, que la tecnología se caracteriza por la existencia de coeficientes fijos de insumo-producto.

El primer paso para la construcción de un MM, es especificar cuáles cuentas de la MCS son endógenas y cuáles exógenas. Esto es muy importante para modelar los impactos de cambios sobre la economía de un pueblo, debido a que, en sentido estricto, el modelador sólo tiene la posibilidad de cambiar las variables exógenas y los parámetros del modelo. Se debe considerar que las cuentas endógenas capturan las respuestas directas e indirectas de los agentes económicos del pueblo ante cambios en las cuentas exógenas o en los parámetros. Por ello, en el caso de modelos de pueblos, lo más lógico es que las cuentas exógenas sean el gobierno y el resto del mundo.

El segundo paso para elaborar el MM, es convertir a la MCS (o matriz de transacciones) en una matriz de propensiones medias al gasto. Esta normalización se hace dividiendo cada elemento de la MCS por su respectivo total por columna.; la matriz resultante es la de participaciones medias y se designa con la letra S. Además de esa nueva matriz, se requiere del vector X, el cual debe contener los totales por fila de los flujos exógenos; para este vector sólo se toman en cuenta las filas que corresponden a las cuentas endógenas de la MCS.

Como tercer y último paso, se deben suprimir las filas y columnas exógenas de S, con lo cual se obtiene una submatriz de participaciones endógenas, que se denota con A.

Con esta base se puede definir al ingreso del pueblo (o valor bruto de su producción) como:

Y = AY + X

Así, tal como en el caso del modelo de multiplicadores de insumo-producto (o Leontief), la matriz M de multiplicadores del pueblo (basada en su MCS) puede derivarse fácilmente a partir de la identidad previa:

Y = M * X,

donde M = (I-A)-1

De esta ecuación, se tiene que M es la matriz (cuadrada) de multiplicadores de un pueblo basada en su MCS; esta matriz se llama así porque contiene a las estimaciones de los efectos, directos e indirectos, que las inyecciones exógenas de ingreso tendrían sobre la MCS del pueblo. Por lo tanto, Y = M * X, es la base para calcular los efectos que un cambio en alguna cuenta exógena (X) tendrá en las cuentas endógenas del pueblo (Y).

De lo anterior, se desprende que el multiplicador Leontief del pueblo es un componente del multiplicador del pueblo basado en su MCS, ya que este último, además de capturar los efectos Leontief en la producción, también captura los efectos por el lado del gasto inducidos por cambios en las actividades productivas a partir del efecto de las últimas en los ingresos institucionales del pueblo. Una ilustración de los multiplicadores Leontief y los basados en MCS se encuentran en las gráficas 1 y 2, respectivamente.

Gráfica 7.1

El Multiplicador de la Producción Tipo Leontief

Fuente: Elaboración Propia

El impacto que sobre un pueblo tienen los cambios exógenos se determina a partir de las vinculaciones entre la producción y los factores, entre los factores y las instituciones u hogares, y entre los hogares y la producción, así como las vinculaciones de la economía local con el exterior ( o "resto del mundo").

Para ilustrar lo anterior, supóngase que hay un aumento exógeno en la demanda de los productos exportados por el pueblo. El efecto inicial y directo de tal cambio se da en los componentes productivos de la MCS del pueblo, pues con él, el sector afectado, así como sus vinculaciones productivas, hacen que aumente el producto de las actividades productivas del pueblo. Un modelo Leontief sólo captura éste efecto, sin embargo, y en realidad, el incremento en la producción del pueblo aumenta el valor agregado que genera, con el consecuente aumento del ingreso de las instituciones. Parte de éste ingreso se gasta en bienes y servicios producidos en el pueblo, lo cual provoca una nueva ronda de efectos dentro del pueblo.

 

Gráfica 7.2

Multiplicador Tipo MCS

 

Fuente: Elaboración Propia

Así entonces, el multiplicador de un pueblo consiste en una serie de rondas de retroalimentación múltiple entre las subcuentas de la MCS. Cada inyección nueva de ingreso a la MCS impacta al subsistema local de cuentas para después transmitirse a otros subsistemas de la MCS.

7.2 Resultados de los Análisis de Impactos

A partir del modelo de multiplicadores del tipo descrito en la sección anterior, se usaron las MCS de cada uno de los ocho poblados como la base de datos de tal modelo. Esto para llevar a cabo una serie de ejercicios de simulación. El programa GAMS (General Algebraic Modeling System, desarrollado por Antony Brooke, Paul van der Eijk y Alexander Meeraus), se utilizó para calibrar el modelo, es decir, para reproducir los datos o parámetros de la MCS para cada pueblo y para hacer las simulaciones.

Se hicieron tres tipos de simulaciones de cambios exógenos, todas ellas relacionadas con los PRODERS, los principales resultados de las mismas se presentan en los cuadros 5, 6 y 7. La primera simulación es contrafactual, con ella se estima el efecto que hubiera tenido en el pueblo estudiado la ausencia de los apoyos canalizados vía los PRODERS. Este experimento se llevó a cabo para todos los poblados, salvo para San Andrés y 18 de Marzo, debido a que en ellos los PRODERS se ejercieron después de 1997, es decir, no se aplicaron durante el año de la encuesta socioeconómica y, en consecuencia, no se registran en sus MCS. Entonces, lo que se hizo en estos dos casos fue estimar los efectos de los PRODERS aplicándole a sus factores las transferencias totales de los PRODERS posteriores a 1997 conforme a las participaciones de tales factores en el valor agregado original o base y como inyección exógena.

