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Evaluación económica del enriquecimiento de la selva con especies nativas*

*Martin Ricker


Jardín Botánico del Instituto de Biología, Universidad Nacional Autónoma de México,

Apartado Postal 70-614, Del. Coyoacán, México D.F. 04510, MEXICO

Se presenta un análisis de costo-beneficio para sembrar plántulas de Mamey (Pouteria sapota) en la selva alta perennifolia de Los Tuxtlas (Veracruz, México). Esta especie es nativa a la selva de Los Tuxtlas. El valor presente neto por plántula de Mamey resulta ser de Mex $49 pesos (US $5.8), debido a la comercialización futura de sus frutos comestibles. Sembrando entre 40 y 200 plántulas por hectárea, el enriquecimiento de los fragmentos de selva puede ser más rentable que la conversión de las mismas en pastizal de ganado. Esta forma de manejo conserva gran parte de la biodiversidad y de la estructura original de la selva. Para los propietarios de la selva existe un incentivo para manejar la selva en lugar de deforestarla.

Introducción

La evaluación económica de la biodiversidad presenta algunos problemas particulares. Primero, la exactitud del análisis costo-benefico de especies comerciales silvestres es baja, dado el gran número de factores biológicos que influyen (Ricker, 1998). Segundo, gran parte de la biodiversidad tiene valor no-comercial, así que los mercados le asigna erróneamente un precio de cero (Adger et al., 1995; Barbier et al., 1991; Carson, 1998; Kramer et al., 1992). Tercero, la extinción de las especies es irreversible, así que la evaluación económica completa tiene que evaluar también el riesgo de que la sociedad se arrepienta de la posible extinción (Ricker y Daly, 1998, pp. 255-257; Tisdell, 1990). Estos problemas han causado frecuentemente la subevaluación del valor económico de la biodiversidad. Pero aún reconociendo las fallas en la evaluación, hasta el momento no se han encontrado soluciones convincentes para cuantificar bien.

Una alternativa para determinar el valor económico total de la selva es mostrar que un manejo de relativamente bajo impacto puede dar considerable valor comercial a la selva. Así se proporciona un incentivo a los propietarios de conservar la selva en forma manejada. Como estudio de caso, se proporciona en lo siguiente un análisis sobre el enriquecimiento de la selva con árboles de Mamey (Pouteria sapota (Jacq.) H. E. Moore y Stearn) en la región de Los Tuxtlas (Veracruz, México). El enriquecimiento consiste en talar árboles de especies menos deseadas y en su lugar plantar y sostener árboles de especies más valiosas (Ricker y Daly, 1998, p. 180).

Métodos

La investigación se llevó a cabo en la Estación de Biología Tropical "Los Tuxtlas" del Instituto de Biología (UNAM), ubicada aproximadamente 40 km de San Andrés Tuxtla y 3 km del mar. La estación se encuentra en una reserva de 640 hectáreas de selva alta perennifolia, en gran parte en su estado natural (González et al. 1997). Sin embargo, la mayor parte de la selva de la región alrededor ha sido convertido en pastizal de ganado (Dirzo y García, 1991). Pouteria sapota es un árbol nativo a la región. Naturalmente tiene una distribución desde el sur de México hasta Nicaragua, pero se encuentra introducida en Florida (EUA), el Caribe, Sudamérica y el sureste de Asia. En todas estas regiones se aprecian sus frutos comestibles de 200-600 g, de un sabor dulce y típico (Morton, 1987; Pennington, 1990; Verheij y Coronel, 1991). En la Ciudad de México los frutos se venden incluso en los supermercados.

Se seleccionaron 100 árboles de Mamey en un área de aproximadamente 5 por 5 km. Se midió la cosecha anual de frutos en tres veranos (1995-1997). Con cinta métrica se midieron el diámetro a la altura de pecho (DAP) y el incremento del mismo en un año. El crecimiento relativo se calculó al dividir el incremento entre el DAP. Aplicando regresión no-lineal a estos datos empíricos (con SYSTAT), se determinaron los tres coeficientes de la fórmula (1), que es una transformación del modelo Bertalanffy-Chapman-Richards (BRC; fórmula básica: Cantidad = (CMax)(1-e(-a)(Edad))b; Pienaar & Turnbull, 1973; Ricker, 1998, p. 116). Aplicando los mismos coeficientes, se calculó la edad estimada para cada árbol con la fórmula (2). Con los datos empíricos de la cosecha anual de frutos y la edad calculada se aplicó por segunda vez una regresión no-lineal con el modelo BRC, llegando a la fórmula (3). La tasa de sobrevivencia fue estimada al observar cuántos árboles mueren durante tres años y comparar datos para poblaciones más grandes de árboles en la literatura (Condit et al., 1995).