En el segundo y tercer grupo de simulaciones, se calcularon los impactos de los apoyos de PRODERS si éstos se canalizaran de forma distinta a la manera en que se asentaron en las MCS de los seis poblados en los que hubo el programa durante 1997 (San Isidro, Cedros, La Perla, Xacantitla, San José y Santa Lucía). Para las comunidades en las que no hubo inyecciones de recursos de los PRODERS durante 1997 (18 de Marzo y San Andrés), las simulaciones consistieron en transferir a sus hogares los montos de los PRODERS ejercidos después de 1997. Nuestro propósito con estos dos grupos de simulaciones fue indagar sobre la efectividad de los apoyos proporcionados por PRODERS o si existen mejores opciones para el uso de tales ayudas. En particular, en el segundo tipo de simulación se transfirieron los apoyos de PRODERS a los dos tipos de hogares (pobres y no pobres) de acuerdo a su participación en el total de hogares y no a los factores para 18 de Marzo, San Andrés, Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía, y a los factores y no a los hogares para San Isidro y San José.

En el tercer tipo de simulación se transfirió todo el monto del apoyo de PRODERS sólo a los hogares pobres de cada uno de los ocho poblados. Esto con un doble propósito: contar con información sobre los efectos que tendría la opción de que los apoyos al agro se canalicen a sus habitantes más pobres y estimar si dicha alternativa contribuye a reducir la pobreza extrema.

En el Cuadro 5 están los resultados que corresponden al ejercicio en el cual se simulan los PRODERS como una inyección exógena a los factores de producción de 18 de Marzo y San Andrés y a la simulación contrafactual para los seis poblados restantes. En el Cuadro 6 se presentan los hallazgos que se refieren a la opción de canalizar los apoyos de PRODERS en forma distinta a los efectuados en la simulación de PRODERS para 18 de Marzo y San Andrés o a los asentados en la MCS de los seis poblados restantes; y en el Cuadro 7 se presentan nuestras estimaciones sobre los impactos que sobre los pueblos tendría haber canalizado todos los recursos de PRODERS sólo a los hogares pobres.

7.2.1) Eliminación de los PRODERS (Cuadro 5)

Los resultados de la inyección de los PRODERS (18 de Marzo y San Andrés) y del ejercicio contrafactual (seis poblados restantes) son muy claros, ya que muestran que los PRODERS impactaron o afectaron positivamente a las economías de todos los pueblos. En efecto, la inyección exógena de ingreso a los factores de 18 de Marzo y de San Andrés provocó, respectivamente, un aumento del 7.2% y del 3.4% en su PIB. Por su parte, la eliminación de los PRODERS hace que el PIB del resto de las comunidades se deprima, de entre el 0.6% (San Isidro) y hasta el 38.2% (Xacantitla).

Puede decirse que los impactos de la inyección exógena de los PRODERS para 18 de Marzo y San Andrés son similares, debido a que el peso de los apoyos de PRODERS en el PIB y en el PNB de 18 de Marzo es de más del doble respecto a San Andrés, y su efecto en el PIB y en la estructura económica de 18 de Marzo es también de más del doble en relación con San Andrés.

 

Cuadro 5. Ejercicio Contrafactual

(Peso, monto y distribución de los PRODERS. Cambios porcentuales respecto a la Base)

 

 

Ingreso Alto

Ingreso Medio

Ingreso Bajo

 

 

18 de Marzo*

San Andrés*

San Isidro**

 

Cedros***

La Perla***

Xacantitla

San José**

Sta. Lucía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRODERS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Participación en el PIB

 

6.30%

2.87%

1.03%

 

6.95%

12.50%

31.96%

 

1.07%

14.71%

Participación en el PNB

 

2.43%

1.20%

0.56%

 

14.30%

19.99%

32.10%

 

0.72%

13.74%

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cambio Exógeno (pesos)

72,201

50,000

-99,000

 

-220,000

-160,000

-70,000

 

-8,000

-59,480

Al Trabajo Familiar

 

47,169

20,265

 

 

 

 

 

 

 

 

Al Trabajo Asalariado

 

3,487

13,200

 

 

 

 

 

 

 

 

Al Capital

 

13,061

9,790

 

 

 

 

 

 

 

 

A la Tierra

 

8,476

6,745

 

 

 

 

 

 

 

 

Al los hogares Pobres

 

 

 

-39,600

 

 

 

 

 

-5,500

 

Al los hogares No Pobres

 

 

 

-59,400

 

 

 

 

 

-2,500

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cambios en el Ingreso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PIB real

 

7.18

3.44

-0.56

 

-12.32

-21.52

-38.19

 

-0.65

-23.19

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Producción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agricultura-básicos

 

0.93

0.55

-0.53

 

-6.02

-12.09

-8.54

 

-0.58

-11.77

Agricultura Comercial

 

0.01

0.00

na

 

na

-1.12

-6.37

 

na

-0.66

Ganadería

 

0.55

0.57

-0.37

 

-2.70

-0.43

-7.48

 

-0.31

-5.51

Forestal

 

0.82

0.57

-0.58

 

-4.88

-17.22

-9.24

 

-0.82

-7.90

No Agropecuarias

 

na

0.41

na

 

na

na

na

 

-0.82

na

Comercio y otras actividades.

 

1.56

0.91

-1.06

 

-6.31

-17.09

-11.39

 

-0.80

-16.85

Construcción

 

na

0.95

-0.91

 

na

na

na

 

na

na

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Factores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajo Familiar

 

7.27

3.21

-0.53

 

-5.91

-9.32

-9.29

 

-0.61

-11.18

Trabajo Asalariado

 

6.92

3.79

-0.61

 

-65.49

-61.51

-70.22

 

-0.70

-77.42

Capital

 

7.09

3.66

-0.64

 

-18.97

-41.40

-65.81

 

-0.72

-11.15

Tierra

 

6.91

3.12

-0.60

 

-9.11

-18.90

-8.47

 

-0.58

-39.28

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hogares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pobres

 

0.97

0.46

-1.28

 

-6.93

-17.09

-12.57

 

-0.94

-15.65

No Pobres

 

3.35

1.07

-0.91

 

-1.55

-20.54

-7.84

 

-0.73

-23.53

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahorro-Inversión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capital Físico

 

1.09

0.55

0.90

 

-6.93

0.00

-11.00

 

na

-1.26

Capital Humano

 

0.98

0.72

-1.00

 

-6.93

-17.22

-11.95

 

-0.79

-0.97

Capital Natural

 

0.82

1.89

-0.58

 

na

na

na

 

-0.82

na

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exógeno total

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gobierno

 

0.13

0.41

-0.25

 

-1.36

0.00

-0.11

 

-0.57

0.00

Resto de la Región

 

1.79

0.75

-0.75

 

-5.40

-14.81

-10.37

 

-0.79

-10.31

Resto de México

 

0.48

0.45

-0.65

 

-15.91

-36.52

-31.38

 

-0.70

-15.84

Resto del Mundo

 

0.00

0.00

-0.19

 

na

na

na

 

na

na

PRODERS

 

na

na

na

 

-100.00

-100.00

-100.00

 

na

-100.00

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

na Significa que no se aplica

 

 

 

* No se reportaron apoyos de los PRODERS durante 1997, por lo que la simulación consiste en una inyección a los factores del pueblo del apoyo de los PRODERS aplicado posteriormente

** No hay PRODERS como actividad pues su transferencia se hizo a los Hogares

*** La actividad forestal es no maderable

Fuente: Elaboración Propia

De los seis poblados en los que se aplicó la simulación contrafactual, el impacto de la eliminación de los PRODERS es elevado en los de ingreso medio (Cedros, La Perla y Xacantitla) y en uno de los pueblos de ingreso bajo (Santa Lucía), mientras que el efecto es muy leve en San Isidro (ingreso alto) y en San José (ingreso bajo). Son tres las principales razones de dichas divergencias en los resultados: el peso del monto de apoyo de los PRODERS en las economías de los pueblos; el distinto grado de integración interna de las economías de los pueblos (o, lo que es lo mismo, las diferencias en cuanto a las fugas que tienen los cambios exógenos en el ingreso local); y las divergencias en la forma en que se aplicaron los PRODERS.

Respecto a la primera razón, los resultados muestran que aquellos pueblos en los que los apoyos de PRODERS son importantes (los tres de ingreso medio y Sta. Lucía, primeras dos filas del Cuadro 5), sus impactos son elevados. Con relación a la segunda y tercera razones, resulta que entre los dos pueblos en los que el monto de apoyo de PRODERS tiene un peso similar sobre su PNB (son los casos de Cedros y Santa Lucía, en donde tal peso es de alrededor del 14%), el efecto en el PIB de la eliminación de tal transferencia es mucho mayor (de casi el doble) en Santa Lucía. Esto se debe a que tal Santa Lucía está más integrada localmente que Cedros (la relación entre su PIB y sus importaciones es de 1.03, mientras que la de Cedros es de 1.34, Cuadro 1) y a que una mayor proporción de los apoyos de PRODERS se canalizaron a los componentes del valor agregado de Santa Lucía (15%, frente al 7% para Cedros, Cuadro 5, primera fila).

El ingreso de todas las actividades de los pueblos en donde hubieron PRODERS durante 1997 se reduce respecto a la base cuando se simula la eliminación de los apoyos de PRODERS, y lo mismo le sucede al ingreso de los factores de producción. Tres de los cuatro factores de producción (el trabajo asalariado el capital y la tierra) sufren caídas drásticas en su ingreso en las cuatro poblaciones en las que PRODERS significó una transferencia considerable de recursos (Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía). Esto se debe a que en estas poblaciones los apoyos de PRODERS se canalizaron hacia tales factores de producción, por lo que la simulación contrafactual reduce directamente sus ingresos (su ingreso disminuye aún más que la reducción exógena por los efectos multiplicativos de tal cambio). El ingreso del trabajo familiar también se reduce considerablemente, aunque a tasas menores a las del resto de los factores. En este caso la caída se debe a los efectos indirectos que provoca la abolición de las transferencias de PRODERS: el impacto inicial y directo de dicha eliminación es sobre los factores de producción, la reducción del ingreso de los factores provoca la caída del ingreso de los hogares, que demandarán menos bienes (producidos localmente y fuera del pueblo en cuestión), lo cual afectará la oferta local que, a su, vez, reducirá la demanda de factores (el proceso continúa hasta completar el ciclo).