El valor comercial se calculó en forma del valor presente neto por plántula con la fórmula (4). El valor presente neto toma en cuenta el costo de espera desde del punto de vista de un inversionista (Ricker y Daly, 1998, capítulo 5.2). El precio de los frutos de Mamey se analizó durante dos años (1995-96) en el mercado de San Andrés Tuxtla. Todos los costos se determinaron localmente y se midió el tiempo de mano de obra para manejar, cosechar, transportar y comercilizar (Mex $30/8 horas) (Ricker, 1998, capítulo 7). La tasa de descuento a largo plazo es 5% (Ricker y Daly, 1998: 211).

Resultados y discusión

La regresión no-lineal de los datos del crecimiento relativo (CreRel) sobre el diámetro (Dia) resultó en la sigiuente fórmula de predicción:

Ln[CreRel] = Ln{(0.0031023)(1.0091) /[1 /(1 – (Dia /266.81)1/1.0091) – 1]} (1)

Aplicando la fórmula básica del modelo BRC con los mismos tres coeficientes encontrados con la fórmula (1) se puede calcular la edad estimada para cada uno de los 100 árboles de Mamey a partir de sus diámetros:

Edad = Ln[1 – (Dia /266.81)1/1.0091] /-0.0031023 (2)

Llevando a cabo por segunda vez una regresión no-lineal con el modelo BRC de los datos empíricos de la cosecha anual de frutos y las edades estimadas para cada árbol resultó en la siguiente fórmula de predicción:

Fru = (61.886)(1-e(-0.087054)(Edad))68.513 (3)

Donde: "Edad" ahora es una variable discreta (1, 2 ...)

Con la fórmula (3) se puede calcular para cada año la cosecha anual de frutos de mamey esperado en promedio en los árboles en Los Tuxtlas: La cosecha promedio por árbol inicia con 30 años, subiendo a 53 kg con 70 años y a 62 kg con 110 años, donde se queda hasta la muerte del árbol.

El valor presente neto (VPN) esperado por plántula sembrada se calculó con la siguiente fórmula:

VPN = S Edad=1200 [(Fru)(Sur)(P-C)(e-(r)(Edad))] – K (4)

Donde: Sur = e-(0.02)(Edad) [se supone que la tasa annual de sobrevivencia es constantemente 98%]

P = Mex$4.52 [US$0.53; el precio promedio por kg en el mercado de San Andrés Tuxtla]

C = Mex$1.62 [US$0.19; el costo por kg por cosechar, transportar y comercializar]

r = 0.05 [la tasa de descuento]

K = Mex$30.00 [US$3.53; valor presente de todos los costos de siembra y manejo a lo

largo de la vida del árbol]

Con un programa de hoja de cálculo se puede establecer el valor presente de la cosecha anual de frutos para cada año entre las edades 1 y 200 [(Fru)(Sur)(P-C)(e-(r)(Edad))]. Se puede ver que las cosechas inciales contribuyen principalmente al valor presente neto, mientras que las cosechas después de 150 años son irrelevantes desde el punto de vista presente, por su lejanía en el futuro. Al sumar todos los valores presentes y restar los costos de manejo (K), resulta un valor presente neto por plántula de Mex$49.03 [US$5.77 con una tasa de cambio de 1US$ = Mex$8.5 en abril 1998]. Dado que el valor presente neto es positivo, vale la pena hacer la siembra de enriquecimiento, porque los beneficios son más altos que los costos.

El valor presente neto de pastizal de ganado en Los Tuxtlas varía entre Mex$2,000 y Mex$10,000 por hectárea (US$235-1,176). Un sistema de enriquecimiento con Mamey llega al mismo valor presente neto al sembrar entre 41 y 204 plántulas por hectárea, respectivamente. Este número de plántulas permite conservar la gran parte de la biodiversidad y la estructura original de la selva.