Con lo anterior no resulta sorprendente que el ingreso de los hogares caiga drásticamente en los cuatro poblados en donde PRODERS representó una fuerte inyección de ingreso (Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía). En Cedros y Xacantitla los hogares pobres son los más afectados y en La Perla y Santa Lucía los no pobres son en los que más se reduce su ingreso.

El ahorro, tanto en capital físico como en capital humano también se reduce en el ejercicio contrafactual.

Por último, es importante destacar que la eliminación de los PRODERS también tiene consecuencias negativas en las relaciones de los seis poblados con el exterior. En efecto, tal cambio provoca una fuerte reducción de las compras de bienes e insumos que los pueblos hacen al resto de la región y al resto de México, especialmente en los cuatro pueblos en donde los recursos de PRODERS fueron importantes.

7.2.2) Reubicación de las transferencias de los PRODERS (Cuadro 6)

El propósito de esta simulación es indagar el impacto que tendría una canalización de los recursos de los PRODERS distinta a la forma en que se simularon en el primer ejercicio o en la manera en que se asentaron en las MCS de los pueblos estudiados. En los casos de 18 de Marzo y San Andrés el experimento consistió en inyectar de manera exógena los apoyos de los PRODERS a sus hogares y no a sus factores como se hizo en la primera simulación. El ejercicio es similar para Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía, en el sentido de que tales recursos se reubicaron como transferencia a los hogares y no a los factores de los pueblos. La diferencia es que, mientras en 18 de Marzo y San Andrés la simulación consistió en una inyección exógena de los montos de los PRODERS a los hogares, en los otros cuatro pueblos el ejercicio se basó en restarle a los factores los pagos de los PRODERS e inyectárselos a los hogares. Por último, para San Isidro y San José la reubicación fue la opuesta, o sea que los apoyos de los PRODERS se transfirieron de los hogares a los factores de producción (los detalles están en las primeras seis filas del Cuadro 6).

Lo primero que puede concluirse de los resultados obtenidos es que, en términos del PIB, es mayor el impacto de los PRODERS cuando sus transferencias se dirigen a los factores y no a los hogares.

En los casos de 18 de Marzo y San Andrés, el impacto de los PRODERS en su PIB cuando se transfieren a los hogares es positivo (segunda simulación), pero mucho menor al que tiene la canalización de los apoyos de tal programa a los factores: de casi siete veces más en la primera simulación respecto a la segunda para 18 de Marzo y de alrededor de siete veces para San Andrés (comparar los datos al respecto en los Cuadros 5 y 6). Sin embargo, las diferencias en cuanto a la producción sectorial no son tan grandes y en algunos sectores el impacto del segundo ejercicio es mayor al del primero. Es el caso de, por ejemplo, la producción de básicos, ya que crece en 0.93% en 18 de Marzo (segundo ejercicio) frente al 0.90% (primer ejercicio) y en 0.58% y en 0.55% para el segundo y primer ejercicio respectivamente en San Andrés. Una razón que puede explicar tal resultado es que el ingreso de los hogares pobres crece más y el de los no pobres mucho menos en el segundo ejercicio y que los hogares pobres tengan propensiones más elevadas al consumo de bienes producidos y vendidos localmente (lo anterior se refrenda con los resultados del tercer experimento).

Como en el caso de la producción sectorial, las diferencias en los cambios en las compras externas provocados por el shock exógeno son pequeñas en los dos ejercicios. Una razón de tal resultado es que el crecimiento de las actividades promueve la compra de insumos en el resto de la región y de México y, debido a que los cambios en la oferta doméstica de bienes y servicios son similares en los dos ejercicios, también lo es el cambio en las compras de insumos que los sectores de producción y el comercio local hacen al exterior.

En contraste con las similitudes encontradas, es el ingreso de los factores el que crece mucho más en el primer ejercicio respecto al segundo.

 

Cuadro 6. Reubicación de las Transferencias de PRODERS (+)

(Monto y distribución del cambio en los PRODERS. Cambios porcentuales respecto a la Base)

 

 

Ingreso Alto

 

Ingreso Medio

 

Ingreso Bajo

 

 

18 de Marzo*

San Andrés*

San Isidro***

 

Cedros**

La Perla**

Xacantitla**

 

San José***

Sta. Lucía**

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cambio Exógeno (pesos)

72,201

50,000

99,000

 

88,000

64,000

31,500

 

8,000

59,480

Trabajo Familiar

 

 

 

69,191

 

na

na

na

 

4,160

na

Trabajo asalariado

 

 

 

10,029

 

-61,600

-44,800

-23,625

 

1,321

-29,180

Capital

 

 

 

8,465

 

-17,600

-12,800

-7,875

 

1,949

-1,500

Tierra

 

 

 

11,316

 

-8,800

-6,400

na

 

571

-28,800

Hogares Pobres

 

46,201

22,505

-39,600

 

70,514

57,382

16,478

 

-5,500

51,902

Hogares No Pobres

 

26,000

27,495

-59,400

 

17,486

6,682

15,022

 

-2,500

7,578

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cambios en el Ingreso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PIB real

 

1.00

0.53

0.80

 

-7.54

-12.38

-32.28

 

1.08

-14.57

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Producción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agricultura-básicos

 

0.90

0.58

-0.27

 

-0.74

0.08

-0.95

 

0.00

1.05

Agricultura Comercial

 

0.02

0.00

na

 

na

0.03

0.35

 

na

0.01

Ganadería

 

0.66

0.52

-0.30

 

-0.39

-0.03

-1.00

 

0.00

0.17

Forestal

 

0.97

0.62

-0.12

 

-0.63

0.31

-0.71

 

0.00

-0.02

No Agropecuarias

 

na

0.49

na

 

na

na

na

 

0.00

na

Comercio y otras actividades

 

1.78

0.80

-0.23

 

-0.58

0.41

-1.28

 

0.00

-0.15

Construcción

 

na

0.81

-0.03

 

na

na

na

 

na

na

Factores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajo Familiar

 

1.12

0.36

0.79

 

-0.60

0.14

-0.24

 

1.07

-0.11

Trabajo Asalariado

 

0.70

0.79

0.89

 

-64.00

-56.61

-67.79

 

1.08

-75.59

Capital

 

0.85

0.72

0.86

 

-15.43

-29.00

-62.13

 

1.08

-1.41

Tierra

 

0.69

0.26

0.77

 

-4.11

-8.51

-0.90

 

1.07

-34.83

Hogares

 

1.82

0.79

-0.16

 

-0.28

0.11

-0.09

 

0.00

0.10

Pobres

 

1.71

0.75

-0.50

 

-0.99

0.41

-2.60

 

0.02

1.43

No Pobres

 

2.01

0.82

-0.03

 

2.59

-2.53

2.66

 

-0.03

-8.95

Ahorro-Inversión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capital Físico

 

1.73

0.76

2.27

 

-0.99

na

-0.84

 

-0.01

-0.48

Capital Humano

 

1.71

0.78

-0.14

 

-0.99

0.3

-1.90

 

0.00

0.09

Capital Natural

 

0.97

0.49

-0.12

 

na

na

na

 

0.00

na

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exógeno total

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gobierno

 

0.14

0.47

-0.05

 

-0.10

0.00

-0.01

 

0.00

0.00

Resto de la Región

 

1.78

0.76

0.05

 

0.02

0.13

-0.8

 

0.00

-2.16

Resto de México

 

0.50

0.39

-0.07

 

-0.007

-0.16

1.34

 

0.00

1.18

Resto del Mundo

 

0.00

0.00

-0.04

 

na

na

na

 

na

na

PRODERS

 

na

na

0.00

 

0.00

0.00

0.00

 

0.00

0.00

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(+) Ver notas del cuadro 5

* A los hogares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

** De los factores a los hogares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*** De los hogares a los factores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración Propia.

 

Por otra parte, la recanalización de los recursos de los PRODERS de los factores a los hogares tiene efectos depresivos en el PIB de todas las comunidades en las que se aplicó esta simulación (Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía) y la reubicación de los PRODERS a los factores simulada para San Isidro y de San José impulsa su PIB.

Lo que provoca los cambios en el PIB por la reubicación de los PRODERS son las modificaciones en el ingreso factorial. El ingreso del trabajo asalariado cae de forma pronunciada en los pueblos en los que PRODERS es un ingreso de consideración (primeras dos líneas del Cuadro 5) y en los que se transfirió el apoyo de dicho programa de los factores a los hogares (Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía, Cuadro 6). Para tres de estas comunidades el ingreso al capital también cae en forma pronunciada (en Cedros, en La Perla y, sobre todo en Xacantitla) y lo mismo sucede con el pago a la tierra en Santa Lucía y en menor medida en Cedros. Por el contrario, el ingreso factorial crece en San Isidro y San José, es decir, en las poblaciones en las que la simulación consistió en transferir el apoyo de PRODERS de los hogares a los factores.

No obstante la transferencia directa de ingresos a los hogares de Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía, simulada en este ejercicio, su efecto final es muy bajo: fluctúa entre el -0.28% (Cedros) y el 0.11% (La Perla). Esto significa que el impacto indirecto que provoca la reducción de los ingresos factoriales en el ingreso de los hogares compensa el aumento directo en el ingreso de los hogares efectuado en ésta simulación.

Aun cuando los efectos por tipo de hogar de esta segunda simulación difieren (en Cedros y Xacantitla sólo los hogares no pobres ven aumentado su ingreso, mientras que en los otros dos poblados son los hogares pobres los únicos que se benefician), éstos son muy pequeños. Por su parte, el ingreso de los dos tipos de hogares en San Isidro y San José casi no sufre alteraciones.

 

7.2.3) Transferencia de los PRODERS a los Hogares Pobres (Cuadro 7)

Este ejercicio consistió en transferirle sólo a los hogares pobres los apoyos de los PRODERS. En los casos de 18 de Marzo y San Andrés, la simulación consistió en inyectar el monto total de los PRODERS a los hogares pobres; en San Isidro y San José se le restó a los hogares no pobres el monto de los PRODERS asentado a tales hogares en sus MCS y se le asignó a los pobres y, para los cuatro pueblos restantes se eliminaron a los PRODERS como actividad y sus gastos se les transfirieron a los hogares pobres.