Cabe destacar que un valor presente neto positivo resulta solamente para ciertas especies, así que hay que seleccionar bien las especies de enriquecimiento. El árbol de Mamey es especialmente apto, porque tiene (1) un buen precio en el mercado local y nacional, (2) tiene una cosecha por árbol relativamente alta, y (3) las plántulas crecen bien en la semi-sombra (Ricker, 1998, capítulo 4). Sin embargo, dentro de la gran diversidad de árboles en las selvas tropicales existen muchas especies que valen la pena analizar por su potencial (Chavelas y González, 1985; Ibarra-Manríquez et al., 1997; Mendelsohn, 1993; Schulze et al, 1994).

Bibliografía

Adger, W. N., K. Brown, R. Cervigni y D. Moran, 1995. Total economic value of forests in Mexico. AMBIO 24: 286-296.

Barbier, E. B., J. C. Burgess y A. Markandya, 1991. The economics of tropical deforestation. AMBIO 20: 55-58.

Carson, R. T., 1998. Valuation of tropical rainforests: philosophical and practical issues in the use of contingent valuation. Ecological Economics 24: 15-29.

Chavelas P., J. y C. E. González V., 1985. Catálogo de árboles forestales del sureste de México que producen frutos comestibles (Catálogo 10). Secretaría de Agricultura y Recursos Hidraulicos (SARH), Instituto Nacional de Investigaciones Forestales (INIF), México D.F., México.

Condit, R., S. P. Hubbell y R. B. Foster. 1995. Mortality rates of 205 neotropical tree and shrub species and the impact of a severe drought. Ecological Monographs 65:419-439.

Dirzo, R. y M. C. García, 1991. Rates of deforestation in Los Tuxtlas, a neotropical area in southeastern Mexico. Conservation Biology 6: 84-90.

González S., E., R. Dirzo y R. C. Vogt (editores), 1997. Historia Natural de Los Tuxtlas. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Biología & Instituto de Ecología, México D.F., México.

Ibarra-Manríquez, G., M. Ricker, G. Angeles, S. Sinaca C. y M. A. Sinaca C. 1997. Useful plants of the Los Tuxtlas rain forest (Veracruz, Mexico): Considerations of their market potential. Economic Botany 51: 362-376.

Kramer, R., R. Healy y R. Mendelsohn, 1992. Forest valuation. En: N. P. Sharma (editor), Managing the World´s Forests – Looking for Balance between Conservation and Development, pp. 237-267. Kendall / Hunt Publishing Company, Iowa, EUA.

Mendelsohn, R., 1993. Non-timber forest products. En: L. Pancel (editor), Tropical Forestry Handbook (volúmen 2), pp. 1425-1448. Springer-Verlag, Berlin, Alemania.

Morton, J. F., 1987. Fruits of Warm Climates. J. F. Morton, 20534 SW 92 Ct., Miami, FL 33189, EUA.

Pennington, T. D., 1990. Flora Neotropica Monograph 52: Sapotaceae. The New York Botanical Garden, Bronx, New York, EUA.

Pienaar, L. V. y K. J. Turnbull, 1973. The Chapman-Richards generalization of Von Bertalanffy´s growth model for basal area growth and yield in even-aged stands. Forest Science 19: 2-22.

Ricker, M., 1998. Enriching the Tropical Rain Forest with Native Fruit Trees – A Biological and Economic Analysis in Los Tuxtlas (Veracruz, Mexico). Ph.D. thesis, Yale University, School of Forestry and Environmental Studies & Graduate School, New Haven, Connecticut, EUA. [En proceso de publicación por UMI Dissertation Services, Ann Arbor, Michigan, EUA].

Ricker, M. y D. C. Daly, 1998. Botánica económica en bosques tropicales – Principios y métodos para su estudio y aprovechamiento. Editorial Diana, México D.F., México.

Schulze, P. C., M. Leighton y D. R. Peart, 1994. Enrichment planting in selectively logged rain forest: A combined ecological and economic analysis. Ecological Applications 4: 581-592.

Tisdell, C., 1990. Economics and the debate about preservation of species, crop varieties and genetic diversity. Ecological Economics 2: 77-90.

Verheij, E. W. M. y R. E. Coronel (editores), 1991. Plant Resources of South-East Asia 2: Edible Fruits and Nuts. Pudoc, Wageningen, Los Países Bajos.

 

 

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Última Actualización: 27/08/2007