La manera en que se hizo esta tercera simulación en 18 de Marzo y San Andrés permite comparar sus resultados con los de los dos ejercicios previos. Para ambos poblados, el mayor efecto positivo de los PRODERS es cuando sus gastos se dirigen a los factores (primer ejercicio, Cuadro 5, frente al segundo y tercer ejercicios, Cuadros 6 y 7, respectivamente). No obstante, para 18 de Marzo, el impacto positivo de los PRODERS en su PIB, cuando éstos se canalizan sólo a los hogares pobres, es un poco más alto (Cuadro 7) que cuando se transfieren a ambos tipos de hogares (Cuadro 6): del 1.0% frente al 1.13%. Lo mismo sucede con la mayor parte de las actividades productivas y con todos los componentes del valor agregado y del ahorro de esta población, así como el ingreso total de sus hogares. Por su parte, el cambio en los gastos que los habitantes del poblado hacen al exterior es muy similar en los dos ejercicios. Con esta base, y tomando en cuenta que el ingreso de los hogares pobres aumenta con la tercera simulación respecto a la segunda, y lo contrario le sucede al ingreso de los hogares no pobres, se puede concluir que la razón de que el impacto positivo de los PRODERS sea mayor con el tercer ejercicio es que los hogares pobres de 18 de Marzo están más integrados que los no pobres a la economía local. Algo parecido ocurre para San Andrés, cuando se comparan la segunda y tercera simulación (segunda columna, cuadros 6 y 7).

Una interpretación similar a la presentada para los resultados de 18 de Marzo puede aplicarse a los que provienen de la tercera simulación para San Isidro y San José. Esto debido a que la transferencia de los apoyos de los PRODERS de los hogares no pobres a los pobres impulsa la actividad económica y los ingresos de ambos pueblos (Cuadro 7). Los efectos negativos de tal reasignación de los apoyos de los PRODERS es en cuanto a la inversión en capital físico de San Isidro, pues ésta cae en más de un 9%, y en las compras externas (caen entre 0.75% y 0.19%).

 

Cuadro 7. Transferencias de PRODERS a los Hogares Pobres(+)

(Monto y distribución del cambio en los PRODERS. Cambios porcentuales respecto a la Base)

 

Ingreso Alto

Ingreso Medio

Ingreso Bajo

 

18 de Marzo

San Andrés

San Isidro

 

Cedros

La Perla

Xacantitla

 

San José

Sta. Lucía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cambio Exógeno (pesos)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Actividad PRODERS

 

 

 

 

-220,000

-160,000

-70,000

 

 

-59,480

Hogares pobres

72,201

50,000

59,400

 

220,000

160,000

70,000

 

2,500

59,480

Hogares no pobres

 

 

-59,400

 

 

 

 

 

-2500

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ingreso endógeno

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PIB real

1.13

0.43

0.89

 

1.42

2.41

-22.78

 

0.04

-14.40

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Producción

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Agricultura-básicos

0.87

0.69

1.07

 

9.42

18.98

14.98

 

0.07

2.27

Agricultura Comercial

0.03

0.00

na

 

na

1.99

6.09

 

 

0.04

Ganadería

0.77

0.38

1.20

 

4.26

0.30

13.90

 

0.04

0.37

Forestal

1.14

0.76

0.43

 

7.67

29.34

14.66

 

0.06

-0.03

No Agropecuarias

na

0.71

na

 

na

na

na

 

0.07

na

Comercio y otras acts.

2.02

0.47

0.83

 

9.78

30.47

20.03

 

0.01

-0.32

Construcción

na

0.41

0.04

 

na

na

na

 

na

na

Factores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajo Familiar

1.28

0.41

0.96

 

9.19

15.57

12.49

 

0.02

-0.24

Trabajo Asalariado

0.79

0.43

0.52

 

-61.13

-49.00

-62.79

 

0.04

-75.49

Capital

0.91

0.54

0.65

 

-8.54

-8.16

-54.56

 

0.05

-0.49

Tierra

0.77

0.31

1.01

 

9.58

7.64

14.66

 

0.07

-34.48

Hogares

1.81

0.77

0.56

 

8.94

27.29

13.03

 

0.02

0.22

Pobres

2.50

1.54

1.93

 

10.93

30.47

27.74

 

0.28

3.07

No Pobres

0.59

0.14

0.03

 

0.92

-0.24

-3.10

 

-0.39

-19.28

Ahorro-Inversión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Capital Físico

2.40

1.35

-9.23

 

10.93

na

17.46

 

-0.18

-1.03

Capital Humano

2.49

0.94

0.46

 

10.92

29.30

23.68

 

-0.04

0.19

Capital Natural

1.14

0.59

0.43

 

na

na

na

 

0.06

na

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exógeno total

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gobierno

0.16

0.65

-0.25

 

2.09

0.00

0.18

 

0.00

0.00

Resto de la Región

1.76

0.80

-0.75

 

8.08

23.67

16.46

 

-0.01

-4.66

Resto de México

0.52

0.34

-0.65

 

-13.89

-33.06

-27.63

 

0.05

2.55

Resto del Mundo

0.00

0.00

-0.19

 

na

na

na

 

na

na

PRODERS

na

na

na

 

-100.00

-100.00

-100.00

 

na

-100.00

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(+) Ver notas del cuadro 5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Elaboración Propia

 

En los cuatro poblados restantes, los efectos de la eliminación de los PRODERS como actividad productiva y la transferencia directa de sus gastos a los hogares pobres son disímiles: los impactos de tal cambio son positivos (aunque ligeros) en el PIB de Cedros y La Perla, mientras que son negativos en el PIB de Xacantitla y de Santa Lucía (Cuadro 7). No obstante lo anterior, la mayor parte de las actividades productivas de estas dos últimas comunidades crece (sólo hay ligeros efectos negativos en Santa Lucía), pero se dan grandes disminuciones en los ingresos de algunos de sus factores de producción: las retribuciones al trabajo asalariado y al capital de Xacantitla decrecen en 62.8% y en 54.6%, respectivamente, y el ingreso al trabajo asalariado y por el uso de la tierra disminuyen en 75.5% y en 34.5% en Santa Lucía.

Las retribuciones al trabajo asalariado y al capital también bajan en Cedros y La Perla, pero en conjunto tales reducciones son menores a las que sufren los factores de Xacantitla y Santa Lucía. Además, el ingreso de los hogares no pobres de éstos dos últimos poblados se reduce considerablemente (en un 3.1% para Xacantitla y en casi un 20% para Santa Lucía), mientras que el de este tipo de hogares crece en Cedros (0.92%) y se reduce muy ligeramente en La Perla (0.24%). Estos dos conjuntos de resultados explicarían entonces porqué las economías de Cedros y La Perla no sufren las consecuencias de la transferencia de los montos de los PRODERS a los hogares pobres y las de Xacantitla y Santa Lucía sí las sufren.

8. Conclusiones y Recomendaciones

Dados los diversos enfoques y modalidades de evaluación presentadas en este informe, hemos decidido ordenar nuestras conclusiones en torno a los siguientes cuatro componentes:

a) análisis de proyectos, b) análisis de pobreza, c) el impacto costo - beneficio social, y en último término, d) análisis de los impactos multisectoriales.

8.1. Consideraciones respecto al análisis global de proyectos

8.1.1. Análisis del Portafolio de Proyectos. Desde la perspectiva del programa como una cartera de proyectos, obtuvimos las siguientes inferencias y observaciones:

1.- Es fundamental tener un manejo más estrecho de la información sobre las obras: montos ejercidos, grados de avance, funcionamiento, problemas, etc., para aumentar la probabilidad de éxito del mismo.

2.- Es importante entender que para definir la magnitud de cualquier proyecto es necesario balancear entre dos valores: riesgo y costos de administración, ya que un menor número de proyectos concentra mayores riesgos y una mayor dispersión incrementa los costos de acompañamiento y monitoreo. Los casos extremos en este sentido se presentaron con Zacatecas, en donde se cuenta tan sólo un proyecto de gran monto y Puebla, que distribuyó sus recursos en 21 microproyectos. La evidencia empírica es importante para evaluar que estrategia es mejor. Asimismo, es importante hacer explícitas razones de por qué una dispersión grande tanto en los costos por proyecto, como en la distribución de recursos. Resalta que los cocientes de monto asignado entre el estado y la región que más obtuvieron de presupuesto y los que menos lo hicieron fue de 14 y 5.5 respectivamente.

3.- Es importante analizar la distribución de proyectos en cuanto a su aplicación por tipo de proyecto. Es importante corroborar si la elección de uno de los seis tipos de proyecto, dependía exclusivamente de las necesidades de la comunidad y del estudio técnico realizado por equipos consultores contratados para ese efecto, o de preferencias de los funcionarios de las Delegaciones de SEMARNAP

4.- Por la naturaleza de la obra, se encontró que el 72% de éstas son obras nuevas. Sin embargo, sería conveniente en el análisis posterior a nuevos proyectos el considerar asignar un mayor énfasis a los proyectos de ampliación y de reacondicionamiento, ya que en ocasiones, con una pequeña inversión, se podrían lograr beneficios de gran impacto en la comunidad.

8.1.2. Análisis de la Eficacia de los Proyectos. Con base en la visita de campo a 67% de las regiones, 53% de los estados y 21% de los proyectos registrados observamos que:

1.- Evaluar la eficacia implica responder si el programa cumplió efectivamente sus metas en lo que respecta a la realización y funcionamiento de obras físicas emprendidas. Ello implica analizar fallos y aciertos de diseño e instrumentación. Dentro de los fallos de diseño encontramos::

2.- Encontramos que en 7.1% de las obras visitadas el impacto fue difícil estimar y justificar desde la perspectiva ambiental o contra la pobreza. En este sentido no podemos ignorar que las restricciones de hacer "obra pública" limitan el alcance y la variedad de los proyectos a realizar.

3.- Encontramos flexibilidad en la instrumentación dado que una comunidad "objetivo" originaria declinó esta ayuda y se encontró una comunidad sustituto. Sin embargo también existieron fallos en el funcionamiento de proyectos debido a situaciones no esperadas. Tal es el caso de proyectos no funcionales pero con potencial. (7.1% de las obras), el fallo total o parcial en ellos se debió a factores meteorológicos fuera del control de la SEMARNAP pero cuyo potencial no se mermó demasiado (canales y bordos).

4.- También existieron una número importante de proyectos no funcionales y no rentables desde la perspectiva ambiental o económica (21.4% del total). Esto se dio por una variedad de razones, desde las adversidades climáticas hasta las contractuales. Beneficiarios que abandonaron su compromiso contractual o funcionarios que no cumplieron con lo acordado. Una lecciones importante a futuro es que el monitoreo, acompañamiento y el buen diseño de los programas es fundamental para su éxito.

5.- Asimismo se encontró que la mayoría de los proyectos (64.3%) funcionaron adecuadamente. Algunas de las explicaciones de éxito que encontramos en este tipo de obras fueron: organización de talleres participativos de concienciación. Acompañamiento de los equipos consultores y de los funcionarios de SEMARNAP a las comunidades en varias fases de los proyecto. Proyectos cuyo éxito no dependía demasiado de variabilidades climatológicas, aquellos en los que hubo mayor participación de las comunidades, etc.

8.2. Consideraciones respecto al análisis y diagnóstico de pobreza

Las inferencias que se obtuvieron a partir de la muestra de 8 comunidades de igual número de regiones prioritarias son las siguientes.

1.- Los perfiles de ingreso, (y por tanto de pobreza) de las comunidades seleccionadas son bastantes similares. Los coeficientes de variación de los índices de pobreza extrema y moderada fueron bajos (0.40 y 0.20 respectivamente).

2.-Para el conjunto de la muestra, el nivel de pobreza extrema fue de 52% mientras que la población debajo de la línea de pobreza ajustada fue de 80%. Lo cual indica un cualidad importante del programa: el acierto en la selección de comunidades objetivo, en cuanto a su dimensión de pobreza.

3.- Aunque los perfiles de pobreza son similares, las comunidades difieren tanto en la severidad de esa pobreza como en su peso poblacional. Un aspecto que puede servir de guía en dar prioridad efectivamente a las comunidades más pobres del programa es el de considerar la medida en la que éstas contribuyen en términos porcentuales a la pobreza conjunta del universo de comunidades PRODERS. Para ello se puede tomar ventaja de las características del índice de pobreza empleado en nuestro estudio y de las aplicaciones que presentamos. Esto serviría para construir con más exactitud el mapa de pobreza del universo PRODERS como un criterio importante para fijar la prioridades de gasto.

8.3.Consideraciones respecto a los análisis de impacto costo-beneficio de los proyectos

De los análisis a profundidad de las experiencias exitosas del programa podemos apuntar las siguientes consideraciones.

1.- La identificación adecuada de beneficiarios, costos, horizontes de vida de los proyectos, y beneficios permiten realizar estudios que responden a las preguntas fundamentales sobre la eficacia y eficiencia del programa a lo largo de las líneas de rentabilidad socioeconómica y ambiental y de su impacto en la reducción de la pobreza.

2.- La técnica de Análisis Costo-Beneficio Social tiene la ventaja de hacer explícitos aquellos costos y beneficios que no son evidentes a través de observar los mercados, y por tanto permiten ver con claridad las verdaderas tasas de rentabilidad (y sobretodo la sustentabilidad) de los proyectos. Es importante resaltar también que los resultados de un proyecto en particular depende de criterios concretos que son incorporados en el análisis. Criterios importantes a considerar en todo proyecto son Equidad, Tecnología Productiva Alternativa, Mejoramiento Ambiental, Perspectiva Político-Geográfica y Eficacia Económica. En nuestro estudio pudimos comprobar la robustez de algunos proyectos concretos en los que, desde el escenario más pesimista hasta el más optimista, éstos fueron rentables en su sentido más amplio, aunque con tasas muy distintas de rentabilidad y de impacto sobre pobreza. (en San Isidro los cocientes beneficio-costo del proyecto se encontraron en un rango de valores entre 1.66 y 1.11 y en Santa Lucía entre 1.30 y 4.71, estimándose además un rango de reducción de la severidad de la pobreza en esta comunidad entre 2.3 % y 20.8%).

3.- Una lección importante es que el estimulo a que las comunidades participen con parte de los costos, ya sea en trabajo o en materiales, aumenta las tasas de rentabilidad tanto desde la perspectiva de la SEMARNAP como de la comunidad. El "ahorro" de estos recursos por parte de la SEMARNAP, potencia el programa permitiendo que éste llegue a más beneficiarios o a más comunidades.

8.4. Consideraciones respecto al análisis de los impactos multi-sectoriales

Tres tipos de consideraciones finales surgen del análisis de los impactos de los PRODERS efectuado (las dos primeras se aplican a los ocho pueblos estudiados independientemente de las diferencias que se encontraron en su estructura socioeconómica y nivel de ingreso).

1.- Los PRODERS, aplicados eficazmente, son un apoyo eficaz para promover el ingreso de poblaciones de pequeños productores rurales.

2.- Nuestros resultados muestran que, en general, la canalización de los recursos de PRODERS para promover la productividad rural es una opción adecuada para el desarrollo del agro. Es decir, los apoyos de los PRODERS a los factores --tal y como se simularon para 18 de Marzo y San Andrés (ejercicio 1) y para San Isidro y San José (ejercicio 2) o tal como se llevaron a cabo en la práctica en Cedros, La Perla, Xacantitla y Santa Lucía-- son superiores a las transferencias directas de ingreso a los hogares, pues su impacto positivo es mayor.

3.- Pobreza: Los resultados de transferir todos los apoyos de PRODERS a los hogares pobres son disímiles de pueblo a pueblo: positivos para seis poblados y negativos para Xacantitla y Santa Lucía. Esto se debe al grado de integración de los hogares pobres a la economía local: más elevada la de los hogares pobres para los seis primeros pueblos y menos para Xacantitla y Santa Lucía.

Las diferencias encontradas implican la necesidad de conocer caso por caso para el diseño de políticas, sobre todo, las de combate a la pobreza.

 

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Última Actualización: 27/08/2007